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Plegaria universal
ORACIÓN
Señor...
Si es que estás en algún lado. En un rincón del Universo, o en el
Universo
Todo.
Si es que Vos hicisteis ese Universo Todo.
De la nada.
Y el Universo-Mundo y el Mundo-Universo, porque no lo había.
La Tierra en el Cielo.
Y en la Tierra creaste la Naturaleza.
Con todas las cosas que son Ella. ¿Cómo es que hiciste al Hombre,
Señor?
Y me inclino pudoroso ante esta tremenda pregunta, Señor. Porque muestra
mi
ignorancia.
Pero la sostengo.
Y al sostenerla, Señor, sé que cobra intensidad, que se torna
contundente,
más sé también que Tu respuesta, Señor, tendrá la misma dimensión.
Acepto.
En noches largas de insomnio, me interrogo y concluyo que seguramente en
un
chasquido de tus dedos, iniciasteis ese Big-Bang del que todos hablan. Y
desde allí debe venir el Hombre.
Pero señor...
Si es ese Tu Poder, sólo te pido, desde la partícula más pequeña, desde
mi
infinitesimal existencia, Señor, -y con este pedido deshago la
incredulidad
absoluta que me acompaña desde hace años- te ruego si hace falta, que
vuelvas a Crear al Hombre.
Que lo hagas semejante a los niños inocentes que no conciben el Mal. Que
lo
rehagas, Señor, al igual que esas personas que sólo viven en el Bien. Y
al
rehacerlo, Señor, que sea en Igualdad absoluta. Que no haya diferencias,
que
llevan a la injusticia.
Señor, he escuchado que un Mundo sin problemas, sería un Mundo aburrido.
Señor... quiero, deseo, necesito vivir ese aburrimiento. Lo más aburrido
posible.
Un mundo con niños felices, Señor, sin hambre, sin miserias, sin
injusticias
provocadas por el Hombre Adulto.
Señor. Si estás, donde sea, te pido con lágrimas que ruedan por mis
mejillas
que en ese Mundo Nuevo que Vos pudieses Crear -ya que al hombre no le
importa- hagas que todos los niños masacrados por la impiedad, por la
locura
desatada en estos tiempos, tengan un Nuevo Lugar.
Y si hay memoria después de la muerte, Señor, te pido que les hagas
olvidar
ese instante feroz, ese instante indescriptible del horror que han
padecido.
Señor... Te pido, ruego, imploro, que desde este instante en que se va a
iniciar un nuevo año, tomes la decisión de recrear el mundo. Y que sea
un
mundo en Paz y sin hambre. Un Mundo en el que la Justicia sea como agua
fresca, como bálsamo que mitiga dolores.
Y no tengas Piedad, Señor, Porque si recreas un mundo Justo, no será
necesario que el hombre invoque esa piedad.
Dedicado:
A los niños que han muerto en el Mundo y a todos los niños que padecen
hambre y violencia por culpa de los seres miserables que gobiernan el
planeta.
A los niños que han sufrido desgarros por las bombas, a los niños que el
hambre no les permitió la vida, a los niños violados, martirizados por
los
adultos.
Y a todos los niños del mundo que están vivos. Porque ellos son el
después
en esta Tierra.
Que así sea.
Helios Buira
La Revista de Arte:
www.delobelisco.com.ar
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