COLOMBIA El país con el conflicto más largo de
Suramérica
Saludos. Les envío esta columna a propósito de los 5 años de haberse cumplido la
ruptura de los diálogos entre el gobierno de Andrés Pastrana y las Farc. Estoy
construyendo el blog, recibo sugerencias para el nombre. Caluroso abrazo para
todas y todos. Gracias por sus comentarios y sugerencias: siempre útiles.
...Marlon.
Del Caguán al ‘para-gate’
Marlon Madrid-Cárdenas
Camiones del ejército transportaban soldados jóvenes. Cuando las cámaras los
enfocaban mostraban esa alegría mestiza que ha acompañado a nuestra violencia.
Gente en la zona aplaudía a su paso. Los medios, arte y parte del espectáculo,
se encargaban de estimular el asunto. Júbilo. Voces de aprobación. La idea era
‘recuperar’ lo que horas antes había sido la zona de distensión. El más
importante experimento de diálogo entre un gobierno y las Farc había llegado a
su fin.
Encuestas, intereses mezquinos, impaciencia, rabia y errores de la partes
arrojaron a la caneca tres años y seis meses que aún hoy siguen siendo
subvalorados por los señores que se excitan con la guerra en este país. Al
instante nos volcamos a las urnas para desfogar nuestras pasiones. Muchos
esperaban un rápido desenlace similar al de las películas hollywoodenses. La
hora y media de espera se convirtió en cinco años de mentiras y bravuconadas
entre el gobierno y las Farc y en cinco años en que los paramilitares se
desarmaron para rearmarse.
En el entretanto, mientras el sueño de la victoria lo deglute la pesadilla de la
realidad, se producen hechos importantes. Se proscriben de facto las exigencias
ciudadanas que presionaban por una solución pronta y negociada del conflicto. Se
reforma la constitución exclusivamente para reelegir al actual Presidente. En un
tiempo record el gobierno negocia con los paramilitares y logra la
desmovilización de 32 mil. Baja la tasa de homicidios. Se aprueba la Ley de
Justicia y Paz.
Nace un nuevo partido político de izquierda. Se relanza el cabildeo para el Plan
Colombia II. Continúan en la selva los secuestrados de las Farc. Y la Corte
Suprema ordena encarcelar a 9 congresistas por presuntas acciones criminales
efectuadas en alianza con paramilitares. Crece la desazón general. Que se salve
quien pueda. Muy lentamente el viejo júbilo se va derritiendo entre los
fogonazos afilados de una crisis política que tiene más de lo que se necesita
para ser una crisis de gobierno. Nuestro Watergate recargado. El país regresa a
las mismas amarguras y lamentaciones de siempre.
Toda una sucesión de hechos para volver después de cinco años a los mismos
problemas: la urgencia de desterrar a una clase política perversa que gobierna
de espalda a las necesidades de la gente y la urgencia de encontrarle una salida
política e irreversible al conflicto armado.
El escándalo del ‘para-gate’ no hace más que confirmar la permanencia de estos
dos problemas. Primero, porque vincula directamente a dignidades del Estado
(senadores, representantes, embajadores, gobernadores…) con crímenes y delitos
electorales fraguados en alianza con un actor armado –el más sanguinario de
todos los sanguinarios. Y segundo, porque ese actor armado sigue activo y
rearmándose con el principal combustible del conflicto, el narcotráfico.
Se cumplen cinco años en que la mayor parte del país se la jugó en las urnas
para tapar con tierra y plomo todo lo que significaba el fracaso de los diálogos
de paz en San Vicente del Caguán. Y mientras esto parecía cumplirse, la retórica
de la lucha contra la politiquería, la corrupción y los terroristas asesinos nos
deslumbro. Pocos se percataron que los politiqueros, corruptos y simpatizantes
del terrorismo asesino se siguieran paseando por las alfombras de terciopelo de
las principales instituciones del Estado.
Hoy como ayer nuestros dirigentes políticos se encuentran frente a las mismas
salidas. Una: volver a la manía de efectuar reformas constitucionales para no
solucionar nada. Y otra: sentarse en una misma mesa a dialogar y a planear
–dejando de lado los odios viscerales– el país del futuro y lo que se requiere
para lograrlo.
Si la crisis actual en algún momento nos convence de salir del alumbramiento,
observaremos que la pesadilla que quisimos sepultar hace algunos años sigue
allí. Sonriéndonos.
*Consultor en temas de paz y desarrollo.
Profesor Universidad Nacional de Colombia y Universidad del Rosario
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El país con el conflicto más largo de Suramérica
Violencia partidista data de 1932; se hizo visible con la muerte de Jorge
Eliécer Gaitán.
El crimen nunca fue resuelto. Su hija denunció intervención de la CIA.
Tirofijo, el guerrillero más viejo del mundo, tomó las armas en 1949.
Por Clara Isabel Vélez Rincón
Medellín
Cada que se dan informaciones sobre Colombia en cualquier parte del mundo se
recurre a explicaciones como: el país andino atraviesa una lucha armada desde
hace 40 años; Manuel Marulanda Vélez (Tirofijo) es el guerrillero más viejo del
mundo; las Farc el grupo armado más poderoso del país adelanta un proceso de paz
desde 1998; el ELN es la segunda fuerza guerrillera o los paramilitares que
libran una guerra a muerte con las guerrillas comunistas.
Para un extranjero las aclaraciones son necesarias, para los colombianos el
volumen de información es tan diverso que muchas veces la historia se convierte
en un cúmulo de hechos desdibujados en medio de la guerra que se libra a diario.
