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EL ARTE DE  LLEVARSE UN CHASCO

[Reprinted from Fibromyalgia Frontiers, Vol. 8, #1, Winter 2000]

© Traducido por www.acofifa.org Asociación Coruñesa de Fibromialgia y Fatiga Crónica, con permiso de National Fibromialgia Association, ã FMAWARE  2002.

 

Bueno vale, todavía estás mirando ese trocito de papel con el número de teléfono de tu médico. Pero primero tienes que recomponerte de la vergüenza que pasaste al conducir por la ciudad con la bolsa de compras en el techo del coche. Y todavía estás preocupada por si tu jefe nuevo te perdonará el haberte olvidado de su nombre mientras lo querrías presentar a un cliente nuevo. Resumiendo, es difícil negar el hecho de que tu memoria ya no es lo que era. ¿Eso quiere decir que tienes un problema?¿En caso positivo, se debe a la FM?¿O hay otra causa?¿O ambas cosas?

 

La contestación a estas preguntas te podría sorprender. Lo que probablemente no te sorprenderá es que hasta hoy se hizo poca investigación sobre la memoria y la FM. Este artículo explorará lo que se encontró y ofrecerá puntos de vista  que al menos te ayudarán para estar en paz contigo mismo.

 

Para empezar, unos datos básicos sobre el funcionamiento de la memoria. Como es ampliamente conocido, hay 2 tipos de memoria : a corto plazo y a largo plazo. La memoria a corto plazo también se llama la memoria activa o de trabajo, consiste en los detalles del día a día a los que las personas prestan atención de manera consciente en cualquier momento : los objetos físicos que nos rodean, las conversaciones o información sensorial que recogemos, y las actividades o proyectos en las que estamos involucrados. La memoria a largo plazo, al contrario, es un almacén permanente donde se retienen información de hechos reales, recuerdos de experiencias personales y el conocimiento de habilidades particulares (pe. andar en bicicleta o conducir un coche).

 

El psicólogo dr. Kenneth Higbee, compara la memoria a corto plazo con la cesta de entrada de un escritorio que tiene una capacidad limitada de retener información, y a consecuencia se tiene que vaciar regularmente antes de poder ponerle material nuevo.[1] La información que se quita de allí se descarta permanentemente (pe. el teléfono de un restaurante que no vas a necesitar más) o se envía a la memoria a largo plazo, una serie de armarios que se utilizan para almacenamiento permanente. Al contrario de la memoria a corto plazo, la memoria a largo plazo tiene una capacidad de almacenamiento virtualmente ilimitada y difícilmente es interrumpida por “ ruidos” del entorno. Tampoco cambia mucho con la edad.

 

Ayuda pensar en la memoria como consistente en 3 etapas : 1/ la adquisición de información 2/ el almacenamiento de la información y 3/ la recuperación de la información cuando se necesita. Cuando nos olvidamos de cosas, solemos echar la culpa a nuestras fuerzas de recuperación. Según la dra. Cynthia Green del programa de aumento de memoria de la Escuela de Medicina Mt. Sinai(NY), sin embargo, la causa más habitual de problemas de memoria en adultos es su fallo en enfocar la información nueva [2]. En otras palabras, no prestan la suficiente atención en primer lugar y a consecuencia nunca verdaderamente aprenden el material nuevo que luego intentan recordar.

 

Por supuesto, las personas a menudo fallan en prestar bastante atención a cosas que no les interesan demasiado o que tienen poco impacto emocional. Sin embargo, también hay un número de factores que simplemente obstaculizan la memoria y que pueden causan graves problemas, incluso en personas “sanas”. Muchos de estos factores también tienen importancia en personas con FM.

 

FACTORES QUE INTERFIEREN EN LA MEMORIA

 

Tareas múltiples : muchas personas sufren de sobrecarga informativa. Tienen demasiadas tareas que hacer durante un periodo determinado o tienen peticiones urgentes de varias fuentes ( trabajo, familia, amigos, etc.) .Como resultado, tienen que procesar una cantidad impresionante de información, alguna de la cual les llega con tal velocidad o complejidad que les resulta difícil recordarla. Irónicamente, cosas fáciles de recordar ( la localización de las llaves del coche, o el mismo coche) son olvidadas a menudo porque requieren actividades rutinarias (i.e. aparcar el coche) que se hacen rápidamente y a menudo de manera inconsciente en medio de un montón de otras tareas.

