Biografía
del Doctor Tangalanga
"Cuando tengo que contar como empezó
Tangalanga, necesito relatar la historia
de mi gran amigo Sixto en el año 1962. El
había sido operado de la cabeza y debía
estar en cama 24 horas por día, lo que le
significaba, por ser un tipo muy inquieto,
un suplicio. Estaba lucido como vos o como
yo, que bueno…después de todo no es
tanto...
Yo tomaba el
tren hasta San Fernando, donde se
encontraba postrado en cama, tres o
cuatro veces por semana lo iba a ver
porque conmigo se divertía mucho, y un día
me cuenta que a su perro lo atendía un
veterinario que según él le cobraba como
si fuera Favaloro, una barbaridad, así que
me puse en campaña y le pedí los datos del
tipo a la esposa de mi amigo.
Lo llamé y no estaba, pero si hubiera
estado, mi amigo no hubiera podido
escuchar las respuestas del veterinario.
Entonces me acordé de un regalo que me
habían hecho, un aparatito para pegar en
el teléfono que podía conectarse a un
grabador. Al otro día lo volví a llamar al
veterinario, lo hice engranar y le llevé
la grabación a Sixto.
Se
descostilló de la risa, y como no le
gustaba hablar de la enfermedad, cada vez
que iba alguien a visitarlo le decía:
"Mira la grabación que hizo mi amigo".
Esto le sirvió para mantenerse ocupado un
tiempo, pero cuando ya la habían escuchado
todos tuve que realizar otro llamado,
después otro y así sucesivamente. Creo que
hice 30 llamados en esa época."
"Cuando murió mi inolvidable amigo Sixto,
en 1964, me dije: "Se acabó esto de grabar
llamados, para qué si mi amigo no está
más!", y dejé de hacerlo. Quince años
después me agarré una hepatitis violenta y
tuve que estar en cama como 70 días. Al
principio estaba muy cansado, pero luego
cuando me sentía mejor tenía que seguir en
la cama. Mis amigos me convencieron de que
volviera a hacer los llamados telefónicos.
Me traían avisos de los diarios y ahí
empecé a llamar de nuevo. A todos estos
llamados se le dieron manija en el año
1985 cuando se inventó la doble cassettera,
ahí empezaron a copiarlos y a pasarlos de
mano en mano. Nunca imaginé el vuelo que
esto iba a tomar, me sorprendió de
verdad.”
Tangalanga nació en el año 1916 en Capital
Federal muy cerca del Congreso, era el
menor de ocho hermanos, el benjamín de la
familia, según cuenta: "De pibe era
jodido, yo tenía el pelo colorado, mucho
pelo y muy colorado, me llamaban cabeza de
tuco, fosforito, cabeza de fósforo, en
fin, todo relacionado con el pelo. Y de
chico...sí…era jodido, se me ocurrían
cosas insólitas. Por ejemplo en el colegio
como yo tenía muy buena letra anotaba en
el pizarrón, en sexto grado, a los que
llegaban tarde, y por ahí ponía,
Rodríguez, Falsioni, Antoni, Puto y venía
el maestro… "A ver quien llegó tarde?" y
leía todo eso: “Alumno, le dije veinte
veces…!!”, donde yo le respondía: “Señor
es la última... por hoy..." Yo vivía en
una casa que tenía un patio y en la parte
de arriba un departamento de dos
habitaciones.
Cuando tenía 7 años, un día apareció un
matrimonio, con la mujer embarazada, que
lo vio y lo alquiló -adentro de la señora
embarazada venía mi mujer-. Nora, mi
esposa, nació en mi casa. Cuando ella
tenía 6 años y yo trece se mudaron, pero
quedaron en buena relación con mi vieja y
venían seguido a casa. Yo le decía a mi
querida Norita: “cuando me llegues al
hombro vas a ser mi novia” y cuando llegué
a los 25 años, 18 de ella, nos casamos. Me
acuerdo el calor que me dio cuando en el
Registro Civil el Juez dijo: "que pase el
padre de la menor", me sentí un
degenerado!" Tiempo antes de casarme
había estudiado taquigrafía y
dactilografía, y empecé a trabajar en
Bunge & Born, desde los 19 años hasta los
23. Años después contesté un aviso de
Palmolive. Mira que particularidad, el que
llamaba, el gerente de administración, se
comunicaba únicamente con los que tenían
buena letra, por ejemplo, de las 20 cartas
para taquígrafo y dactilógrafo que
llegaban, el elegía las cinco mejores
letras y de esas cinco el que
entraba...tenía buena letra!!
