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Merindad de
Montija, encrucijada de caminos

La
Merindad de Montija está situada en el extremo norte de la provincia de
Burgos y es uno de los municipios más septentrionales que limita con las
Comunidades Autónomas de Cantabria y El País Vasco. Villasante es el
pueblo que ostenta la capitalidad de la Merindad formada por 18 pueblos más:
Quintanilla de Pienza, Bárcena de Pienza,Gayangos, Baranda, Quintanaedo,
Barcenillas del Ribero, Revilla de Pienza,El Ribero, Villalázara.
Cuestaedo, El Crucero, Loma de Montija, Hedesa, Quintana de los Prados,
Montecillo,Noceco, Quintanilla Sopeña, Bercedo, Agüero y San Pelayo
extendidos sobre una superficie de 99.7 kilómetros cuadrados.
Según los datos aportados por el último censo de 1991 cuenta con una
población de 1067 habitantes, cifra que se ve ampliamente superada en los
meses de verano por las posibilidades turísticas de la zona.
Montija
se asienta sobre una depresión formada sobre el río Cerneja y Trueba que
bañan una gran parte de los pueblos de la Merindad. Es muy característico
el perfil cortado de las cretas calizas, en que la erosión ha dejado una
importante huella.
Desde el punto de vista de la comunicación Montija tiene un gran valor
estratégico ya que sus tierras permiten la conexión con las provincias de
Vizcaya,tras atravesar el Valle de Mena, y de Santander y las de éstas con
Castilla.
La historia da cuenta de la presencia romana en la zona en el puente del
Cerneja, próximo a Agüera, y en la calzada que pasaba por el puerto del
Cabrio. El municipio forma parte de las primeras merindades de Castilla y su
desarrollo histórico ha estado marcado por el del resto de la comarca,
sobresaliendo el auge medieval, donde el desarrollo y repoblación
castellanas dejan una importante página de esplendor en ella. De ésta época
y en el área situada entre Gayangos y Fresnedo podemos ver un conjunto de
enterramientos alto medievales, en una gran roca caliza. Junto a la necrópolis
también se han descubierto los restos de un primitivo asentamiento.
El patrimonio histórico del pasado que ha llegado hasta nuestros días no
es muy abundante y son sólo unos pocos los restos que se han podido
conservar. Pese a ello hay buenos e interesantísimos ejemplos artísticos
que no hay que perderse en la visita a la Merindad.
Una vez más, y tal y como sucede con otros municipios próximos a Cantabria
como Sotoscueva, Valdeporres o Valdebezana, la arquitectura guarda relación
e incluso tiene similitudes a las de la casa montañesa. Generalmente se
trata de casas construidas con dos alturas y planta baja, con tejado a dos
aguas, solanas en la planta alta, fuertes muros de mampostería con piedra
en los vanos y esquinas y cortafuegos lateral.
Una aproximación más detallada a cada uno de sus pueblos permitirá al
viajero tener contacto directo con la historia de las Merindades, sus gentes
y sus costumbres. El recorrido de la Merindad de Montija que se propone al
viajero comienza en Gayangos,a donde se llega tomando la carretera C-629
desde Villarcayo, tras atravesar varias localidades y el Alto de Bocos,
famoso además de por su precipitada pendiente por diseñar una carretera a
modo de serpiente que reptea sobre los lomos rocosos del Alto. Gayangos
ofrece al visitante la posibilidad de acercarse hasta la iglesia de San
Justo y San Pastor, construida en una sola nave al estilo popular con
ventanas góticas. A la entrada del pueblo a la derecha existe un balneario,
hoy día en desuso, construido a principios de siglo. También tiene una
fuente abrevadera. En este pueblo se pueden visitar sus conocidas lagunas
que forman parte del espacio natural del complejo de Ojo Guareña, en la
Merindad de Sotoscueva. Desatacan estas lagunas por ser un lugar de paso
migratorio de las aves y las peculiaridades de su formación.
Continuando
en la misma carretera se llega a Baranda
donde destaca su interesante iglesia popular que consta de una sola nave
y
el resto de las cosas que podéis descubrir en esta página. En Baranda
dejamos por un momento esta carretera y tomamos la desviación a la
izquierda para visitar Quintanaedo y Cuestadeo, próximos al Alto de Bedón,
lugar de interés natural. Nuevamente en Baranda continuamos hasta
Villalázara. Existen en esta localidad varias casonas que conservan arecos,
escudos y pilastras. En una de ellas destaca su torre de planta rectangular
construida en tres alturas con remates cilíndricos en las esquinas.
