
El MOSSAD en el tablero del crimen
Mario Lopez Ibáñez
La MEGARRED de espionaje israeli, previa al 9-11 conocida como el Escandalo del Anillo de Espias Israeli o " los estudiantes de arte" fue la inteligencia táctica previa a los atentados de Falsa Bandera del 911.Analistas top del Ejército norteamericanos creen que la agencia de inteligencia de Israel, el Mossad, es "sin piedad y artero", "un wildcard" que "tiene la capacidad de atacar a las fuerzas norteamericanas y hacer que parezca un "acto de Palestinos/Árabes.
Esta aserción que hace abrir los ojos sobre el aliado, supuestamente, más íntimo de Norteamérica se informó en un nota de primera página en el Washington Times, el 10 de septiembre de 2001 - sólo un día antes de los ataques terroristas en Norteamérica en donde se culpa a los "Árabes."
El Times informó que esta seria acusación por parte de oficiales del Ejército norteamericano contra los israelitas, aparecía en un documento de 68 páginas preparado por 60 oficiales en la Escuela del Ejército norteamericano para Estudios Militares Avanzados, un terrenos de entrenamiento para los futuros oficiales del Ejército.
Luego, sólo horas después de la tragedia terrorista, el conocido analista pro Israel, George Friedman, proclamó a Israel como el beneficiario principal.
"El gran ganador de hoy en día, intencional o no, es el estado de Israel" escribió Friedman, quien dijo en su sitio web, stratfor.com, que: "No hay dudas que los lideres israelitas sienten alivio" después de los ataques terroristas sobre Norteamérica como resultado de los beneficios que Israel cosechará.
Considerado los cuestionamientos del Ejército norteamericano sobre las posibles provocaciones de Israel, acoplados con la sugerencia del analista de esta inteligencia nombrada, que Israel era de hecho "el gran ganador" en Sept. 11, un informe previo del 3 de agosto de 1993 emitido por The Village Voice que decía que el Mossad de Israel estaba quizás envuelto en (o tenía conocimientos previos) el "ataque árabe terrorista" al Centro de Comercio Mundial, asume nuevas dimensiones.
Los eventos de Sept. 11 requieren una cuidadosa atención a la luz del hecho que Israel tiene un largo y probado registro en plantar "falsas banderas" - (orquestados asesinatos y actos de terrorismo para sus propios propósitos y culpando de esas atrocidades a partes inocentes.
Quizás el caso mejor conocido en que Israel usó una "falsa bandera" para cubrir sus propias huellas fue el infame asunto de Lavon. Fue en 1954 que varios actos de terrorismo, orquestados por los israelitas, se llevaron a cabo contra blancos británicos en Egipto. La acusación por los ataques recayó en la Hermandad musulmana que se oponía al régimen del Presidente egipcio Gamul Abdul-Nasser. Sin embargo, la verdad sobre la ola de terror se encontró en un cable, alguna vez secreto, del Coronel Benjamín Givli, Jefe de inteligencia del ejército de Israel, que describía el propósito intencional detrás de la ola de terror,:
“Nuestra meta es romper la confianza de Occidente en el régimen egipcio existente. Las acciones deberán causar arrestos, demostraciones y expresiones de venganza. El origen israelita debe ser totalmente encubierto mientras que la atención debe desviarse a cualquier otro posible factor. El propósito es prevenir ayuda económica y militar de Occidente a Egipto”.
Finalmente la verdad sobre la autoría de Israel se hizo pública e Israel se estremeció internamente al revelarse el escándalo. Los elementos políticos en competencia dentro de Israel, usaron el escándalo como un garrote contra sus antagonistas. Pero la verdad sobre el uso de Israel de "falsas banderas" captó la atención internacional y demostró que Israel no tenía escrúpulos en poner en peligro las vidas de inocentes como parte de su gran estrategia política, extender su influencia en el Medio Oriente.
CULPANDO A EXTREMISTAS DE DERECHA
Un oscuro grupo "derechista" conocido como "Acción Directa" fue acusado del ataque a la tienda Goldenberg en París el 9 de agosto de 1982. Seis personas murieron y 22 quedaron heridas. El líder de "Acción Directa" era Jean-Marc Rouillan en que había estado operando el mediterráneo bajo el nombre-chapa de "Sebas" y había sido ligado repetidamente al Mossad.
Todas las referencias a la relación entre el Mossad y Rouillan fueron omitidos en los informes oficiales emitidos en el momento.
Sin embargo, el servicio de noticias de argelinas, que tenían contacto con los servicios de inteligencia de Francia culpó al Mossad de las actividades de Rouillan. Se creyó que enfadados agentes de inteligencia franceses habían entregado esta información. Varios funcionarios top de seguridad en Francia renunciaron en protesta por el encubrimiento de la complicidad del Mossad en los crímenes de Rouillan. Sin embargo, otra operación de "falsa bandera" del Mossad tuvieron lugar en la tierra francesa.
