La técnica fascista del salchichón
“Voy a explicarlo, dijo Göbbels el ideólogo del Nazismo en 1922, en una reunión de su pandilla política: Nadie se puede comer un salchichón entero de una sola vez. Es necesario comerlo tajada tras tajada. Cuando menos lo esperas, ya lo has comido todo. Así procede el nazional-socialismo en cualquier país en su lucha por alcanzar todo el poder del Estado”. (Como pueden ver los nazis fueron los primeros en introducir la palabra socialismo para confundir a la opinión pública, esa estrategia perdura en nuestros días)
Desde aquel entonces, esta pedrera pero ilustrativa teorización de la táctica nazi, para cooptar todos los resquicios de un Estado e instaurar la más feroz y cruel dictadura terrorista a favor del gran capital monopolista internacional en contra los trabajadores; ha constituido la esencia de su accionar terrorista y asesino. Así pues no hay ni nunca ha habido tal revolución nazi, siempre han sido cambios lentos y tórpidos, gota a gota, asesinato tras asesinato, tajada tras tajada, terror tras terror, cooptación tras cooptación, en la conquista del poder de un Estado. Así procedieron sin cambiar una línea al libreto, Mussolini, Hitler, Franco, Salazar y todos los demás seguidores suyos, en Europa Oriental, Japón, o en América Latina.
Quienes ahora en Colombia, como lo acaba de hacer el Vicepresidente Facho Santos en su auto entrevista El Tiempo 01. 04. 07, y en un gesto histérico e hipócrita se rasgan las vestiduras, presionados por la intensa lucha interna de resistencia y talvez por noticias internacionales, decidiéndose finalmente por contar sus “encuentros secretos” con los Paramilitares, antes de que la prensa mundial se los publique como le pasó al general Montoya; lo que están haciendo realmente no es aportar nada a la de verdad, sino ocultando deliberadamente todo ese largo y sangriento período en que estuvieron participando activamente en la incubación tórpida del huevo de la serpiente Narco Fascista en Colombia.
Están
ocultando, cómo la alianza del bloque de clases dominante y dirigente en
Colombia de latifundistas y financieros, utilizó por más de 30 años la más
refinada herramienta militar del terror del Estado (la motosierra), para
rebanar las tajadas del salchichón que constituye para ellos el Estado y con
sus Paramilitares oficiales, se lo fueron tragando lentamente, tajada tras
tajada, noticia tras noticia, escándalo tras escándalo, sin sobresaltos, hasta
que hoy todo el mundo lo da como un hecho simple y natural. Es más: Eterno e
inmodificable. “En Colombia pasan muchas cosas a diario, pero no sucede nada”,
acotan con cinismo.
Relacionemos hechos, que la prensa oficial presenta uno totalmente separado del otro pero que en realidad forman parte del mismo salami:
Uno; la llamada “crisis” de credibilidad del partido presidencial, duramente golpeado por el escándalo del Narco Para Uribismo. Partido dirigido por el Ministro de Guerra Santos Juan Manuel y la veterana traficante de armamento pesado Marta Lucía, interesados únicamente en la enorme coima que les va a producir la compra de helicópteros y armas pesadas, con las que van a prolongar la guerra impuesta del Plan imperial Colombia, y en donde como lo dice un comentario del los lectores, las hienas pardas están mostrando a dentelladas, todos sus matices, en contra de las hienas grises.
Dos: El falso debate sobre un acuerdo en las alturas entre el gobierno y el senador Petro para conseguir una “rebajita sustancial” a las tan largas penas que la ley de perdón y olvido les va a dar a los Paramilitares del Ralito, o de ser posible, pactarles una Ley de punto final que asimismo anuncia el vicepresidente Santos en su auto entrevista y que igualmente le sonó al senador Petro.
Tres: El anuncio de los “Recluiditos” en Itaguí, quienes ante el colapso del partido presidencial y las rebajas de penas anunciadas por el vicepresidente Santos, van a organizar su propio brazo político para poder definitivamente disfrutar sin molestos intermediarios todo el poder tanto económico como político, que han venido acumulando durante estos largos años, en los que han venido rebanando lentamente la mortadela Estatal y al movimiento obrero y popular.
Y por ultimo, la tierna tajada de la “paz que beneficie a todos los colombianos” (excluidos los “comunistas” desarmados que los están matando), presentada hace dos días por la dirección del Ejército de Liberación Nacional (ELN), y que ya tiene lista para ser tragada sin masticar el Comisionado Restrepo.
Sin embargo todavía les falta una ultima y definitiva loncha por cortar: La de la resistencia obrera y popular al fascismo colombiano sostenido por el gobierno de los EEUU, la cual utilizando todas las acciones creadas por las masas, cada día que pasa, de pulposo filete parece irse convirtiendo en un hueso bastante duro de roer.