 

Estado emocional :la depresión y la ansiedad son 2 variables que fueron el enfoque central en un estudio. La depresión interesa porque puede causar problemas de atención, percepción, velocidad de respuesta cognitiva, resolución de problemas, memoria y atención [3]. Las personas que están depresivas tienden a preocuparse de otros asuntos y lo tienen difícil para concentrarse en tareas nuevas, especialmente las que exigen una atención prolongada o un procesamiento complejo de la información. La buena noticia es que , cuando mejora la depresión, bien con el paso del tiempo, bien con tratamiento médico, la memoria habitualmente también mejora.[4]

 

El término “ miedo del escenario” es familiar para la mayoría de las personas. Muchos cómicos han retratado a actores o comediantes buscar desesperadamente las palabras que estuvieron estudiando durante cientos de horas. Así, no es sorprendente aprender que la ansiedad puede ser un enemigo formidable para la adquisición, el almacenamiento y la recuperación de información, aunque puede ser beneficioso para incrementar el funcionamiento en dosis pequeñas [5]

 

Fatiga : tanto por la falta de sueño reparador, demasiado dormir o por condiciones como apnea del sueño, la fatiga puede tener efectos significativos en la memoria porque muchas veces impide la atención y concentración. Algunos investigadores también creen que dificulta la recuperación de información de la memoria de largo plazo – incluso de cosas familiares o fáciles de recordar [6]. Igualmente, el estrés en general ( particularmente el estrés crónico) puede tener un efecto negativo en la memoria porque es una distracción potente y contribuye a la fatiga.

 

Medicamentos : si tomas regularmente medicación para la FM, ya sabes que estos puedes provocar atontamiento o otros efectos secundarios que pueden dificultar la concentración y la recuperación. Los antihistamínicos, medicamentos para la ansiedad, analgésicos, betabloqueadores y algunos antidepresivos son particularmente culpables con respecto a esto. Las interacciones de medicamentos también pueden ser problemáticas. Mientras puede ser imprudente para un paciente FM discontinuar la medicación que causa problemas de memoria, el saber de estos efectos secundarios también puede proveer paz en la mente. ¡Quizás tu memoria no está tan mal como pensabas!

 

Enfermedad : está fuere de dudas que una enfermedad puede interferir con la memoria. No solamente un catarro o una gripe puede disminuir la habilidad de retener o recuperar información, pero también muchas enfermedades crónicas como la diabetes, hipertensión, desequilibrio endocrino y la esclerosis múltiple pueden empeorar la memoria.[7] También hay muchas pruebas de que el síndrome de fatiga crónica, una condición médica que solapa con FM, puede causar problemas para recordar. En muchas condiciones crónicas, el deterioro a menudo mejora en cuanto se trata la enfermedad subyacente.

 

LAS INVESTIGACIONES SOBRE FM & LA MEMORIA

 

¿Qué pasa con la fibromialgia? Muchos pacientes con FM se quejan de los problemas de memoria, particularmente la memoria a corto plazo. Algunos asocian tales dificultades a la “fibroniebla”, un término definido por el investigador de FM dr. Stuart Donaldson, como “ la habilidad disminuida para concentrarse, recuperación inmediata disminuida y incapacidad para tareas múltiples”.[8] ¿Esto significa que hay algo mal de manera intrínseca con los centros de la memoria en el cerebro? ¿o son algunos síntomas de FM o factores del entorno que simplemente se ponen en el medio para estudiar o recordar? A pesar de las investigaciones FM ahora están explorando tales asuntos como el flujo sanguíneo cerebral, niveles anormales de ciertos químicos del cerebro y varias anomalías neuroendocrinas en pacientes FM, el énfasis a menudo está en los orígenes del dolor o del comportamiento de específicas hormonas y no en el funcionamiento de los síntomas de memoria en sí . Así, por ahora no hay ninguna prueba empírica sólida sobre posibles orígenes biofisiológicos de dificultades de memoria en el cerebro. Sin embargo, algunos estudios recientes en el área de dolor crónico y FM sí consideran el asunto de la memoria en FM. Sus resultados son mixtos y algo conflictivos.

