En el verano de 1993 entró en mi vida quien se iba a convertir en mi primer amor de verdad. Amor no correspondido, al menos en la forma en la que yo hubiera deseado ser correspondido. Aquel muchacho de ojos, pelo y piel morenos llegó cargando de contradicciones mi vida: sentí su cariño, pero también su apatía, sentí su compañía y su alejamiento. Pero ante todo, él conquistó mi corazón completamente. Sé que de haber sido correspondido, el hubiera sido el hombre de mi vida, pero ahora con los años pasados le veo con su mujer y su hija (siempre fue hetero y no me cabe la más pequeña duda) y me doy cuenta de que mi corazón se equivocaba al elegir. El fue, sin ninguna duda,
veneno para mi corazón.
Veneno Para El Corazón (Ana Belén)Vivir sin él es no vivir
atarlo en corto es ayudarlo a huir
caprichoso como el azar
más frágil que la amistad.
Veneno para el corazón, no tiene patria, ley ni religión, me besa y se va
dejándote desnuda frente al mar.
Te pone a cien, te trata mal,
te da placer, te hace alucinar
cuando mira, cuando abraza, cuando toca
es un rufián es un pendón es un don Juan, es como un ciclón que te abrasa, cuando pasa por tu boca.
Puede ser un traidor
puede ser exquisito y formal
puede ser una obsesión una enfermedad.
Es capaz de hacer reir y de hacer llorar
capaz de herir y hasta de matar
como un ángel, como un loco,
como un príncipe, como un impostor,
como un sabio, como un bobo,
como un Dios que se llama amor.
Puede ser un traidor
puede ser exquisito y formal
puede ser una obsesión una enfermedad.
Dice cosas que nadoe puede resistir
es tan perverso y tan infantil
como un niño como un viejo,
como un lucifer, tan embriagador
como el vino, como el sueño, como un Dios que se llama amor