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2005 La verdad del 11M
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La verdad del 11M
Todos los implicados socialistas


Demasiados socialistas del PSOE implicados en el 11M. El juez Juan Del Olmo intoxicado por los medios como EL PAIS no tiene culpables
FERNANDO HUARTE Dirigente del PSOE en Asturias
Un dirigente del PSOE intercedió en la cárcel en favor de un radical islamista vinculado al 11-M Benesmail.

Al argelino se le encontraron direcciones de etarras, con los que se relacionó en la prisión asturiana
Fernando Huarte Santamaría, dirigente del PSOE de Gijón y presidente de la Asociación Nacional de Amigos del Pueblo Palestino Al-Fatah, medió para que el terrorista del Grupo Islámico Armado (GIA) Benesmail Abdelkrim pudiera salir en 2002 de la cárcel de Villabona para que un odontólogo privado de Gijón le practicara una endodoncia. Huarte se entrevistó posteriormente varias veces con Abdelkrim en la cárcel, según fuentes penitenciarias. Las citas ocurrieron entre marzo de 2002 y octubre de 2004.
Fernando Huarte, trabajador de Izar-Gijón, fue miembro de la comisión ejecutiva del PSOE de Gijón hasta enero de 2001. Desde entonces es miembro del comité municipal del PSOE y se encarga de la seguridad de los más importantes actos socialistas en la ciudad. El partido lo ha elegido para ser uno de los representantes del Ayuntamiento de Gijón en la asamblea general de Cajastur. Ha realizado viajes a distintos países de Oriente Medio. En 1981 conoció en Beirut a Yasser Arafat. Ayer LA NUEVA ESPAÑA habló con él en Brasil.
Benesmail Abdelkrim fue detenido en abril de 1997 en Valencia junto a otros nueve activistas del GIA, entre ellos Allekema Lamari, el emir (líder espiritual) del 11-M, uno de los organizadores del atentado. Abdelkrim se encuentra internado en la prisión de Villabona desde el 19 de julio de 2001. Está considerado como el lugarteniente de Lamari, quien se suicidó en el piso de Leganés. También está relacionado con presos de ETA, junto con algunos de los cuales celebró los atentados del 11-S en Estados Unidos, tras pedir prestado un televisor a presos etarras para no perderse el acontecimiento. Abdelkrim también celebró la masacre de Madrid y la muerte de agentes del CNI en Bagdad. Benesmail Abdelkrim mantenía correspondencia con presos de las prisiones de Topas (Salamanca) y A Lama (Orense), detenidos junto a él en 1997. Se llamaban a sí mismos «los siete hermanos». En A Lama se encontraba Allekema Lamari, quien tras su excarcelación por un error judicial se convirtió en el emir del 11-M.
Fue el propio Huarte quien se dio a conocer al terrorista del GIA, al que inicialmente le envió revistas escritas en árabe a la prisión. Luego, el preso -inscrito en el Fichero de Internos de Especial Seguimiento (FIES), destinado a internos considerados muy peligrosos- recurrió al dirigente socialista para que le buscara un dentista. Por aquella época no existía en las prisiones asistencia para tratamientos bucales más allá de los que presta la Seguridad Social, y lograr salir a un dentista exigía una tramitación engorrosa y bien avalada.
A tres meses del 11-S
En diciembre de 2001, tres meses después del ataque del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas de Nueva York, el presidente de la Asociación Nacional de Amigos del Pueblo Palestino inició los contactos con una clínica gijonesa, según recuerdan en la misma. El paciente no llegó hasta febrero de 2002. El odontólogo que lo atendió, cuyo nombre comienza por F., recuerda su corpulencia. Le asistió esposado en tres ocasiones. Una de ellas fue el 22 de febrero de 2002, fecha en la que el preso estuvo ausente de Villabona por dos horas. Apenas le quedaban dientes y quería conservar una pieza.
La factura fue considerable, dado que los días en los que hubo que atender al preso, la clínica tuvo que permanecer cerrada al resto de clientes durante gran parte de la jornada, por motivos de seguridad. El presidente de la Asociación de Apoyo a Palestina fue quien la pagó, como ya había anunciado al contratar el servicio, aunque la clínica tardó algún tiempo en cobrar. De la peculiar expedición del islamista a la clínica gijonesa tienen conocimiento otras personas del PSOE gijonés.
Días después del arreglo bucal, Fernando Huarte visitó en Villabona al terrorista argelino. Hubo más encuentros. El último tuvo lugar el pasado 9 de octubre, a las dos y cuarto de la tarde. Dos semanas después, Benesmail Abdelkrim fue sometido a un registro dentro de la prisión durante la «operación Nova», en la que la Policía arrestó a más de 35 personas por planear volar la Audiencia Nacional mediante un camión bomba conducido por un suicida. En la inspección de la celda se encontraron notas con apuntes sobre cómo fabricar explosivos y en su bolsillo, una nota con los nombres de los etarras Henry Parot y Harriet Iragi y su dirección en la cárcel de Córdoba. Abdelkrim, condenado a doce años de prisión por la Audiencia Nacional por formar parte del aparato logístico del GIA, tiene buena relación con presos etarras de Villabona, como Juan María Igarataundi Peñagaritano y José Luis Camarero López (de Jarrai), quien en una conversación grabada en la cárcel mostraba su admiración por el argelino porque le decía que los atentados debían de ser indiscriminados y sin aviso previo, para causar el mayor número de víctimas posibles. En la prisión también coincidió en 2001 con Antonio Toro y Rafá Zohuier, implicados en el 11-M.
Intervención fundamental
La intervención de Fernando Huarte fue fundamental para que Benesmail Abdelkrim pudiera salir de la cárcel a una consulta odontológica, al buscarle una clínica que le diera una cita y hacerse cargo de los honorarios. Los internos tienen derecho a la prestación de servicios médicos privados. El primer paso para la autorización de los mismos es disponer de una cita en una consulta. La petición es estudiada por los servicios médicos del centro y requiere la autorización de la Subdirección General de Sanidad de Instituciones Penitenciarias y del departamento de coordinación de seguridad de ese organismo.
Una vez que se autoriza, el procedimiento habitual, salvo que se trate de una urgencia, es que la Guardia Civil traslade al preso hasta la Comisaría de Policía de la ciudad de destino y de ahí va al centro sanitario. En el caso de los presos FIES, la prisión les cambia la cita médica, sin comunicárselo, para evitar que pueda organizar un plan de fuga ayudado por personas del exterior, además de reforzar la vigilancia en el traslado. Este protocolo puede llegar a cambiarse si las medidas de seguridad así lo requieren. Benesmail Abdelkrim no es el único terrorista que ha salido de Villabona para ir a un dentista particular. Presos de ETA también. Desde finales de 2003 ya no ha habido más salidas de este tipo al comenzar a prestar sus servicios en la propia prisión, con carácter privado, profesionales de una clínica odontológica de Llanera. Hasta ese momento sólo se prestaban en prisión los que ofrece la sanidad pública, entre los que no está una endodoncia.

