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ELVIS Y EL COUNTRY
En este artículo se pretende mostrar como los caminos de Elvis
Presley y el Country se cruzaron una y otra vez a lo largo de las tres
décadas que ocuparon la carrera del principal icono cultural
que el Sur de Estados Unidos ha entregado al resto del mundo.
Intentar limitar el tema de un artículo sobre la carrera musical
de la más importante figura de la música popular del siglo
XX a sus influencias/aportaciones de/a un único estilo es algo
que personalmente de entrada me provoca, y supongo que a la mayoría
de fans de Elvis Presley, rechazo por imposible y sesgado. Elvis es
mucho más que Country. De la misma forma que es mucho más
que Rockabilly, o Gospel, o Pop, o Rock, o Rhythm & Blues...
De todas formas la forma más fría para empezar a valorar
la figura de Elvis en el Country es el análisis, aunque sea
someramente, de las listas específicas del estilo. No menos
de 59 álbumes, entre los editados en vida y posteriores recopilatorios,
han entrado en el top 100 de las listas Country entre 1968 y 2003,
incluyendo 6 números 1. En cuanto a singles, ha llegado a la
cifra, al alcance de muy pocos, de 83 entradas en el top 100 Country entre
1955 y 2003, incluyendo 13 números 1. Estos números,
en permanente crecimiento gracias a nuevas recopilaciones, reediciones
y remezclas, hablan por sí solos de una carrera a la altura
de muchos de los nombres míticos del estilo y que podrían
justificar por sí solos, desde un punto de vista puramente comercial,
su inclusión en el Country Music Hall of Fame en 1998. Pero
Elvis también es mucho más que entradas en listas y
cifras de ventas.
El niño que con sólo diez años consiguió el
segundo puesto en un concurso de talentos interpretando el tema “Old
Shep”, de la estrella del Country Red Foley, se convertiría
en un joven que quizá no sería el primer blanco en cantar
y grabar música negra, Bill Halley ya lo llevaba haciendo unos
años antes que él, pero sí estaba entre los pioneros
que fusionaron el Country-Hillbilly con el Gospel y el Rhythm &
Blues en un nuevo estilo que se llamaría Rockabilly y que transformaría
la forma de entender la música popular.
Para un chico nacido en Tupelo (Mississippi) el 8 de Enero de 1935
y criado en Memphis (Tennessee) la inmersión tanto en la música
popular blanca (Country & Western) como negra (Rhthym & Blues)
y en el Gospel era algo al alcance de la mano. Elvis creció
escuchando a Ernest Tubb, Roy Acuff o Jimmie Rodgers, pero también
a Sister Rosetta Tharpe, Howlin’ Wolf o B.B. King, o simplemente asistiendo
a la misa de la “Pentecostal Assembly of God” a la que pertenecía
su familia. Las raíces musicales de Elvis estaban firmemente
asentadas en todos esos estilos cuando empezó a grabar para
la Sun Records en 1954. El 19 de Julio de ese año su primer
single salió al mercado, incluyendo “That’s All Right Mama” una pieza
de R&B de Arthur “Big Boy” Cudrup, a la que se le habían
añadido ciertos matices Country, y “Blue Moon of Kentucky”,
una muy acelerada versión del tema de Bill Monroe. Sin embargo
el tema que Elvis había elegido para su primera sesión
de grabación era “I Love You Because”, un éxito Country de
los 40. En aquella sesión Sam Phillips, el propietario de la
Sun, pilló a Elvis improvisando con “That’s all Right” en un
descanso de la grabación, encontrando por casualidad el sonido
que tanto tiempo llevaba buscando. Ese momento mágico haría
historia. La carrera como cantante de Country con la que el joven Elvis
posiblemente soñaba desde tiempo atrás iba a dar un
giro insospechado.
Desde la aparición de Elvis y sus contemporáneos, y
la popularización del nuevo estilo, la música que gustaba
a padres y a hijos dejó de ser definitivamente la misma, igualmente
la música popular transcendió las razas del intérprete
y el público para hacerse universal. Hay que situarse mentalmente
en los años 50 para llegar siquiera a imaginar la tremenda ruptura
social que ese hecho significó. Aquellos primeros éxitos llegaron
provenientes de las audiencias Country. El primer disco de Elvis resultaba
demasiado Country o demasiado anticuado para las emisoras especializadas
en R&B así es que se vendía como Country y era pinchado
en las emisoras Country, ofreciendo a los jóvenes aficionados
al estilo algo a lo que llamar propio, alejado del estilo predominante
en la época, más cercano a los gustos de un público
más adulto.