 

En un artículo publicado en 1995, los investigadores canadienses Schnurr y MacDonald mencionaron los efectos de dolor crónico en la memoria en 134 sujetos .[9] Compararon las quejas de memoria de 2 grupos de pacientes de dolor crónico (i.e., los que habían tenido un whiplash(n.t. : sacudida en el cuello) en un accidente de coche y los que habían sufrido heridas en la parte baja de la espalda o daño por esfuerzo repetitivo en accidentes laborales ) con 2 grupos de control de pacientes de médico /dentista y de psicoterapia que no tenían síntomas de dolor. Los investigadores eligieron estos 2 grupos distintos de dolor porque notaban que muchos pacientes de dolor crónico tenían síntomas cognitivos y comportamiento de dolor similares a personas que habían sufrido un daño cerebral suave. Eligieron sufridores de whiplash porque podían haber tenido un daño en la cabeza subyacente. Ninguno de los grupos de dolor de los accidentes laborales habían tenido daños en la cabeza, así que servían como grupo de dolor de comparación.

Los investigadores sucesivamente encontraron que ambos grupos de dolor crónico mencionaban significativamente más problemas de memoria que los otros 2 grupos de control, incluso después de haber excluido estadísticamente los efectos de la depresión( otro impedimento habitual para la concentración y la memoria). Encontraron además, que no había diferencias entre los 2 grupos de dolor crónico en términos de cantidad de deterioro de la memoria y concluyeron que “ leve daño en la cabeza no parece ser el único factor que contribuye a las quejas de memoria en pacientes con dolor crónico” [10]. También recomendaron que estudios futuros incluyesen pruebas neurofisiológicas para determinar la memoria verdadera y el funcionamiento cognitivo, mejor que los problemas percibidos como fueron mencionados en este estudio por los sujetos.

 

En otro artículo, también publicado en 1995, los investigadores noruegos Sletvold, Stiles y Landro compararon la puntuación de un grupo de pacientes FM con un grupo de pacientes con depresión en una batería de tests de procesamiento de información. [11] Las puntuaciones de ambos grupos fueron comparadas a las de un grupo de control. Mientras se constató, como esperado, que los pacientes con depresión tenían una deficiencia en el procesamiento de información, los investigadores se sorprendieron al constatar una deficiencia similar en pacientes FM. Es más, al controlar un subgrupo de pacientes FM que no tenían ningún antecedente de depresión mayor, el grupo todavía tenía una diferencia significativa con los controles en su capacidad de procesamiento de información. Había, sin embargo, una diferencia interesante entre los pacientes con depresión y los con FM. La prueba también sugiere que los pacientes con depresión tenían anomalías cognitivas sugestivas a una disfunción del hemisferio derecho del cerebro. No se encontró tal anomalía en los pacientes FM, y los investigadores concluyeron que “ FM y depresión son condiciones biológicamente diferentes”. [12]

 

En 1997, el mismo grupo de investigadores utilizaron los mismos 3 grupos de estudios para estudiar de manera específica su deficiencia de memoria ( en vez de las aptitudes más generales de procesamiento de información estudiadas anteriormente). En este estudio, más pequeño y de exploración, cuando se dividían los pacientes FM en 2 grupos según su historial de depresión mayor, solamente el “ subgrupo con depresión” mostró deficiencia de memoria en comparación a los controles. [13]

 

Mas recientemente , investigadores han observado el problema de deficiencia de memoria y rendimiento cognitivo, no solamente en términos de dolor y depresión, pero también en términos de calidad de sueño, nivel de ansiedad o angustia emocional, y la evaluación personal del paciente de sus prestaciones.

 

En un estudio innovador en 1997, los canadienses Cote y Moldofsky compararon pacientes con FM con controles sanos en términos de patrono de sueño, su velocidad y eficacia en completar tests cognitivos complejos ( i.e. razonamiento gramatical, suma/resta en serie y una simulación de proceso de multitarea de oficina), y su auto-evaluación sobre su eficacia en las respuestas del test.[14] Los investigadores comprobaron que los pacientes FM pasaban más tiempo en la fase I del sueño que los controles  y notaban más adormecimiento, dolor, sentimiento negativo y menor ( percibido) eficacia en los tests complejos cognitivos en un día de 14 horas. Sin embargo, aunque el grupo de FM era más lento en la velocidad de test, su eficacia y actuación no era muy diferente del grupo control.

