DE CASTRO

Esta noble, antiquísima e histórica familia de Castro es una de las cinco derivadas en Castilla de sus primitivos Soberanos y cuyos solares, desde los tiempos más remotos, fueron considerados como los primeros en la Península. Estos cinco solares eran los de Lara, Haro, Castro, Guzmán y Villamayor, a los que todavía en el siglos XV se los concedía la primacía sobre todos los demás, como se lee en el "Libro de los Llantos", de Diego de San Pedro, Corregidor de Valladolid, y que dedicó al Rey D. Juan II de Castilla.

    Tomaron el nombre de Castro, cuando comenzaron a formarse los apellidos, del lugar, después villa, de Castrogeriz, de la que eran Señores, en la provincia de Burgos, y cuya primitiva denominación fue Castro-Xeriz.

    Los Castro ocuparon durante toda la Edad Media los puestos más eminentes y las más altas dignidades. Ricoshombres de sangre y naturaleza confirman, desde el tiempo de D. Alfonso VII "el Emperador" (1104-1157), los privilegios reales, ejercen la tutela durante la menoría edad de algunos Reyes y llevan el mando militar las principales plazas del reino.

    Los Castro, llamados de la primera raza, abarcan desde el siglo XI hasta el XIV, y se dividieron en el siglo XII en dos grandes ramas, igualmente poderosas: la de los Señores de la casa de Castro, que vino a refundirse en el siglo siguiente en la de los Condes de Urgel, de los Vizcondes de Cabrera, y la de los Señores de Lemos y Sarria.

    Otros autores haciendo referencia a este antiguo linaje, refieren: Para encontrar el origen del apellido Castro hay que buscar la palabra latina "castrum", cuya traducción se basa en castillo, casa fuerte o campamento fortificado, lo cual revela, sin lugar a dudas, la antigüedad del mismo. Dejando aparte este origen, del que únicamente se conoce su significado, y aún suponiendo que algún noble romano pudiera apellidarse así, las noticias que se tienen sobre su punto de partida se basan en la "Crónica General del rey D. Alfonso" donde se dice que el apellido Castro tiene por progenitor a D. Nuño de Belchides, un caballero alemán nacido en Colonia que llegó a Castilla allá por el año 884 donde contrajo matrimonio con Dña. Sula, hija del Conde Diego Pircelos, de cuyo enlace nació el Juez de Castilla D. Núñez Rasura, padre que fue de Dña. Teresa Núñez Bella, esposa de Laín Gundensalvez, Señor de Vivar y Villalaín, más conocido en la historia con el nombre de Laín Calvo descendiente, según algunos, del rey D. Fernando I "el Magno" (1017-1065), que desposó con Dña. María Álvarez, Señora de Castrogeriz, primer solar de la familia Castro, en Burgos.

    De acuerdo a lo anterior, parece deducirse que el origen del apellido Castro es burgalés; pero habiendo perdido esa casa en su origen la línea de varón, fue la procedente de la misma en Asturias por el casamiento del citado Laín Calvo, Juez y Gobernador de Castilla, con Dña. Teresa Núñez, descendiente de la esclarecida familia de los Lara, de quienes nacieron entre otros, D. Fernán Laínez, que se asentó en Haro (La Rioja), D. Diego Laínez, que hizo lo propio en Valladolid y D. Rui Laínez que reedificó la expresada villa de Castrojeriz. De dicha estirpe procede D. Rodrigo Díaz, Señor de Vivar, más conocido con el sobrenombre de "Cid Campeador". Los Castro, pues, se encuentran emparentados con el héroe castellano, famoso por sus hazañas.

Los Castro, aparte de su implantación en Castilla, tuvieron numerosas casas en Galicia (una rama muy importante, fundó nueva casa en Monforte de Lemos (Condes de Lemos), y Portugal, país en el que alcanzaron gran renombre, vinculados a las familias más ilustres de aquella nación.

