EL TRATAMIENTO

El tratamiento FIBRINOLITICO del Ictus Isquémico:

 Desde hace un año aproximadamente está autorizado su uso en Europa, plantea una auténtica revolución en el tratamiento de estas enfermedades y constituye un auténtico reto asistencial para nuestros gestores de asistencia.

Básicamente consiste en la inyección intravenosa de un compuesto que disolvería el coágulo, teniendo en cuenta:

  1. Sólo en casos de Ictus Isquémico.
  2. Sólo en Hospitales debidamente adecuados para el tratamiento.
  3. Siempre con el consentimiento informado que debe firmar el paciente.
  4. Siempre antes de transcurridas 3 horas de la aparición de síntomas.
  5. Siempre que se den las condiciones para la indicación y ninguna contraindicación.

 Hay una serie de criterios para indicar o contraindicar este tratamiento pero es la primera vez en la historia de la Neurología en que contamos con un medicamento eficaz para revertir una trombosis cerebral en ciertas circunstancias. Por ahora el número de pacientes beneficiarios del tratamiento fibrinolítico será pequeño respecto al volumen total de ictus, pero es muy evidente que debemos concienciarnos todos de que un ictus debe estar en urgencias lo antes posible, subrayándose de manera definitiva que UN ICTUS ES UNA URGENCIA MEDICA, para disponer los medios que posibiliten la evaluación en un Servicio de Urgencias Hospitalaria dentro de las tres horas de evolución. Se está articulando en el Servicio Andaluz de Salud una red de asistencia y traslado urgente de los casos de Ictus para permitir la valoración dentro de este periodo, llamado “periodo ventana”, de tres horas.

 El tratamiento tiene un riesgo de hemorragia cerebral pequeño, pero potencialmente grave, que debe conocerse antes de tomar esta decisión.


Es sumamente complejo y depende de muchas variables en la fase aguda -excepcionalmente no se hace en un hospital- En la fase de convalecencia y secuelas posteriores es donde AFEIC tiene mas que hacer.


Resulta frecuente oir expresiones decepcionantes en el sentido de que los ictus no tienen tratamiento... o bien ante una trombosis cerebral hay poco o nada que hacer... y esto es una gran falacia (o un gran error) En la fase aguda los cuidados adecuados a un ictus "recuperan tejido sano y/o preservan tejido aún no dañado" Actuar con intensidad, con la debida atención y con un método mejora la situación residual al final. El ictus sí tiene tratamiento y debe iniciarse con prontitud.


En la fase que nos interesa, una vez pasada la fase aguda, el tratamiento diferirá muchísimo según qué tipo de ictus, qué intensidad y otros factores, pero por lo general tendremos que atender a las parálisis e inmovilizaciones, trastornos de comunicación por defectos en el lenguaje, complicaciones múltiples (aspiraciones por deglución insegura, crisis convulsivas, escarificaciones de la piel, complicaciones articulares -el temido "hombro doloroso de los hemipléjicos"- y otras), el componente depresivo que suele aparecer cuando el paciente es "verdaderamente consciente de lo que le ha ocurrido", de las alteraciones del control esfinteriano...Demasiados aspectos para detallarlos aquí; de donde se proclame la necesidad de tratar a los ictus en equipo. Una misión importantísima de AFEIC será precisamente apoyar la comunicación entre las diferentes partes que intervienen.