TORRE (DE LA TORRE) (LATORRE)

Los hnos. Alberto y Arturo García Carraffa autores de la Enciclopedia consultada "Diccionario Heráldico y Genealógico de Apellidos Españoles y
Americanos", manifiestan su disconformidad con los otros autores que mantienen el criterio de que todas las familias apellidadas con las variantes «Latorre», «La Torre», «de la Torre» o «Torre» proceden de un mismo solar y tronco, y se muestran igualmente disconformes con los que afirman que «Torre» y «Torres», en plural, son modalidades de un solo linaje.

Respecto del apellido «Latorre» o «La Torre», es tan antiguo, que muchos tratadistas se pierden en la bruma de la Edad Antigua buscando su problemático origen.

    Según dichos tratadistas, no hemos de seguirles en sus estériles esfuerzos, y menos en admitir como tronco de todos los Latorre a Héctor, hijo de Prianzo, quien, después de haber sido destruida Troya, pasó a Italia, donde fundó varias ciudades. Los descendientes de Héctor -añaden esos tratadistas, y sólo a título de curiosidad dicen reproducirlo los autores- fueron señores de Milán en tiempos de San Ambrosio, y este santo, para defender la ciudad de los arrianos, encargó a siete caballeros de esta familia, la defensa y custodia de las puertas de la población, tocándole a uno de ellos la vigilancia de la Porta Nova, en cuya defensa se comportó tan heroicamente, que fue recompensado con el Condado de Balzasino. Desde entonces se le conoció con el nombre de «el caballero de la Torre».
    A la caída del imperio romano, los individuos de esta familia se extendieron por distintas partes de Europa, principalmente por Francia y España. En Francia emparentaron con la familia de Carlo Magno, y uno de ellos, de nombre Arnaldo, casó con una hija de los Duques de Borgoña, llamada Helia, a la que dieron un estado que denominaron de la Torre. De este enlace nacieron dos gemelos. Uno de éstos, llamado Criprando, casó con una hija de Taccio, de la que tuvo dos hijos: Martino I y otro cuyo nombre se ignora. Este último fue precisamente el que, según los tratadistas que venimos extractando, pasó a España en tiempos de la Reconquista. Pero al llegar a este punto nos encontramos con un hecho evidente, que pone en tela de justificada duda todo lo que queda transcrito. Este hecho es el de que a un mismo tiempo aparecen caballeros del apellido o sobrenombre de Latorre, La Torre y la Torre, en Castilla, León, Galicia, Andalucía, Aragón y otras regiones.

    Las historias de Castilla nos hablan de Fernán García y Día Sanz, hermanos y caballeros ilustres de Segovia, que sirvieron al rey don Ramiro II de León en 932, en el asedio de la villa de Madrid, tomando una puerta o torre, llamada de la Vega, según unos, y de Guadalajara, según otros, que ofrecieron como alojamiento al citado Monarca. Por este hecho, el Fernán García adoptó el sobrenombre de La Torre, y considérasele como progenitor de algunos de los de su apellido en Castilla.

    En el reino de León encontramos a Albar García de la Torre, Alcaide de las fortalezas de la ciudad de León, y con cuya descendencia, según Salazar y Castro, emparentaron los Lara, por el matrimonio de doña Catalina de la Torre con Bernabé Manrique de Lara.

    En el reino de Valencia hallamos a Sancho de la Torre, valeroso hijo de Galicia, que pasó a la conquista de aquel reino y quedó heredado en la ciudad de Orihuela, en premio de haber impedido con su valor y resolución que el Alcaide moro de la mencionada ciudad pasase a cuchillo a todos los cristianos.

    En Andalucía se distinguió Pero López de la Torre, que sirvió al rey don Fernando III «el Santo». Dejó sucesión en Jaén, contándose entre sus descendientes a Pero Ruiz de la Torre, progenitor de los Condes de Villar.

    Algunos genealogistas dicen que en el valle de Iguña, en las antiguas Montañas de Burgos (hoy día región de Cantabria), radicó un viejo solar de La Torre, y otros en los lugares de Carrasquedo y Arraz, del valle de Mena y partido judicial de Villarcayo (Burgos).

    Hecha esta síntesis o impresión de conjunto, sobre los antecedentes del apellido que nos ocupa, vamos a mencionar por separado algunas de las distintas casas esparcidas por diferentes regiones, y de las que se tiene concreta noticia.

