La tauromaquia y los selectivos desfiles de las pasarelas corporal mass 18 % son ejemplos claros entre otros espigaos de lucha contra el tiempo, contra la novedad donde otros inventan cambios pa cambiar, sectas de incondicionales imponen su gusto por la repetición ajena al socialismo cambiante sólo que a diferencia de las Women object de las pasarelas disfrazadas de sillas, jarrones o guitarras los toros son imprevisibles en sus comportamientos. Según la leyenda urbana recogida y avalada por el republicano clásico Platón hace 2400 años los 10 reyes de la confederación Atlántida, entre ellos el de los cunetes de Tartessos se reunían 1 vez al año pa presenciar la ceremonia ritual de la lazada del toro y su posterior ofrenda. Los reyes confesaban y discutían sus abusos, se encomendaban a Poseidón, reducían al toro con garrotes, telas y cuerdas pero sin hierros y lo degollaban cuidadosamente según los cánones, 1 faena. Egipto, Creta y la península Ibérica han legado multitud de pruebas de una tradición evidentemente prehistórica pero con un detalle desconcertante: ha perdurao atravesando limpiamente la historia hasta la actualidad. En Burgos se descubrió la primera imagen de 1 Torer@ tal como los seguimos viendo y no sólo contándolo el 28 de julio de 1774 mientras quitaban piedras de la muralla de Clunia pa reparar la iglesia de Peñalba apareció 1 lápida con el relieve de 1 Torer@ armao con montera y estoque entre los cuernos de 1 astao citándolo de frente. Queda el dibujo de José Loperráez Corbalán incluido en Descripción histórica del obispado de Osma pues cuando la volvieron a buscar en 1804 se supo que el cura de 1 de los pueblos aledaños en cuya casa se había depositao semejante tesoro la había colocao tras el fuego de la cocina donde se había desconchao y hecho humo hasta el punto que puede ser perfectamente otra leyenda urbana. Se cuenta también que en Toledo Rafael Alberti dio el alto a unos milicianos que estaban quemando cuadros de santos.
- Es un santo reconoció Alberti, pero el cuadro lo pintó el Greco. Fray Luis de León, autor de la celebrada frase dicebamus hesterna die, es decir, decíamos ayer nacido en Belmonte, Cuenca, en 1527, el de la estatua de la rana en la cabeza del patio de la calavera de la Universidad de Salamanca no fue santificado porque al abrir su féretro pa comprobar sus restos pa un traslado varios años después de su muerte en 1591 encontraron arañazos en la tapa interior. Fue enterrado vivo y también encarcelado en vida por la inquisición entre 1572 y 1576 por las envidias de un catedrático de griego y otros profesores de Salamanca bajo la acusación de haber traducido partes de la Biblia a la lengua vulgar, cosa expresamente prohibida por el Concilio de Trento que sólo se permitía en forma de paráfrasis. Aunque era inocente de tales acusaciones, su prolija defensa alargó el proceso hasta que fue absuelto. Es fama que entonces, al salir de la cárcel, escribió en sus paredes la décima:
Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
¡Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado
y con pobre mesa y casa
en el campo deleitoso
con solo Dios se compasa
y a solas su vida pasa,
ni envidiado, ni envidioso!.
Afirma la leyenda que en su celebrado retorno a la Universidad empezó la primera clase con la frase: Dicebamus hesterna die, es decir, Decíamos ayer. Nervioso e insomne, dejó hermosos poemas a la noche estrellada, al efecto de la música en el espíritu y a la curiosidad intelectual, que en él se expresaba especialmente en un particular interés por la astronomía y la naturaleza. Murió cuando su orden estaba a punto de hacerle provincial de la misma. San Juan de la Cruz nacido en 1542 y fallecido en 1591 fue encarcelado en Toledo en 1577 por sus intentos reformistas dentro de su orden religiosa, los carmelitas descalzos, versión masculina extrema de la orden fundada por Santa Teresa de Jesús por su incansable actividad como propagandista y la porvareda de envidias que jalonaban su éxito. Llegó a fugarse de la cárcel pa refugiarse en uno de los conventos de su orden religiosa. Leer entero en Wikipedia.