ARMAS EN KENPO

CUCHILLO

Dentro del arsenal de armas que se usan en Kenpo, quizás de ninguna de ellas pueda sacarse tanto partido como del cuchillo.

Es una extensión del cuerpo, cualquier movimiento que podamos hacer con las manos vacías se puede realizar con el cuchillo.

No hay un patrón definido de como debe ser dicho cuchillo, y la mayoría de las veces la elección viene dada por el gusto personal de cada practicante.

Hay practicantes que prefieren el cuchillo de un solo filo y otros en cambio de doble filo; Los hay que prefieren la "hoja" más larga y otros defienden la idea de una "hoja" mas corta.

Pero si es verdad que tiene que tener una hoja fuerte contra palancas, una buena empuñadura que nos permita cambiar de "cielo" a "tierra" lo más rápidamente posible. Si el pomo termina ligeramente en punta nos permitirá golpear a puntos concretos con una mayor exactitud.

Generalizando, en un cuchillo podemos encontrar cuatro partes con las que podemos atacar o defendernos, dichas partes son: el pomo, la guarda (si el cuchillo que utilizamos la tiene), el lomo y el filo.

El pomo lo utilizaremos a la hora de golpear a nuestro adversario, ya que lo podremos hacer sin soltar el agarre del cuchillo. Siempre es conveniente utilizarlo a los puntos vitales.

La guarda puede ser un recurso a la hora de golpear o controlar mas amenazador que el pomo por la cercanía que supone el filo del cuchillo.

El lomo del cuchillo (siempre que éste no sea de doble filo) nos ayudará a controlar a nuestro enemigo sin necesidad de soltar el arma o modificar el agarre, permitiéndonos ayudarnos con la otra mano cuando queramos obtener mayor resistencia en un bloqueo o conseguir una mayor profundidad del corte.

El filo, dentro del filo nos referimos a la parte comprendida entre la guarda y la punta que también la incluimos dentro del filo.

Evidentemente la función del filo es la de cortar o penetrar.

 Los golpes cortantes o penetrantes son muy rápidos y pueden seguir variadas trayectorias.

Hay varios tipos de cortes, aunque principalmente los podemos clasificar como: Inmovilizadores, sangrantes y mortales.

Los cortes inmovilizadores son los ocasionados en el músculo o tendones generalmente por ataques dirigidos a las extremidades. Su objetivo es la de eliminar la movilidad del enemigo, impidiéndole actuar con comodidad; se considera efectiva una inmovilización cuando realmente comprobamos la incapacidad por parte del enemigo para moverse.

Los cortes sangrantes son los efectuados generalmente en las arterias, la sangre mana a borbotones al ritmo cardiaco. Como la pérdida de sangre provoca el desmayo, un trabajo continuo de desgaste facilitaría esa situación.

Este tipo de cortes si no son tratadas rápidamente por un servicio de urgencia pueden producir la muerte de nuestro enemigo en pocos minutos.

Cuando nos referimos a cortes mortales lo hacemos sobre esas heridas realizadas a puntos vitales que producen la muerte en pocos segundos.