Entre sus primeras apariciones sobre un escenario, casi siempre compartido
con estrellas consagradas del Country, destaca el 30 de Julio de 1954.
Actuó en Memphis (con el nombre de Hillbilly Cat and the Blue
Moon Boys, con Scotty Moore a la guitarra y Bill Black al contrabajo),
abriendo el espectáculo de Slim Whitman y Billy Walker. El 10
de Agosto volvió a actuar en un concierto donde también
Slim Whitman era la máxima atracción, cantó “That’s All
Right Mama” y “Good Rockin’ Tonight”, su interpretación dejó
al público en tal estado de excitación que Webb Pierce,
que debía actuar a continuación del joven cantante,
rehusó salir al escenario.
Aunque el éxito conseguido con su primer sencillo estaba limitado
al área de Memphis, éste le llevó a debutar el
2 de Octubre de 1954 en el Grand Ole Opry de Nashville, introducido
por Hank Snow. Ni la audiencia ni los responsables del programa de
radio, acostumbrados al más puro Country tradicional de la época,
aceptaron bien su enérgica versión de “Blue Moon of Kentucky”.
El propio Bill Monroe estaba entre el público y Elvis se disculpó
ante él por lo que había hecho con su tema (el padre
del Bluegrass acabaría interpretando su propia canción
al estilo de Elvis unos cuantos años después). Los comentarios
negativos convirtieron esa actuación en un desastre para un
joven intérprete de 19 años que llevaba gran parte de su
vida soñando con llegar a tocar algún día en el
Opry. El propio productor del programa, Jimmy Denny, le aconsejó
que siguiera con su trabajo de camionero, en una de las críticas
con mayor visión de futuro de la historia de la música.
Sin embargo Billy Walker, con quien había compartido el escenario
en su concierto en Memphis, y se había quedado sorprendido
de la reacción del público, le recomendó a Horace Logan
director del Louisiana Hayride de Shereveport (Louisiana), el principal
competidor del Opry. Su actuación del 9 de octubre, una semana
después que en el Opry, interpretando “That’s All Right Mama”
y “Blue Moon of Kentucky”, fue un gran éxito que le acabaría
proporcionando un contrato anual en este programa para hacer apariciones
regulares. Precisamente Horace Logan fue el que por primera vez utilizó
una frase que ha pasado a la historia, “Elvis has left the building”,
con la que a lo largo de su carrera se anunciaba el final de muchos
de sus conciertos, en un intento de frenar la avalancha de fans incontrolables
que se lanzaron sobre el escenario tras una de sus actuaciones en
el Hayride. El precio de las entradas para el Hayride: 60 céntimos
de Dólar para el público adulto y 30 céntimos
los niños.
No sería aventurado afirmar que aquellos primeros pasos de
su carrera musical, unidos al olfato de Sam Phillips para descubrir
nuevos talentos, hicieron de Elvis el primer artista en crear una corriente
de alt.Country de la historia. Convirtió a la Sun Records y,
por extensión, a Memphis en un polo de atracción para otros
intérpretes que no habían podido triunfar en Nashville,
o que simplemente no lo pretendían: entre otros Carl Perkins,
Jerry Lee Lewis y Johnny Cash acabaron grabando en la misma discográfica.
Junto a Elvis dejaron para la posteridad el impresionante recuerdo
sonoro recogido en las grabaciones del “Million Dollar Quartet”.
Su manager desde 1955, el Coronel Tom Parker, también provenía
del entorno campero puesto que antes de ocuparse de los asuntos de
Elvis había estado representando a Eddy Arnold de 1942 a 1951
y a uno de los héroes de Elvis, y su introductor en el Opry,
Hank Snow, de 1954 a 1956. El Coronel era consciente que en una pequeña
discográfica local como la Sun la carrera de Elvis no conseguiría
despegar a nivel nacional. Sam Phillips también sabía
que no disponía de los suficientes recursos como para soportar
financieramente el lanzamiento de una figura capaz de vender millones
de discos. Los días de Elvis en la Sun Records estaban contados.
El Coronel consiguió un precio por la venta del contrato de
Elvis a la RCA que se consideró exagerado para la época,
35.000 dólares. Precisamente la RCA había sido la primera
“major” en abrir un estudio en Nashville a finales de 1954. Un año
después allí estaba Elvis para la primera sesión con
su nueva compañía. Para algunos, como para el pionero
del Rockabilly Charlie Feathers, el salto a la RCA prácticamente
supone el día en el que murió la música, pero
Elvis necesitaba seguir creciendo musicalmente. Su talento le permitía
y su afán de éxito le obligaba a trascender el estilo que había
nacido con él.
