MANEJO POSTOPERATORIO EN CIRUGÍA MAYOR AMBULATORIA

Fernando Rodríguez Huertas. Jefe de servicio anestesia Hospital del sas de Jerez. Publicado en la revista “actualizaciones en Dolor”

 

Se denomina cirugía ambulatoria a intervenciones quirúrgicas, en las cuales el paciente puede ser dado de alta después del procedimiento, no necesitando pernoctar en el Hospital. La Cirugía  Menor ambulatoria es un procedimiento quirúrgico menor, con anestesia local, que sin necesidad de recuperación, vuelven directamente a su casa.

La Cirugía Mayor Ambulatoria (CMA) es un modelo de asistencia sanitaria donde se realizan procesos  quirúrgicos bajo anestesia local, loco-regional o general, con cuidados postoperatorios mínimos, que no necesitan ingresar.

En la CMA se realizan cada vez intervenciones quirúrgicas más prolongadas y de mayor complejidad, no solo en jóvenes sino en niños y ancianos, también en pacientes debilitados con patología asociada. Originando la  denominada Corta Estancia, cuya expresión mínima sería la estancia de 23 horas.

En la cirugía de corta estancia el paciente intervenido ingresa 24-48 horas. No hay contradicción entre la corta estancia y la CMA, así la cirugía ambulatoria sería la fase final de acortamiento de la estancia hospitalaria en patología que tradicionalmente requería hospitalización y del mismo modo la corta estancia sería una fase posterior de la Cirugía Ambulatoria al liberalizarse los criterios de selección de pacientes y de intervenciones quirúrgicas susceptibles de realizarse de manera ambulatoria.

El objetivo de la CMA en general es minimizar la hospitalización, manteniendo la calidad asistencial y la satisfacción de los pacientes, para producir una disminución del gasto sanitario. La seguridad del enfermo no radica en la hospitalización sino en la actitud ligada a la calidad asistencial.

Es un cambio asistencial relativamente nuevo y así en Estados Unidos se estima que se realizan 60-70 % de las intervenciones quirúrgicas, en régimen ambulatorio. (1)

En España se introduce la Cirugía Ambulatoria en 1989 con el I Simposio sobre Cirugía Ambulatoria celebrado en Toledo. En 1992 el Hospital de Viladecans organiza el I Congreso de Cirugía Ambulatoria. El Hospital de Día Quirúrgico de Jerez se creó en 1993.

El auge de la CMA es plurifactorial, pero se pueden resumir en los siguientes:

- la CMA reduce el gasto por proceso quirúrgico

- la CMA produce menos trastornos al enfermo y a la familia por la no necesidad de cambio de residencia.

- la mayor eficacia de la CMA disminuye la lista de espera quirúrgica.

- También hay factores sanitarios que influyen en el desarrollo de la CMA, como son las nuevas técnicas anestésico- quirúrgicas, el cambio de actitud de los profesionales y una menor posibilidad de yatrogenia nosocomial.

 

 

Para que una Unidad de CMA tenga éxito tiene que cumplirse las siguientes premisas:

            Selección apropiada de la patología a intervenir

            Selección apropiada de los pacientes

            Selección apropiada de la técnica anestésica y quirúrgica

Seguimiento Postoperatorio adecuado, que es el objeto de esta revisión y que es un                                                          pilar básico en una CMA eficaz

Vamos a recordar los criterios de selección tradicionales en CMA (2)

Paciente

Quiera participar voluntariamente

Cooperador

Capaz de asumir las molestias y el dolor postoperatorio

Entender las prescripciones verbales y escritas, con claridad

Comprometerse a no conducir vehículos, ni maquinaria durante 24-48 horas

Intervención Quirúrgica

No precisen preparación preoperatoria compleja

Duración menor de una hora

No sangren de forma importante

Dolor postoperatorio asumible con analgésicos orales

No precisen terapia IV en domicilio

 

Entorno Social

Vivienda bien comunicada

Vivienda con condiciones higiénicas adecuadas

Ascensor, en caso de edificio

Teléfono

Adulto responsable acompañando 24-48 horas

Patología asociada

ASA 1ó 2

ASA 3 estables, valorando patología asociada, técnica anestésica e intervención quirúrgica: ((((

 

RECUPERACIÓN POSTANESTESICA

La recuperación postanestésica es un proceso continuo que va desde el final de la intervención quirúrgica hasta la recuperación completa , cuando el paciente vuelve a su estado fisiológico preoperatorio. Esto puede llevar varios días y se divide en tres partes:

Fase I: recuperación temprana que comprende el despertar y la recuperación de los reflejos vitales. Suele durar minutos.

Fase II: recuperación intermedia que comprende la recuperación progresiva, preparándose para ir a casa. Suele durar horas.

Fase III: recuperación tardía, es la recuperación total del paciente, incluida la recuperación psicológica. Suele durar días.(3)

La fase I se realiza en la Unidad de Reanimación Postanestésica (URPA), la denominada en literatura anglosajona “postanesthesia care unit (PACU)”, es una sala de Reanimación en todo similar a la de los quirófanos de pacientes no ambulatorios.

