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"NAVIDADES EN BELÉN"
José Del Grosso (Psicólogo Clínico) Muy buenas noches amigas y amigos. Bienvenidos con un gran abrazo navideño a su programa favorito Controversia, programa polémico, reflexivo, educativo y, a veces, divertido. Quien les habla, José Del Grosso, psicólogo clínico, es quien les da la bienvenida y el abrazo. Espero que estén pasando muy bien estas navidades y que las mismas estén colmadas de salud, alegría, paz y amor, que lo demás viene por añadidura. Sin embargo, hay quienes dicen, igual que dijeron el año pasado, que estas navidades son las peores que han pasado en su vida. Ello a pesar de haberse comprado una camioneta marca Gran Cosota 2006, que trae calefacción en los asientos para que el rabito no se le enfríe a nadie. ¡Ujuu, que va mijo, zapatea pa´ otro lao! ¡Esos sí que son raros! ¿Y no la van a estar pasando mal si de todo se quejan, no hacen más que lloriquear y lamentarse sin ser capaces de ocuparse de sus vidas y ver lo bueno que siempre hay en ella? ¿No van a estar mal si hacen de la política una cosa personal y son incapaces de ver la Humanidad que hay en todos y cada uno de nosotros, si la vida para ellos es sólo dinero y poder?
Allá a lo lejos veo una multitud. Debe tratarse de la multitud de los Justos, de los puros de corazón, que vienen a adorar al Niño Dios. ¿Pero qué es esto? Esto no es un establo, esto es un bunker y la multitud de los Justos, no es sino una multitud de 5. Permítanme preguntar: ¿Qué pasa? JDG. Hermano, feliz navidad. ¿Por qué el Niño Jesús está en un bunker? Y la multitud de Justos, ¿por qué son 5? A1.Harmano, Alá sea contigo. Problema es que Bush enterarse de que nacería Niño Jesús y creer que si dejarlo vivir, va a dar mal ejemplo y eso ser un problema para seguridad de USA. Los 25 Justos que faltar ser masacrados por soldados y paramilitares gringos e israelitas. Nosotros 5 salvarnos porque esposas celosas y no querer dejarnos salir de noche. Creer que nosotros ir de parranda. Así que salvarnos por salir temprano esta mañana.
JDG. ¡Qué desgracia! Discúlpeme, voy a tratar de entrevistar al Niño Jesús.
A1. Aquer viejito ser José, padre de Niño Jesús. Ir.
JDG. Gracias, muchas gracias, hermano.
En este momento me acerco a José. Bueno a San José. Aquí está ahora frente a mí.
JDG. Buenos días, feliz navidad.
J. Clan euton veger.
JDG. ¿Cóomo?
J. Clan euton veger, quiere decir: “Felices sean todos tus años. Que la paz sea en tu corazón y en tu pueblo”.
JDG. Gracias ¡Qué hermoso! Igual sea para usted y los suyos. ¡Pero, oiga, usted habla muy bien el español!
J. El Amor disuelve todas las fronteras y por ello aunque cante en una lengua extraña para ti, te parece oírme hablar como a uno de los hermanos de tu tierra.
JDG. La verdad que habla el español mejor que yo. Perdone mi atrevimiento vine a…
J. Sé a qué viniste. Quieres entrevistar al Niño Jesús que ha nacido una vez más hace pocas horas.
JDG. Con todo respeto, yo…
J. ¡Ven sígueme!
En este momento me acerco al Niño Jesús y a María.
JDG. Buenos días, usted debe ser María, mucho gusto.
M. ¡Que el Amor esté contigo!
JDG. Y en Usted. ¡Oh, el Niño está dormido! Mejor vengo en otro momento… ¿Santos?… No sé cómo llamarlos.
M. No te apures, hijo mío. Llámanos por nuestro nombre.
JDG. Pero ustedes son santos y…
J. ¿Qué nos separa a los unos de los otros? Todos somos hijos de la Gran Diosa y del Padre Divino, por ende, no hay nada que nos divida… excepto… excepto la importancia personal que cada quien se crea y crea en los demás. Deja la importancia personal para los hombres de poca fe, para esos que no creen ni en sí mismos ni en su corazón y que necesitan endiosarse y creer en un dios privado.
Sonidos guturales de bebé.
JDG. José, perdón, señor José, no quiero ser inoportuno.
M. Descuida, te está dando la bienvenida.
JDG. ¿Cómo lo sabe? Yo no entiendo nada.
