
EL ARTE DE LLEVARSE UN CHASCO
[Reprinted
from Fibromyalgia Frontiers, Vol. 8, #1, Winter 2000]
© Traducido por www.acofifa.org Asociación Coruñesa de Fibromialgia y Fatiga Crónica,
con permiso de National Fibromialgia Association, ã
FMAWARE 2002.
Bueno vale, todavía estás mirando
ese trocito de papel con el número de teléfono de tu médico. Pero primero tienes que
recomponerte de la vergüenza que pasaste al conducir por la ciudad con la bolsa de
compras en el techo del coche. Y todavía estás preocupada por si tu jefe nuevo te
perdonará el haberte olvidado de su nombre mientras lo querrías presentar a un cliente
nuevo. Resumiendo, es difícil negar el hecho de que tu memoria ya no es lo que era. ¿Eso
quiere decir que tienes un problema?¿En caso positivo, se debe
a
La
contestación a estas preguntas te podría sorprender. Lo que probablemente no te
sorprenderá es que hasta hoy se hizo poca investigación sobre la memoria y
Para
empezar, unos datos básicos sobre el funcionamiento de la memoria. Como es ampliamente
conocido, hay 2 tipos de memoria : a corto plazo y a largo
plazo. La memoria a corto plazo también se llama la memoria activa o de trabajo, consiste
en los detalles del día a día a los que las personas prestan atención de manera
consciente en cualquier momento : los objetos físicos que nos
rodean, las conversaciones o información sensorial que recogemos, y las actividades o
proyectos en las que estamos involucrados. La memoria a largo plazo, al contrario, es un
almacén permanente donde se retienen información de hechos reales, recuerdos de
experiencias personales y el conocimiento de habilidades particulares (pe. andar en
bicicleta o conducir un coche).
El
psicólogo dr. Kenneth Higbee,
compara la memoria a corto plazo con la cesta de entrada de un escritorio que tiene una
capacidad limitada de retener información, y a consecuencia se tiene que vaciar
regularmente antes de poder ponerle material nuevo.[1] La
información que se quita de allí se descarta permanentemente (pe. el teléfono de un
restaurante que no vas a necesitar más) o se envía a la memoria a largo plazo, una serie
de armarios que se
utilizan para almacenamiento permanente. Al contrario de la memoria a corto plazo, la
memoria a largo plazo tiene una capacidad de almacenamiento virtualmente ilimitada y
difícilmente es interrumpida por ruidos del
entorno. Tampoco cambia mucho con la edad.
Ayuda
pensar en la memoria como consistente en 3 etapas : 1/ la
adquisición de información 2/ el almacenamiento de la información y 3/ la recuperación
de la información cuando se necesita. Cuando nos olvidamos de cosas, solemos echar la
culpa a nuestras fuerzas de recuperación. Según la dra. Cynthia
Green del programa de aumento de memoria de
Por
supuesto, las personas a menudo fallan en prestar bastante atención a cosas que no les
interesan demasiado o que tienen poco impacto emocional. Sin embargo, también hay un
número de factores que simplemente obstaculizan la memoria y que pueden causan graves
problemas, incluso en personas sanas. Muchos de estos factores también tienen
importancia en personas con FM.
Tareas
múltiples : muchas
personas sufren de sobrecarga informativa. Tienen demasiadas tareas que hacer durante un
periodo determinado o tienen peticiones urgentes de varias fuentes (
trabajo, familia, amigos, etc.) .Como resultado, tienen que procesar una cantidad
impresionante de información, alguna de la cual les llega con tal velocidad o complejidad
que les resulta difícil recordarla. Irónicamente, cosas fáciles de recordar ( la localización de las llaves del coche, o el mismo coche) son
olvidadas a menudo porque requieren actividades rutinarias (i.e. aparcar el coche) que se
hacen rápidamente y a menudo de manera inconsciente en medio de un montón de otras
tareas.