Arropado por la RCA hasta el fin de su carrera consiguió un
éxito sin precedentes desde el lanzamiento de su primer sencillo
con esta compañía, “Heartbreak Hotel”, número 1 durante
diecisiete semanas en 1956. Los éxitos en las listas Country,
junto con muchos más en las listas Pop, se suceden uno tras
otro hasta el año 1958 (año en el que Elvis se fue a
prestar el servicio militar a Alemania). El “establishment” de Nashville
se estremeció ante la avasalladora aparición de la nueva
estrella y los comentarios desde ciertos sectores, prediciendo el fin
de la música Country, no eran muy diferentes de los que hoy se
aplican en referencia a algunas grandes estrellas contemporáneas
que trascienden el estilo. La radio Country emitía los discos
de Elvis y las antiguas estrellas que no se adaptaron desaparecieron
de la programación. Como contrapartida canciones que no sonaban
demasiado a Country ni demasiado a R&B podían aspirar a
las listas generales. Los cimientos para el “Nashville Sound” que dominó
los 60 estaban colocados.
En la RCA se encontraría con otro mito del Country, Chet Atkins,
figura crucial en el proceso de gestación del “Nashville Sound”,
que le produciría y tocaría la guitarra en muchas de
sus primeras grabaciones para la compañía. Otra figura
que recientemente ha sido inducida al Country Music Hall of Fame, en
2003, Floyd Cramer, también colaboró como pianista en numerosas
sesiones de grabación. El listado de los músicos de sesión
más reconocidos de Nashville que grabaron con Elvis a lo largo
de las tres décadas que ocupa su carrera sería interminable:
“Boots” Randolph, Jerry Reed, del que también interpretó
sus composiciones “Guitar Man”, “Talk About the Good Times” y “U.S.Male”,
Charlie McCoy, etc.
A principio de los 60 Elvis seguía grabando en Nashville y
seguía grabando Country, que también estaría presente
en numerosas bandas sonoras de sus películas de los 50 y 60,
especialmente evidente en las de temática “western” como “Love me
Tender”, “Loving You”, “Flaming Star”, “Wild in the Country”, “Charro!”…
Sin embargo, pese a que cuando grababa en Nashville lo hacía
con los mismos músicos que las estrellas que triunfaban con
el estilo “crossover” de la época, muy pocas interpretaciones
de Elvis se mantenían homogéneas respecto a las características
de las típicas producciones de Nashville.
Aunque en 1967 había grabado el LP “How Great Thou Art”, centrado
en el Gospel y gracias al que consiguió uno de los tres Grammys
que adornan su carrera, los tres por grabaciones religiosas, fue en
1968, tras casi diez años centrados en hacerse un hueco en Hollywood,
pero ya cansado de una fórmula de hacer películas claramente
agotada, cuando decidió dar un giro radical y retomar con fuerza
su carrera musical. Para conseguir ese objetivo se apoyó en
un magnífico programa especial de TV que grabó para la
NBC, el “Elvis Comeback Special”. Poco después consolidó esa
voluntad con las grabaciones realizadas en Memphis en 1969 que darían
lugar a su primer disco de estudio, tras muchos años cantando
casi exclusivamente para Bandas Sonoras, el imprescindible “From Elvis
in Memphis”. En las sesiones de Memphis vuelve a demostrar, mucho
más maduro, que domina, mezcla e interpreta como pocos las
influencias musicales que siguen en su sangre. Buscando una nueva dirección
a su carrera había acabado volviendo a sus orígenes.
Junto a piezas de R’n’B y Gospel vuelve a aparecer el Country con
grandes interpretaciones, algunas muy cercanas al original, mientras
que en otras Elvis nos deja su sello personal. En “From Elvis in Memphis”
los temas se reparten casi al cincuenta por ciento entre el R&B
y el Country. De la parte Country del disco destacan especialmente
“Long Black Limousine” y “True Love Travels on a Gravel Road”, junto
a versions de “I’m Movin’ On” (Hank Show), “I’ll Hold You in My Heart
(Till I Can Hold You in My Arms) (Eddie Arnold) o “Gentle on my Mind”
(John Hartford, tema que había conseguido un apabullante éxito
gracias a la interpretación de Glen Campbell). En los coros
del disco aparece un joven Ronnie Milsap, por aquel entonces un músico
de estudio, que también tocaba el piano en este último
tema.