PISTAS FALSAS
El 3 de Octubre de 1980, en una sinagoga en la calle Copérnico de París, estalló una bomba. Cuatro transeúntes murieron. Otros nueve quedaron heridos. El frenesí de los medios de comunicación como resultado del ataque fue mundial. Los informes sostenían que los responsables eran "extremistas de derecha". Aún así, de todos los "extremistas de derecha" detenidos para interrogatorios, ninguno fue arrestado. De hecho, todos fueron liberados. En los mandos superiores de la inteligencia francesa, sin embargo, el dedo acusador de sospecha estaba indicando al Mossad.
Según un informe: "El 6 de abril de 1979, la misma unidad terrorista del Mossad, sospechosa ahora de la carnicería de la calle Copérnico, hizo estallar la planta, muy resguardada, de la industria CNIM en La Seyne-sur-Mer, cerca de Toulon, al sudeste de Francia, dónde un consorcio de empresas francesas estaba construyendo a un reactor nuclear para Irak.
"El Mossad trato de encubrirse de la explosión de la bomba en CNIM con "pistas" seguido de anónimas llamadas telefónicas a la policía en donde se sugería que el sabotaje fue el trabajo de un grupo activista de conservación ecológica - 'las personas más pacíficas e inofensivas de la tierra' como una fuente lo llamó."
MÁS DE LO MISMO
El 28 de junio de 1978, los agentes israelitas hicieron explotar una bomba bajo un pequeño automóvil en la calle Sait Anne en París, matando a Mohammed Boudia, un activista organizador del Frente para la Liberación de Palestina (OLP). Inmediatamente después, la policía de París recibió llamadas telefónicas anónimas acusando a Boudiade estar envuelto en tratos de narcóticos y atribuyendo su asesinato a la Mafia corsa. Una completa investigación estableció posteriormente que agentes de acciones especiales del Mossad eran los responsables del asesinato terrorista.
En octubre de 1976, la misma unidad del Mossad secuestró a dos estudiantes de Alemania Oriental llamados Brigette Schulz y Thomas Reuter desde su hotel en París. Las "pistas plantadas" y las llamadas telefónicas anónimas, hicieron parecer que una formación "neo-nazi" Bávara había ejecutado el rapto. La Inteligencia francesa estableció que los dos jóvenes alemanes habían sido llevados en secreto a Israel, narcotizados, torturados, obligados a firmar una "falsa confesión de complicidad" en las actividades de la OLP y luego anónimamente encarcelados en una de las notorias prisiones políticas del gobierno israelita.
En febrero de 1977, un ciudadano norteamericano nacido en Alemania, llamado William Jahnke llegó a París para sostener algunas reuniones comerciales secretas. Él pronto desapareció, no dejando ningún rastro.
Las Policía de París fue informada anónimamente que Jahnke estaba envuelto en un asunto de sobornos de surcoreanos de alto nivel y que fue "eliminado" cuando el trato se estropeó. Un equipo especial de investigadores del SDECE, la principal agencia de inteligencia francesa, finalmente determinó que Jahnke había sido "eliminado" por el Mossad que sospechaba de la venta de información confidencial a los libios. Junto con otros detalles de este sórdido caso, el SDECE supo que Jahnke fue "entregado" al Mossad por su anterior ex patrón, la CIA.
CULPANDO A LOS LIBIOS
Uno de los operativos de "banderas falsas" de Israel más ultrajante, involucraron una salvaje historia de propaganda que apuntaba a desacreditar al líder Libio Muamar Qaddafi. En los primeros meses de la administración del Presidente Ronald Reagan, los medios de comunicación norteamericanos empezaron a promover la noticia de un "grupo comando" libio que estaba en los Estados Unidos para asesinar al presidente. Esto inflamó el sentimiento público contra Libia.
De pronto, sin embargo, las noticias sobre el "grupo comando libio" desaparecieron. Finalmente fue descubierto que la fuente de la noticia era Manucher Ghorbanifar, un ex agente de la SAVAK Iraní (policía secreta de Irán en tiempos del Sha) con estrechos lazos al Mossad.
Incluso el liberal Washington Post reconoció que la propia CIA creía que Ghorbanifar era un mentiroso que había "construido la historia del "grupo comando" para causar problemas a uno de los enemigos de Israel".