 

En 1999, el equipo canadiense de Gloria Grace mencionó un estudio de rendimiento de memoria de pacientes FM versus controles en una batería de tests. También midieron la intensidad del dolor, rasgos de ansiedad, y depresión en pacientes FM.[15] Lo que encontraron es que, mientras que el grupo de FM como tal funcionaba dentro de los límites en todos los tests, algunos individuos entre ellos tenían significativas deficiencias en algunas tareas de memoria. Se pensó que era más un resultado de problemas de atención que de “ procesamiento primario de memoria”. [16] Tales pacientes suelen rendir mal en tareas difíciles que necesitan o bien una concentración sostenida o bien una recuperación( inmediata o atrasada) de material presentado una sola vez. De hecho, muchos pacientes eran tan ansiosos sobre los tests más largos que hubo que parar este último antes de completarlo. En contraste, cuando era un test con menor dificultad para la memoria implicando atención/concentración o cuando se repetían varias veces las cosas, los mismos sujetos tenían un funcionamiento normal. Los autores concluyeron que,” como grupo, los pacientes FM tenían una buena capacidad básica de atención; solamente cuando se les reta de manera significativa mantener la atención, mostraban peores resultados que el grupo control” [17] También notaron que “ los déficits objetivos de memoria en FM están más relacionados con los niveles de ansiedad y la intensidad subjetiva de dolor que con la calidad de sueño o su humor deprimido”.[18] Como Cote y Moldofsky et al, encontraron en su estudio que el grupo FM subestima altamente su rendimiento en los tests.

 

En la reunión científica anual de 1999 del Colegio Americano de Reumatología, la psicóloga Dense Park de la Universidad de Michigan, especialista en el ramo de la cognición con el envejecimiento, mencionó un nuevo estudio del funcionamiento cognitivo en pacientes FM financiado por la Fundación de Artritis y el Instituto NIH de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel(NIAMS). [19] Park y sus colegas se preguntaron si pacientes TM tienen una función cognitiva como adultos sanos que les llevan 20-30 años. Eligieron una muestra que contenía 3 grupos de 20 sujetos cada uno : (1) pacientes FM con una edad media de 47 años, (2) controles sanos de la misma edad, y (3) controles adultos de 20 años más que el grupo de pacientes. Hay que remarcar que ninguno de los enfermos sufrían de depresión mayor o cualquier otra condición reumática. Además, habían gozado de una buena educación.

Los investigadores hicieron varios tests para medir la función cognitiva y la memoria. Encontraron que con respecto a la velocidad de procesamiento (i.e. la velocidad con que se maneja la información), los resultados de los pacientes FM eran similares a los controles sanos, y por eso normales. Park consideró este hecho como extremadamente importante porque se considera la velocidad de procesamiento una medida muy fiable para el estado neurológico general. Donde los pacientes FM, sin embargo, parecían tener problemas era en el proceso de memoria, gobernado sobre todo por la cortex pre-frontal del cerebro.

Con respecto a la memoria a corto plazo, a largo plazo y la fluidez verbal, los pacientes FM tenían peores resultados que los controles sanos, más bien parecidos a los controles más viejos. Los investigadores también estaban sorprendidos de encontrar que el grupo FM puntuaba peor que los otros 2 grupos con respecto al vocabulario, un hecho que refuerza las quejas de los pacientes con respecto a sus problemas para encontrar las palabras y con el vocabulario.