M. Una madre, si ama a su hijo, entiende perfectamente lo que este dice.
JDG. Disculpe señor José.
J. Sólo José, por favor.
JDG. José, me tiene intrigado el que me invitaran a venir acá. ¿Por qué me escogieron a mí?
Balbuceos de bebé enojado.
J. Jesús quería que viniera usted hasta acá para enviarle un mensaje a los venezolanos.
JDG. ¿Y cuál es el mensaje?
J. Dice que está harto de enviarles mensajes y de que ustedes no lleguen a entender ni uno solo. Está harto de que se hagan los ciegos, los sordos y los mudos.
JDG. Pero, ¿dónde están esos mensajes? ¿Cuándo los envió?
J. Quien no está consciente de lo que pasa en su país y no sabe lo que pasa a su alrededor, no puede estar consciente de los mensajes que le envía la vida, jamás aprenderá. El 11 de abril del 2002 los venezolanos recibieron una lección muy importante.
JDG. ¡Ah, sí, la de que no debemos confiar en los que se hacen pasar por líderes de la oposición!
Jesús llora desconsoladamente.
J. ¡Señor, perdónalo por ser tan… Tan. Bueno, ¿cómo diría?
JDG. ¿Por qué Jesús se puso a llorar así? ¿Y usted por qué pide que me perdonen?
J. ¡Dios mío, ¿habrá que acudir al terror para que entiendan?! ¿Hijo alguna vez estudiaste historia de Venezuela?
JDG. Sí, padre. ¡Digo, sí!
J. Entonces recordarás que durante la colonia los venezolanos oprimidos deseaban la libertad, ¿verdad?
JDG. Cierto.
J. El 3 de agosto de 1806 llega la oportunidad de independencia y libertad. Francisco de Miranda desembarca en La Vela de Coro, toma el fortín e iza la bandera, luego se va a la ciudad de Coro y hace lo mismo, pero no recibe apoyo del pueblo, ¿verdad?
JDG. Así es. Una parte del pueblo pensaba que era un loco, otra sentía miedo de que los realistas tomaran represiones contra los que apoyaran la libertad y otros se sentían confusos.
J. Y tiran por la borda la oportunidad de independizarse y ser libres.
JDG. ¡Más claro no podía ser!
J. Luego en 1810 se declara la Independencia y en 1811 se firma el Acta de Independencia, pero la pretendida independencia del imperio español llevó varios años y costó la vida y el sufrimiento de muchas personas.
JDG. ¡Sin lugar a dudas!
J. Y hubo muchas traiciones. La oligarquía no quería permitir la libertad del pueblo y lo engañó con la letra muerta de una Constitución y la falsedad de que mientras salían de la ignorancia, ellos se harían cargo de la situación. No hubo libertad, sino esclavitud y cada nuevo intento de libertad, expresado en las rebeliones de los caudillos fue fallido…
JDG. Me va a perdonar, José, pero no entiendo nada. Todavía no veo el mensaje.
J. Bien la historia y su mensaje se repiten hasta que aprendemos las lecciones. Y ya es hora que aprendan las lecciones de la Vida o serán eternamente esclavos.
JDG. De acuerdo. Eso lo sé por mi experiencia y por la experiencia contada de otras personas.
J. El 23 de enero de 1958 hubo una nueva oportunidad de libertad, pero se dejaron engañar y la dictadura enmascarada de democracia y falsos líderes liberadores le secuestraron la oportunidad al Pueblo, que no tuvo otra oportunidad y la fuerza sino 40 años después. Treinta años después del 23 de enero, en Venezuela mandaba el imperio yanqui a través de los dos únicos partidos que tenían oportunidad en las elecciones. La gente decía estar harta y quería libertad y paz. Quería salir de la pobreza.
JDG. Eso lo recuerdo perfectamente.
J. Otra oportunidad apareció entonces. La viveza criolla y la corrupción de los partidos y sus líderes, que comenzó a galopar a paso veloz a partir del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, había dejado en la pobreza a Venezuela, pero no sólo eso, fue el cáncer que destruyó a los partidos políticos del momento. Nadie más que sus miembros sembraron su propia destrucción. En los 90, el Pueblo estaba en la miseria y no confiaba en los partidos políticos. Entonces el Pueblo rogó y pidió por un líder que les diera la oportunidad de salir de la esclavitud en que se encontraban.
JDG. Sí y entonces apareció Hugo Chávez y precisamente en las Navidades de 1998 ganó las elecciones por voluntad del Pueblo. Creo que le voy entendiendo.