Estado
emocional :la
depresión y la ansiedad son 2 variables que fueron el enfoque central en un estudio. La
depresión interesa porque puede causar problemas de atención, percepción, velocidad de
respuesta cognitiva, resolución de problemas, memoria y atención [3]. Las personas que
están depresivas tienden a preocuparse de otros asuntos y lo tienen difícil para
concentrarse en tareas nuevas, especialmente las que exigen una atención prolongada o un
procesamiento complejo de la información. La buena noticia es que ,
cuando mejora la depresión, bien con el paso del tiempo, bien con tratamiento médico, la
memoria habitualmente también mejora.[4]
El
término miedo del escenario es familiar para la
mayoría de las personas. Muchos cómicos han retratado a actores o comediantes buscar
desesperadamente las palabras que estuvieron estudiando durante cientos de horas. Así, no
es sorprendente aprender que la ansiedad puede ser un enemigo formidable para la
adquisición, el almacenamiento y la recuperación de información, aunque puede ser
beneficioso para incrementar el funcionamiento en dosis pequeñas [5]
Fatiga
:
tanto por la falta de sueño reparador, demasiado dormir o por condiciones como apnea del
sueño, la fatiga puede tener efectos significativos en la memoria porque muchas veces
impide la atención y concentración. Algunos investigadores también creen que dificulta
la recuperación de información de la memoria de largo plazo incluso de cosas
familiares o fáciles de recordar [6]. Igualmente, el estrés en general ( particularmente el estrés crónico) puede tener un efecto negativo
en la memoria porque es una distracción potente y contribuye a la fatiga.
Medicamentos
:
si tomas regularmente medicación para
Enfermedad
:
está fuere de dudas que una enfermedad puede interferir con la memoria. No solamente un
catarro o una gripe puede disminuir la habilidad de retener o recuperar información, pero
también muchas enfermedades crónicas como la diabetes, hipertensión, desequilibrio
endocrino y la esclerosis múltiple pueden empeorar la memoria.[7] También hay muchas
pruebas de que el síndrome de fatiga crónica, una condición médica que solapa con FM,
puede causar problemas para recordar. En muchas condiciones crónicas, el deterioro a
menudo mejora en cuanto se trata la enfermedad subyacente.
¿Qué
pasa con la fibromialgia? Muchos pacientes con FM se quejan de los problemas de memoria,
particularmente la memoria a corto plazo. Algunos asocian tales dificultades a la
fibroniebla, un término definido por el investigador de FM dr. Stuart Donaldson, como la habilidad disminuida para concentrarse, recuperación
inmediata disminuida y incapacidad para tareas múltiples.[8] ¿Esto significa que
hay algo mal de manera intrínseca con los centros de la memoria en el cerebro? ¿o son algunos síntomas de FM o factores del entorno que simplemente
se ponen en el medio para estudiar o recordar? A pesar de las investigaciones FM ahora
están explorando tales asuntos como el flujo sanguíneo cerebral, niveles anormales de
ciertos químicos del cerebro y varias anomalías neuroendocrinas en pacientes FM, el
énfasis a menudo está en los orígenes del dolor o del comportamiento de específicas
hormonas y no en el funcionamiento de los síntomas de memoria en sí . Así, por ahora no
hay ninguna prueba empírica sólida sobre posibles orígenes biofisiológicos de
dificultades de memoria en el cerebro. Sin embargo, algunos estudios recientes en el área
de dolor crónico y FM sí consideran el asunto de la memoria en FM. Sus resultados son
mixtos y algo conflictivos.
En
un artículo publicado en 1995, los investigadores canadienses Schnurr
y MacDonald mencionaron los efectos de dolor crónico en la
memoria en 134 sujetos .[9] Compararon las quejas de memoria de 2 grupos de pacientes de
dolor crónico (i.e., los que habían tenido un whiplash(n.t.
