3.3. MANEJO DE LA MONTURA ECUATORIAL
Si lo único que se pretende con el telescopio es mirar aquel planeta para dirigirlo a continuación a alguna estrella llamativa y acto seguido apuntar a la Luna, no es necesaria la montura ecuatorial pero, aún así, si se dispone de ella bastaría con liberar el bloqueo de los ejes y usar el telescopio a modo de cañón de artillería. Con esta rudimentaria "técnica" no haría falta decir que podemos olvidarnos por completo de la alineación de la montura. Pero incluso en este caso extremo aún podríamos seguir al astro de nuestra elección haciendo un uso continuo y sistemático de los mandos de declinación y AR a la vez para corregir a cada momento el desencuadre del objeto en el campo visibo del ocular.
Ahora bien, si queremos ser un poco más rigurosos en nuestras observaciones deberemos dar a la montura ecuatorial el uso para la que fue creada. Así pues vamos a partir de la base de que nos hemos tomado todas las molestias necesarias para conseguir la mejor alineación que nuestra práctica y experiencia nos han permitido y estamos ahora dispuestos a observar, no a mirar.
Con la montura ecuatorial existen dos maneras de apuntar a un objeto celeste: el apuntamiento con el buscador y haciendo uso de los aros de Declinación y de AR. Pero hay que dejar bien claro que a partir de ahora, sea cual sea el método de apunte, SOLO debemos manipular esos dos ejes, ningún otro.
El segundo método requiere de un mapa celeste en el que figuren las coordenadas de Declinación y AR. Una vez seleccionado el objeto de nuestro interés, desbloquearemos ambos ejes y moveremos la montura hasta llevarla a los valores de sus coordenadas. Después bloqueamos nuevamente los ejes y, si la alineación polar es perfecta, el astro estará en la encrucijada del buscador y listo para ser observado y seguido con la sola manipulación del mando del eje AR. También aquí, como en el método anterior, usaremos el mando de Declinación para corregir la desviación que pueda producirse a lo largo del seguimiento.
Pero desde el momento que hablamos de coordenadas hablamos también de sus correspondientes aros en la montura ecuatorial. Estos aros tienen algunas particularidades que conviene conocer para el uso correcto del instrumento a la hora de apuntar a cualquier objeto celeste haciendo uso de sus coordenadas. Los veremos a continuación.
El aro de Declinación (DEC)
El aro de Declinación se encuentra en el eje del mismo nombre y su función es la de permitir localizar los astros celestes mediante su distancia angular respecto al ecuador celeste, que será positiva si nos encontramos en el Hemisferio Norte o negativa si nos encontramos en el Hemisferio Sur. Así pues, el Polo Norte celeste tendrá una Declinación de +90° y el Polo Sur de -90°.
Para situar un astro a través de su valor de Declinación bastará girar el tubo del telescopio en torno a ese eje hasta que en la aguja podamos leer ese valor. El astro se mantendrá en esa declinación mientras se desplaza a través de la bóveda celeste.
El aro de Declinación consta de cuatro cuadrantes graduados de 0° a 90°. Los dos cuadrantes inferiores (en la figura señalado con +) representan los valores de Declinación desde el ecuador celeste (0°) hasta el polo celeste (90°) del hemisferio en que nos encontramos y la mitad superior (señalado con - en la figura) serían las declinaciones del otro hemisferio. El hecho de que existan dos conjuntos de cuadrantes a izquierda y derecha es porque el tubo del telescopio, por comodidad de observación, podemos haberlo rotando en torno al eje de declinación hacia un lado o hacia el otro y utilizaremos los dos de la izquierda o los dos de la derecha según el caso.
Las imágenes muestran lo que se acaba de comentar. El telescopio puede adoptar la posición que más nos facilite la observación, si lo rotamos en torno al eje de Declinación hacia un lado o hacia el otro, utilizaremos la parte izquierda o la derecha del aro de Declinación.