Mucho tiempo después, cuando tenía 56
años, me llamaron de Odol, donde terminé
mi carrera, a ver si quería ir a laburar,
aun hoy se asombran al ver mi caligrafía.”
Hoy a los 84 años nada le gusta más que
compartir cenas, almuerzos o cafés con sus
fanáticos, hablar de los llamados y contar
alguna de las infinitas anécdotas que le
fueron pasando a través de su larga vida.
Tiene dos hijos, cuatro nietos y varios
sobrinos, no se siente un artista y cuando
uno le pregunta si alguna vez pensó en ser
tan conocido dice: "No, y pienso como será
un artista, vos cachás un Adrián Suar,
debe vivir loco de la vida!. " Una vez un
chico me dijo: "Le puedo dar un beso?", me
lo dio y remató: "Ahora me puedo morir
tranquilo!" , yo le quería conseguir un
nicho así se dejaba de joder!”
Tangalanga es un ídolo, el unico ídolo de
los artistas. Su humildad te conmueve,
nunca te defrauda, tiene la simpatía a
flor de labios. Respeta a su público por
sobre todas las cosas y disfruta
enormemente al estar con ellos. Sus
delirios, frases, puteadas y “alguna que
otra palabra soez” crean un lenguaje muy
pegadizo que tiene que ver con la
idiosincracia del porteño (“te pongo una
mano y te hago mierda”,” en que sentido me
lo dice” “ por tu forma de hablar…me
parece que estás en la trampa”, “ te sobra
un numero...”etc.). Sencillamente
Tangalanga es único, nos hace reir una y
mil veces, es el que en muchas ocasiones
nos levantó el ánimo con el simple hecho
de escuchar uno de sus llamados y del que
siempre vamos a tener un cassette a mano
para hacérselo escuchar a alguien que
TODAVIA no lo conoce. Un día su amigo
Sixto le comentó al Dr. Tangalanga lo caro
que le salía mantener a su perro, entre
otras cosas por lo caro que le cobraba el
veterinario, que era tan chanta que su
secretaria, su mujer, cuando estaba
ocupado te decía: "el doctor esta
operando, él esta con un paciente…”, y era
un rope.
Así una vez acabados los "prestadores de
servicios" de Sixto, se empieza a utilizar
el periódico como fuente de inspiración.
En medio de estas llamadas, hay una muy
poco conocida y breve, en la que Tarufetti,
reclama por un carburador, y resulta
puteado antes de decir cualquier
palabrota, por primera vez en su historia.
Y si no fuera porque esta llamada fue
hecha por Tarufetti a un gran amigo en
común con Sixto, llamado "El Chango",
pasaría totalmente desapercibida, pero
esto le brindó un gran valor ya que "El
Chango" no solo no le conocía la voz por
teléfono a Tarufetti, sino que además
usaba un teléfono prestado por unas
vecinas viejitas. Así cuando en una
comida pusieron esta grabación en
presencia de ambos, "El Chango" dijo:
"Colorado, la puta madre que te parió",
aludiendo a la pelirroja cabellera de
Tarufetti.
Es justamente Sixto quien le brinda el
contacto a Tarufetti con Jordán de la
Cazuela, y luego con Tato Bores del que
sería luego amigo común. Un hecho curioso
en la historia del Dr. Tangalanga es la
cantidad de nombres usados por él que
comienzan con la letra "R", así como
también los nombres con raíz italiana (Rabufetti,
Tarufetti, Rocatagliatta, etc.). Y
siguiendo con hechos curiosos con respecto
a la identidad de Tangalanga, otra perlita
que se destaca es que en la mayoría de los
casos el domicilio que da por teléfono es
alguna calle al 1614, “Anotá maricón…Malabia
1614, segundo patio, preguntar por Tito…y
la puta madre que te parió”. Además, tiene
la pasión de dar números de teléfono con
un dígito de más, pero esto tiene otra
razón, ¿un ejemplo? "392-7234…7", a lo que
lo responden: "…pero me sobra un número",
un penal para el maestro "... metételo en
el orto!." Otra cosa muy frecuente es la
de usar familiares, "un primo mío", "un
hermano mío", "un sobrino mío", ejemplo:
“un sobrino mio fue a su peluquería y ud.
le cortó el pelo como el orto…tiene 42
años, pero lo llamo yo porque él es
tartamudo”. Por lo general, los parientes
provienen de Bahía Blanca, lo cual tiene
su razón de ser, según explica en uno de
sus libros.