: sacudida en el cuello) en un accidente de coche y los que habían sufrido heridas en la
parte baja de la espalda o daño por esfuerzo repetitivo en accidentes laborales ) con 2
grupos de control de pacientes de médico /dentista y de psicoterapia que no tenían
síntomas de dolor. Los investigadores eligieron estos 2 grupos distintos de dolor porque
notaban que muchos pacientes de dolor crónico tenían síntomas cognitivos y
comportamiento de dolor similares a personas que habían sufrido un daño cerebral suave.
Eligieron sufridores de whiplash porque podían haber tenido un daño en la cabeza
subyacente. Ninguno de los grupos de dolor de los accidentes laborales habían
tenido daños en la cabeza, así que servían como grupo de dolor de comparación.
Los
investigadores sucesivamente encontraron que ambos grupos de dolor crónico mencionaban
significativamente más problemas de memoria que los otros 2 grupos de control, incluso
después de haber excluido estadísticamente los efectos de la depresión(
otro impedimento habitual para la concentración y la memoria). Encontraron además, que
no había diferencias entre los 2 grupos de dolor crónico en términos de cantidad de
deterioro de la memoria y concluyeron que leve daño en
la cabeza no parece ser el único factor que contribuye a las quejas de memoria en
pacientes con dolor crónico [10]. También recomendaron que estudios futuros
incluyesen pruebas neurofisiológicas para determinar la memoria verdadera y el
funcionamiento cognitivo, mejor que los problemas percibidos como fueron mencionados en
este estudio por los sujetos.
En
otro artículo, también publicado en 1995, los investigadores noruegos Sletvold, Stiles y Landro
compararon la puntuación de un grupo de pacientes FM con un grupo de pacientes con
depresión en una batería de tests de procesamiento de información. [11] Las
puntuaciones de ambos grupos fueron comparadas a las de un grupo de control. Mientras se
constató, como esperado, que los pacientes con depresión tenían una deficiencia en el
procesamiento de información, los investigadores se sorprendieron al constatar una
deficiencia similar en pacientes FM. Es más, al controlar un subgrupo de pacientes FM que
no tenían ningún antecedente de depresión mayor, el grupo todavía tenía una
diferencia significativa con los controles en su capacidad de procesamiento de
información. Había, sin embargo, una diferencia interesante entre los pacientes con
depresión y los con FM. La prueba también sugiere que los pacientes con depresión
tenían anomalías cognitivas sugestivas a una disfunción del hemisferio derecho del
cerebro. No se encontró tal anomalía en los pacientes FM, y los investigadores
concluyeron que FM y depresión son condiciones
biológicamente diferentes. [12]
En
1997, el mismo grupo de investigadores utilizaron los mismos 3 grupos de estudios para
estudiar de manera específica su deficiencia de memoria ( en
vez de las aptitudes más generales de procesamiento de información estudiadas
anteriormente). En este estudio, más pequeño y de exploración, cuando se dividían los
pacientes FM en 2 grupos según su historial de depresión mayor, solamente el subgrupo con depresión mostró deficiencia de memoria
en comparación a los controles. [13]
Mas
recientemente , investigadores han observado el problema de
deficiencia de memoria y rendimiento cognitivo, no solamente en términos de dolor y
depresión, pero también en términos de calidad de sueño, nivel de ansiedad o angustia
emocional, y la evaluación personal del paciente de sus prestaciones.
En
un estudio innovador en 1997, los canadienses Cote y Moldofsky
compararon pacientes con FM con controles sanos en términos de patrono de sueño, su
velocidad y eficacia en completar tests cognitivos complejos ( i.e. razonamiento
gramatical, suma/resta en serie y una simulación de proceso de multitarea de oficina), y
su auto-evaluación sobre su eficacia en las respuestas del test.[14] Los investigadores
comprobaron que los pacientes FM pasaban más tiempo en la fase I del sueño que los
controles y notaban más adormecimiento,
dolor, sentimiento negativo y menor ( percibido) eficacia en los tests complejos
cognitivos en un día de 14 horas. Sin embargo, aunque el grupo de FM era más lento en la
velocidad de test, su eficacia y actuación no era muy diferente del grupo control.