Pocos años después, en 1971, Elvis se reafirmaría
como intérprete de Country con el, posiblemente, mejor de sus
discos de la década de los 70 y otra pieza fundamental en cualquier
discografía básica del Rey que pretenda abarcar su carrera
al completo: “Elvis Country (I’m 10.000 Years Old)”. Aquí predominan
las versiones de temas, que ya eran populares en la época y
que, con el tiempo, se han convertido en auténticos estándares
del estilo. Las canciones pasan por el filtro de su interpretación
y de la superlativa voz de un Elvis en inmejorable forma vocal: “Snowbird”
(Hank Snow, de nuevo popularizada en la época por Anne Murray),
“Little Cabin on the Hill” (Bill Monroe, Lester Flatt), “Funny How
Time Slips Away” (Willie Nelson), “There Goes My Everything” (de nuevo
su ídolo, Hank Snow), “Faded Love” (Bob Wills, Patsy Clyne),
“Make the World Go Away” (Jim Reeves), “Tomorrow Never Comes” (Ernest
Tubb)… De cualquier forma el Country salpica toda su discografía
de finales de los 60 y de la década de los 70. Algunas interpretaciones
memorables serían “Kentucky Rain”, “An American Trilogy”, “Burning
Love”, “Always on My Mind”, “Green, Green Grass of Home”, “Mama Liked
the Roses”, “From a Jack to a King”, ”Inherit the Wind”…
A medida que los 70 avanzaban Elvis se transformaba en un artista
más centrado en los conciertos que en los álbumes de estudio.
Componentes fundamentales de la excelente banda que le acompañaba,
como James Burton y Glenn D.Hardin, fueron miembros, junto con otros
excelentes músicos (John Ware, Rodney Crowell, Hank de Vito
y Emory Gordy) de la “Hot Band”, la mítica e inolvidable banda
que contrató Emmylou Harris para que la acompañara en
los inicios de su carrera. Emmylou siguió el consejo que le
diera su mentor, Gram Parsons: “paga siempre por los mejores músicos
y siempre tocarás con los mejores”, algunos de los mejores músicos
de la década de los 70 eran los que acompañaban a Elvis
en sus giras y grabaciones. En los conciertos de Elvis se podía
escuchar “I’m So Lonesome I Could Cry” (Hank Williams) o “For the
Good Times” (Kris Kristofferson), pero sobre todo destacaba “You Gave
me a Mountain” (Marty Robbins), un tema que en aquel momento seguramente
tenía más significado personal que ningún otro
que hubiera interpretado en toda su vida.
Cuando Elvis murió el 16 de Agosto de 1977 la noticia dio
la vuelta al mundo. Justo antes de su muerte disfrutó de un
top 20 con “Way Down”, tema que simultáneamente llegó
al número 1 en las listas Country. Otras tres canciones interpretadas
por Elvis llegarían a lo más alto de las listas camperas
ese año “Moody Blue”, “Pledging my Love” y “She Thinks I Still
Care”, sin duda animados por su reciente desaparición. De nuevo
su música triunfaba en las listas en las que consiguió
sus primeros éxitos, el círculo se cerraba.
Después de su muerte los temas que han quedado en la memoria
colectiva como parte del repertorio de Elvis han recibido múltiples
versiones, incluso discos completos de homenaje, individuales y colectivos,
entre los que merece la pena destacar el LP de 1977 “My Farewell to
Elvis” de Merle Haggard, enteramente dedicado a Elvis, donde junto
con versiones de algunos de los temas de la figura ya convertida en
mito nos ofrece el original “From Graceland to the Promised Land”, o el
mucho más reciente “Dalevis” de Dale Watson, grabado en los propios
estudios Sun de Memphis.
Con la llegada del New Country en los 90 la figura de Elvis ha sido
reivindicada por las nuevas generaciones de intérpretes que
llegaron al éxito incorporando una buena dosis de R’n’R al Honky Tonk.
Así nos encontramos con la Banda Sonora de la película
de 1992 “Honeymoon in Vegas”, con interpretaciones, junto con otros
artistas provenientes del Rock y del Pop, de Ricky Van Shelton con
“Wear My Ring Around Your Neck”, Travis Tritt elige “Burning Love”,
Dwight Yoakam con una personalísima versión de “Suspicious
Minds”, Trisha Yearwood y “(You’re The) Devil In Disguise”, Vince Gill
con “That’s All Right” y Willie Nelson que eligió “Blue Hawai”.
