Comunicado de las FARC-EP sobre atentados de
Londres
Comunicado de las FARC-EP
1. La Comisión Internacional de las FARC Ejército del Pueblo, FARC-EP, saludan y
expresan su solidaridad con el pueblo londinense y demás pueblos del mundo
afectados por los acontecimientos de terror producidos en Londres.
Acontecimientos, que dejan un manto de dudas sobre los fines de sus autores
intelectuales por el momento en que se realizaron, ligados a la utilización que
los halcones de la guerra en el mundo hacen para comprometer más gobiernos en la
llamada guerra contra el terrorismo de los Estados Unidos, El Reino Unido y sus
títeres de la calaña de Álvaro Uribe Vélez en Colombia.
2. Las FARC, al tiempo que condenan el terrorismo venga de donde provenga,
alertan a los pueblos sobre el perverso provecho que se propone obtener el
imperialismo en su diabólico propósito de endurecer más la represión estatal
contra los pueblos que luchan por sus derechos, libertades, hacia profundos
cambios estructurales a su favor, sin las imposiciones del modelo neoliberal.
3. En las FARC-EP, continuamos la lucha revolucionaria contra el terrorismo de
Estado en Colombia, practicado por el gobierno paramilitar de Álvaro Uribe
Vélez, hasta la conquista de la paz con justicia social, con democracia
participativa, respeto por nuestra soberanía nacional e independencia
definitiva. Montañas de Colombia, julio 7 de 2005

Comunicado y Parte de Guerra del Estado Mayor de los
Bloques Oriental y Sur de las FARC-EP Los combates en el sur del país continúan,
como resultado de la resistencia al Plan Patriota. Mensualmente se presentan un
promedio de 150 enfrentamientos, el mas reciente fue en el departamento del
Putumayo el 25 del presente mes, donde unidades de las FARC-EP incumplimiento
del plan Héctor Ramírez, atacaron la Base del Batallón número 11 acantonado en
el corregimiento de Teteye, comprensión del municipio de Puerto Asís.
El Presidente Uribe Vélez continúa arrastrando al país hacia un abismo sin
retorno. Su política neoliberal de entrega y puertas abiertas sigue como un
huracán arrasando con nuestra maltrecha economía, donde el TLC. (tratado de
libre comercio) con los Estados Unidos, será el tiro de gracia que acabará por
fin con la poca industrialización del país, donde la peor parte le tocará al
sector agrícola; al mismo tiempo y con fidelidad robótica el señor Presidente
cumple con las imposiciones del Fondo Monetario Internacional; entrega nuestra
soberanía a los Estados Unidos y permite que el vecino del norte cada día
intervenga de la forma más desvergonzada en los asuntos internos de nuestro
país, donde el presidente Uribe se desempeña como el mayordomo de la finca, que
en este caso es Colombia; los colombianos comunes y corrientes son los peones de
oficio, y ellos, los gringos, actúan como los verdaderos propietarios de la
finca; donde el servil mayordomo pone los intereses de su amo, por encima del
interés nacional.
Nunca antes la situación del pueblo había sido tan crítica: el desempleo sigue
con su línea ascendente, donde el rebusque es la única tabla salvavidas de
algunos. Para colmo de males, analistas económicos reconocen que la economía del
país ha entrado en una etapa de franco deterioro, donde la recesión impide la
generación de empleos. Estadísticas diferentes al DANE hablan de que en Colombia
mas de 28 millones de compatriotas están viviendo por debajo de los índices de
pobreza, es decir, están en la miseria; cada día los colombianos son gravados
con más y nuevos impuestos indirectos, para la guerra; mientras el Estado, de
hecho, ha renunciado a la protección y seguridad social que le debe a sus
gobernados, concretamente, al pueblo trabajador: los hospitales cerrados por
falta de presupuestos, los centros de educación popular están corriendo igual
suerte, los servicios públicos deficientes como siempre e impagables como nunca.
Agregándole a todo esto, el aumento de la gasolina por enésima vez, lo que
automáticamente se refleja en el costo de todos los productos, comenzando por
los artículos de primera necesidad, lo que significa un nuevo y duro golpe a la
pobre capacidad adquisitiva del colombiano común. El campo, como siempre, sigue
sumido en su secular abandono, donde el campesino para no morirse de hambre, no
le queda otra opción de vida, que ir a engrosar los cordones de miseria en las
grandes ciudades, viendo desintegrar su familia; donde algunos de sus miembros
para poder subsistir, se ven obligados a entrar en las redes de la delincuencia
común o de la prostitución, debido a que sus pequeños cultivos de plátano, yuca,
caña, arroz, cacao, etc., y sus animales domésticos, base de su propio
sostenimiento, fueron acabados por la fumigación indiscriminada del glifosato y
la falta de atención por parte del Estado.
La corrupción no solo sigue intacta, sino, que se ha profundizado durante la
administración Uribe, hasta tal punto, que dos grandes corruptos, Name Terán y
Alberto Santofimio Botero, se convirtieron en asesores de cabecera del
¡incorruptible! Presidente. La politiquería y el clientelismo han alcanzado en
manos del señor Uribe su máxima expresión, como instrumentos para comprar y
sobornar conciencias: embajadas y altos cargos en el exterior, por favores al
señor de palacio o por votos amarrados para el mismo destinatario.
