LOPEZ

Apellido patronímico, derivado del nombre propio de Lope, por lo que no tienen relación genealógica alguna entre sí los distintos linajes que lo ostentan.

    Se dice que su solar más antiguo radicó en Galicia, y que pasó a la conquista de Andalucía, pero son bastantes las versiones existentes sobre el mismo, algunas francamente fantasiosas y a las que resulta difícil conceder verosimilitud. Si nos atenemos al libro "Becerro de Castilla" que fue escrito por mandato del rey D. Alfonso XI y de su hijo D. Pedro I, aquel a quienes algunos llamaro 'el Cruel" y otros, acaso con mayor rigor histórico "el Justiciero", para inscribir en él a los linajes nobles de Castilla, se indica que en tiempos de la dominación romana, llegó a la Península Ibérica una familia llamada de los Lupos, de origen patricio. De dicha familia procedió la reina Lupa, o Loba, residente en Galicia, en cuya región se originó la rama más antigua que después pasó a Andalucía. Lo cierto y verdad es que este apellido, de origen gallego, si damos crédito a la anterior versión, se extendió rápidamente por la Península y ya se encuentran muchos caballeros ostentando el mismo durante la Edad Media.

    Simón López fue heredado en 1253 por el Rey D. Alfonso X "El Sabio", con unas casas de la población de San Bartolomé, con seis jugadas de Tierra, en término de Alcalá de Guadaira y con seis aranzadas, en tierra de Tagareta.

    En la conquista de Sevilla, imposible sería enumerar los caballeros López que mas se distinguieron durante la Edad Media. En la conquista de Sevilla (1248), se hallaron con el Rey D. Fernando III "El Santo", Pedro López y García López. entre otros. Y en Andalucía, Simón López recibió del rey Alfonso X, unas propiedades en el término de Alcalá de Guadaira, con lo que dio origen a una familia López andaluza.

    En la batalla de las Navas de Tolosa, en el año 1212, fueron muchos los caballeros de este apellido que tomaron parte en la misma, a las ordenes del rey Alfonso VIII de Castilla, Pedro II de Aragón y Sancho VII de Navarra. Que debieron portarse valientemente lo demuestra el hecho de que todos fueron colmados de mercedes y algunos agregaron a las armas de su escudo la cruz de San Andrés, en recuerdo de dicha efeméride.

    Los caballeros López se hallaron también en la batalla del Salado y estuvieron presentes en la conquista de Lorca, Córdoba, Antequera y otras ciudades. Tanto guerrear en tierras andaluzas y su larga estancia en las mismas, fueron la causa de que este apellido se extendiera por aquella región de la Península.

    Mossén Jaime Febrer, cita en sus Trovas: "Con la venida de Diego López, con gente de Consuegra, se alegró mucho el Rey D. Jaime I, y se apesadumbraron los moros, pues tenían noticia de su valor, fuerzas y experiencia militar. Fue hombre de gran pericia en la guerra; y peleaba con embarazo y destreza, así a pie como acaballo, usando de la prudencia y entendimiento, de que estaba dotado. Quedó heredado en la villa de Chelva. Era su divisa una banda negra, y dos lobos del mismo color, cobre campo de oro". De esta casa de Chelva, proceden la mayor parte de los López de Valencia, Castellón y Alicante.

    Escolano dice que en Murviedro (Sagunto), hubo un caballero llamado Domingo López, tenido como hijodalgo y poblador de dicha ciudad.

    También en el Reino de Valencia, radicó una casa López en la ciudad de Valencia, y de ella fue fundador Pedro Juan López de Forcal u Horcajo, natural de Valencia, tronco de una dilatada descendencia. De ella procedió Vicente López Portaña, natural de Valencia y Caballero de la Orden de Carlos III desde el 31 de agosto de 1829.

    Con respecto a los López de Aragón, Pedro de López y Quinto de Terrero, juró al Príncipe de España como caballero infanzón, en el año 1646. Pero también en las familias de este apellido se desencadenaron luchas intestinas y así Pedro López y Guillén López, lucharon contra Iñigo y Sancho López, sus próximos parientes.

    En la villa de Tramacastilla, Juan López de la Casa, hijodalgo en 1582, ferviente católico, se enfrentó a los elementos luteranos hasta conseguir expulsarlos de la citada villa.

