EL
TRATAMIENTO
El
tratamiento FIBRINOLITICO del Ictus Isquémico:
Desde
hace un año aproximadamente está autorizado su uso en Europa, plantea una
auténtica revolución en el tratamiento de estas enfermedades y constituye un
auténtico reto asistencial para nuestros gestores de asistencia.
Básicamente
consiste en la inyección intravenosa de un compuesto que disolvería el coágulo,
teniendo en cuenta:
-
Sólo en casos
de Ictus Isquémico.
-
Sólo en
Hospitales debidamente adecuados para el tratamiento.
-
Siempre con
el consentimiento informado que debe firmar el paciente.
-
Siempre antes
de transcurridas 3 horas de la aparición de síntomas.
-
Siempre que
se den las condiciones para la indicación y ninguna contraindicación.
Hay
una serie de criterios para indicar o contraindicar este tratamiento pero es la
primera vez en la historia de la Neurología en que contamos con un medicamento
eficaz para revertir una trombosis cerebral en ciertas circunstancias. Por
ahora el número de pacientes beneficiarios del tratamiento fibrinolítico será
pequeño respecto al volumen total de ictus, pero es muy evidente que debemos
concienciarnos todos de que un ictus debe estar en urgencias lo antes posible,
subrayándose de manera definitiva que UN ICTUS ES UNA URGENCIA MEDICA, para
disponer los medios que posibiliten la evaluación en un Servicio de Urgencias
Hospitalaria dentro de las tres horas de evolución. Se está articulando en el
Servicio Andaluz de Salud una red de asistencia y traslado urgente de los casos
de Ictus para permitir la valoración dentro de este periodo, llamado “periodo
ventana”, de tres horas.
El
tratamiento tiene un riesgo de hemorragia cerebral pequeño, pero potencialmente
grave, que debe conocerse antes de tomar esta decisión.
Es
sumamente complejo y depende de muchas variables en la fase aguda
-excepcionalmente no se hace en un hospital- En la fase de convalecencia y
secuelas posteriores es donde AFEIC tiene mas que hacer.
Resulta frecuente oir expresiones decepcionantes en el sentido de que los ictus
no tienen tratamiento... o bien ante una trombosis cerebral hay poco o nada que
hacer... y esto es una gran falacia (o un gran error) En la fase aguda los
cuidados adecuados a un ictus "recuperan tejido sano y/o preservan tejido aún no
dañado" Actuar con intensidad, con la debida atención y con un método
mejora la situación residual al final. El ictus sí tiene tratamiento y debe
iniciarse con prontitud.
En la fase que nos interesa, una vez pasada la fase aguda, el tratamiento
diferirá muchísimo según qué tipo de ictus, qué intensidad y otros factores,
pero por lo general tendremos que atender a las parálisis e inmovilizaciones,
trastornos de comunicación por defectos en el lenguaje, complicaciones
múltiples (aspiraciones por deglución insegura, crisis convulsivas,
escarificaciones de la piel, complicaciones articulares -el temido "hombro
doloroso de los hemipléjicos"- y otras), el componente depresivo que suele
aparecer cuando el paciente es "verdaderamente consciente de lo que le ha
ocurrido", de las alteraciones del control esfinteriano...Demasiados aspectos
para detallarlos aquí; de donde se proclame la necesidad de tratar a los ictus
en equipo. Una misión importantísima de AFEIC será precisamente apoyar la
comunicación entre las diferentes partes que intervienen.