    En el reino de Aragón existió también una familia Castro, originada por Fernando Sanchís de Castro, hijo ilegítimo del rey Jaime I el Conquistador y de Dña. Blanca de Antillón, que heredó la Baronía de Castro (Huesca) y el Señorío de Estadilla. Una nieta de este matrimonio, Dña. Aldonza Fernández de Castro, se unió en matrimonio a Felipe de Saluzzo, hijo del Marqués de este Estado italiano, y sus descendientes tomaron el apellido Castro. Su sucesión pasó a los Cervelló, de estos a los Alagón y los Moncada y finalmente a los Duques de Medinaceli.

    Otra rama Castro se trasladó a Cataluña dando origen a las distintas familias de este apellido que moran en aquella Comunidad, ya que todos provienen de un mismo tronco común. Genealogistas hablan de esta casa como muy noble y muy antigua, resaltando aquellos de sus miembros que se hicieron famosos en los diversos campos de la historia: Esteban Rodríguez de Castro, que explicó medicina en Pisa, ciudad en la que fue llamado "el Fénix de la Medicina"; Francisco Alonso de Castro, confesor de Carlos I, Obispo Electo de Santiago de Compostela y Felipe de Castro, que llegó a ser Director de la Academia de Bellas Artes de San Fernando; Dña. Juana de Castro, viuda de D. Diego de Haro que casó con el rey D. Pedro, después de la polémica anulación que hizo la iglesia al anterior matrimonio de este monarca; Manuel de Castro, pintor portugués discípulo de Claudio Coello que llegó a ser Pintor de Cámara del rey Carlos II.

    En América hubo un Castro, D. Vela de Castro, que fue enviado por el Emperador Carlos V al Perú para reprimir el levantamiento de Almagro a quien apresó y sin dudarlo, mandó ejecutar por aquello de que "un enemigo muerto, es un enemigo menos". Pero también en el Nuevo Mundo hubo otros "Castro" que se hicieron notar como familiares de la Santa Inquisición. En México, D. Jerónimo de Castro, en 1582, hijo de Álvaro López de Castro, conquistador de Nueva España. El padre fue hombre de armas y el hijo dedicó su vida a la persecución de herejes, enviándolos a las hogueras inquisitoriales.

    En las Órdenes Militares ingresaron numerosos caballeros de este apellido, Calatrava, Alcántara, Montesa, Santiago, Carlos III, San Juan de Jerusalén, Reales Maestranzas de Caballería y demás instituciones nobiliarias. Esto quiere decir que los miembros de este apellido probaron no una, sino repetidas veces, su hidalguía ante las Reales Chancillerías de Valladolid y Granada y Real Audiencia de Oviedo.

    En los títulos nobiliarios cabe destacar a D. Francisco de Castro y Gallego, creado Marqués de Campollano el 20 de septiembre de 1700; D. Pedro de Castro y Figueroa, Duque de la Conquista, Marqués de Gracia Real en 30 de abril de 1730; D. Joaquín Miguel de Castro y Gadea, Marqués de Campo Hermoso en 6 de junio de 1761 y D. Francisco de Paula Castro y Pérez de Orozco, Marqués de Gerona y Vizconde de Castro Orozco, el 18 de diciembre de 1846.

    Otros Castro famosos fueron D. Fernán Ruiz de Castro, conocido con el nombre de "el Castellano", Mayordomo Mayor de D. Fernando II y ricohombre de Castilla, entroncando sus hijos con la casa de Manzanedo, quien casó en segundas nupcias con la Infanta Dña. Estefanía, hija del D. Alfonso VII "el Emperador". - D. Ponce Castro, ricohombre de Castilla cuyo hijo Fernando fue Adelantado Mayor de Castilla, Señor de Cigales, Mucientes y otros estados. - Pedro Fernández de Castro, Señor de Santa Olalla. - D. Fadrique de Castro, Duque de Arjona, que murió sin sucesión, al igual que sus hermanos, pasando sus estados a Dña. Beatriz que casó con D. Pedro Álvarez Osorio, motivando la nueva familia de Castro de Lemos.

ESCUDO DE ARMAS

Las primitivas del linaje y las que ostentó la rama mayor de los Castro, son las siguientes: En campo de gules, una banda de oro, cargada de una cotiza de sinople.