MAUSSOLI KALAJI
El policía que manipuló los teléfonos móviles del 11-M se infiltraba en grupos islamistas se afilió al PSOE tras el 11M.

EL MUNDO.
Maussili Kalaji nació en Siria, formó parte del grupo palestino Al Fatah y trabajó para los servicios secretos de la antigua URSS. También ha sido miembro de la Comisaría General de Información y escolta del juez Baltasar Garzón
Por si no hubiera ya suficientes casualidades inexplicadas en el 11-M, EL MUNDO revela hoy el peculiar curriculum de Maussili Kalaji, ciudadano sirio y experto de la Policía Nacional en terrorismo islámico, propietario del establecimiento comercial que liberó los teléfonos móviles que se utilizaron en los atentados.

Maussili, ex militante de Al Fatah y agente secreto en la antigua URSS, había trabajado para la Comisaría General de Información y para la UCIE, los dos cuerpos de elite en la lucha antiterrorista.Su historial de servicios es impresionante, ya que facilitó a las Fuerzas de Seguridad descubrir un barco cargado de explosivos en Valencia en 1989 gracias a la infiltración de un colaborador suyo en el grupo Hizbulá. El trabajo de Maussili fue también muy importante para detener a Abu Dahdah y la célula que está siendo ahora juzgada en la llamada Operación Dátil.