Las libertades individuales cada día más desdibujadas, la prensa amordazada unas
veces y otras, manipulada, en ambos casos el presidente llama folclóricamente a
esto: ¡autocensura!. El Terrorismo de Estado sigue cobrando victimas selectivas
dentro del sindicalismo (sobretodo en el Atlántico) y demás organizaciones
populares, por el único delito de disentir en público de las políticas
gobiernistas. El presidente Álvaro Uribe se apropio de la frase pronunciada por
el presidente Bush, después de los tristes sucesos del 11 de septiembre en los
Estados Unidos, cuando dijo: ¡el que no esté conmigo esta contra mi!. Esta
expresión llena de intolerancia es la brújula que rige todos los actos del
primer mandatario colombiano, convirtiendo a todas aquellas organizaciones que
han visto algunos de sus actos de gobierno con sentido critico, como enemigas y
peligrosas para la estabilidad institucional del país, y hasta las ha calificado
de subversivas, poniéndoles a sus integrantes la lápida al cuello, para que los
paramilitares estatales aprieten el gatillo. Es el caso con las distintas ONGs
para la defensa de los derechos humanos.
La entrega de nuestros connacionales a los Estados Unidos, para que sean
juzgados en este país, no importa que sean culpables o inocentes del delito que
se les acusa, es el pan de cada día, con el agravante, que el señor presidente
convirtió la extradición en un arma política para chantajear, quebrar la
voluntad de lucha y hacer renunciar de los principios revolucionarios a los
opositores del actual régimen político, como son los casos de Simón Trinidad y
Sonia. Ambos, al igual que antes, siguen siendo indoblegables revolucionarios.
Los únicos con los que el señor presidente ha demostrado mas de una vez, que
verdaderamente él tiene el ¡corazón grande!, pero solamente para ellos, es con
los protagonistas de San José de Ralito, en cabeza de Mancusso, los Castaño y
don Berna, envueltos todos en un gigantes manto de impunidad. Este manto ha sido
tejido por la mano maestra y cómplice del presidente Uribe y su hermano
Santiago, con asesoría para la impunidad, del fiscal general de la nación Luís
Camilo Osorio. Lo anterior explica, el porque el jefe del Estado colombiano
Álvaro Uribe Vélez asume una posición contradictoria con relación al delito
político. Por un lado niega la existencia del conflicto social y armado que por
más de 40 años vive el país, para luego deducir de esta falsa afirmación, que en
Colombia no hay conflicto interno, y por lo tanto, a los guerrilleros no se les
puede considerar delincuentes políticos, sino simplemente terroristas. Por esta
razón su gobierno no reconoce, ni acata los convenios internacionales sobre este
tema. Pero presenta un proyecto de ley al Congreso para la reincorporación de
sus paramilitares a la vida civil, el que ya para vergüenza nacional fue
aprobado por la bancada uribista y unos cuantos conservadores, donde les da el
reconocimiento de delincuentes políticos.
Esta ley se llama de ¿justicia y paz?, y paradójicamente por su contenido no
expresa ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario: impunidad y guerra. La
aprobación de esta ley dejo al descubierto a la mayoría de los congresistas
comprometidos con el Paramilitarismo de Estado y ratifico lo que dijo
recientemente en el Congreso la uribista Yina Parody, de que la representación
paramilitar en el parlamento no era del 35 por ciento, sino del 70. Esta ley de
justicia y paz, fue aprobada con el único objetivo de legalizar el
paramilitarismo. Sin embargo, sus promotores (representantes del gobierno Uribe)
para justificarla, le han dicho al país, que los beneficios de esta ley se
extenderán también a la guerrilla. Al respecto, las FARC-EP ratifican, lo que ya
dijeron en comunicado público, firmado por el secretariado nacional, de que:
ninguna de las leyes aprobadas por el Congreso para veneficiar al
paramilitarismo, le servirán a la insurgencia. Para la insurgencia se hará
necesaria una nueva legislación. A raíz de la aprobación de esta ley, la
confederación internacional para la defensa de los derechos humanos puso una
demanda ante la corte penal internacional contra el señor presidente de la
república Álvaro Uribe Vélez, el fiscal general de la nación Luís Camilo Osorio
y algunos altos mandos de la cúpula militar por propiciar y permitir tanta
impunidad a los paramilitares, entre los que se cuentan decenas de crímenes de
lesa humanidad.
Invitamos a todos los colombianos que de una u otra manera están luchando por
cambiar las costumbres políticas del país, a cerrar filas como un solo hombre,
para evitar que el paramilitar Álvaro Uribe Vélez sea reelegido nuevamente en el
2006.
Partes de guerra:
Los combates en el sur del país continúan, como resultado de la resistencia al
Plan Patriota. Mensualmente se presentan un promedio de 150 enfrentamientos, el
mas reciente fue en el departamento del Putumayo el 25 del presente mes, donde
unidades de las FARC-EP incumplimiento del plan Héctor Ramírez, a las 11:00
horas atacaron la Base del Batallón número 11 acantonado en el corregimiento de
Teteye, comprensión del municipio de Puerto Asís.
La base estaba compuesta por 300 soldados, se dividió un pelotón y se copo;
simultáneamente se atacaron las bases del Porvenir, la de Colon y la de
antinarcóticos en San Miguel. Se dinamito el ferry de puerto Vega y se
realizaron 80 voladuras del tubo tras andino y 17 al tubo entre Colon y la
Dorada. Se destruyeron todas las instalaciones de ECOPETROL en Teteye,
incluyendo 11 tanques de almacenamiento para el crudo.
Resultados: 50 militares muertos, entre ellos 4 suboficiales y un número
indeterminado de heridos.
Material de guerra recuperado: 19 fusiles Galíl 5.56, una ametralladora M-60
tipo comando y un cañón de reserva para la misma, 1 mortero de 60 MM, 1 MGL, 1
radio PRC, 4 cintas para la ametralladora, 27 proveedores, 6 granadas de mano,
600 cartuchos 5.56, 11 equipos de campaña con material de intendencia.
Estado Mayor de los Bloques Oriental y Sur de las FARC-EP
Montañas de Colombia, junio de 2005