Dejamos atrás el manto protector del bosque de hayas y salimos a cielo abierto.
Hemos alcanzado el nivel del río que vemos abalanzarse al fondo por las Gradas de Soaso. Una fuente aliviará tu sed poco antes de llegar a ellas.
Tapices de las Gradas de Soaso
| Río Arazas Al fondo las Gradas de Soaso |