Un par de años después, en 1994, salió al mercado el
menos destacable disco “It's Now or Never: The Tribute to Elvis”, en
el que, con desigual acierto, aparecen Billy Ray Cyrus que arranca
el disco con “One Night”, Dwight Yoakam, que vuelve a destacar, en
este caso con “Mistery Train”, Faith Hill y “Trying to Get to You”,
Marty Stuart con “Don’t Be Cruel (to a Heart that’s True)”, the Mavericks
eligieron “Love Me”, Tanya Tucker “(Let Me Be Your) Teddy Bear” y también
repite Travis Tritt en este caso con “Lawdy Miss Clawdy”. El propio
Travis Tritt, declarado fan de Elvis, llevó en 1993 a las listas
de Country una destacable versión del tema de Jerry Chesnutt
“T-R-O-U-B-L-E”, que incluso daba título a su álbum,
y que Elvis incluyera en su LP de 1975, “Today”. Por su parte también
Dwight Yoakam hizo entrar en las listas de Country, en 1987, una excelente
versión de “Litlle Sister”, incluida en su álbum “Hillbilly
de Luxe”. Elvis llevó ese tema hasta el número 5 en
1961.
Como hemos visto, Elvis inició su andadura musical casi accidentalmente
asimilado al estilo que le era más cercano, debido a la separación
de intérpretes y audiencias de la época, donde se sobreentendía
que los blancos escuchaban e interpretaban Country & Western y
los negros lo que se catalogaba como Race Music. Sin embargo un fondo
de verdad había en esa clasificación, pues el Country
le acompañó desde su primera sesión de grabación
hasta la última. Hasta la irrupción de Elvis, el mercado de
la música Country era considerado como básicamente regional
y circunscrito al sur rural de EE.UU. Muy pocos artistas, como Eddy
Arnold, habían conseguido superar ese localismo. Elvis abrió
la puerta a nuevas audiencias para la joven generación de intérpretes
de Country que siguieron su estela, como Johnny Cash, Sonny James o
Marty Robbins por citar algunos. Quizá esa sea su mayor aportación
al estilo y el mérito principal para que su nombre esté
incluido entre los miembros del selecto Hall of Fame. Elvis fue el
artífice de que el Country diera el definitivo paso adelante
que le permitió colocarse entre los estilos más populares de
EEUU y, por extensión, del mundo.
Juan Daniel Rodríguez - Octubre
2004
CMA SPAIN
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Discografía recomendada:
• “Songs that Made Elvis Famous” Disky (2002). Nos muestra las influencias
de Elvis. Estructurado sobre los tres estilos principales que le influyeron,
el R&B, el Country y el Gospel, contiene versiones originales,
o las versiones que Elvis seguramente escuchó, de algunos temas
que incorporó a su repertorio a lo largo de su carrera.
• “Elvis Gold Records” Vol. 1 al 5, RCA (1958, 1959, 1963, 1968 y
1984), conseguir los cinco discos nos permite tener a nuestra disposición
un exhaustivo repaso cronológico de sus éxitos.
• “The Country Side of Elvis” RCA (reeditado en doble CD en 2001).
Excelente recopilatorio de 51 temas centrado en el estilo que nos ocupa,
desde 1954 hasta sus grabaciones de los 70. Para los más exigentes
quizá falle en la información que ofrece de cada tema
en cuanto a músicos participantes y en qué disco original
se incluía cada canción. Sin embargo las notas de Colin
Scott son magníficas y me han resultado de gran ayuda para elaborar
el artículo.
• “Sunrise” RCA (1999) doble CD que contiene todas las grabaciones
para la Sun, el segundo disco ofrece tomas alternativas y grabaciones
en directo. El Elvis más salvaje, el Elvis más influyente.
• “Elvis Presley” y “Elvis” RCA, (ambos de 1956). Primeras grabaciones
para RCA y algún tema rescatado de la Sun. Imprescindibles.
• “From Elvis in Memphis” RCA (1969). Un disco crucial para entender
la carrera de Elvis. Superada la juventud y la etapa como actor en
Hollywood reaparece un artista que ha sabido madurar y que se nos presenta
pleno de confianza en sí mismo y pletórico en sus interpretaciones.
• “Elvis Country (I’m 10,000 Years Old)” RCA (1971). Con ese título
es evidente que debe estar en esta lista, pero es que, además,
es un buen disco.
• “Honeymoon in Vegas” Sony (1992). Un buen puñado de versiones
de temas del repertorio más conocido de Elvis que nos permite
acceder a la visión que tienen de él algunos artistas
contemporáneos. Además de los ya citados aparecen Bono, John
Mellencamp, Billy Joel, Amy Grant, Bryan Ferry , Jeff Beck y Jed Leiber
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