Para decidir si el paciente puede ser dado de esta Unidad y pasar a la denominada Sala de Preevacuación o Unidad de Readaptación al medio, (Ambulatory Surgical Unit, ASU), se utiliza el test de Aldrete, descrito por primera vez en 1970. (4)

En su origen no estaba pensado para cirugía ambulatoria, sino para el paso de las unidades de Reanimación a las plantas de Hospitalización de los pacientes postoperados. Se puntua 0, 1 ò 2 la actividad, respiración, circulación, conciencia y color de los pacientes. Con un máximo de 10 puntos, con una puntuación igual o mayor de 9 indica una recuperación suficiente para el alta de la URPA hasta las plantas de Hospitalización o a la Sala de Preevacuación en el caso de la Cirugía Ambulatoria.

Con el desarrollo de la pulsioximetría, se cambió el color por esta cifra mucho más exacta, modificando el test de Aldrete dando una puntuación de 2, cuando el paciente es capaz de mantener una saturación de 02>92% respirando aire ambiente. (Tabla 1). (5)

Nuevos anestésicos y técnicas permiten más rápido despertar y la recuperación temprana se hace en el quirófano, pasando el paciente directamente a la Sala de Preevacuación, no pasando por la URPA. Es el denominado FAST-TRACKING. Esto evitaría el paso por la URPA más cara de mantener, en cuanto a  monitorización y personal.

Con un Aldrete de 9 ó 10 los pacientes pasan a la Unidad de Preevacuación o Readaptación al medio, hasta que la recuperación sea suficiente para que puedan volver a su domicilio. En esta Unidad se lleva a cabo la recuperación intermedia. Los pacientes no tienen que irse a su casa antes de tiempo porque esto originaría un aumento de complicaciones, tanto médicas como legales, sin embargo tampoco es conveniente que el paciente esté innecesariamente retenido en este área.

Los criterios de alta hospitalaria tienen que tener en cuenta que el paciente cuando se va a su casa no está plenamente recuperado, ya que esto no ocurre hasta que no vuelve a su estado funcional y fisiológico preoperatorio. Es la denominada Recuperación tardía o Fase III que dura varios días.

Por tanto es muy importante los criterios de alta que apliquemos en Cirugía Ambulatoria, aunque se han ideado muchos tests para medir la recuperación completa de la Anestesia, la mayoría de las Unidades de Cirugía Mayor Ambulatoria (UCMA) utilizan criterios clínicos, en la tabla 2 se muestran los criterios mínimos aceptados ampliamente para el alta hospitalaria. (6).

Se han ideado tests similares al de Aldrete, valorando la recuperación en puntos (7). La puntuación máxima era 10, y con una puntuación igual o mayor de 9 era suficiente para dar el alta hospitalaria. (tabla 3)

Estos criterios de alta tienen en cuenta que los pacientes deben de tolerar líquidos por vía oral y orinar antes del alta.

Es obvio que no es aceptable dar el alta a pacientes que vomiten activamente, pero es dudoso que haya que insistir en dar líquidos a pacientes que se sienten incapaces de tolerar líquidos. Hay estudios que demuestran que no es necesario requerir beber antes del alta. (8,9)

Parece también controvertido que sea necesario que los pacientes orinen antes del alta, siempre que no haya factores de riesgo de retención urinaria, como son la historia previa de retención después de la cirugía, anestesia espinal/ epidural, cirugía pélvica o urológica y sondaje perioperatorio. (10,11)

Chung modificó el test anteriormente mencionado al no considerar la tolerancia oral de líquidos y la capacidad de orinar necesarios para el alta.(12)(tabla 4)

No hay acuerdo general en que no sea necesario esperar la tolerancia oral y que el paciente orine antes del alta, sin embargo se necesitan más estudios comparativos. Es importante recordar que las escalas con puntuación para el alta no son el único instrumento, sino que toda alta se debe realizar con sentido común y un adecuado criterio médico. (13). (figura 1)

En general los criterios de alta los criterios de alta después de anestesia regional son los mismos que para la anestesia general. Se estima que después de la anestesia espinal, para permitirles andar y pasar la Sala de Preevacuación, tienen que tener las siguientes condiciones: (14)

            -Sensación perineal normal al pinchazo (S4-S5)

            -Capacidad de flexión plantar del pie

            -Sentir la propiocepción del primer dedo del pie

Respecto al alta en el caso de la anestesia espinal no debe haber ningún bloqueo motor residual, el método habitual es que  “el paciente tiene que ir andando al aseo y orinar”.

Hay que advertir a los pacientes en que se ha realizado anestesia intradural la posibilidad de aparición de cefaleas, intentándolo evitar con agujas punta de lápiz  de calibre lo más pequeño posible.

El Síndrome de Irritación Radicular Transitoria, se da en una frecuencia que puede variar de 0 - 40%. Se ha comunicado más con la lidocaina, sobre todo 5 % hiperbárica, pero se describe con los demás anestésicos, pero con frecuencia menor.

Hay otros factores implicados, como son la concentración, baricidad, epinefrina, tamaño aguja, edad, posición del paciente.....

Este Síndrome en cirugía convencional tiene una importancia relativa, pero en CMA puede ser causa de reingreso e insatisfacción de los pacientes por lo que se ha intentado sustituir la lidocaina por pequeñas dosis de bupivacaina diluida o más frecuentemente por

 

 

 

mepivacaina.(15,16)

 

 

 

Después de un bloqueo nervioso periférico mayor los criterios de alta deben incluir el retorno de la sensibilidad y motilidad, sin embargo puede ser deseable una analgesia residual. Siempre tiene que haber un teléfono de contacto por si hubiera algún problema y también hay que realizarse, como en todos los pacientes que se intervengan en cirugía ambulatoria,un seguimiento telefónico. (17)

COMPLICACIONES DESPUÉS DE LA CIRUGÍA MAYOR AMBULATORIA

Las tasas de morbilidad y mortalidad son las medidas tradicionales para medir la calidad y la seguridad de la cirugía y la anestesia, sin embargo estas medidas son demasiados rudas para la cirugía mayor ambulatoria.