El puente sobre el río Trueba es de estilo barroco y consta de tres ojos
construidos sobre bases redondas.
La arquitectura religiosa nos ofrece su máximo ejemplo en la iglesia de San
Juan, de estilo neoclásico con planta de cruz latina y capillas y sacristía
adosadas.

El
siguiente pueblo es El Crucero, encrucijada de caminos donde confluyen
varias carreteras, entre ellas, la nacional 629 y la autonómica 629, que
permiten la comunicación con Espinosa de los Monteros, BIlbao, Medina de
Pomar y Villarcayo. Desde El Crucero en dirección Espinosa está Loma de
Montija donde se puede visitar la iglesia parroquial, de estilo popular,
y la casona de Miraltrueba de estilo historicista de principios de siglo.
Consta de dos alturas y en las fachada principal tiene un torreón de tres
alturas con un escudo. Continuando por esta misma carretera nos adentramos
en tierras espinosiegas y puesto que Espinosa de los Monteros está muy
cerca se impone una visita al pueblo para admirar surico patrimonio artístico.
Entre Loma de Montija y Espinosa existe una desviación que nos lleva a
Montecillo, a la izquierda, y a Hedesa, a la derecha, donde puede visitarse
la iglesia de San Blas cuya cabecera es románica. El siguiente punto del
itinerario es Noceco. Aquí el viajero puede aproximares hasta la iglesia de
la Virgen del Rosario, construída en el siglo XIX en estilo historicista.
Tiene una sola nave con crucero y ábside poligonal con contrafuertes y
torre a los pies con pórtico adosado.
Desde aquí se llega a la nacional para trasladarnos a Agüera y San Pelayo.
En este pueblo destaca un conjunto de tres casonas, una de ellas de gran
tamaño con canes de madera. La iglesia conserva partes románicas, el ábside
y la portada en el lateral, con diferentes elementos arquitectónicos:
capiteles, arquivoltas, columnas, canecillos y tímpano. La bolera y el
abrevadero complementan la visita. En Agüera existe un puente romano con
ojos de medio punto y un tramode calzada romana de gran belleza.
Retrocediendo llegamos a Bercedo. Su iglesia de San Miguel es una de las más
destacadas dentro del estilo románico de la comarca. Su construcción data
del siglo XIX, consta de una nave y ábside semicircular con ventanas. En
los canecillos se han labrado pequeñas escultura con motivos vegetales y
humanos. La portada, también románica, tiene tres arquivoltas con columna
y capiteles. La arquitectura civil está representada por el puente sobre el
río Cerneja de estilo barroco.
Desde Bercedo nos trasladamos a Quintanilla Sopeña donde además de la
iglesia de Santigo podemos admirar una fuente cuyo manantial está bajo el
nivel del suelo. En Villasante, centro administrativo y político de la
Merindad, destaca la iglesia de San Isidoro y una casona del siglo XVII
construida en planta rectangular. De aquí nos dirigimos a El Ribero, pueblo
en el que se puede visitar la torre palacio de los Ribaherrera o del Señor
de Alvarado con planta en forma de L y un torreón en la esquina. La torre
construida en mampostería y muros de sillar, tiene cuatro alturas, cubos en
las esquinas y escudos. En la planta existe un humilladero con arco rebajado
y reja. En Barcenillas del Ribero la iglesia es de estilo barroco del siglo
XVIII. Consta de una nave sobre planta rectangular con torre adosada. En
Revilla de Pienza la iglesia es gótica, también de una sola nave, con
contrafuertes en el lateral y cabecera. Hay una casona del siglo XVII que
conserva algunos de los elementos arquitectónicos originales como un escudo
y una ventana fachada.
El penúltimo pueblo del itinerario es Bárcena de Pienza donde se conservan
restos románicos de la iglesia de San Vitores. El recorrido finaliza en
Quintanilla de Pienza que nos ofrece la posibilidad de visitar la iglesia de
Santiago de estilo gótico. Destaca, asimismo, el puente sobre el río
Trueba del siglo XVI con seis ojos de medio punto.