J. La historia se repite. Hugo Chávez les habló muy claro de quiénes eran los fariseos. Bolívar también lo hizo. Este niño que ves aquí también, lo hizo. Todos les dijeron que los fariseos parecían gente seria, formal y llena de valores, pero que en la realidad, actuaban contrarios a toda moral y atentaron contra sus vidas y las de los demás.
JDG. Sí, se ufanaban de ser muy correctos.
J. Hugo Chávez les habló de muchas cosas de las que nunca les habían hablado y de las que debían estar pendientes, les propuso una Constitución por la cual votaron y les habló de democracia participativa. Igual que antes el mensaje fue claro y llegó a todos.
JDG. La expectativa de muchos de los que votaron por Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana, si somos sinceros, no votaron por los ideales de convivencia, de unidad, solidaridad, paz, enriquecimiento espiritual, justicia… No todos los que le acompañaban en su esfuerzo por una Venezuela diferente tenían vocación de servicio, sino que eran la reencarnación de Judas.
J. La gente se olvidó de sí misma, de las lecciones de Vida. Olvidaron la historia y cómo sus ancestros habían fracasado para volver al caer en el mismo hueco. Sólo querían dinero.
M. Nadie reparó en que al no haber aprendido las lecciones de Vida, estas se repetían cada vez con más dureza y se hacían más difíciles.
J. Desde el grito de Independencia de Miranda en 1806 hasta nuestros días, a pesar de tantos muertos por conquistar la libertad y la independencia, la población alcanzó más de los 24 millones de habitantes, y al pasar esto y no haber aprendido nada, los crímenes se multiplicaron por un millón, la impunidad del anonimato en aquella marea de gente, ha servido de escondrijo a los delincuentes.
JDG. Tienen razón. Los corruptos se mimetizan así entre los honrados.
J. Los delitos no sólo se multiplicaron, sino que crecieron en variedad y su refinamiento es tal que el Pueblo paga protección con los impuestos a una policía que cobra doble, pues además del sueldo, también cobra peaje a los ciudadanos. Los burócratas corruptos no sólo cobran peaje, sino que obligan a la gente a ser corrupta. Dejó de haber justicia para que imperara la hipocresía de las leyes que dejan en libertad a delincuentes por fallas técnicas o dan por cárcel las casas de los delincuentes…
M. ¿Y la gente? La gente al no asumir su responsabilidad, igual que no lo hicieron sus padres y sus abuelos, culpó como lo hizo tantas veces antes al gobierno.
JDG. Sí, no dejamos de repetir un pasado lleno de errores.
J. Y los errores y el olvido de la gente, dieron oportunidad al inicio de un nuevo ciclo de vicios, pues los fariseos, es decir, la oligarquía y los falsos profetas, los que secuestraron a la oposición, buscaron una vez más cómo engañar a la gente acusando a este gobierno de comunista y castrista.
JDG. Sí, los fariseos llamaron loco a Hugo Chávez y quienes supuestamente lo seguían, tenían la mirada en Hugo Chávez, mientras con una mano metían las manos en el poder y en el Tesoro Nacional.
J. La traición de los nuevos mantuanos y la mente en el dinero de los supuestos revolucionarios abrieron el camino al golpe de estado del 11 de abril del 2002.
JDG. Tristemente así fue.
J. Esa fue una nueva lección. Los fariseos modernos les robaron el presidente, les robaron la oportunidad de ser libres. Entonces el pueblo y los corruptos temerosos se pusieron de rodillas y rogaron al Cielo, a la Vida. Los mercaderes del templo, los corruptos, se arrodillaron en las calles, lloraron como mujeres histéricas y pensaron en hacer tratos con Dios:
“Devuélvenos a Chávez que yo te prometo que me porto bien”.
JDG. Y entonces ocurrió un milagro.
J. Se les concedió una oportunidad más. Chávez regresó, todos lloraron y juraron que se portarían bien y no había pasado una semana cuando todos volvieron a sus mezquindades.
JDG. Estee…
M. ¡Estee, nada! La Vida que les había rememorado lo sucedido durante la Independencia y muchas veces más, se vio obligada a repetir la historia, porque ustedes se empeñaron en repetirla y así ese año 2002 pasaron durante las Navidades otra fuerte prueba.
JDG. Sí, nos robaron aquellas Navidades.
J. No, ustedes se robaron a sí mismos aquellas Navidades al no reflexionar sobre lo sucedido en cada momento crítico de sus vidas como país y volvieron a llegar al borde del abismo.