La mortalidad y morbilidad importante es muy rara en CMA, lo que indica la seguridad del procedimiento.

En un estudio clásico se ha estudiado estos factores y de 35.598 pacientes encuentran solo 4 muertes en los treinta días posteriores a la intervención, dos por infarto de miocardio y dos por accidente de tráfico. Encuentran 31 casos de morbilidad mayor, que incluían infarto de miocardio, accidente vascular cerebral, embolismo pulmonar y fallo respiratorio. (18)

Las complicaciones menores son más frecuentes y entre ellas se incluyen dolor, nauseas y vómitos, cefaleas, dolor de garganta, vértigos, somnolencia, infección y hemorragia menor.

En las complicaciones mayores se incluye infarto de miocardio, embolismo pulmonar, fallo respiratorio, accidente vascular cerebral, lesión visceral inadvertida...

Los problemas cardiovasculares adversos suelen ser poco importantes y van desde anormalidades de la presión arterial ( hiper e hipotensión) a desórdenes del ritmo cardiaco (bradicardia, taquicardia y otras arritmias).

Los problemas respiratorios son sobre todo broncospasmo o laringospasmo, con o sin alteraciones de saturación, que se dan en la URPA o Preevacuación. (19)

Como hemos mencionado las complicaciones menores son las más frecuentes y pueden dar lugar a:

Estancia Preoperatoria prolongada: El tiempo que transcurre desde el final de la intervención hasta el alta es una medida habitual para evaluar la calidad de la atención médica realizada en cirugía ambulatoria.

Con el uso de los nuevos anestésicos ultracortos y con las técnicas de cirugía cada vez menos invasivas hace que los pacientes se den de alta en 1-2 horas y la mayoría en tres.

Respecto a las técnicas anestésicas se ha intentado distinguir entre anestesia intravenosa e inhalatoria con resultados dudosos. (20,21)

El tiempo hasta el alta parece más relacionado con eficacia de la enfermería, la existencia de acompañante 24-48 horas y de la prevención de las complicaciones postoperatorias menores, que con la técnica anestésica.(22)

 

Ingreso no programado También llamado ingreso inesperado o anticipado. Es un indicador también de la eficacia y su análisis es esencial para corregirlos y mejorar los estándares de calidad, eficacia y eficiencia del sistema. El ingreso no planificado puede ser de causa anestésica, quirúrgica o social. La tasa ronda porcentajes del 0.1- 11.7%. Esta variación tan amplia es dada porque se valoran Unidades de CMA muy diversas, en cuanto a pacientes, patologías y entorno social en la que se actúa.(19)

 Dentro de las causas anestésicas se consideran las complicaciones médicas que ocurren en pacientes con antecedentes patológicos por descompensación de su enfermedad.

 

Reingreso y consulta a Urgencias: Es otro sistema de evaluar una Unidad de CMA. En todo hospital de Día se llama a los pacientes posteriormente al alta, en el caso del Hospital de Jerez se llama el mismo día de la intervención, a las 24 horas y a la semana.

Las visitas a Urgencias se estima que son 4-8 % en las primeras horas y del 12% en el primer mes. La tasa de reingreso se estima del 0-3% en el primer mes después de la intervención.

Las causas más frecuentes  de reingreso son sangrado, fiebre, infección, dolor, problemas con la herida y retención urinaria. (23)

NAUSEAS Y VÓMITOS POSTOPERATORIOS (NVPO)

 

Las nauseas y los vómitos se dan aproximadamente en el 20-30 % de los pacientes ambulatorios, aunque esta cifra está disminuyendo por las nuevas técnicas anestésicas y nuevos antieméticos.

Da lugar a Ingreso no programado, Retardo en el alta, Interferencia en la vuelta a la actividad normal de los pacientes, motivo de consulta a urgencias e incluso causa de reingreso hospitalario.

 

 

Ahora enunciamos los factores que colaboran en NVPO tras CMA (24)

1.-Factores predisponentes

Pacientes jóvenes, preadolescentes

Mujeres (relación con estrógenos-día 4-5 ciclo), embarazadas

Obesidad mórbida

Historia de nauseas, vómitos postoperatorios  

2.-Aumento del volumen gástrico

Pacientes ansiosos. Porque la ansiedad enlentece el vaciamiento gástrico

gastroparesia

3.-Procedimientos Quirúrgicos

Hay intervenciones donde las nauseas y vómitos son más frecuentes (Estrabismo,Laparoscopias,,cirugía de oído medio, Orquidopexia

)

4.-Factores Postoperatorios

El Dolor, hipotensión postural, ambulación e ingesta oral prematura. Algunos de estos factores pueden ser más acusados en CMA que en cirugía convencional.