Además de este legado histórico la Merindad ofrece varios lugares de interés
natural en los que el viajero encontrará rincones de gran belleza por los
que pasear y enriquecer su espíritu. Las Lagunas de Gayangos, el hayedo de
Leciñana, la cuenca del Cerneja en la falda del Zalama, el nacimiento y
curso alto del Cerneja y la ribera del Trueba, los Montes de la Peña, etc.
Un
lugar propicio para practicar senderismo, bici de montaña, caza y pesca,
para adentrarse en sus rincones y relajarse al aire libre. Y para reponer
energías nada mejor que probar alguno de los productos gastronómicos de la
zona entre los que destacan los derivados de la matanza, los lácteos o una
buena rebanada de pan casero de Bercedo y Agüera cubierta de miel así como
tortos.
Su proximidad al País Vasco y a Cantabria lo convierten en un lugar ideal
para realizar excursiones de uno o dos días en el medio rural, además de
ser la antesala de una visita más profunda a la comarca de las Merindades.
De Espinosa al Crucero
Al final el trayecto se puede visitar el
paraje natural de las lagunas de Gayangos
IÑIGO MUÑOYERRO
Espinosa
de los Monteros está en el límite más oriental de la cordillera cantábrica,
casi en el límite de los montes vizcaínos de Ordunte. Está muy cerca de
de Bilbao y algo menos de Vitoria y Logroño. Nuestra excursión comienza en
la plaza hasta el cruce de Baranda donde se sigue la desviación de la
derecha.
El antiguo camino dicurre junto el curso del río Trueba y nos conduce hasta
el robledal, donde hasta no hace muchos años se encontraba el campamento
del Frente de Juventudes. (20'). Allí se alzan el CIT y el Albergue de
Espinosa, un hotel para amantes de la naturaleza, amantes del silencio, los
baños fríos y el aire puro. Una gozada.
La misma pista nos lleva al puente sobre el río Trueba y justo cuando
clarea el robledal, vemos frente a nosotros la doble cima que forman el Bedón
y el Picón. A la izquierda aparece el apartado caserío de Cuesta Ahedo,
antes casi abandonado y ahora con la mayoría de sus casas restauradas.
La subida es larga pero sencilla, siempre por la misma carretera llegamos al
pueblo (1h.40'). hay fuente, pero ningún bar. La manera más sencilla de
subir al Bedón es seguir la pista de la derecha, ahora de tierra, que
suavemente nos conducirá al collado entre Bedón y Picón (2h.10'). Estamos
a 950 metros.
Esta misma nos llevará por terreno despejado, aunque queda algún pino que
se ha salvado de los incendios, hasta la cima de Bedón (3h.00). El alto está
coronado por varias antenas de televisión. Una caseta cerrada y un buzón
completan el conjunto.
Vuelta a Espinosa
La vuelta hacia el collado y Gayangos la realizamos por el mismo camino de
subida (3h.30). La subida al Picón (derecha) se realiza por pista y sendero
tras pasar una alambrada. Es optativa. En este punto podemos dar marcha atrás
y volver a Espinosa (6h.00), tras el descanso correspondiente. En nuestro
caso llaneamos para iniciar el descenso por una barrancada, que debido al
cambio de vertiente es bastante más cálida que la norteña. Comienzan a
aparecer las encinas.
La bajada se hace, primero por camino y luego por una pista que alcanzaremos
a la altura de un pinar. Luego, por el barranco de Pedralba, bajamos a otra
pista (4h.20'). Es la que conduce a los pueblos de Bedón y Pereda, que
también tienen acceso por la carretera de Villacaryo, bien conservados,
pero casi deshabitados.
Una hora larga de marcha por pista en buen estado nos acercará a Baranda
(5h.20'). Es un pueblo pegado a la carretera con muy buenas casas. Hay dos
bares, en los que se sirven comidas. En este punto tenemos dos opciones. La
primera es seguir por el arcén de la carretera (cinco kilómetros) hasta El
Crucero de La Montija (6h.20'), donde se puede coger tanto el autobús que
viene de Reinosa, como el de Medina de Pomar.