En
1999, el equipo canadiense de Gloria Grace mencionó un
estudio de rendimiento de memoria de pacientes FM versus controles en una batería de
tests. También midieron la intensidad del dolor, rasgos de ansiedad, y depresión en
pacientes FM.[15] Lo que encontraron es que, mientras que el
grupo de FM como tal funcionaba dentro de los límites en todos los tests, algunos
individuos entre ellos tenían significativas deficiencias en algunas tareas de memoria.
Se pensó que era más un resultado de problemas de atención que de
procesamiento primario de memoria. [16] Tales pacientes suelen rendir mal en
tareas difíciles que necesitan o bien una concentración sostenida o bien una recuperación( inmediata o atrasada) de material presentado una sola
vez. De hecho, muchos pacientes eran tan ansiosos sobre los tests más largos que hubo que
parar este último antes de completarlo. En contraste, cuando era un test con menor
dificultad para la memoria implicando atención/concentración o cuando se repetían
varias veces las cosas, los mismos sujetos tenían un funcionamiento normal. Los autores
concluyeron que, como grupo, los pacientes FM tenían una buena capacidad básica de
atención; solamente cuando se les reta de manera significativa mantener la atención,
mostraban peores resultados que el grupo control [17] También notaron que
los déficits objetivos de memoria en FM están más relacionados con los niveles de
ansiedad y la intensidad subjetiva de dolor que con la calidad de sueño o su humor
deprimido.[18] Como Cote y Moldofsky et al, encontraron
en su estudio que el grupo FM subestima altamente su rendimiento en los tests.
En
la reunión científica anual de 1999 del Colegio Americano de Reumatología, la
psicóloga Dense Park de
Los
investigadores hicieron varios tests para medir la función cognitiva y la memoria.
Encontraron que con respecto a la velocidad de procesamiento (i.e. la velocidad con que se
maneja la información), los resultados de los pacientes FM eran similares a los controles
sanos, y por eso normales. Park consideró este hecho como
extremadamente importante porque se considera la velocidad de procesamiento una medida muy
fiable para el estado neurológico general. Donde los pacientes FM, sin embargo, parecían
tener problemas era en el proceso de memoria, gobernado sobre todo por la cortex
pre-frontal del cerebro.
Con
respecto a la memoria a corto plazo, a largo plazo y la fluidez verbal, los pacientes FM
tenían peores resultados que los controles sanos, más bien parecidos a los controles
más viejos. Los investigadores también estaban sorprendidos de encontrar que el grupo FM
puntuaba peor que los otros 2 grupos con respecto al vocabulario, un hecho que refuerza
las quejas de los pacientes con respecto a sus problemas para encontrar las palabras y con
el vocabulario.
La
dra. Park sugirió que futuras investigaciones deberían
aprovechar los avances de la tecnología de neuro-imágenes, que mide el flujo
sanguíneo cerebral en pacientes que están haciendo ciertas tareas cognitivas mientras se
les hace un scan MRI. Ya que adultos jóvenes suelen mostrar
distintos patronos cerebrales en estas pruebas que adultos más mayores, el saber como
pacientes FM comparan con otros de la misma edad y con otros más mayores, podría
despejar la función cognitiva cerebral en individuos con FM.[20]
Está
claro que se necesita más investigación para definir mejor las variables que tienen
efecto sobre la memoria sobre individuos con FM. También habrá que incluir factores como
la fatiga, el esfuerzo y otros elementos en la ecuación. Mientras tanto, ¿qué pueden
hacer las personas con FM para mejora su memoria? Aparte de minimizar la sobrecarga de
información, demasiada fatiga y otros factores conocidos por interferir con la
concentración y la memoria, ¿existen técnicas que pueden ayudar? ¡absolutamente!