5.-Agentes anestésicos

Propofol : se ha estimado por muchos autores que este anestésico es fármaco ideal en CMA, sin embargo recuperación más rápida que con los agentes inhalatorios no ha sido confirmada en meta-analisis y estudios individuales(20,21)

Sin embargo hay meta-análisis que demuestran que el propofol poduce menos nauseas y vómitos que anestésicos inhalatorios.(25)

Se ha sugerido que este anestésico tiene acción antiemética a dosis subhipnótica pero no se ha demostrado por estudios controlados y randomizados.(26)

Protóxido de Nitrógeno (N20) :estudios individuales han fallado en demostrar que el N20  aumenta las nauseas y los vómitos(27). Sin embargo hay varios meta-análisis encuentran disminución de las NVPO al omitir el N20. (28,29)

Los Relajantes musculares tienen

poco efecto, pero si la neostigmina por sus efectos efectos gastrointestinales, por lo que son interesantes relajantes musculares de acción ultracorta, que no haya necesidad de revertirlos, como el mivacurium. (30)

Los Opiáceos tienen un poder analgésico potente, pero en CMA hay que minimizar su uso para disminuir las nauseas y vómitos. (31) Los agentes volátiles y etomidato tienen un efecto emético moderado

Tratamiento de las NVPO

El droperidol es un neuroléptico derivado de las butirofenonas, se utiliza a dosis de 0.625-1.25 mg por vía intramuscular o intravenosa. Los efectos indeseables más frecuentes que produce este psicofármaco son: síntomas extrapiramidales, disforia, mareos, adormecimiento, nerviosismo, ansiedad

La metoclopramida es un fármaco derivado de las benzamidas, se usa a dosis 0.15 mg/Kg o 10 mg por vía intravenosa o intramuscular. Efectos extrapiramidales, disforia, adormecimiento, ansiedad, mareos son sus principales efectos indeseables

El Ondasentron es un antagonista de la 5Hidroxitriptamina (5HT3) se utiliza a dosis de 4-8 amg IV (0.1 mg/Kg). El problema es que puede dar lugar a cefaleas y mareos, ademas es un fármaco caro. (32)

Se han utilizado con menos frecuencia parches de escopolamina, antihistamínicos (Prometacina, hidroxicina, Difenhidramina...) y corticoides, sobre todo la dexametasona.(33)

La profilaxis antiemética es controvertida y no se debe aplicar a todos los pacientes porque los antieméticos tienen efectos indeseables, por el alto costo de los antieméticos nuevos y por el hecho que con modificaciones apropiadas de la técnica anestésica se pueden conseguir una disminución de la frecuencia de NVPO en CMA.

Está aceptado por la mayoría de los autores que la profilaxis antiemética solo se debe hacer en casos de h

istoria previa de predisposición a las nauseas y vómitos, mujeres que se intervienen de procesos ginecológicos y niños que se intervienen de estrabismo.

Se ha utilizado el Droperidol, a dosis 20 µg/Kg. El Ondansetron que no es más efectivo que pequeñas dosis de droperidol como profilaxis, pero si lo es más efectivo que la metoclopramida y tiene la gran ventaja de tener muchos menos efectos indeseables que estos fármacos.(12)

La Efedrina 25-50 mg IM  asociada o no al propofol se ha demostrado un método efectivo en la profilaxis antiemética en CMA

Hay un meta-análisis reciente que demuestra que la metoclopramida no es efectiva en prevención de NVPO.(34)

Hay una generación de nuevos antagonistas de la 5 Hidroxi-triptamina, como son el Ganisetron que se ha publicado que es más efectivo que el droperidol en el tratamiento de NVPO, Dolasetron  que se ha comunicado que es más efectivo que el placebo en prevenir las NVPO y que 12.5 mg es igual de efectivo que 4 mg de ondasetron y por último el Tropisetron

.(12)

Otros factores que modifican las nauseas y los vómitos es la v

entilación a mascarilla por personal inexperto que aumentaba la incidencia(35). La descompresión con sonda nasogástrica no disminuye las nauseas y vómitos en la PACU ,incluso las aumenta después del alta.

También se ha descrito que la Acupresión en el punto P6 de acupuntura es efectivo en el tratamiento de la NVPO.(36)

 

 

COMPLICACIONES POSTOPERATORIAS MENOS FRECUENTES

 

Las molestias en la garganta, cefaleas, mareos, adormecimiento puede ser causada o al menos agravada por la deshidratación. Dar 20 ml/Kg en comparación a 2 ml/Kg de salino IV reduce la sed, mareo y adormecimiento. (37)

Puede parecer de poca importancia, pero pueden tener impacto en la capacidad del paciente para volver a su actividad habitual, lo cual es muy importante en CMA.

DOLOR POSTOPERATORIO

Uno de los criterios principales, como hemos visto anteriormente, para realizar Cirugía ambulatoria es que el dolor sea mínimo y pueda ser controlado por analgésicos orales. No obstante el dolor postoperatorio severo es una causa frecuente de retraso en el alta, de ingreso no programado, de consulta a urgencias y de reingreso. Sobre todo lo que produce en el paciente es una insatisfacción con el régimen ambulatorio. Una de las razones que el paciente expone para aceptar el sistema de Cirugía Ambulatoria es que sienta protegido en su casa, lo mismo que en el Hospital.

El dolor severo causa disconfort extremo y también puede ser perjudicial en pacientes con patología, por ejemplo en pacientes con Cardiopatía isquémica.

En 10.008 pacientes estudiados intervenidos bajo CMA, se ha comunicado que la incidencia de dolor severo era de 5.3 % en Reanimación, 1.7% en Preevacuación y del 5.3 % a las 24 horas de la intervención, por contacto telefónico.(38). Los resultados de la mayoría de los estudios son similares, el Hospital de Jerez evaluó el dolor postoperatorio, en una consulta por teléfono a la semana de la intervención. Se localizaron y contestaron 1836 pacientes, del total de 2.092 pacientes intervenidos en la Unidad de CMA en el año 2.000.