M. Aquellas Navidades hubo prosperidad. Había dinero en las manos de la gente, pero perdieron su prosperidad por su egoísmo, por vivir miserablemente encerrados entre los muros de pensamientos mezquinos e individualistas. Si hubieran reflexionado, todos podrían vivir hoy como reyes. Pero por querer ser los únicos reyes, el dinero se les fue de las manos y se les seguirá yendo.
JDG. Pues sí, a pesar de la abundancia de dinero en estas Navidades, el dinero se disuelve como sal en el agua.
J. En aquellas Navidades del 2002 aparecieron todos los demonios. Igual que durante el golpe de estado, fue una oportunidad para que el Pueblo viera quién era quién, para que cada uno se examinara a sí mismo. ¡Pero no! Encontraron en aquella oportunidad de libertad una excusa para seguir siendo prisioneros de sus propias mentiras y auto-indulgencia.
JDG. Y no olvide que con el cuento de que debíamos defender la revolución, los corruptos hicieron su agosto. La gente se decía que no podía denunciar la corrupción de los propios porque eso crearía divisiones y había que estar más unidos que nunca.
J. Y ellos les demostró la falsedad del razonamiento y si ellos, los corruptos que se dicen revolucionarios no reflexionan, ellos también van a repetir la triste historia de Acción Democrática y COPEI, que por robar al país, casi lo entregan al imperio, que por robarse entre sí destruyeron no sólo a su partido, sino a sí mismos. ¿Qué son hoy, sino indigentes, señalados, alcoholizados, despojos de sí mismos?
JDG. Sí, no podemos seguir repitiendo la historia.
J. Y para ello hay que tomar consciencia de cómo repetimos la historia de nuestros abuelos. Hay que tomar consciencia de cómo se traicionaron ellos mismos y cómo en condiciones diversas se están traicionando.
JDG. Pero yo confío en que todo será distinto. Ahora contamos con la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional.
J. No te dejes engañar por los mismos espejitos que les regalaron los españoles a los indios. Ni la Asamblea ni Hugo Chávez son el país, el país son todos ustedes. Sin consciencia pueden todos volver a repetir la eterna historia de desear la libertad y perderla una vez más, porque una parte de la mayoría se duerme y otra, la que se dedica a saquear al país, cree que todo es eterno y que la Vida no le va a pedir cuentas.
JDG. La verdad es.
J. Pero tienen algo a su favor, aunque es algo muy ambiguo y no lo tienen muy claro.
JDG. ¿Qué es ese algo?
J. El deseo de ser libres, de vivir y convivir con dignidad. El deseo de tener una mejor calidad de vida, que no haya pobreza y todos gocen de salud. El deseo de despertarse con alegría.
JDG. Yo creo que es así.
J. Pero eso no se logra con dinero. No pueden seguir viviendo alrededor del dinero, haciendo del dinero lo más importante de sus vidas, valorándose a través del dinero, comparándose y odiándose a partir del dinero… Si el dinero sigue siendo todo para ustedes no podrán dejar de ver cómo sus hijos le roban; cómo el empleado engaña a su patrono; cómo una mujer o un hombre pobre se apropia de lo ajeno para dar de comer a sus hijos; o cómo los jóvenes caen en la delincuencia para drogarse o emborracharse porque el dinero sólo ofrece una vida vacía.
JDG. ¿Y que aconseja usted?
J. Que su deseo sea una intención auténtica. Que todo lo que se propongan en la vida, lo deseen con sinceridad. La democracia, la paz, la libertad se ganan se conquistan y para ello hace falta voluntad, una voluntad inquebrantable que no han cultivado, porque suelen ser indulgentes consigo mismos. ¡Qué débiles son!
Llanto de bebé.
J. Jesús te pide que lleves su mensaje.
JDG. Pero no creo que la gente me escuche.
J. La historia se repetirá entonces una vez más. Todos gozan de libre albedrío. Es su decisión. Dinero efímero hoy o libertad y prosperidad en un futuro sólido.
¡Ey! ¿Qué paso? ¿Dónde están todos? Me he quedado solo en este arenero. ¿Habrá sido un sueño?
La Navidad es período de renovación, de noche de Revolución del Alma y de la Vida, en sus manos queda su futuro y el nuestro. Lo que cultivemos hoy será lo que recojamos mañana.
Feliz Navidad y un abrazo cálido para todos. Se despide de ustedes, José Del Grosso, profesor titular de la ULA.
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