En
cualquier librería podemos encontrar cantidad de libros y cintas que ofrecen una gran
variedad de estrategias, algunas de ellas muy intricadas, para luchar contra las
aflicciones de memoria. Enfoques como los sistemas Loci, Peg y Phonetic pueden ayudarte a
aprender enormes listas de palabras o números. Hay, sin embargo, algunos enfoques simples
que cualquiera puede utilizar para mejorar su memoria. Además, una técnica nueva de
estilo de vida conocida como neurobics ha sido desarrollada para entrenar la
mente de una manera específica para mantenerla en forma y evitar su deterioro. Ambos
enfoques se describen a continuación.
Como
explicado antes, la mayoría de los problemas de memoria en los adultos sanos es el
resultado de problemas de enfocar la atención. Estos pueden ser mejorados. En su libro Tu memoria: como funciona y como mejorarla el dr. Kenneth Higbee sugiere que la gente haga
un esfuerzo para ser más consciente. Recordante firmemente que tienes que prestar
atención a algo ( y hacerlo después) es un gran comienzo.
Así, si tienes tendencia a distraerte y olvidar si has apagado la cocina, tendrás que
hacer el esfuerzo conscientemente de decirte estoy
apagando la cocina cuando lo haces. Mejorará la posibilidad de que lo recuerdes
luego. Asimismo, cuando entras en una habitación y te das cuenta de que has olvidado que venías a hacer allí, tendrás que decirte
antes de entrar voy a la otra habitación a por un
lápiz [21]
¿Qué
puedes hacer cuando realmente tienes que memorizar algo? Entre las técnicas más
recomendadas por los psicólogos hay lo siguiente :
v Repetición : repite
a menudo el material nuevo ( verbalmente o escrito) y luego repásalo hasta que lo tengas
memorizado. Esta es una técnica que la mayoría de nosotros ya conocemos.
v secuenciar
/ categorizar :
colocar el material de manera organizada, ayudará a memorizarlo. Si por ejemplo tienes
que memorizar los 50 estados de EEUU, los puedes estudiar en orden alfabético o
geográfico. O los puedes repartir por categorías : los
estados del centro, los atlánticos, los de las Montañas Rocosas, etc.
v Visualización
: haz una imagen de las palabras / conceptos que tienes que memorizar. Por ejemplo,
imagina la cara de la persona cuyo nombre estás intentando aprender, así tu mente
aprende a asociar la cara con el nombre. Pinta una imagen que va con el nombre ( i.e. una calle pintada de verde para el nombre calle verde) o
algún aspecto de distinción para la apariencia o la voz de una personas ( una corbata
para sr López que siempre lleva una). La visualización ayuda
mucho, porque en asociación con palabras ayuda mucho a la memoria.
v relación
: relacionar una palabra de una lista con la siguiente. Si por ejemplo tienes que
acordarte de comprar comida para el gato, patatas y mantequilla, puedes imaginarte el gato
comiendo puré de patatas con mantequilla fundida. Es interesante que las imágenes más
absurdas, son a menudo las más fáciles de recordar. [22]
v asociación
:conecta
una nueva pieza de información a algo que ya conoces. Por ejemplo, la mayoría de la
gente aprende que Italia tiene forma de bota o que una explosión atómica tiene forma de
champiñón. Para ayudarte a recordar una palabra o nombre que tienes en la punta de la
lengua, también puedes utilizar la técnica a la que dr. Higbee
llama piensa alrededor de ello. Esto quiere decir
que recuerdes el contexto en el que aprendiste una palabra / nombre, donde estabas, que
estabas haciendo en ese momento, etc. [23]. Los estudiantes a veces pueden recordar
material durante un examen pensando dónde está escrito en el libro.
v Crea
un cuento o rima :
crea un cuento que incluye todos los asuntos que intentas memorizar. Para recordar el email :capitanbolo@eresmas.es recuerdas
la frase: capitán juegas a los bolos, por eso eres más hombre. El cuento contiene todos
los elementos de la frase que intentas memorizar. La mayoría de los niños pequeños
aprender los números con rimas : el uno es un soldado,
el dos es un patito...