La dra. Park sugirió que futuras investigaciones deberían aprovechar los avances de la tecnología de “neuro-imágenes”, que mide el flujo sanguíneo cerebral en pacientes que están haciendo ciertas tareas cognitivas mientras se les hace un scan MRI. Ya que adultos jóvenes suelen mostrar distintos patronos cerebrales en estas pruebas que adultos más mayores, el saber como pacientes FM comparan con otros de la misma edad y con otros más mayores, podría despejar la función cognitiva cerebral en individuos con FM.[20]

 

TÉCNICAS DE ASISTENCIA A LA MEMORIA

 

 

Está claro que se necesita más investigación para definir mejor las variables que tienen efecto sobre la memoria sobre individuos con FM. También habrá que incluir factores como la fatiga, el esfuerzo y otros elementos en la ecuación. Mientras tanto, ¿qué pueden hacer las personas con FM para mejora su memoria? Aparte de minimizar la sobrecarga de información, demasiada fatiga y otros factores conocidos por interferir con la concentración y la memoria, ¿existen técnicas que pueden ayudar? ¡absolutamente!

 

En cualquier librería podemos encontrar cantidad de libros y cintas que ofrecen una gran variedad de estrategias, algunas de ellas muy intricadas, para luchar contra las aflicciones de memoria. Enfoques como los sistemas Loci, Peg y Phonetic pueden ayudarte a aprender enormes listas de palabras o números. Hay, sin embargo, algunos enfoques simples que cualquiera puede utilizar para mejorar su memoria. Además, una técnica nueva de estilo de vida conocida como “neurobics” ha sido desarrollada para entrenar la mente de una manera específica para mantenerla en forma y evitar su deterioro. Ambos enfoques se describen a continuación.

 

Como explicado antes, la mayoría de los problemas de memoria en los adultos sanos es el resultado de problemas de enfocar la atención. Estos pueden ser mejorados. En su libro “ Tu memoria: como funciona y como mejorarla” el dr. Kenneth Higbee sugiere que la gente haga un esfuerzo para ser más consciente. Recordante firmemente que tienes que prestar atención a algo ( y hacerlo después) es un gran comienzo. Así, si tienes tendencia a distraerte y olvidar si has apagado la cocina, tendrás que hacer el esfuerzo conscientemente de decirte “ estoy apagando la cocina” cuando lo haces. Mejorará la posibilidad de que lo recuerdes luego. Asimismo, cuando entras en una habitación y te das cuenta de que has olvidado  que venías a hacer allí, tendrás que decirte antes de entrar “ voy a la otra habitación a por un lápiz” [21]

 

¿Qué puedes hacer cuando realmente tienes que memorizar algo? Entre las técnicas más recomendadas por los psicólogos hay lo siguiente :

 

v      Repetición : repite a menudo el material nuevo ( verbalmente o escrito) y luego repásalo hasta que lo tengas memorizado. Esta es una técnica que la mayoría de nosotros ya conocemos.

v      secuenciar / categorizar : colocar el material de manera organizada, ayudará a memorizarlo. Si por ejemplo tienes que memorizar los 50 estados de EEUU, los puedes estudiar en orden alfabético o geográfico. O los puedes repartir por categorías : los estados del centro, los atlánticos, los de las Montañas Rocosas, etc.

v      Visualización : haz una imagen de las palabras / conceptos que tienes que memorizar. Por ejemplo, imagina la cara de la persona cuyo nombre estás intentando aprender, así tu mente aprende a asociar la cara con el nombre. Pinta una imagen que va con el nombre ( i.e. una calle pintada de verde para el nombre calle verde) o algún aspecto de distinción para la apariencia o la voz de una personas ( una corbata para sr López que siempre lleva una). La visualización ayuda mucho, porque en asociación con palabras ayuda mucho a la memoria.

v      relación : relacionar una palabra de una lista con la siguiente. Si por ejemplo tienes que acordarte de comprar comida para el gato, patatas y mantequilla, puedes imaginarte el gato comiendo puré de patatas con mantequilla fundida. Es interesante que las imágenes más absurdas, son a menudo las más fáciles de recordar. [22]

v      asociación :conecta una nueva pieza de información a algo que ya conoces. Por ejemplo, la mayoría de la gente aprende que Italia tiene forma de bota o que una explosión atómica tiene forma de champiñón. Para ayudarte a recordar una palabra o nombre que tienes en la punta de la lengua, también puedes utilizar la técnica a la que dr. Higbee llama “ piensa alrededor de ello”. Esto quiere decir que recuerdes el contexto en el que aprendiste una palabra / nombre, donde estabas, que estabas haciendo en ese momento, etc. [23]. Los estudiantes a veces pueden recordar material durante un examen pensando dónde está escrito en el libro.