Otro clásico del Dr. es el uso de nombres
que se prestan a la rima; transcribimos
algunos ejemplos: Anunciatta, agarrame la
batata; Raúl Atenas ...a lo sumo me han
dicho pelotudo, pero nunca huevón; Beruti
el hermano de uno que se sacó el brazo de
lugar; Cantalupi éste es bastante jovato,
pero hace justicia con un vendedor de
rifas truchas; Carateti cualquier
asociación con alguno con cara de pechos
femeninos es absoluta casualidad...; Raul
Casanova mirá vos, hasta se hace el
catalán...; Raul Casavieja y ahora el
antónimo del nombre anterior, Castañeta
encima de confundirlo con Castañeda, le
entregaron un motor rebobinado como el
orto. Catabeta pobre tipo...;Raúl
Casserata ...agarrame la batata. ¿ya anotó
señor? Catapatac no confundir con
Cataparca...,Chufitefi ¿de dónde habrá
salido esto?
Durañona; Raúl Fiorito ¿será por Maradona?
(no, era un compañero de laburo de
Tangalanga); Raúl Formentera ...el que
cagó en la escupidera...; Garcheta el
hermano de Gandolfi, no pregunten por qué
dos hermanos no tienen el mismo apellido;
García qué original, che!; Garibota no sé
de dónde lo sacó...;Gandolfi suena bien;
Garófalo no confundir con Garchófalo;
Gayareta, que a parte del nombre choto se
especializa en "carajear" a un pobre
vecino. “El Hombre de la Bolsa”...quería
hablar con el señor Cuco...; Rassetti
...de la inmobiliaria Massachusets;
Miranda ...y cuando yo te diga Miranda,
vos te tirás por la baranda...; Patitesi
otro inventado al tuntún; Quintana uno que
acusa de lleno a uno que hizo una
instalación de gas como el orto;
Quintanita...muy guarango en sus rimas,
pero eso sí, con la hijita del gasista fue
muy cariñoso; Raúl Rabufetti uno de los
clásicos; Rabuñán me gusta como suena,
porque da para rimas buenas; Ragasachi ¿y
esto de dónde lo sacó?; Licenciado
Rigatuzzo (parece que éste era el apellido
de un proctólogo); Raul Ernesto Rivero con
"v" corta; Rocatagliatta la misma rima que
Anunciatta; Roteli lo inventó él, che!,
Sarabeta quizás es pariente de Catabeta;
Raúl Sarangana y agarrame la banana...
Raúl Standard debe ser un tipo muy común;
Dr. Tangalanga es raro: a pesar de que
Tangalanga es el nombre más conocido, lo
usó sólo una vez, con aquella agencia
matrimonial. Raúl Tarufetti otro clásico;
Tarufi ...usté ya va a saber quién es
Tarufi ! Tantureti, que era Cardetti, pero
se cambió el nombre durante el llamado
Tareti, con "h" en el medio, éste también;
Turibani llama del Club Atlético Villa
Regina, no confundir con Villa Gallina.
Raúl Valenciaga...esta vez sin niguna
rima; Licenciado Varela ...en materias
económicas; Venturetti ...con doble "h", o
"w", pero en realidad lo del nombre es un
detalle; Raúl Zagardúa quería comprar el
esqueleto de un pariente fallecido;
Zalustro un fletero le curró dos sillas;
Ingeniero Zarrazano ...del Antártico al
Ártico. Además de los nombres que
Tangalanga se pone a sí mismo, están los
que usa para terceras personas, como por
ejemplo cuando responde a preguntas como:
“¿Cómo se llama el administrador del
edificio?” ó “¿Quién es su primo?(de Bahía
Blanca por supuesto...).”-Raúl Alutti...¡te
cagaste, pelotudo! ¡no se llama tampoco,
se llama Carlos!...¡ el de los
calzoncillos cortos y los huevos largos!
·
UN
AGRADECIMIENTO ESPECIAL A FEDERICO
KARPELES ( un apellido de mierda , como le
dijo el doctor) QUE SE ENCUENTRA EN VIENA
Y REALIZO PARTE DE ESTA BIOGRAFÍA. |