v Asociación
de la primera letra :
forma palabras o acrónimos con la inicial de una serie de palabras relacionadas. Por
ejemplo CROP son las iniciales de las cuatro provincias gallegas. También se puede hacer
al revés y utilizar un acróstico para crear una frase cuyas primeras letras te ayudarán
a recordar : para recordar unas siglas, forma una frase con las
primeras letras. ( NIAMS : nadie insiste mucho siempre). Las
asociaciones de las primeras letras son muy útiles porque te dan pistas para empezar a
poner a trabajar tu memoria y te dicen cuántas palabras tienes que recordar.
Gracias
a la nuevas averiguaciones científicas, los investigadores
entienden ahora mejor cómo funciona la memoria. Eso dio como resultado, que ahora se
pueden diseñar nuevas técnicas de fortalecimiento para la memoria, de la misma manera
que haces ejercicios para mantener la forma física. En su libro Mantén tu mente
viva (Keep Your Brain Alive-Wrokman Publishing,1999)
el neurobiólogo dr. Lawrence Katz y el escritor, especialista
en comunicaciones Mannig Rubin
introducen el concepto neurobics, un sistema de
cambio de estilo de vida que ayuda a mantener un nivel continuado de forma mental,
fortaleza y flexibilidad cuando vas envejeciendo.[24]
Las
neurobics están basadas en el dato de que la mente no es, como se pensaba antes, una
entidad estática que deja de desarrollarse y de cambiar al envejecer. Katz y Rubin declararon en 1998 que un
grupo de investigadores americanos y suecos demostraron que en adultos humanos se generan
nuevas células cerebrales.[25] A consecuencia de esto, sabemos
ahora que las personas pueden crecer (mentalmente) y se pueden adaptar a cambios del
entorno incluso cuando envejecen.
De
la misma manera, la memoria humana no es una cueva monolítica, estática donde se
almacenan las memorias. Es más bien una red de información muy compleja y dinámica
donde se guarda información recogida por todos los sentidos y por las emociones. Por lo
tanto, tal como proclaman los autores Debido a que cada
memoria está representada en muchas diferentes áreas de la cortex cerebral, cuanto más
fuerte y rica es esa red de asociaciones y representaciones que has construido en tu
mente, mejor estará tu cerebro protegido contra la pérdida de alguna
representación.[26] Katz y Rubin
nos recuerdan que los bebés pequeños son expertos en construir asociaciones. Experimenta
su entorno de manera multi-sensorial mirando, oliendo, probando y escuchando todo lo que
hay en su alrededor. Los adultos, sin embargo, tienen más tendencia a hacer caso
solamente de la vista y el olvido, ignorando los otros sentido muy
poderosos. Los autores remarcan que únicamente el sentido del olfato está
directamente conectado a la cortex, el hipocampo y a otras partes del sistema linfático
implicadas en almacenar recuerdos. Esta es la razón por la cual el mero olor de un
particular producto de limpieza te puede recordar los pasillos recién pulidos de tu
escuela primaria.
Katz y Rubin también argumentas que los
adultos tienden a hacer actividades rutinarias que no provocan que la mente utiliza de manera plena todos sus recursos sensoriales. Se refieren a
actividades pasivas como mirar la televisión y ser espectador de actividades de otros
como alivio cerebral. Al utilizar los sentidos de manera graciosa y
inesperada, ellos mantienen que es posible aumentar la capacidad natural del cerebro de
formar asociaciones entre diferentes formas de información, saciar su hambre de novedades
y de incrementar el alcance mental.[27]
Las
neurobics tienen 2 normas : (1) experimenta lo inesperado, y
(2) implica la ayuda de todos tus sentidos a lo largo del día.[28] En su libro, Katz y Rubin ofrecen algunos ejemplos
interesantes de ejercicios neurobicos:
v Vístete
o come con los ojos cerrados.