Este hombre, cuya hermana era la traductora de las escuchas que se realizaban a los implicados del 11-M, fue también clave para localizar a los terroristas de Leganés. Antes de los atentados, ya seguía los pasos a El Tunecino y tenía numerosos contactos entre los radicales islámicos, incluido Abu Dahdah. Es muy difícil, por no decir imposible, que fuera una casualidad que los teléfonos de los terroristas fueran a parar a la tienda de Maussili Kalaji por puro azar.

Si la relación entre los miembros del comando y el agente sirio no fue casual, sólo hay dos hipótesis lógicas. La primera, es que Maussili fuera su cómplice y formara parte de la trama. Ello no es inverosímil dado su pasado, pero el juez Del Olmo, que le interrogó, no ha formulado cargo alguno contra él. La segunda hipótesis a considerar es que Maussili controlara a algún miembro del comando, que estuviera investigando el posible atentado o que supiera que tramaban algo muy grave. Todo ello es posible e incluso probable.

¿Cuánto sabía Maussili de lo que se preparaba? ¿Se lo dijo a sus superiores? Si es así, ¿qué se hizo con su información? Si esta segunda hipótesis es correcta, Kalaji es una más de la lista de personas que tenían conocimiento de los preparativos del 11-M y que alertaron a las Fuerzas de Seguridad. Su nombre se añade a los de Zouhier, Lavandera, el imam Cartagena y el confidente marroquí que alertó de que un grupo de compatriotas traficaban con drogas para «poner bombas en unos trenes».

Es probable que Maussili estuviera infiltrado en la trama y que el asunto se le fuera de las manos. También es compatible con esta versión que el sirio marcara los teléfonos de los miembros del comando, lo que facilitó la detención fulminante de Zougam.Pero, dado que su testimonio judicial es secreto, sólo es posible especular. Maussili y sus jefes deberían ser llamados a declarar ante la Comisión del 11-M, que se pretende cerrar sin esclarecer enigmas como éste. Alonso debería comparecer públicamente si la Comisión se clausura sin investigar este asunto.

YAMILA PARDO
Sobrina de Joaquín Almunia era la abogada del dueño de la Casa de Tajuña y tramitó el contrato de arrendamiento al comando LAVAPIES.
Ya hemos hablado en los capítulos anteriores de muchas de las conexiones que quedan patentes en el diagrama. Hemos hablado, por ejemplo, de la dueña de la casa de Morata y de los dos intermediarios sirios que participaron en el alquiler sucesivo de esa casa a dos presuntos terroristas. Dueños de la casa de Morata que, como recordará el lector, tenían como abogada, antes y después del 11-M, a una brillante criminalista conversa al Islam: Yamila Pardo, la sobrina de Joaquín Almunia.

Los dueños de la casa de Morata y sus intermediarios constituyen uno de los puntos más evidentes de conexión del 11-M con las estructuras periféricas de Al Qaeda. Y, sin embargo, en lugar de tirar de ese hilo que parece conducir a Al Qaeda, la Policía se ha dedicado a detener durante dieciocho meses a decenas de personajes irrelevantes de origen magrebí, de los cuales no llegarán a sentarse en el banquillo ni la cuarta parte, porque el juez no ha podido encontrar indicios de conexión con el 11-M. ¿Cómo se explica esto? ¿No nos decían que era un atentado de Al Qaeda? ¿Entonces por qué no se ha querido tirar del hilo más directo de todos?

También hemos hablado de ese otro sirio, Abdul Khalek Al Jondi, que realizó la comercialización de varias de las tarjetas telefónicas implicadas en los atentados. Curiosamente, la Policía tampoco quiso tirar de ese hilo de investigación, a pesar de que existen llamadas cruzadas entre Al Jondi y alguno de los suicidas de Leganés. Pero no sólo eso: la UCIE llegó al punto de mentir al juez Del Olmo, achacando a la cabeza de turco oficial (Jamal Zougham) la comercialización de esas tarjetas telefónicas vendidas por Al Jondi. ¿Con qué protección contaba este sirio para que la Policía llegara al extremo de mentir al juez? ¿Acaso era también un confidente policial? ¿Otro más?


Tras los atentados, el policía KALAJI se hizo militante del PSOE.

El pasado 21 de marzo, el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo envió a Mouhannad a prisión bajo la acusación de pertenencia a banda armada. Este sirio ya había sido detenido tras los atentados y puesto en libertad. Poco después se afilió al PSOE, que le expulsó nada más conocer que había sido encarcelado. Moutaz, por su parte, fue arrestado en Londres tres días antes que su hermano.