Decir también que los valores que han sido señalados como positivos y negativos en la figura son válidos en el Hemisferio Norte, pero en el Sur los signos se intercambian
El aro de Ascensión Recta (AR)
El aro AR se encuentra en el eje de Ascensión Recta y sus valores representan el ángulo medido en sentido rotatorio partiendo del Punto Vernal (o Nodo Ascendente), hasta encontrar el máximo de ascensión del astro a observar. La unidad de medida de la Ascensión Recta es la hora (h) y sus fracciones que son los minutos (m) y los segundos (s).
El aro de AR está dividido en 24 marcas principales que se corresponden a las 24 horas de la Ascensión Recta. Las divisiones entre horas son los minutos, que suelen agruparse de 10 en 10 por cuestión de tamaño y espacio en el aro.
Tenemos entonces que si un círculo tiene 360° y el aro AR está dividido en 24 horas, una hora en el aro AR corresponde a un ángulo de 15° (360/24).
Es muy posible que nuestro aro AR tenga dos conjuntos de divisiones que, partiendo de la marca 0h, se comiencen a numerar hacia uno y otro sentido del aro. Esto no tiene más significado y utilidad que la de que pueda ser usada la montura ecuatorial en uno u otro de los hemisferios. Si permanecemos siempre en el mismo hemisferio usaremos siempre el mismo conjunto de divisiones horarias.
Además, a diferencia del aro de Declinación que está fijo en la montura, el aro AR es móvil y por ello encontraremos un pequeño tornillo que permite liberar ese aro para rotarlo en torno a su eje. A continuación veremos por qué con un ejemplo.
Usando el aro de Ascensión Recta
Vamos a imaginar que alguien nos ha puesto en el punto de mira del telescopio a la brillante estrella Vega que se encuentra a una Declinación de +38°44' y a 18h30m aproximadamente de Ascensión Recta. Miramos el aro AR y vemos que la aguja está señalando precisamente al punto correspondiente a 18h30m, así que nuestro colaborador ha hecho un buen trabajo. Hacemos una pausa en nuestras observaciones y dedicamos 15 ó 20 minutos para tomar un café bien caliente, frotarnos las manos y hacer algún que otro comentario nocturno. Regresamos para observar de nuevo a Vega y... resulta que ya no está ni en el buscador ni en el ocular, ¡pero el aro AR sigue apuntando a las 18h30m!. Pues claro -decimos- los astros describen en la bóveda celeste un movimiento aparente contrario al de rotación de la Tierra y después de esos 20 minutos la Tierra ha rotado (y que siga haciéndolo :)
Así que como sabemos que la montura está bien alineada hacemos uso del mando del eje de AR hasta volverla a localizar, y cuando ya la tenemos de nuevo en el ocular miramos la aguja indicadora del aro AR y vemos sorprendidos que ahora marca las 14h15m. ¿Pero no habíamos dicho que las coordenadas de los astros basadas en su Declinación y AR son siempre las mismas? De momento lo único que podemos hacer es girar el aro y volverlo a situar en las 18h30m, pero entonces ¿de qué nos sirve ese dichoso aro si tenemos que corregirlo a cada instante?
Pues bien, la última es la cuestión que siguen preguntándose muchos aficionados después de meses usando el telescopio. Y bien cierto es que, de no disponer de una montura motorizada y con un circuito que internamente lleve el cálculo de la rotación terrestre para luego aplicarlo a la montura en el momento de la observación, ese aro parece no servirnos para nada. Pero sí tiene un uso que nos será de una gran ayuda sobre todo para localizar objetos no visibles a simple vista. Veamos el procedimiento.
Supongamos que queremos ver el objeto X inobservable a simple vista, pero que conocemos sus coordenadas gracias a los mapas celestes. Lo primero que haremos es situar correctamente el aro AR ayudándonos de una estrella bien visible y de la cual también sepamos sus coordenadas celestes, por ejemplo Vega. La localizamos, la apuntamos y colocamos el aro AR en las 18h30m correspondientes a su Ascensión Recta y fijamos el tornillo del aro. Ahora ya, sin dejar pasar mucho tiempo (recordemos que la Tierra no deja de moverse), movemos el telescopio hasta situarlo en las coordenadas de nuestro objeto X y podremos ver como lo tenemos en nuestro ocular o, al menos, dentro del campo del buscador. Cuanto más precisos hayamos sido alineando la montura tanto más preciso será el procedimiento.