Si aún quedan fuerzas, la estrecha carretera que lleva a Barcenilla de
Pienza, nos permitirá visitar las lagunas de Gayangos o de Bárcena, como
también se conocen. En el pueblo hubo un balneario que se construyó en
1834 y cerró después de la Guerra Civil. A continuación llegamos a la
carretera Burgos-Bilbao, para coger el autobús. La excursión no es de
mucho, pero sí muy larga.
Datos
de interés
- Cima: Bedón (1.088 metros) y Picón (1.051 metros).
- Situación: Espinosa (Burgos).
- Dificultad:Ninguna.
- Desnivel y horario:340 metros y 6h.30' de marcha
- Comunicaciones: De Bilbao, Vitoria y Logroño, carretera a
Reinosa. Autobús de Ansa
- Servicios: Albergue de Espinosa T947 120449, en el Robledal. 76
plazas. Hay dos habitaciones dobles y el resto son cuatriplazas.
Precios: 2.200 pesetas, menores de 26 años y 3.000, mayores. Ofrecen
pensión completa
- Cartografía: Mapa B-3, Vega de Pas-Soba, Valdeporres y
Espinosa.
| Catálogo de cavidades de Ramales
(Cantabria)
| Código: |
R
2 |
Cueva Baranda
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| Zona: |
Monte Moro |
Sinónimos: |
- |
| Desarrollo: |
220 metros |
Desnivel: |
-45 metros |
| Coordenadas |
| |
X |
Y |
Z |
| Geográficas |
0º 14' 19" E. |
43º 14' 59" |
280 m. |
| Lambert |
619-330 |
960-740 |
280 m. |
| U.T.M. |
- |
- |
- |
DESCRIPCION
|
| Situación:
Se encuentra en el complejo del Moro a 1,5 Km. de Ramales
siguiendo el camino que conduce al Moro, a partir del Mazo,
a unos 20 m, del camino y a la izquierda según se sube. Es
difícil de localizar.
Características:
Consta de dos entradas: una en rampa y otra en sima.
Cueva de hundimiento, situada encima de la Sala Dantesca de
Cullalvera, con la cual se presume que comunica par la
corriente de aire que existe en ella. Posee una bella galería
con excéntricas. Tiene pozos de agua todo el año.
Descripción:
Las dos entradas de la cueva desembocan en una gran sala,
después de salvar un desnivel de más de 30 m. Esta sala
posee dos conos de derrubios derivados de ambas entradas que
ocupan la mitad de ella, estando cubierto el resto por un
suelo areno-arcilloso en el que abundan pequeños pozos de
agua. De esta sala parten tres galerías:
la primera, junto a la entrada en sima, sigue una diaclasa
(ver corte E-E), y se va agrandando hasta dar en una sala,
que corresponde al fondo de una sima cerrada. La segunda
galería, situada entre las dos entradas, es sensiblemente
horizontal, poseyendo varias concreciones calizas. En el
comienzo de dicha galería existe un falso techo muy
espectacular (corte A-A). La tercera, sigue una diaclasa
inclinada de 45 % en sus 15 primeros metros, dividiéndose
luego en dos ramales, uno que es continuación de la
diaclasa y que al final tiene una fuerte corriente de aire
(C), y otro, con pozo vertical de unos 7 m., que se cierra
poco después en una colada (M).
Historial:
En 1964 se exploró la galería de la sima por el A.E.R,
y más tarde por el G.E.S. de Barcelona y dos miembros del
A. E. R. En 1967 el Campamento Nacional de Espeleología del
Frente de Juventudes exploró la galería de la diaclasa
(S); y por fin el Frente de Juventudes en 1968 exploró el
resto y topografió todo.
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| NOTAS
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| En el interior existe una
fuerte corriente de aire que se presume provenga de la Sala
Dantesea de Cullalvera.
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| BIBLIOGRAFIA
|
LA ZONA KARSTICA DE RAMALES DE
LA VICTORIA (Santander)
por
ASOCIACION ESPELEOLOGICA RAMALIEGA (A.E.R.)
Publicado en CUADERNOS DE ESPELEOLOGIA n.º 5 - págs.
209-230
año 1971
Publicaciones del Patronato de las Cuevas Prehistóricas
Santander (España)
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TOPOGRAFIA
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En la pagina de Bercedo
encontraras una magnifica ruta fotográfica
Mas rutas en http://www.lasmerindades.com/turismo/rutas.html
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