De todos los pacientes que contestaron, 1.500 (81.7%) no tuvieron dolor, 311(16.9%) tuvieron un dolor leve/ moderado y 25(1.4%) tuvieron el dolor intenso en algún momento del postoperatorio. (39)

Una de las razones de las discrepancias entre estudios es el tipo de operación que se realiza en cada Unidad de CMA, porque el dolor postoperatorio depende del tipo de operación, la razón de que tengamos cifras bajas de dolor severo podría estar relacionado con la alta proporción de Cirugía oftalmológica, que se realiza en el Hospital de Día de Jerez, tradicionalmente poco dolorosa.

Por tanto el dolor postoperatorio  depende del tipo de intervención y así dividimos el dolor en (40):

Dolor leve: cataratas, adenoidectomías

Dolor moderado: herniorrafia, amigdalectomías, quistes coxígeos

Dolor severo: hemorroides, Cirugía ortopédica

El dolor postoperatorio también se modifica con el tiempo operatorio, al aumentar la duración de la anestesia aumenta el porcentaje de dolor severo, es una de las causas de considerar que una intervención de CMA debe durar menos de 60 minutos.

Es tradicional referir que el dolor es más intenso en adultos y jóvenes y menor en niños y personas mayores. Pero pueden intervenir otros factores, de esta manera el menor dolor en personas mayores puede ser debido a que se intervienen con mayor frecuencia de Cirugía Oftalmológica. (38)

Es complicado y difícil saber si hay diferencia entre los sexos en cuanto a la resistencia y apreciación del dolor.(41)

Lo que debe quedar claro, en toda Unidad de CMA, es que tiene que haber una planificación del tratamiento del dolor postoperatorio mediante protocolos de actuación, guías de práctica clínica, adaptándolo a cada paciente y a cada tipo de intervención.

1.- Periodo Preoperatorio.

En este periodo al paciente se le debe informar sobre todo el proceso de la Cirugía ambulatoria. El paciente debe ser cooperador y entender las instrucciones que se le dé por escrito.

2.- Periodo Intraoperatorio

El papel de los opioides en la CMA es controvertido porque aumenta las náuseas y vómitos postoperatorios y retrasan el alta.

Los efectos eméticos a dosis equianalgésicas parecen similares entre todos los opioides. No obstante, es conocido que el dolor en si mismo aumenta las náuseas y vómitos. (31)

Por tanto hay que utilizar los opiáceos, pero a dosis adecuadas, lo cual a veces es complicado.

Parecía que los opiáceos ultracortos (remifentanil) serían ventajosos en CMA, pero tiene el problema de la poca analgesia residual que deja, con lo que aumenta los requerimientos de  analgésicos, con lo que no han desplazado a la morfina y sobre todo al fentanil. (42,43)

La anestesia regional necesita la colaboración del cirujano y del paciente. Puede haber dificultades en su realización y la poca colaboración del paciente puede hacer necesaria una sedación tan fuerte que puede anular los beneficios de la anestesia regional. Sin embargo, en cuanto a dolor postoperatorio tiene claras ventajas porque disminuye la necesidad de opiáceos postoperatorios y esto hace que disminuya las náuseas y vómitos.

En cuanto a la anestesia espinal tiene unos problemas específicos como son la retención urinaria, cefalea postpunción y Síndrome de Irritación radicular transitoria y a veces retraso en el alta por la no recuperación del bloqueo motor. Sin embargo es una técnica ampliamente utilizada en CMA. (44)

La anestesia local con sedación es una técnica anestésica simple, satisfactoria y barata y se debe utilizar siempre que sea factible. (45)

3.- Analgesia preventiva

La analgesia preventiva es la aplicación de bloqueos nerviosos o de analgésicos no esteroides o de opiáceos previamente al daño quirúrgico, con lo que, por lo menos en teoría, se evitaría la sensibilización del Sistema Nervioso Central y por tanto daría lugar a una disminución del dolor postoperatorio.

Hay muchos autores que han estudiado la eficacia de estos métodos preventivos (46), pero no está demostrado de manera concluyente que sea efectivo.(47)

4.- Analgesia postoperatoria

Hay tres pilares básicos para evitar las complicaciones postoperatorias entre ellas el dolor:

            -Información de todo el proceso de la CMA al paciente

            -Que el paciente tenga claro donde llamar o acudir si tiene un problema, también realizar un seguimiento telefónico, en algunos casos sería ideal las Unidades de Hospitalización a domicilio

            -Pautas de tratamiento siempre por escrito y entendibles por el paciente y los familiares.

Hay acuerdo general que el dolor moderado o severo no se puede tratar con un solo fármaco, por lo que es frecuente la administración de varios fármacos para aprovechar el efecto sinérgico y aditivo, que permita reducir las dosis de cada una de ellas, con lo que disminuyan sus efectos indeseables.

Es la denominada analgesia balanceada o multimodal que sustituye a la analgesia opiácea tradicional sobre todo en Estados Unidos.(48,49)

 

Se utilizan todo tipo de recursos, con resultado diversos:

            -Psicológicos: mediante educación e información del paciente

            -Métodos físicos: aplicación de frío, Estimulación Eléctrica Transcutánea (TENS)

            -Bloqueos nerviosos, cuando estos sean posibles.

