El agua (y a menudo no sólo ella) sestea en el Plan de Aiguallut. El lugar se presta al sosiego. No importa que el esfuerzo realizado no haya sido grande. Apetece acometer empresas tan trascendentes como perder una apuesta a ver quién aguanta más tiempo con los pies en el agua.
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 Plan d'Aiguallut Al fondo el Aneto y su glaciar. |