Tal vez por eso se considera el 9 de abril de 1948, día en que fue asesinado
Jorge Eliécer Gaitán, como el punto de partida de La Violencia bipartidista que
se extendió hasta 1956, cuando Alberto Lleras Camargo (Liberal) y Mariano Ospina
Pérez (conservador) acordaron la creación del Frente Nacional. Un mecanismo que
permitió a liberales y conservadores turnarse el poder.
Sin embargo, los conflictos entre liberales y conservadores comenzaron en 1932 y
para 1946, en víspera de las elecciones presidenciales, la situación se hizo más
crítica pues los campesinos liberales del sur del país denunciaron la presencia
de las bandas de Chulavitas que les quitaban sus cédulas para impedirles
participar en las elecciones.
El candidato liberal Jorge Eliécer Gaitán fue asesinado el mismo día en que se
daba inicio a la Conferencia Panamericana en la capital colombiana y su muerte
originó El Bogotazo. El crimen, como muchos magnicidios en Colombia, nunca fue
aclarado y su hija, Gloria Gaitán, ha denunciado que Juan Roa Sierra, autor
material, fue un instrumento de la CIA.
Una olla a presión
La muerte de Gaitán fue el detonante para que salieran a la luz las rencillas
partidistas que estaban dejando cientos de muertos. En ese entonces Pedro
Antonio Marín era el hijo de un campesino liberal del Quindío y ordeñaba vacas
en una finca de Santa Rosa de Cabal, pero El Bogotazo cambió su vida, tanto que
lo llevó a adoptar años después el nombre de Manuel Marulanda Vélez, en honor a
un líder agrario asesinado por la Policía.
En 1949 nacieron las autodefensas campesinas liberales (algunas de ellas
influenciadas por el partido comunista) y los grupos guerrilleros de los Llanos,
liderados por Guadalupe Salcedo. En 1953, con el golpe militar del general
Gustavo Rojas Pinilla, llegó una amnistía para los alzados en armas y el
compromiso del Ejecutivo de adelantar inversiones en el sur del país.
Los grupos de los Llanos acogieron la iniciativa, pero los del Tolima y
Cundinamarca, con influencia del Partido Comunista, la desecharon. Así surgieron
las Farc. El plan de reinserción de Rojas Pinilla no dio los resultados
esperados pues algunos de los ex guerrilleros fueron asesinados por la fuerza
pública y otros se unieron a los grupos de bandoleros. Así nacieron leyendas
como las de Sangre Negra, el Capitán Veneno, Chispas, Alma Negra, Zarpazo,
Desquite y el Capitán Venganza, quienes masacraron civiles y ex combatientes.
Sus nombres estuvieron asociados a torturas, decapitaciones, desplazamientos y
violaciones de los derechos humanos. Algunos de ellos murieron en combates con
el Ejército y la Policía, otros fueron asesinados por sus propios compañeros y
de otros no se volvió a saber nada.
UNA BUENA MEDIDA PARA COMBATIR LAS EMANACIONES DE IMPERIAL AZUFRE…
Sacerdotes mayas purifican unas ruinas tras la visita de Bush
IXIMCHE, Guatemala (Reuters) - Sacerdotes mayas "limpiaron" espiritualmente el
jueves las ruinas de un antiguo emplazamiento religioso de Guatemala, después de
que fuera visitado durante la semana por el presidente de Estados Unidos, George
W. Bush.
Los dos sacerdotes encendieron velas de colores en las cuatro esquinas del
lugar, en representación de los elementos, quemaron incienso e hicieron sonar un
tambor ceremonial en la cima de la pirámide de Iximche, que Bush y el presidente
guatemalteco Oscar Berger visitaron el lunes.
Ambos comentaron que querían purificar el lugar antes de la llegada del
presidente boliviano, Evo Morales, de origen indígena, quien viajará este mes a
Guatemala.
"Durante la visita del presidente Bush estos montículos fueron ocupados con
francotiradores", dijo el líder juvenil maya Jorge Morales Toj. "Es una muestra
violenta de la falta de respeto que tiene el imperio de Estados Unidos hacia la
cultura de los pueblos indígenas", agregó.
Bush se ha enfrentado a protestas en varias de las ciudades de Latinoamérica que
visitó durante una gira por cinco países de la región.
En Iximche, Bush observó una presentación del antiguo juego de pelota practicado
por los mayas, en la que se usó una pelota de fútbol pintada de dorado. Algunos
líderes mayas dijeron que esa representación fue una ofensa a su cultura.
Estados Unidos ofreció su respaldo durante años al gobierno militar de Guatemala
en una guerra civil que dejó más de un cuarto de millón de víctimas. Algunos
pueblos mayas fueron completamente arrasados en los combates contra insurgentes
de izquierda.
Con la ceremonia, los sacerdotes trataron de limpiar "malas energías" residuales
antes de la visita de Morales, quien asistirá a una conferencia de líderes
indígenas en el lugar.*.
Y MIENTRAS TANTO…
La pizza más cara del mundo puede comerse en Nueva York
NUEVA YORK (AFP) - Olvídese de los insulsos ingredientes tradicionales en la
pizza. Un restaurante de Nueva York ofrece una pizza cubierta de langosta y
caviar por la módica suma de 1.000 dólares (unos 754 euros), que según el
propietario es la pizza más cara del mundo.
Nino Selimaj, dueño del restaurante Nino's en Manhattan, admitió en una
entrevista con el diario New York Daily News, que la Bellissima Luxury Pizza,
cubierta de montones de caviar, langosta fresca, wasabi y crema fresca, no es
para todos.
"Es algo especial. Es una pizza para personas a las que les guste el lujo. Es la
pizza más cara de la Tierra", dijo al diario.
Y aunque la mayoría de los comensales parece encontrar el precio un poco difícil
de tragar, un cliente habitual, Bo Dietl, dijo que la creación era toda una
experiencia.
"Comerla fue como Disney World", dijo al diario. "Fue un sabor excitante".