GIL

Entre las varias tradiciones y leyendas en las que se apoyan algunos genealogistas para explicar el origen del apellido "Gil", figura la que afirma que los Gil españoles son oriundos de Alemania y de estirpe real, y que su traslado a España se debe a que un individuo de esa familia, llamado Miguel Gil, vino con dos hijos suyos desde Francia a Asturias, a pelear contra los moros al lado de D. Pelayo. Permaneciendo con este caudillo algun tiempo y pasando mas tarde a la montaña de Santander (Cantabria), en la que el y sus hijos sentaron su residencia en el lugar de Pomar, del valle de Guriezo, cerca de Laredo y de Castro-Urdiales, dejando alli sucesores que luego se extendieron por Castilla y pasaron a Aragon y acompaño al Rey Jaime I en las conquistas de Mallorca y Valencia. Sus caballeros estuvieron presentes en la conquista de Andalucia, quedando herederos en Granada y Cordoba. difundiendo su apellido por esas regiones. Otra leyenda, acogida igualmente por diversos tratadistas, dice que los Gil de Castilla proceden de un caballero llamado Alonso Gil, que era Alferez del Rey D. Ramiro de Leon; pero sin indicar cual fue ese Ramiro, de los tres que en Leon reinaron. Y tambien otros autores manifiestan que los Gil descienden, por linea bastarda, del Rey D. Alonso de Leon, y refieren una breve genealogia, que queda cortada en tiempos muy remotos y que nada prueba. Ninguna de esas tres preteritas ascendencias que al apellido Gil se atribuyen, merece ser tenida en consideracion, y menos para sacar la caprichosa consecuencia de que todos los Gil españoles descienden de un mismo solar y tronco. Esos origenes tan fabulosos de los linajes solo sirven para oscurecer y embrollar su formacion o arranque, y mas en casos de apellidos, como el de Gil, que llevaron familias de muy distinta procedencia. Prescindiendo, por tanto, de fantasticas leyendas y tradiciones, cabe solo manifestar que el apellido Gil es solamente patronimico en la generalidad de las familias que lo ostentan, o sea derivado del nombre propio de uno de sus antecesores. Alguna de esas familias debio de ser tan importante y extensa, que pasaron sus ramas a distintas regiones, subdividiendose en numerosas lineas que fueron nuevas casas en el transcurso de los tiempos, pero entre las cuales se perdio noticia de nexo y parentesco que de muy antiguo traian, advirtiendose, sin embargo, su relacion de origen, por la semejanza de sus escudos de armas. En cambio, usaron otras familias Gil escudos tan distintos, que este detalle de las armas, a mas de otros, acusa en ellas diferencias absolutas. Estas razones nos obliga a seguir en el estudio del apellido Gil el mismo procedimiento observado en las informaciones de otros patronimicos, agrupando por regiones las muchas y distintas familias de Gil, de que se tiene noticia, y tratando por separado de aquellas que llevaron y llevan el patronímico unido a otro apellido. Personas muy nobles que llevaron este apellido, probaron dicha nobleza en diferentes epocas, para su ingreso en las Ordenes Militares.

ESCUDO DE ARMAS

En campo de plata, dos leones rampantes al nautral enfrentados. Bordura de azur con ocho crecientes de plata.

Escudo terciado en faja. 1º de sinople tres cruces de oro. 2º un campo de oro. 3º en campo de sinople, tres escudos (en campo de oro tres bandas de azur). Bordura de gules con ocho aspas de oro.

El caballero Juan Gil Tarin,  trae escudo cortado: la primera particion, de oro, sin figuras, y la segunda partición, de azur, con tres fajas de plata.

Los de Santander traen: en campo de plata, una encina de sinople frutada de oro y surmontada por un lucero del mismo metal. Otros de Santander traen: en campo de sinople, tres escudetes de oro bien ordenados, cargado con tres bandas de azur y sumado con una cruz llana también de oro. Los del valle de Mena traen: en campo de gules, un castillo de oro sobre ondas de agua de azur y plata.

El caballero Juan Gil,  trae: en campo de oro, con un leon rampante de sinople, empinado a un castillo del mismo color, en cuyas almenas hay un moro con bandera azul, batiendola en señal de vencido.

Otros traen: en campo de azur, un grifo de oro, surmontado por un lucero del mismo metal

Otros traen: En campo de plata, cinco estrellas de azur, puestas en aspa.

Las de Alfonso Gil Blanco trae escudo partido: 1º, en campo de oro, cuatro palos de gules, y 2º, en campo de azur, un grifo de oro surmontado de una estrella de ocho puntas de plata; bordura de oro.

Los de Barcelona y Tarragona traen: en campo de plata, una cruz recortada de gules.

El Emperador Carlos I concedio por privilegio dado en Medina del Campo (Valladolid) el 6 de mayo de 1532 a D. Cristóbal Gil, vecino de Antequera (Nueva España) las siguientes armas: escudo cuartelado, 1º de gules, un castillo de oro sobre una peña de sinople y en su homenaje, una bandera de plata cargada con una cruz de gules; 2º de oro, dos tigres al natural empinados y afrontados; 3º ondas de mar de azur y plata; y 4º de gules, un aguila de sable con las alas abiertas

 

                                                                                                            volver