Es precisamente con Moutaz con quien el policía Maussili Kalaji reconoce haber tenido una mayor relación, corroborada por el hallazgo del documento a su nombre, revelado inicialmente por la emisora City FM de Las Rozas (Madrid).

La «notificación del Decanato de Juzgados de Madrid a nombre de Maussili Kalaji» fue hallada el 27 de abril de 2004 en una carpeta azul que también contenía documentos sobre un inmueble de la calle de Mirto de Madrid que el agente vendió a Moutaz en 1998.

Cinco días después de los atentados, el policía fue interrogado de manera informal -no detenido- por agentes de la Comisaría General de Información, dirigida entonces por Jesús de la Morena.Dos meses más tarde, el 20 de mayo, el agente que liberó los teléfonos empleados para activar las bombas que causaron la masacre compareció como testigo ante Del Olmo. Esas declaraciones siguen bajo secreto. El actual equipo de la Comisaría General de Información está elaborando un informe sobre las relaciones de Kalaji con implicados en el 11-M que será remitido al juez Del Olmo.

¿Estaba al corriente Kalaji de las denuncias formuladas en enero de 2003 por la esposa del sirio Mouhannad Almallah, sobre las intenciones homicidas de su íntimo amigo El Tunecino? ¿Le comentó alguna vez su propia hermana, traductora de árabe en la UCIE, cómo ella había alertado a sus superiores sobre la peligrosidad del islamista, sin que en apariencia nadie le hiciera el menor caso? ¿Fue Kalaji quien recomendó a Mouhannad Almallah, actualmente en prisión acusado de colaboración con banda armada, que ingresara en el PSOE después de quedar en libertad tras su primera detención? ¿Mantenía Kalaji alguna relación con miembros destacados del PSOE o con alguno de sus antiguos responsables políticos en el Ministerio del Interior?

¿Tuvo acceso Kalaji a las confidencias del imam Cartagena al juez Garzón y a las de otros confidentes que informaron a la UCIE sobre las intenciones de los islamistas? ¿Mantuvo algún contacto con El Chino? ¿Qué hizo Kalaji después de cometido el atentado? ¿Por qué cuando testifica ante Del Olmo vuelve a ocultar su condición de policía? ¿Estaba la UCO al corriente de todo esto? ¿Había alguna operación policial en marcha que pudo írseles de las manos a sus promotores?



JESÚS POLANCO el omnipresente defensor de la <NO AUTORIA DE ETA> intoxica al juez Juan Del Olmo para que no se descubra quiénes fueron los asesinos

Siempre POLANCO tras los medios de intoxicación progresistas empeñados en que nada salpique a ETA. Tras preguntarnos por qué seguramente encontraríamos la respuesta:
QUIÉN SUMINISTRÓ EL EXPLOSIVO MILITAR C4 ?.
DÓNDE ESTÁ EL VIDEO DE LA IMPLICACIÓN DE ETA QUE LLEGÓ A ANTENA3 Y TELE5 ?.
LO TIENE POLANCO EN SU PODER ?

Todos los terroristas que aparecen como "implicados" en el 11M no tienen conexión operativa alguna con Al-Qaeda.