            -Antiinflamatorios no esteroideos

            -Opiáceos

En cuanto a la vía de administración, de los opiáceos y antiinflamotorios no esteroideos, en la Reanimación, en el momento de mayor intensidad del dolor, los fármacos se administran por vía intravenosa. Sin embargo la vía rectal, en Pediatría y la vía oral, se suele usar en la sala de preevacuación y en el domicilio.

Otros métodos como parches o “chupa-chups”(fentanilo) son poco utilizados, por lo menos ahora, en CMA.

Hay que abandonar la analgesia a demanda y utilizar la analgesia pautada, mediante protocolos para cada tipo de intervención, en casos especiales, sobre todo en dolor intenso se ha utilizado la analgesia controlada por el paciente (PCA) por vía intravenosa o subcutánea. En el Hospital de Día de Jerez, se está realizando un estudio sobre la administración subcutánea de PCA en caso de dolor severo, con resultados, hasta ahora, satisfactorios.

También se han administrado anestésicos locales en infusión continua, mediante elastómeros, incluso en el domicilio del paciente. (50)

.

 

 

ANALGESIA POSTOPERATORIA  BASADA EN LA EVIDENCIA

La medicina basada en la evidencia se apoya en revisiones sistemáticas, donde los autores localizan la evidencia científica disponible, dentro de lo posible, preferentemente de estudios randomizados y controlados. Los analizan, lo sintetizan, mediante técnicas de meta-análisis.

La ventaja de las revisiones sistemáticas es que al ser un proceso riguroso, explicito y reproducible es menos susceptible a sesgos, además de presentar una visión global de la evidencia disponible con respecto a un problema sanitario.

La eficacia analgésica se expresa como número necesario a tratar (NNT), es decir, número de pacientes que necesitan recibir el fármaco activo para conseguir un alivio del dolor de un 50%, comparado con el placebo, durante un periodo de 6 horas.

Los fármacos más efectivos son los que presentan NNT alrededor de 2, lo que significa que por cada dos pacientes que reciben tratamiento, un paciente conseguirá un alivio del dolor del 50%, el otro paciente puede tener alivio, pero sin llegar al 50%.

En la tabla 5 se muestran los NNT de los principales fármacos administrados para tratar el postoperatorio, sobre todo en cirugía ambulatoria, de mayor o menor NNT, o lo que es lo mismo, de menor a mayor eficacia.

Estos NNT son fruto de revisiones sistemáticas realizadas por múltiples autores.(51-56)

De esto sacamos las siguientes conclusiones:

-         Con los antiinflamatorios no esteroideos obtenemos tan buenos resultados como con los opioides, manteniéndose estos, como fármacos de primera línea en el dolor severo.

-         Poca efectividad de la codeína, y por otros estudios, de la dihidrocodeina sola en el dolor postoperatorio. Efectiva en combinación sobre todo con el paracetamol.

-         La vía intramuscular no tiene ventajas sobre la vía oral, en pacientes que puedan tragar, muy evidente en el caso del Ketorolaco.

-         No aparece el metamizol, que es un fármaco muy utilizado en España.

Respecto a otras medidas terapéuticas en el dolor postoperatorio se ha visto que no es efectiva el uso de Estimulación Eléctrica Transcutánea (TENS) y el uso de opioides en sitio distinto de la articulación de la rodilla.(47)

Es dudosa la eficacia de los opioides administrados en la articulación de la rodilla en artroscopias, la evidencia es más consistente para un efecto analgésico prolongado que para corto plazo(57). También es dudosa la eficacia de infiltración de las heridas con anestésico local(58) y de la analgesia preventiva. (47)

La analgesia controlada por el paciente produce una mejoría ligera, comparado con la analgesia convencional en el alivio del dolor postoperatorio y no se asocia a efectos adversos.(59)

Se ha visto eficaz la administración de Antiinflamatorios no esteroideos y opiáceos a dosis estandart, como hemos visto anteriormente, respecto a los antiinflamatorios por vía tópica tiene un papel dudoso en el dolor postoperatorio, pero son efectivos en traumas menores y dolor crónico.(47)

De todos estos trabajos se llega a la elaboración de guías de práctica clínica, para aumentar la calidad asistencial mediante la protocolización de procesos. En la tabla 6 se muestra un protocolo de actuación en dolor postoperatorio, utilizado por nosotros y basado en los trabajos de varios autores. (40)(60-63)

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

1.- Korttila K. Recovery from outpatient anesthesia, factors affecting outcome. Anesthesia 1995:50(suppl):22-8

2.-Zaragoza C, Castaño S, Olavarrieta L. Criterios de Selección. CD-rom Cirugía Mayor Ambulatoria. ASECMA. 1998.

3.- Steward DJ, Vogyesi G. Stabilometry: a new tool for measuring recovery following general anaesthesia. Can Anaesth Soc J. 1978;25:4-6.

4.- Aldrete JA, Kroulik D. A post anaesthetic recovery score. Anesth Analg 1970;49:924-34.

5.- Aldrete JA. The post anaesthesia recovery score revisited (letter). J Clin Anesth 1995;7:89-91

6.- Korttila KT. Post anaesthetic psychomotor and cognitive function. Eur J Anaesthesiol 1995 ; 12 (Suppl) :43-6.

7.- Chung F, Ong D, Seyone C et al. PADSS- A discriminative discharge index for ambulatory surgery. Anesthesiology 1991;75:A1105.

