Ante la evidencia más que demostrada de que el ínclito camarada J.C. Mauricio, nos va a quitar del mundo, con sus eléctricas y petrolíferas declaraciones de las últimas horas, hay que reconocer que nos sentimos incapaces de llegar a comprender en profundidad la altura del pensamiento mauriciano, personaje insuficientemente ponderado y nunca suficientemente reconocido.
En estos momentos en los que el Limbo ha dejado de existir, por falta de
credibilidad y por las nuevas religiones afloran en el mundo (como la del Flying
Spaghetti Monster, o su versión autóctona del gran Dios Cherne con Sagradas
Papas Arrugadas), y caído del cielo comunista, hemos de reconocer que hemos
ganado un ángel (con gases, pero un ángel a fin de cuentas).
Entre gases, kilowatios y barriles de petróleo, nos ha llegado una nueva Carta
de JCM a los CoRICntios. Por aquel tiempo, este portavoz en la Tierra (y
en la Costa) del Clan de la AvaRICia anunciaba: que nuestros pequeños y
amados empresarios compren UNELCO-ENDESA con el dinero de la RIC, y verán la
Luz. No hagan caso del Enemigo, que les asegura que quienes han hecho la pella
con la bendita RIC son unos pocos, y no de los pequeños. Satanás acecha,
hermanos. Dejemos que Marruecos explote
nuestras riquezas energéticas y vengan a nosotros. Les vendemos los
derechos sobre nuestro petróleo por treinta monedas de plata y para toda la
eternidad, que ellos nos lo agradecerán, aunque sea a unos más que a otros.
El Iluminado JCM llamaba también al "patriotismo económico",
anunciando el Apocalipsis en el caso que no se ampliase los "beneficios" de la
santa RIC, "que es como nuestra madre". Y ya se sabe: "madre no hay más que una,
y a ti te encontré en la calle".
Sería para reflexionar sobre la importancia de las gotas para el riego. O,
directamente, para reír a mandíbula batiente. Pero la realidad de paro,
salarios, temporalizad, desamparo y miseria en nuestra tierra, agudizada en los
diez últimos años por ese mecanismo de evasión de impuestos que es la RIC, no
nos deja ni siquiera sonreír.
Pero sí: nos tenemos que rendir. Cada día nos vemos desbordados por un nuevo
récord de desvergüenza. Y en ese terreno no es que no podamos alcanzar a JC MauRICio:
es que ni sabemos ni queremos competir.
(*) Vicente Quintana es Secretario de Organización de UNIDAD DEL PUEBLO.