v      Crea un cuento o rima : crea un cuento que incluye todos los asuntos que intentas memorizar. Para recordar el email :capitanbolo@eresmas.es recuerdas la frase: capitán juegas a los bolos, por eso eres más hombre. El cuento contiene todos los elementos de la frase que intentas memorizar. La mayoría de los niños pequeños aprender los números con rimas :” el uno es un soldado, el dos es un patito...”

v      Asociación de la primera letra : forma palabras o acrónimos con la inicial de una serie de palabras relacionadas. Por ejemplo CROP son las iniciales de las cuatro provincias gallegas. También se puede hacer al revés y utilizar un acróstico para crear una frase cuyas primeras letras te ayudarán a recordar : para recordar unas siglas, forma una frase con las primeras letras. ( NIAMS : nadie insiste mucho siempre). Las asociaciones de las primeras letras son muy útiles porque te dan pistas para empezar a poner a trabajar tu memoria y te dicen cuántas palabras tienes que recordar.

 

NEUROBICS

 

Gracias a la nuevas averiguaciones científicas, los investigadores entienden ahora mejor cómo funciona la memoria. Eso dio como resultado, que ahora se pueden diseñar nuevas técnicas de fortalecimiento para la memoria, de la misma manera que haces ejercicios para mantener la forma física. En su libro “Mantén tu mente viva” (Keep Your Brain Alive-Wrokman Publishing,1999) el neurobiólogo dr. Lawrence Katz y el escritor, especialista en comunicaciones Mannig Rubin introducen el concepto “ neurobics”, un sistema de cambio de estilo de vida que ayuda a “ mantener un nivel continuado de forma mental, fortaleza y flexibilidad cuando vas envejeciendo”.[24]

 

Las neurobics están basadas en el dato de que la mente no es, como se pensaba antes, una entidad estática que deja de desarrollarse y de cambiar al envejecer. Katz y Rubin declararon en 1998 que un grupo de investigadores americanos y suecos demostraron que en adultos humanos se generan nuevas células cerebrales.[25] A consecuencia de esto, sabemos ahora que las personas pueden crecer (mentalmente) y se pueden adaptar a cambios del entorno incluso cuando envejecen.

De la misma manera, la memoria humana no es una cueva monolítica, estática donde se almacenan las memorias. Es más bien una red de información muy compleja y dinámica donde se guarda información recogida por todos los sentidos y por las emociones. Por lo tanto, tal como proclaman los autores “ Debido a que cada memoria está representada en muchas diferentes áreas de la cortex cerebral, cuanto más fuerte y rica es esa red de asociaciones y representaciones que has construido en tu mente, mejor estará tu cerebro protegido contra la pérdida de alguna representación”.[26] Katz y Rubin nos recuerdan que los bebés pequeños son expertos en construir asociaciones. Experimenta su entorno de manera multi-sensorial mirando, oliendo, probando y escuchando todo lo que hay en su alrededor. Los adultos, sin embargo, tienen más tendencia a hacer caso solamente de la vista y el olvido, ignorando los otros sentido muy poderosos. Los autores remarcan que únicamente el sentido del olfato está directamente conectado a la cortex, el hipocampo y a otras partes del sistema linfático implicadas en almacenar recuerdos. Esta es la razón por la cual el mero olor de un particular producto de limpieza te puede recordar los pasillos recién pulidos de tu escuela primaria.

 

Katz y Rubin también argumentas que los adultos tienden a hacer actividades rutinarias que no provocan que la mente utiliza de manera plena todos sus recursos sensoriales. Se refieren a actividades pasivas como mirar la televisión y ser espectador de actividades de otros como “alivio cerebral”. Al utilizar los sentidos de manera graciosa y inesperada, ellos mantienen que es posible aumentar la capacidad natural del cerebro de formar asociaciones entre diferentes formas de información, saciar su hambre de novedades y de incrementar el “alcance mental”.[27]

 

Las neurobics tienen 2 normas : (1) experimenta lo inesperado, y (2) implica la ayuda de todos tus sentidos a lo largo del día.[28] En su libro, Katz y Rubin ofrecen algunos ejemplos interesantes de ejercicios neurobicos:

 

v      Vístete o come con los ojos cerrados.

v      Varía tu rutina habitual – vete por otras calles a la tienda o compra una revista que nunca habías visto en la librería.

v      Lávate los dientes con la otra mano(incluyendo echar la pasta de dientes) o utiliza solamente una mano para vestirte.

v      Llena una jarra con muchos objetos pequeños d distinto tamaño y forma ( clips, botones, tornillos, monedas, etc.), mézclalos bien y intenta identificarlos con las manos con los ojos cerrados.

v      Domina un nuevo artilugio que te intriga, aprende un nuevo pasatiempo o habilidad.

 

Si te  tomas los neurobics en serio, te aconsejo que consultas el libro porque contiene una gran variedad de ejemplos de ejercicios que puedes probar.

 

Por último, los pacientes FM sí pueden sufrir algún nivel de disfunción de memoria causada por el dolor, sueño poco reparador o estrés general. Hay, sin embargo, una cantidad de estrategias para ayudarte a entrenarte para aprender a recordar mejor las cosas. Si tomas la iniciativa de mantener tu mente activa e interesada en el mundo alrededor tuyo, ¿quién sabe que beneficios puedes obtener?

 

Referencias

 

1.         Kenneth Higbee, Ph.D., Your Memory: How It Works & How to Improve It (Second Edition). New York: Marlowe & Company, 1999, pp. 24-25.

2.         Cynthia R. Green, Ph.D., Total Memory Workout: Eight Easy Steps to Maximum Memory Fitness. New York: Bantam Books, 1999, p. 25.

3.         Robert F. Schnurr, Ph.D., and Michael R. MacDonald, Ph.D., "Memory Complaints in Chronic Pain," The Clinical Journal of Pain, 11(2): 103-111, June 1995, p. 104.

4.         Green, pp. 60-61.

5.         Higbee, p. 64.

6.         Green, pp. 52-53.

7.         Green, p. 48.

8.         Stuart Donaldson, Ph.D., "Fibromyalgia: A Retrospective Study of 252 Consecutive Referrals," Canadian Journal of Clinical Medicine, Vol. 5, No. 6, June 1998, p. 117.

9.         Robert F. Schnurr, Ph.D., and Michael R. MacDonald, Ph.D., "Memory Complaints in Chronic Pain," The Clinical Journal of Pain, 11(2): 103-111, June 1995.

10.      Ibid, p. 108.

11.      Helge Sletvold, Tore C. Stiles, and Nils Inge Landro, "Information Processing in Primary Fibromyalgia, Major Depression, and Healthy Controls," Journal of Rheumatology, 22(1): 137-142, January 1995.

12.      Ibid, p. 140.

13.      Nils Inge Landro, Tore C. Stiles, and Helge Sletvold, "Memory Functioning in Patients with Primary Fibromyalgia and Major Depression and Healthy Controls," Journal of Psychosomatic Research, 42(3): 297-306, March 1997, p. 302.

14.      KA Cote and Harvey Moldofsky, "Sleep, Daytime Symptoms, and Cognitive Performance in Patients with Fibromyalgia," Journal of Rheumatology, 24(10): 2014-23, October 1997.

15.      Gloria Grace et al, "Concentration and Memory Deficits with Fibromyalgia Syndrome", Journal of Clinical and Experimental Neuropsychology, Vol. 21, No. 4, 1999.

16.      Ibid, p. 483.

17.      Ibid, pp. 482-483.

18.      Ibid, p. 484.

19.      "Cognitive Disturbance and Fatigue in Fibromyalgia," ACR Study Group, National Scientific Meeting, Boston, MA 1999.

20.      This lecture was audiotaped by the ACR. For details on how to order it, contact FMAGW.

21.      Higbee, p. 210.

22.      Ibid, p. 107.

23.      Ibid, pp. 55-56.

24.      Lawrence C. Katz, Ph.D., and Manning Rubin, Keep Your Brain Alive, New York: Workman Publishing Company, Inc., 1999, p. 4.

25.      Ibid, p. 3.

26.      Ibid, p. 17.

27.      Ibid, p. 20-23. 

28.      Ibid, p. 31.