8.- Schreiner MS, Nicholson SC, Martin T et al. Should children drink before discharge from day surgery?. Anesthesiology 1992;76:528-33.

9.- Jin FL, Norris A, Chung F.Should adult patients drink fluids before discharge from ambulatory surgery?. Can J Anaesth 1998;45:A25B.

10.-Fritz WT, George L, Krull N, Krug J. Utilization of a home nursing protocol allows ambulatory surgery patients to be discharged prior to voiding. Anesth Analg 1997;84:S6

11.-Pavlin DJ, Pavlin EG, Fitzgibbon DR, Koerschgen ME, Plitt TM. Management of bladder function after outpatient surgery. Anesthesiology 1999;91:42-50.

12.- Marshall S,Chung F. Discharge and complications after ambulatory surgery. Anaesth Analg 1999;88:508-17.

13.- Moro Criado B, Domingo Triado V. Criterios de alta en cirugía ambulatoria. En Anestesia para Cirugía Ambulatoria. M.S. Carrasco 1998. Zeneca. Tomo II:219-238.

14.- Wetchler BV. Problem solving in the postanesthesia care unit. In Wetchler BV. Anesthesia for ambulatory surgery. Philadelphia.1990. JB Lippincott. 375-436.

15.- Zayas VM, Liguori GA, Chirsholm MF, Susman MH, Gordon MA. Dose response relationships for isobaric spinal mepivacaine using the combined spinal epidural technique. Anesth Analg 1999;89:1167-71.

16.- Pawlowski J, Sukhani R, Pappas AL et al. The anesthetic and recovery profile of two doses ( 60 and 80 mg) of plain mepivacaine for ambulatory spinal anesthesia. Anesth Analg 2000;91:580-4.

17.- Chung F. Discharge Process. En Ambulatory Anesthesia Handbook.Twersky RS.1995. Mosby:431-49.

18.- Warner MA, Sheilds SE, Chute CG. Major morbidity and mortality within 1 month of ambulatory surgery and anesthesia. JAMA 1993;270:1437-41.

19.- Chung F. Discharge criteria and post-discharge complications. Refresher Course Lectures. 9 ESA Annual Meeting. Göteborg. 2001:7-17.

20.- Fredman BD, Nathanson MH, Smith J et al. Sevoflurane for outpatient anesthesia: a comparison with propofol. Anesth Analg 1995;81:823-8.

21.- Dexter F, Tinkel JH. Comparisons between desflurane and isoflurane or propofol on time to following commands and time to discharge. A metaanalysis. Anesthesiology 1995;83:77-82.

22.- Pavlin J, Rapp E, Polissar NL et al. Factors affecting discharge time in adult patients. Anesth Analg 1998;87:816-26.

23.- Twersky R, Fishman D, Homel P. What happens after discharge? Return hospital visits after ambulatory surgery. Anesth Analg 1997;84:319-24.

24.- Gold BS.Complications and quality assurance. . En Ambulatory Anesthesia handbook.Twersky RS.1996. Mosby:451-80.

25.- Sneyd JR, Carr A, Byron WD, Bilski JT. Metaanalisis de náuseas y vómitos después del mantenimiento de la anestesia con propofol o fármacos inhalatorios. Eur J Anest.1998;15:433-45.

26.- ScuderiPE, D’angelo R, Harris L et al. Small dose propofol by continuos infusion does not prevent postoperative vomiting in females undergoing otupatient laparoscopy. Anesth Analg 1997;84:71-5.

27.- Pandit UA, Malviya S Lewis IH. Vomiting after outpatient tonsillectomy in children: the role of nitrous oxide. Anesth Analg 1995;80:230-5.

28.- Hartung J. Twenty-four of twenty-seven studies show a greater incidence of emesis associated with nitrous oxide than with alternative anesthetics. Anesh Analg 1996;83:114-6.

29.- Tramer M, Moore A, Mcquay H. Omitting nitrous oxide in general anesthesia: meta analysis of intraoperative awareness and postoperative emesis in randomized controlled trials. Br J Anaesth 1996;76:186-193.

30.- Ding Y, Fredman B, White PF.Use of mivacurium during laparoscopy surgery: effect of reversal drugs on postoperative recovery. Anesth Analg 1994;78:450-4.

31.- Watcha MF, White PF. Postoperative nausea and vomiting. Anesthesiology. 1992;77:162-84.

32.- Kapur PA. Postanesthesia Care Recovery and Management. . En Ambulatory Anesthesia Handbook.Twersky RS.1996. Mosby:399-430.

33.- White PF. Update on anesthetic drugs and techniques for ambulatory anesthesia. . Refresher Course Lectures. 9 ESA Annual Meeting. Göteborg. 2001:51-55.

34.- Henzi L, Walder B, Tramar MR. Metoclopramide in the prevention of postoperative nausea and vomiting: a quantitative systematic review of randomized placebo-controlled studies. Br J Anaesth 1999;85:761-71.

35.- Hovorka J, Kortilla K, Erkola O. The experience of the person ventilating the lungs does influence postoperative nausea and vomiting. Acta Anaesthesiol Scand 1990;34:203-5.

36.- Alkaissi A, Stalnert M, Kalman S. Effect and placebo effect of acupressure (P6) on nausea and vomiting after outpatient gynaecological surgery. Acta Anaesthesiol Scand 1999;43:270-4.