    En referencia a este apellido en Cantabria, dicen María del Carmen González Echegaray y Conrado García de la Pedrosa en su obre conjunta "Diccionario de Apellidos y Escudos de Cantabria): Patronímico con origen en el nombre propio de Lope. No abundó mucho en Cantabria, pero de todas maneras, como patronímico, puede tener muy diversos orígenes sin parentescos unos con otros. De los López de Comillas descendía el Marqués de Comillas, D. Antonio López y López; D. Iñigo López de Mendoza, fue el Primer Marqués de Santillana; y en la Chancillería de Valladolid figuran con expedientes de Hidalguía nada menos que 46 personas originarias de Cantabria con este apellido y otras 44 que llevan el López como patronímico unido a otros apellidos. 

    En el año 1688 D. Antonio López de Tejada fue creado Marqués de Gellgos de Huebra; D. Domingo López del Pozo, vecino del Perú, Marqués de Mozobamba del Pozo en 1735; en 1737, D. Manuel López Pintado, Marqués de Torreblanca en 1764, D. Lorenzo López de Porras, Marqués de Villalópez, en 1790, D. José Antonio López de Olivar, Conde la Roche, en 1790, D. Fermín López Isunza Marqués de Valdegema; en 1708, D. Cayo José López, Marqués de Encinares, en 1815; D. Diego López Morla, Conde de Vicreces y en 1878, D. Antonio López y López, Marqués de Comillas, con Grandeza de España.

    Pero el apellido López no sólo tuvo caballeros que pelearon en batallas contra los mahometanos, o que se enfrentaron a los nativos del Nuevo Mundo, hubo muchos López que ingresaron en el Tribunal del Santo Oficio (Inquisición) en México. Acaso por la abundancia del apellido López y teniendo en cuenta que no todos fueron guerreros o inquisidores, ocurrió que durante los siglos XVI, XVII y XVIII se hicieron muchísimos expedientes de sangre a personas que ostentaban este apellido, y tal cosa sucedió de igual forma en territorio mejicano.

    Caballeros de este apellido probaron en repetidas ocasiones su nobleza, en diferentes épocas, en las Órdenes Militares y en las Reales Chancillerías de Valladolid y Granada.

ESCUDO DE ARMAS

  Los de Galicia, Madrid y Avila traen: "En campo de gules, trece roeles de oro".

 

Los de México: En campo de gules, trece bezantes, de oro. Bordura de gules, con ocho aspas, de oro.

Los de Tuy (Pontevedra), ostentaron: En campo de gules, un castillo, de oro, de dos torres.

Vecino de Carballeda (Orense) portaron: En campo de oro, un lobo de sable, acosado por tres lebreles, de plata, manchados de sable.

Otros de Galicia traen escudo cortado en faja: 1º, de azur, con un cordero de plata, con una bandera del mismo metal; y 2º, de gules, con un castillo y una flor de lis, de oro.

Otros de Galicia, traían, escudo terciado en faja: 1º., de azur, un cordero, de plata, con una bandera del mismo metal, 2º., de gules, con un castillo de oro, y 3º., de azur, una lis, de oro.

El Emperador D. Carlos I concedio por privilegio dado en Madrid a 26 de Junio de 1530, el siguiente blason a D. Jeronimo Lopez, vecino de Tenochtitlan (Mejico): Escudo cuartelado por una cruz, la mitad superior de oro y la mitad inferior de gules: 1º, de azur, con una estrella de oro; 2º, de gules, con un caballero armado, montando un caballo blanco y con una espada desnuda en la mano, y a sus pies, tres indios muertos, con sus banderas; 3º, de plata, con un león al natural, rampante y coronado; y 4º, de azur, con una torre de piedra sobre un rio de plata. Bordura con la mitad superior de oro y cinco cruces de gules, y la mitad inferior de gules, con tres cruces de oro.   .En campo de azur, un toro acostado, de su color.

Los de Asturias: En campo de plata, cuatro lobos, andantes, de sable, con las cabezas contornadas.

Otros de Asturias: En campo de plata, tres lobos, de sable, en palo.

Los de Asturias traen: En campo de plata, dos lobos de sable, pasantes; bordura de azur, con ocho flores de lis, de oro.

Los López, de Sopeña, en el valle de Cabuérniga (Cantabria): En campo de oro, trece roeles de azur, puestos de tres en tres y uno en punta.

En campo de azur, un castillo de plata aclarado en gules. A su lado un lebrel rampante en oro.

Los de Guipuzcoa traen: En campo de oro, un lobo de sable, armado y liguado de gules. Los de Alava y los de Soria traen: En campo de plata, dos pinos de sinople, y al pie de cada uno de ellos, un lobo de sable; bordura de sinople, con cinco aspas de plata y cinco castillos de oro, alternando.
Los de San Cristobal de Entreviñas:  Escudo cuartelado. 1º y 4º en campo de gules una torre de oro aclarada en azur. 2º y 3º En campo de plata, tres fajas de gules.