En Guipúzcoa y Vizcaya: Según Lizaso, dentro de los muros de la ciudad de San Sebastián, en Guipúzcoa, hubo una casa solar de Latorre, contigua al campanario de la iglesia de Santa María. Era torre fuerte, antiquísima, pobladora de la ciudad y de Cabo de Armería. En lo antiguo, tuvo en la mota del castillo muchas viñas, con casa y lagar. Sucedió en este solar Dña. María Pérez de Berástegui y de la Torre (hija legítima de Agustín de Berástegui y de Dña. Sancha de la Torre), la cual otorgó testamento ante Martín Pérez de Arbelaiz, Escribano de número de la misma ciudad, haciendo diferentes legados y donaciones y fundando un vínculo y mayorazgo.
    En Vizcaya radicó una casa de La Torre en la villa de Carranza, del partido judicial de Valmaseda. Heredó en Cataluña y llevó el Condado de Llar. Otra casa hubo en el Valle de Carranza. Enlazó con el linaje de Pando y disfrutó del título de Conde de Torre-Pando, familia enlazada con los Condes de Villapaterna, Tobar, San Javier y de la Granja; Marqueses de Miraflores, de Mijares, de Toro, del Moral y de la Regalía, y Vizcondes de Altagracia y de San Bernardo. Así lo consigna el Doctor Labayru.

En Cantabria: En esta región hubo una casa de La Torre en el Concejo de Villaverde de Trucios, del partido judicial de Castro Urdiales. Dimanó en la establecida en la villa de Carranza, en Vizcaya, y ostentó sus mismas armas. Otra radicó en el valle de Camargo, partido judicial de Santander.

En La Rioja: Los Latorre riojanos tuvieron su casa solar en la villa de Huércanos, del partido judicial de Nájera, y a ella perteneció

I.- Jacinto Latorre, natural de Huércanos, que tuvo por esposa a Dña. Manuela Uresa, natural de Alesón, en el mismo partido de Nájera, y en ella procreó a

II.- Miguel Latorre y Uresa, natural de Huércanos, que casó con Dña. Josefa Leza, natural de Uruñuela, en el citado partido judicial de Nájera (hija de Diego Leza, natural de Alberite, también en La Rioja, y de Dña. Mariana Llorente, natural de Uruñuela). De esta unión nació

III.- Ramón Latorre y Leza, natural de Huércanos, que contrajo matrimonio con Dña. Juana Ozcariz, natural de Sangüesa, Navarra (hija de Manuel Ozcariz, natural de Lumbier, también en Navarra, y de Dña. Felipa Pérez Mozún, natural de Logroño). Fue su hijo

IV.- Modesto Latorre y Ozcariz, natural de Huércanos y Caballero de la Orden de Carlos III, en la que ingresó el 5 de noviembre de 1839.

En Aragón: En documentos que se guardan en el archivo de los Marqueses de Santa Coloma, se dice que uno de los descendientes inmediatos de Criprando, el Caballero francés mencionado al inicio de esta información, vino a Aragón con mucha gente a sus órdenes para ponerse al servicio del Rey don Alfonso II «el Casto», de Aragón, cuando este Monarca emprendió la conquista de Alcañiz y de su comarca. En 1169 ganaban las villas y castillos de Frabara, Monroyo, Mazaleón, Maella, Valdetormo, La Fresneda, Valderrobles, Rafales, Peñarroya, Aguaviva y otras plazas que estaban en poder de los moros. El Rey, agradecido a los servicios prestados por el caballero La Torre y sus tropas, le dio en recompensa varios heredamientos en Monroyo (Teruel), y esta villa pasó a ser propiedad de la Orden de Calatrava, para que fuera cabeza de la Encomienda de la villa de Alcañiz, por lo que fue el escudo de Monroyo el de la Orden de Calatrava. De los datos contenidos en el mencionado archivo se puede establecer una genealogía de esa casa de La Torre, que comienza desde el hijo del caballero heredado en Monroyo hasta Ramón de La Torre y Marañón, que fue noveno Marqués de Santa Coloma y que nació en la segunda mitad del siglo XIX.

    Probó su nobleza numerosas veces y en diferentes épocas en la Órdenes de Santiago, Calatrava, Alcántara, Montesa, Carlos III y San Juan de Jerusalén, en la Reales Chancillerías de Valladolid y Granada, en la Real Compañía de Guardias Marinas y en la Real Audiencia de Oviedo.

ESCUDO DE ARMAS

  El escudo, trae: En campo de sable, un castillo de oro acompañado de dos tortillos de azur perfilados de oro y cargado cada uno de ellos con una flor de lis del mismo metal. Bordura de gules con ocho aspas de oro.

  Otros, traen: En campo de azur, una torre de plata. Algunas veces, aparece la torre acostada de dos leones de oro empinados, uno a cada lado.

  Otros, traen: Escudo cortado, 1º de oro con un pato de plata nadando sobre ondas de agua de azur y plata. 2º de sinople con dos torres de plata puestas en faja.

Otros, traen: Escudo partido, 1º de oro con un pato de plata nadando sobre ondas de agua de azur y plata. 2º de sinople con dos torres de plata puestas en faja. En campo de gules, una torre de plata; y acostada de dos leones en oro Sobre aguas de azur..         En campo de gules, un aguila de su color coronada de oro; manteniendo una torre con homenaje, de plata, y acostada de dos flores de lys del mismo metal.          

Los de Canarias traen. En campo de plata, una torre en sinople sobre aguas de azur y plata. Todo ello terrasado de sinople.

          Los de Asturias: De gules, una torre de oro mazonada de sable. Bordura de oro con ocho leones al natural
 

 

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