37.- Yogendran S, Asokumar S, Cheng DCH, Chung F. A prospective, randomized, double-blinded study of the effect of intravenous fluid therapy on adverse outcomes in outpatient surgery. Anesth Analg 1995;80:682-6.

38.- Chung F, Ritchie E, Su J. Postoperative pain in ambulatory surgery. Anesth Analg 1997;85:808-16.

39.- Herrera E, Rodríguez Huertas F, Sánchez Rivero MD et al. Experiencia en la Unidad de Cirugía Mayor Ambulatoria del Hospital del SAS de Jerez en el año 2.000. Rev Soc Esp Dolor.2001;8(sup1):89-90.

40.- Rodríguez Rodríguez R, Rodríguez Matallana J, Perez Ramírez MC, Herrera J. Analgesia postoperatoria en cirugía mayor ambulatoria. Rev Soc Esp Dolor.1999;6(supl III):138-46.

41.- Morin Ch, Lund J, Villaroel T, Clokie, C Feine J. Differences between the sexes in post-surgical pain. Pain 2000;85:79-85.

42.- Davis PJ, Finkel JC, Orr RJ et al. A randomized, double-blinded study of remifentanil versus fentanil for tonsillectomy and adenoidectomy surgery in pediatric ambulatory surgical patients. Anesth Analg 2000;90:863-71.

43.- Claxton AR, McGuire G, Chung F, Cruise C. Evaluation of morphine vs fentanyl for postoperative analgesia after ambulatory surgical procedures. Anesth Analg 1997;84:509-14.

44.- García F, Bustos A, Sariego M et al. Anestesia intradural con aguja 27G de Sprotte para cirugía de artroscopia de rodilla en los pacientes ambulatorios menores de 40 años. Rev Esp Anestesiol Reanim 1998;45:263-7

45.- Sa Rego MM, Watcha MF, White PF. The changing role of monitored anesthesia care in the ambulatory setting. Anesth Analg 1997;85:1020-36.

46.- Richmond CE, Bromley LM, Woolf CJ. Preoperative morphine pre-empts postoperative pain. Lancet 1993;342:73-5.

47.- McQuay HJ, Moore RA. Postoperative analgesia and vomiting with special reference to day-case surgery: a sy stematic review. Health Technol Assesment 1998;2 (12).

48.- Eriksson H, Tenhunen A, Korttila K. Balanced analgesia improves recovery and outcome after outpatient tubal ligation. Acta Anesthesiol Scand 1996;40:151-5.

49.-Michaloliakou C, Chung F, Sharma S. Preoperative multimodal analgesia facilates recovery after ambulatory lapararoscopic cholescystectomy. Anesth Analg 1996;82:44-51.

50.- Rawall N. The challenge of postoperative analgesia in ambulatory surgery. Refresher Course Lectures. 9º ESA Annual Meeting. Góteborg.2001:35-40.

51.-Moore RA, McQuay HJ. Single- patient data meta-analysis of 3453 postoperative patients.Oral tramadol versus placebo, codeine and combination analgesics. Pain 1997;69:287-94.

52.-Moore A, Collins S, Carroll D, McQuay HJ. Paracetamol with and without codeine in acute pain:a quantitative systematic review. Pain 1997;70:193-201.

53.-Edwards JE, Oldman AD, Smith LA et al. Oral aspirin in postoperative pain: a quantitative systematic review. Pain 1999;81:289-97.

54.-Smith LA, Carroll D, Edward JE¸ Moore RA, McQuay HJ. Single dose Ketorolaco and pethidine in acute postoperative pain: a systematic review. Br J Anaesth 2000;84:48-58.

55.-Smith LA, Moore RA, McQuay HJ, Gavaghan D. Using evidence for different sources: an example using paracetamol 1000 mg plus codeine 60 mg. BMC Medical Research Methodology 2001;1

56.- Collins SL, Moore RA, McQuay HJ, Wiffen PJ. Oral ibuprofen and diclofenac in postoperative pain: a quantitative systematic review. Eur J Pain 1998;2:285-91.

57.- Kalso E, Tramer H, Carroll D, McQuay HJ, Moore RA. Pain relief from intra-articular morphine after knee surgery:a quantitative systematic review. Pain 1997;71:642-51.

58.- Dahl JB, Moiniche S, Kehlet H.Wound infiltration with local anaesthetics for postoperative pain relief. Acta Anaesthesiol Scand 1994;38:7-14.

59.- Ballantyne JC, Carr DB, Chalmers TC et al. Postporerative patient-controlled analgesia :meta-analyses to initial randomized control trials. J Clin Anesth 1993;5:182-93

60.-Linares Gil MJ, Pelegri Isanta MD. Analgesia postoperatoria en cirugía mayor ambulatoria. En: Anestesia en Cirugía Ambulatoria. MS Carrasco. Zeneca. 1999. Tomo II:23-36.

61.- Maestre Alonso JM. Controversias en anestesia ambulatoria. En: Anestesia en Cirugía Ambulatoria. MS Carrasco. Zeneca. Tomo II:190-217.

62.- Guía de tratamiento del dolor en Cirugía Mayor ambulatoria. Recomendaciones de la ASECMA. Boerhinger Ingelheim. Europharma. 2001

63.- Martín Lopez MA, Ollé Fortuny G, Oferil Riera F, Hidalgo Grau L, Prats Maeso M. Efectiviness of a clinical guide for treatment of postoperative pain in a major ambulatory unit. Ambulatory Surgery 2001.9:33-35.

 

 

 

 

 

 e intervención quirúrgica.