v Varía
tu rutina habitual vete por otras calles a la tienda o compra una revista que nunca
habías visto en la librería.
v Lávate
los dientes con la otra mano(incluyendo echar la pasta de
dientes) o utiliza solamente una mano para vestirte.
v Llena
una jarra con muchos objetos pequeños d distinto tamaño y forma (
clips, botones, tornillos, monedas, etc.), mézclalos bien y intenta identificarlos
con las manos con los ojos cerrados.
v Domina
un nuevo artilugio que te intriga, aprende un nuevo pasatiempo o habilidad.
Si
te tomas los neurobics en serio, te aconsejo
que consultas el libro porque contiene una gran variedad de
ejemplos de ejercicios que puedes probar.
Por último, los pacientes FM sí pueden sufrir algún nivel de disfunción de memoria causada por el dolor, sueño poco reparador o estrés general. Hay, sin embargo, una cantidad de estrategias para ayudarte a entrenarte para aprender a recordar mejor las cosas. Si tomas la iniciativa de mantener tu mente activa e interesada en el mundo alrededor tuyo, ¿quién sabe que beneficios puedes obtener?
Referencias
1.
Kenneth
Higbee, Ph.D., Your Memory: How It Works & How to
Improve It (Second Edition).
2.
Cynthia R.
Green, Ph.D., Total Memory Workout: Eight Easy Steps
to Maximum Memory Fitness.
3.
Robert F.
Schnurr, Ph.D., and Michael R. MacDonald, Ph.D., "Memory Complaints in Chronic
Pain," The Clinical Journal of Pain,
11(2): 103-111, June 1995, p. 104.
4.
Green, pp.
60-61.
5.
Higbee, p.
64.
6.
Green, pp.
52-53.
7.
Green, p. 48.
8.
Stuart
Donaldson, Ph.D., "Fibromyalgia: A Retrospective Study of 252 Consecutive
Referrals," Canadian Journal of Clinical Medicine,
Vol. 5, No. 6, June 1998, p. 117.
9.
Robert F.
Schnurr, Ph.D., and Michael R. MacDonald, Ph.D., "Memory Complaints in Chronic
Pain," The Clinical Journal of Pain,
11(2): 103-111, June 1995.
10.
Ibid,
p. 108.
11.
Helge
Sletvold, Tore C. Stiles, and Nils Inge Landro, "Information Processing in Primary
Fibromyalgia, Major Depression, and Healthy Controls," Journal of Rheumatology, 22(1): 137-142, January
1995.
12.
Ibid,
p. 140.
13.
Nils
Inge Landro, Tore C. Stiles, and Helge Sletvold, "Memory Functioning in Patients with
Primary Fibromyalgia and Major Depression and Healthy Controls," Journal of Psychosomatic Research, 42(3): 297-306,
March 1997, p. 302.
14.
KA
Cote and Harvey Moldofsky, "Sleep, Daytime Symptoms, and Cognitive Performance in
Patients with Fibromyalgia," Journal of
Rheumatology, 24(10): 2014-23, October 1997.
15.
Gloria
Grace et al, "Concentration and Memory Deficits with Fibromyalgia Syndrome", Journal of Clinical and Experimental Neuropsychology, Vol. 21, No. 4, 1999.
16.
Ibid,
p. 483.
17.
Ibid,
pp. 482-483.
18.
Ibid,
p. 484.
19.
"Cognitive
Disturbance and Fatigue in Fibromyalgia," ACR Study Group, National Scientific
Meeting,
20.
This
lecture was audiotaped by the ACR. For details on how to order it, contact FMAGW.
21.
Higbee,
p. 210.
22.
Ibid,
p. 107.
23.
Ibid,
pp. 55-56.
24.
25.
Ibid,
p. 3.
26.
Ibid,
p. 17.
27.
Ibid,
p. 20-23.
28.
Ibid,
p. 31.