Lo afirman analistas europeos y norteamericanos expertos en temas de terrorismo. Telemadrid nos revela estas informaciones en sus dos documentales sobre el 11M "Historia de los atentados" que se puede consultar en la página principal de esta web. Se sabe que la dinamita empleada en el 11M fué comprada por dinero y 25 Kilos de Hachís a Troshorras por parte de los marroquíes y que cada dia cobra más fuerza la información de que los marroquíes no mantenían vínculos operativos con Ben Laden. Es decir, que el 11M fué la continuación de los atentados a intereses españoles en Casablanca y que todos los integrantes del comando de Lavapiés eran una "célula durmiente" no fichada por la policía y sin antecdentes terroristas previos. Así se explica que en las bases de datos internacionales sobre terrorismo no se encuentre dato alguno sobre ellos. Y cobra sentido una ofensiva proyectada desde Marruecos contra España sirviéndose de excusa la ocupación militar española. El ojetivo encubierto del 11M por parte de estos marroquíes es evidente, teniendo en cuenta el fuerte movimiento izquierdista español que apoyaba la campaña de "No a la guerra", sólo se tenía que cometer un atentado en nombre islamista para cambiar el signo de las votaciones que claramente daba como vencedor al PP primero para poner en el poder al PSOE y más tarde favorecerse de su política internacional plenamente favorecedera para los intereses palestinos y marroquíes eliminando así la buena relación española con Israel y EEUU que habían mantenido los gobiernos de Felipe González y Jose María Aznar. Por ello, los atentados tenían un claro objetivo electoral. Con el PSOE en el gobierno, a Marruecos le resultaría más fácil llevar su política exterior con España quizás para alcanzar metas históricas como la reconquista de Al-Andalus y los territorios africanos como Ceuta y Melilla. Otra evidencia de esta hipótesis es que muchos de los implicados en el 11M siguen en Marruecos y gozan de libertad, algo extremadamente sospechoso para los analistas. En concordancia con los mensajes que la mayoría de Imanes lanzan a los comandos yihaidistas, la guerra santa no persigue otro objetivo más que "Gobernar la Humanidad" es decir, luchar hasta la muerte para conseguir dominar el mundo occidental. Marruecos podría estar en esa sintonía y el verdadero peligro que representan las células durmientes de musulmanes en España, sea la reconquista de Al-Andalus como base para un Islam fortalecido de cara a la reconquista de Europa.

ANTONIO LÓPEZ - La Verdad del 11M.


Barrionuevo y Corcuera se entrevistan con Galindo en la cárcel el mismo 11M

EL MUNDO
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MADRID.- Dos ex ministros del Interior de los gobiernos de Felipe González, José Barrionuevo y José Luis Corcuera, visitaron en la prisión al ex general Enrique Rodríguez Galindo la misma tarde del 11-M, según ha informado EL MUNDO.

Horas después de que los terroristas islamistas llevaran a cabo la matanza, Galindo -cuya excarcelación fue anunciada el miércoles por el Gobierno tras cumplir poco más de cinco de los 75 años a los que fue condenado- recibió a los ex ministros en la cárcel de Ocaña II (Toledo), donde está recluido por el asesinato de José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala.

La reunión, según fuentes penitenciarias consultadas por este periódico, se prolongó durante casi 180 minutos: aproximadamente desde las 17.00 a las 20.00 horas.

De acuerdo de estas fuentes, Barrionuevo y Corcuera tenían por costumbre solicitar el permiso de visita al ex general Rodríguez Galindo en la mañana del mismo día que tenían previsto trasladarse hasta la cárcel de Ocaña II. Es decir, que, según dichas fuentes, la visita del día 11 de marzo no estaba fijada previamente.

El ex jefe de Intxaurrondo disfruta de un régimen privilegiado: un hijo lo ve casi a diario y su familia, al menos tres veces por semana. Desde que Rodríguez Galindo llegó a la prisión de Ocaña II, en julio de 2003, y tras perder su condición de militar, goza del privilegio de ocupar en exclusiva -con la única compañía del que fuera teniente coronel Vaquero- el módulo número 1 de la prisión.

Los dos presos residen en una zona estanca en la que hay unas 10 celdas vacías, además de las dos que ellos ocupan. Tienen a su disposición una sala de estar de unos 35 metros cuadrados y un patio de unos 300 metros cuadrados, además de una televisión y un ordenador portátil.


(28-03-05) Miembros del Gobierno se habrían enfrentado con la dirección del PSOE por el caso Huarte

La confusión es la nota predominante sobre todo lo que rodea al socialista Fernando Huarte. Este lunes, nuevas revelaciones en la prensa. Su mano derecha es un argelino traductor de la Policía. Además, Huarte habría tenido contactos con Gadafi y con una dirigente destacada de la dictadura de Sadam. Según el popular Ángel Acebes, la publicación de estas noticias está provocando "mucho nerviosismo en el PSOE y no pocos enfrentamientos entre miembros del Gobierno y miembros de la dirección del Partido".
(Libertad Digital) En La Mañana de la COPE, el secretario general del PP, Ángel Acebes, ha asegurado que las informaciones aparecidas sobre los dos miembros del PSOE implicados en la investigación del 11-M –el asturiano Fernando Huarte y el sirio Mouhannad Almallah Daba– han provocado "mucho nerviosismo en el PSOE y no pocos enfrentamientos entre miembros del Gobierno y miembros de la dirección del Partido".