El diario Los Ángeles Times ya habían alertado sobre las historias de miedo de la inteligencia de Israel. "Inteligencias israelitas, no la administración de Reagan", informó el Times, "fue la mayor fuente de algunos de los más dramáticos informes publicados sobre el supuesto "grupo comando Libio" enviado a matar al Presidente Reagan y a otros funcionarios top de Norteamérica. . . Israel, que fuentes bien informadas, dijeron "por largo tiempo quiere tener una excusa para entrar y aplastar a golpes a Libia', puede estar intentando construir apoyo público norteamericano para un ataque contra Qaddafi."
En otros términos, Israel había estado promoviendo al ex agente de la SAVAK, Ghorbanifar, como una fuente confiable ante los funcionarios de Washington. De hecho, él era un operativo de desinformación del Mossad que hacía flamear una "falsa bandera" otro esquema israelita para culpar a Libia de sus propias fechorías, usando una "falsa bandera" (el SAVAK de Irán) para culpar a otra "falsa bandera" (Libia).
Es muy probable que fuese el Mossad el responsable de la bomba de la discoteca La Belle, en Berlín Oriental el 5 de abril de 1986. Sin embargo, se afirmó que había evidencia "irrefutable" que los libios eran responsables. Un mecánico norteamericano murió allí. El Presidente Ronald Reagan respondió con un ataque a Libia.
Sin embargo, fuentes de inteligencias creyeron que el Mossad de Israel había preparado la falsa "evidencia" para "demostrar" la responsabilidad Libia. El director de la Policía en Berlín oriental, Manfred Ganschow, que se encargó de la investigación limpió a los libios, diciendo, "Éste es un caso político de alto nivel. Algunas de las evidencias citadas en Washington, finalmente pueden no ser evidencia, meramente presunciones proporcionadas por razones políticas".
CULPANDO A LOS SIRIOS
El 18 de abril de 1986, Nezar Hindawi, un jordano de 32 años, fue arrestado en Londres después que guardias de seguridad encontraron que uno de los pasajeros que abordaba un avión israelita con destino a Jerusalén, Ann Murphy, 22 años, llevaba una dispositivo plano de plástico explosivo en el doble fondo de su bolso personal.
La Srta. Murphy les dijo a los hombres de seguridad que el detonador (encubierto como una calculadora) se la había entregado su novio, Hindawi. Él fue acusado de intento de sabotaje e intento de asesinato.
Se filtró que Hindawi había confesado y afirmado que él había sido contratado por el Gen. Mohammed Al-Khouli, Jefe director de la inteligencia de la fuerza aérea Siria. También estaban otros implicados, incluyendo al embajador sirio en Londres. Las autoridades francesas advirtieron al primer ministro británico que había más el caso de lo que estaba a la vista, el envolvimiento israelita. Esto fue más tarde confirmado en los informes de la prensa Occidental.
CULPANDO A LA OLP
En 1970, al Rey Hussein de Jordania se le proporcionó información de inteligencia incriminatoria que sugería que la Organización para la Liberación Palestina estaba tramando asesinarlo y tomar el poder.
Enfurecido, Hussein movilizó sus fuerzas por lo que fue conocido como "Septiembre Negro", la purga de la OLP. Miles de Palestinos que vivían en Jordania fueron rodeados, algunos de los líderes fueron torturados, y
al final, masas de refugiados fueron llevados de Jordania al Líbano.
Nuevos datos, que aparecieron después del asesinato de dos importantes operativos del Mossad en Larnaka, Chipre, sugirieron que todo el operativo fue una acción encubierta del Mossad, llevada a cabo por uno de sus operativos claves, Sylvia Roxburgh. Ella se las ingenió para tener un affaire con el Rey Hussein y sirvió como el punto central para un golpe mayor del Mossad, diseñado para desestabilizar a los Árabes.
En 1982, justo cuando la OLP había abandonado el uso del terrorismo, el Mossad extendió la desinformación sobre los "ataques terroristas" en los asentamientos israelitas a lo largo de la frontera norte para justificar una invasión militar a escala mayor del Líbano. Años después, incluso importantes portavoces israelitas, como el ex Ministro de Asuntos exteriores, Abba Eban, admitió que los informes del "terrorismo de la OLP" habían sido ideados por el Mossad.
También es importante hacer notar que el intento de asesinato en Londres, del embajador israelita Shlomo Argov, fue inicialmente endosado a la OLP. El intento de asesinato fue utilizado por Israel como una excusa para su incursión en Líbano en 1982. De hecho, el diplomático era una de las "palomas de Israel" e inclinado hacia una disposición amistosa del conflicto de Israel con la OLP y un blanco improbable de la ira de la OLP.
Pareciera que el intento de asesinato fue llevado a cabo por el Mossad - bajo otra forma de "falsa bandera" - para dos propósitos: (a) la eliminación de un "peacenik" (pacifista) doméstico amistoso hacia los Palestinos; y (b) Culpando de otro crimen más a la OLP