Respetable Sr/a:
Espero que esta carta sea de su agrado e interés y pueda servirse de ella para cualquier necesidad o conveniencia que usted estime oportuna.
Un cordial saludo.
AMPARAR: UN DERECHO INDISPENSABLE
En el año
Con un derecho de amparo
tan breve y fugaz, como sin él, la especie humana ha sido transportada a lo
largo de los siglos hacia su multiplicación, para llegar a ocupar algún día por
completo este amplio y extenso planeta. Por lo tanto, imaginar los efectos de
una derecho de amparo
constante, permanente o imperecedero, ha sido hasta ahora, con la llegada de un
mundo prácticamente ya del todo ocupado un ejercicio naturalmente inimaginable,
pues con él, los niveles demográficos jamás hubieran llegado a
desarrollarse.
Hoy, dos mil quinientos años después de la promulgación de esta ley y con la
llegada de un mundo pleno y ocupado, es cuando podemos imaginar los efectos que
un derecho de amparo
continuado,
podría reportarnos como ciudadanos y que para mí, serian los
siguientes:
- En primer lugar, poder recolectar los frutos de una libertad inédita
hasta hoy y necesaria para que cada ciudadano pueda escoger su destino de
manera libre y natural, sin autoexigencias, imposiciones paternas ni
influencias externas.
- En segundo, obtener, el aparato idóneo capaz de regular, de manera natural,
los niveles demográficos de cualquier nación, para los siglos venideros.
- Como tercero, frenar los niveles de contaminación y destrucción planetarios
debidos a nuestro sistema actual de consumo y capitalismo.
Así, podremos llegar a evitar muy pronto las guerras, la pobreza, la
enfermedad, el hambre, el maltrato, la prostitución, la esclavitud, la
delincuencia, la emigración, el paro, la droga, la injusticia, la desigualdad,
la contaminación, la masificación, evitar la destrucción de planeta y descubrir
un mundo sano y pacífico, controlado por una ley básica:
Un derecho de amparo ilimitado (cama, ropa y comida) para todas aquellas
personas que deseen optar por una vida inactiva.
Tres semanas de tiempo, es tiempo suficiente para hacer una
reflexión sensata y prudente y para asegurarnos de que no existe otra solución
posible, es decir, una solución que sea capaz de resolver los problemas que
cotidianamente convivimos y que también sea capaz de aportarnos el requisito
indispensable para que nuestra sociedad funcione y alcancemos la perfecta
convivencia entre todos nosotros: libertad.
Después de mucho tiempo de
continuada correspondencia, los políticos han sido incapaces de reformar una
ley tan simple y sencilla, severa y terrible, pobre e injusta y tan trágica,
que de algún modo a todos nos involucra y afecta.
La reforma de la ley de amparo
actual (patria potestad o derecho de amparo), es para mí y espero que pronto lo
sea también para todos nosotros, un ejercicio urgente y necesario pendiente
todavía de realizar a través de las instituciones, vías u organismos políticos
y civiles ya sean de ámbito nacional o internacional, como por los medios
jurídicos y legislativos que estén a nuestro alcance.
Espero que esta situación se resuelva pronto a fin de evitar nuevos males, para
que podamos conocer la paz, descubrir todos sus frutos y para poder alcanzar la
salud y el bienestar que todos como seres humanos necesitamos.
¡Por un derecho de amparo justo, necesario y urgente!
Las cartas que a continuación adjunto, son una breve muestra de mi
correspondencia a lo largo de este tiempo.
Josep C. E.