La rama segunda de la casa de Castro, esto es la de los Señores de Lemos, Monforte y Sarria, ricoshombres de León y de Castilla, traen desde el siglo XIII, en que recogió la representación de la rama mayor primogénita, estas otras armas: En campo de plata, seis roeles de azur, puestos dos, dos y dos. Estas son las mas generalmente usadas en Castilla, Galicia y otras regiones de España. Descienden del caballero Enrique de Castro, que pasó a Burgos con tropa muy lucida a las guerras de Murcia y de Orihuela, siendo premiado por el Rey D. Jaime I y quedando domiciliado en Valencia. También las ostentaron los Condes de Arrayolos, Señores de Cadaval y Peral, de quienes descendieron por hembra los Condes de Lemos, los Señores de Castroverde y Tierra de Luaces, la casa de Burgos y todas sus líneas.

Algunos Castro de la casa de Burgos sustituyeron el escudo de los seis roeles de azur en campo de plata, con este otro; escudo partido: 1º., de gules, con un castillo de oro, y 2º., de azur, con una cruz llana de plata.

Al Caballero Felipe de Castro le concedió su abuelo, el Rey D. Jaime I "el Conquistador", estas armas: En campo de gules, una estrella de oro y el jefe con las armas reales de Aragón, o sea de oro, con cuatro palos de gules. Así las describe Mossén Jaime Febrer.

El Caballero aragonés Fernández de Castro, que vivió en Ayerbe, hermano del Felipe de Castro, anteriormente citado, y, por tanto, nieto también de D. Jaime I de Aragón, usó según afirma Mosén Jaime Febrer, estas otras armas: En campo de gules, seis bezantes de oro. Así las siguieron ostentando algunos Castro en Aragón y Valencia.

Los de Cataluña traen: Escudo cuartelado, 1º y 4º de gules, un escudete de oro cargado con una faja de gules; y 2º y 3º de gules, un castillo de oro aclarado de gules

Otros Castro, de Cataluña, con casa en Barcelona: En campo de azur, dos castillos de plata, puestos en palo.

Los Condes hereditarios de Lemos tienen los seis roeles de azur, en campo de plata, partido con las armas de "Osorio" (de oro, con dos lobos pasantes, de gules y puestos en palo), y con una bordura general de oro, con ocho escudetes, de los "Enríquez" (de gules, con un castillo de oro, aclarado de azur). Los Castro, de Portugal: En campo de oro, trece roeles de azur

Otros, también de Cataluña: En campo de plata, tres bandas de sinople.

Algunos de Cataluña, modificaron levemente el escudo anterior pintando las bandas de sable.

Otros Castro, en Aragón y Valencia, portaron, escudo partido: 1º., de oro, con dos palos de gules, y 2º., de plata, con una estrella de gules.

Algunos modificaron levemente el escudo anterior y pintaron el campo del segundo cuartel de azur y la estrella de oro.

 

Los Castro, de Bilbao y otros de las Encartaciones de Vizcaya, tenían, escudo cuartelado: 1º. y 4º., de plata, con un roble de sinople; y 2º. y 3º., de azur, con un lobo de su color, y en punta, una cruz de Calatrava, de oro. En los Castro de Aragón se encuentra esta variedad de escudos.

 

 

Los de Aragón traen: Escudo cuartelado, 1º y 4º de oro, cuatro palos de gules; y 2º y 3º de plata, una estrella de gules.

.Otros reducen a dos el número de palos de esos dos mismos cuarteles (1º. y 4º.) del escudo anterior, y dice Vitales que así usaron sus armas Pedro Fernández de Castro y García Fernández de Castro, Justicias de Aragón, que tomaron el patronímico de Fernández no en memoria de su progenitor el Rey D. Fernando, como afirma Argote de Molina, sino en recuerdo de su progenitor Fernán Sánchez, hijo bastardo del Rey aragonés D. Jaime I.

 

Los de Banastón, Monzón, Torres de Montes, Zaragoza y algunos de Ejea de los Caballeros, Ariza y Belchite, traían, escudo cuartelado: 1º. y 4º., en campo de oro, los cuatro palos de gules de Aragón; 2º. y 3º., de plata, con una estrella de gules y una flámula hacia abajo.

 

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