Otros, también de Aragon, traen escudo cuartelado: 1º y 4º, de plata, con un lobo de sable; y 2º y 3º, de azur, con cinco estrellas de oro, puestas en sotuer.

 

Los de Valencia traen: En campo de oro, una banda de sable, acompañada de dos lobos del mismo color, uno a cada lado.

 

Los de Cordoba traen: En campo de oro, tres bandas de gules.

Los del Valle del Tena y montañas de Jaca: En campo de oro, un manzano de su color, frutado de oro, con un lobo de sable debajo.

Los del valle de Soba (Cantabria): En campo de sinople, un castillo de oro, aclarado de azur. Bordura de gules, con ocho aspas de oro.

Los de La Rioja, usaron, escudo cortado: 1º., de azur, con un lobo, de sable, perfilado, de oro, y 2º., de oro, con cinco panelas, de azur.

Radicado en Fuenmayor (La Rioja): En campo de sinople, doce flores de lis, de oro, puestas en cuatro fajas de a tres cada una de ellas.

Radicado en Beteta (Cuenca) y extendido a Madrid y Barcelona: En campo de oro, cinco dados de azur, marcados, de plata. Bordura de sinople, con ocho flores de lis, de oro.

Otros de Andalucía: En campo de plata, un muro de azur, almenado y mazonado de sable.

Los de Extremadura: En campo de plata, cinco lobos, de sable, puestos en aspa. Bordura de gules, con ocho aspas, de oro.

Otros, de Andalucia, traen: En campo de oro, un sauce de sinople, y a su pie, dos lobos andantes de sable; bordura de gules con ocho aspas de plata.

Los de Murcia: En campo de gules, una banda, de oro, engolada en dragantes del mismo metal.

Originario de Aragón, radicado en Sevilla: En campo de gules, dos lobos pasantes, puestos en palo. Bordura de azur, con ocho aspas, de plata.

 

Los de Martos (Jaén) y algunos de Asturias, ostentaron: En campo de oro, cuatro fajas, de gules.

Los López, originarios de Comillas (Cantabria): En campo de azur, un castillo con tres torres, de plata, aclarado de sable. Bordura de plata, cargada de ocho escudetes, de azur, con una banda, de oro. Estas mismas armas portaron los "López" del valle Buelna (Cantabria), lo que parece indicar que ambas familias tuvieron nexo de parentesco.

Otros López de Comillas (Cantabria): En campo de azur, una torre de plata, aclarada de sable. Bordura de plata, cargada de ocho escudetes, de azur, con una banda, de oro. Este blasón es muy similar al anteriormente expuesto; es muy posible que algunos tratadistas interpretaron que era un castillo y otros una torre.

Vecino de Luena (Cantabria): En campo de azur, una mano que sale del flanco siniestro, empuñando una espada, de plata.

Los de Barruelo, valle de Ruesga (Cantabria): Un castillo y tres flores de lis (no especifica ni los esmaltes, ni la situación de las flores de lis; los esmaltes expuestos son ficticios)

Otros de Cantabria y algunos de Aragón, usaron: En campo de gules, seis bezantes de oro, puestos dos, dos y dos. Bordura de plata, con ocho aspas, de gules.

Los de León, portaron, escudo partido: 1º., de oro, con un roble, de sinople, frutado, y un jabalí pasante de sable pasante al pie del tronco, y 2º., también de oro, con cinco cabezas de jabalíes, de sable, goteando sangre.

Otros: En campo de plata, cuatro fajas, de azur.

Otros: En campo de oro, una cruz flordelisada, de azur.

Otros: En campo de sinople, una torre, de oro, aclarada de gules, puesta en barra, a la diestra, y un flor de lis, de plata, puesta en banda, a la siniestra; el jefe de azur, con un cordero Pascual, de plata.

Originario de de Valduerna (León) y radicado en México y California: En campo de oro, tres fajas, de gules, cargada la del centro de cinco copones, de plata.

Vecino de La Remolina (León): En campo de oro, una garra, de sable.

Los de Valladolid, traían: En campo de plata, un árbol, de sinople, con dos lobos pasantes y en palo, uno por delante y otro por detrás del tronco, en sable.

Algunos, de Aragon, traen: En campo de oro, un lobo de sable, bordura de gules, con siete aspas de plata. Los de Toledo, Guadalajara, Ciudad Real y Albacete traen: En campo de plata, dos lobos de sable; bordura de oro, con ocho aspas de azur.

Otros, de Aragon, traen: En campo de oro, un castillo de púrpura; bordura de plata con ocho escudetes de azur, cargados de una banda de oro.

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