Acebes subrayó "con toda claridad y con toda seguridad" que el Gobierno de José María Aznar "jamás" conoció "nada en absoluto" sobre las conversaciones que el militante socialista Fernando Huarte mantuvo con el terrorista Albdelkrim Bensmail en la cárcel de Villabona: "Yo era ministro del Interior en las fechas en las que Huarte tuvo las dos primeras entrevistas con el terrorista islamista, pero a mí él no me contó nada". "Yo he conocido la existencia de Huarte cuando apareció en los medios de comunicación y cuando Blanco lo ha puesto en el foco de atención. Además, en Asturias, que es donde está el nudo gordiano de esta cuestión. Por eso lo importante es saber si el PSOE, Blanco, Zapatero o Rubalcaba conocían de sus actividades o les había dado alguna información antes, durante o después del 11-M", insistió el ex ministro.

Rechazó asimismo que sea la comisión de secretos oficiales la que conozca el contenido de las conversacione,s que Huarte mantuvo con Bensmail, en vez de la comisión del 11-M que "es el lugar que ha elegido el Parlamento para llevar a cabo la investigación". Preguntado por la posibilidad de que los grupos nacionalistas apoyen que continúe la investigación, respondió que habrá que esperar "a ver si Rubalcaba no los convence en las próximas horas como ha hecho en otras ocasiones", y confió en que no sea así. En este sentido, el secretario general del Grupo Parlamentario Socialista, Diego López Garrido, ha dejado claro este lunes que Fernando Huarte, "no va a ir a la Comisión del 11 M, porque no tiene ningún sentido que sea así".

Gadafi, Sadam, Rabia, ...

Lo cierto es que el flujo de información al respecto no cesa y este lunes encontramos nuevas revelaciones en la prensa sobre las actividades y conexiones de Huarte. Según publica La Nueva España de Asturias, "miembros de los servicios de información de la Policía" recurrieron a Huarte en varias ocasiones para recabar datos después de sus viajes a países como Libia.

En este viaje estuvo acompañado de su hija, que también es miembro de la agrupación pro palestina que preside su padre. Algunas fuentes consultadas por La Nueva España apuntan que Huarte incluso formó parte de un reducido grupo que se internó en el desierto libio para entrevistarse personalmente con el coronel Muamar el Gadafi. A mediados de los ochenta, el dirigente socialista trajo a Asturias una delegación de Libia a la Feria de Muestras del Principado. La Policía siguió de cerca las reuniones de esta delegación al sospechar que los miembros de la misma eran "agentes de Gadafi". Huarte participó en aquellos encuentros.

Agentes de la Policía, que evitan calificar al dirigente del PSOE como "informador o colaborador", recuerdan también que en 1987, cuando Huarte constituyó la Asociación Nacional de Amigos del Pueblo Palestino Al-Fatah, "entonces Al-Fatah no era la que es hoy, sino que estaba en plan guerrillero" (era el brazo terrorista de la organización de Yaser Arafat).

Sobre los contactos de Huarte encontramos en el diario ABC una nueva perla. Según el diario de Vocento, en el año 2001, el socialista asturiano invitó a Gijón a Manal Younes, presidenta de la Federación de Mujeres de Irak, una organización paragubernamental que se encargaba de difundir las soflamas del dictador iraquí, Sadam Husein.

Para rematar el aliño, el diario El Mundo desvela que el ayudante de Huarte en la organización del dispositivo de seguridad de los mítines del PSOE en Gijón es Rabia Gaya, un argelino traductor de la Policía. Gaya, también militante socialista, participó en la seguridad de un acto de campaña en Gijón el 9 de marzo de 2004 y en el que el protagonista fue José Luis Rodríguez Zapatero. El Mundo incluye un fotografía en la que Gaya y Huarte cubren los dos flancos de Zapatero mientras éste saluda al público asistente.

Raya reconoce al periodista Fernando Múgica que Huarte le dijo que "había un peligroso terrorista argelino en la cárcel", en referencia a Abdelkrim Benesmail, y que tuviera cuidado porque "podía llegar a sus oídos" todo lo que dijera. "Huarte no va a dejarse pisar porque sabe que son los suyos los que le han puesto en el disparadero", ha advertido el argelino Gaya.