Os contamos aquí la historia de Santa María Micaela,
fundadora de nuestra congregación,
Las Religiosas Adoratrices Esclavas
del Santísimo Sacramento
y de la Caridad.
Una mujer que marcó para todos y especialmente para nosotras, una época, que parte de una también época convulsa de una sociedad moderna en formación y en la que las desigualdades, como tambíen desgraciadamente ocurre ahora, existían, hecho este que le llevó a desarrollar un pensamiento y una forma de vivir la dimensión eucarística del amor hecho entrega y oración distinta hasta ese momento.
SANTA MARIA MICAELA
La esclava del Santísimo Sacramento y de la Caridad...
...Apenas contaba trece años pasaba ya varias horas arrollidada ante el Santísimo Sacramento...
...En un salón de su palacio de Guadalajara instruía a las jóvenes pobres...
...Sentía gran repugnancia a los pobres por su suciedad y venciéndose les repartía limosna...
...Visitando a las jóvenes en el hospital de San Juan de Dios concibió la idea de fundar su colegio de rehabilitación y preservación...
..En París la abraza en la calle de la Magdalena una pobre trapera, agradecida a su mucha caridad en visitarla y socorrerla...
...Hallándose en París durante la revolución de 1848 no perdió la Misa y comunión ni un día, protegiéndola los mismos revoltosos...
...Trepando por una escalera de cuerda visita a una pobre enferma e invita a sus amigas a subir...
..En la playa de Bourlogne-sur-mer se ve rodeada de pobres pescadores a quienes socorre con generosidad...
...En Bruselas visita a una vendedora de bollos que dormía en una carbonera...
...Acompañada de la Santísima Virgen y del Arcángel San Rafael
va a recibir la comunión...
...Consuela y socorre a los presos en Bourdeos...
...Emite sus votos con otras seis Adoratrices el día de la Epifanía de 1859...
...Asiste a los atacados de cólera en el hospital...
...Instruye a las colegialas en toda clase de labores...
...Las Adoratrices piden con insitencia la Adoración nocturna al Santísimo...
...En sus coloquios con la reina Isabel II le habla de las cosas del alma...
...El Señor se le aparece móstrándole la Sagrada Forma y su Divino Corazón...