Agarrense de la brocha que me llevo la escalera
Ahora fijémonos en lo que hay previsto para 2010. Esta es la fecha
prevista para el pico de producción mundial de petróleo. Entonces
podemos estimar que entre 2008 y 2012 debamos de acomodar el ritmo de
crecimiento mundial de consumo de crudo a la nueva pendiente. En este
caso la pendiente nueva será negativa y el cambio será aún más brusco
que en el periodo 2002-2006. Así que podemos estimar que durante el
periodo 2008-2012 o 2013 debemos esperar un nuevo aumento de precios a
un ritmo similar al periodo ya vivido, sino mayor, y luego, a partir de
2012 un crecimiento de mantenimiento de pendiente de nuevo de un 20 %
anual.
Así podemos hacer una tabla de precios estimados para los próximos años
partiendo de ahora, a unos 94 $ el barril:
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Canarias: Llegó la crisis económica, se acabó la sopa boba...
Y LA HUIDA HACIA DELANTE NO ES LA SOLUCION, y como ejemplo el
despilfarro injustificado en TERCERAS PISTAS innecesarias en los
Aeropuertos del Archipiélago Canario, que tanto daño causaran a los
35.000 ciudadanos del entorno en particular, y a toda
Tamarant en
general.
El petróleo del mar del Norte se agota
ABERDEEN (REINO UNIDO)
En las calles de Aberdeen, la capital petrolera del mar del Norte, nada sugiere
una crisis; al contrario, el negocio bulle en la ciudad portuaria de las tierras
altas de Escocia. En palabras de Malcolm Webb, el director de la patronal
petrolera, "los trabajadores gozan de pleno empleo y salarios récord; los
contratistas se ven desbordados por la carga de trabajo; las petroleras obtienen
pingues beneficios gracias a los elevados precios del petróleo, y el fisco
recoge un montón de dinero en impuestos".
Pero tras esa apariencia de "buena salud", explica Webb, se oculta "una seria
amenaza", ya que la producción de petróleo del mar del Norte está cayendo en
picado.
El
bombeo en esta inhóspita región alcanzó su cenit en 1999, con una media de casi
6 millones de barriles al día (mb/d) -equivalente al consumo conjunto de
Alemania, Francia y España-. Desde entonces hasta este año la producción ha
caído un 26%, hasta 4,4 mb/d -un descenso de más 1,5 mb/d, justo lo que consume
España-.
Las últimas cifras sugieren que el descenso se está acelerando. "La tasa de
agotamiento de los yacimientos es mayor de lo anticipado", dice Paul Horsnell,
jefe de materias primas de Barclays Capital en Londres. Algunos yacimientos
presentan caídas de hasta el 25% anual.
El descenso es especialmente preocupante para Europa, ya que los yacimientos de
esa región son la principal fuente de garantía de abastecimiento frente a la
inestabilidad de Oriente Medio y Rusia.
Su crudo, además, es muy apreciado por las refinerías europeas, debido a su alta
calidad y bajo contenido en azufre, lo que lo convierten en ideal para destilar
gasolina.
Ahora, a medida que el mar del Norte se agote, "la dependencia energética de
Europa aumentará considerablemente", dice Mike Tholen, economista jefe de la
Asociación británica de operadores de petróleo en alta mar (UKOOA).
En el sector británico -el mar del Norte cuenta, además, con sectores noruego,
danés, holandés y germano- la caída es especialmente abrupta. Este año ha bajado
hasta una media de 1,5 mb/d, lo que representa un mínimo de 28 años, y un
descenso del 50% desde el máximo de 1999 de casi 3 mb/d.
"La época dorada del mar del Norte es historia", dice Alexander Kemp, profesor
de Economía del Petróleo en la Universidad de Aberdeen.
El paradigma del ocaso en el sector británico es el yacimiento Brent, que da
nombre a la variedad de petróleo que sirve de precio de referencia en Europa.
Hoy apenas bombea 20.000 b/d, lejos de los casi 500.000 b/d de 1990. Tanto ha
caído que la referencia del mercado, pese a que sigue conociéndose como Brent,
es ahora una mezcla de los crudos Brent, Forties y Oseberg.
Los expertos creen que la producción noruega, que sólo ha perdido 500.000 b/d
desde su máximo, acelerará su descenso en los próximos años, siguiendo la misma
trayectoria que la de Reino Unido.
"En los últimos años no ha habido grandes descubrimientos, por lo que sólo hay
un camino: hacia abajo", añade Horsnell.
De hecho, los datos de UKOOA indican que este año, pese al máximo histórico del
precio del petróleo, se perforarán menos pozos de exploración que el año pasado.
No obstante, Tholen confía en que la tasa de agotamiento se frene desde el
10%-11% de los tres últimos años hasta alrededor del 5%.
El otro gran problema de la industria es que los yacimientos que se descubren
son cada vez más pequeños -alrededor de 20 millones de barriles en reservas-
frente a los 400-500 millones de barriles en los setenta y ochenta.
"El menor tamaño implica que hay que desarrollar más campos para lograr un
impacto en los niveles de producción y los costes también son más altos", dice
Kemp, quien calcula que las petroleras tienen ahora que poner en producción un
yacimiento cada 2 ó 3 semanas. "Eso es un desafío gigantesco", dice, para "sólo
frenar algo la caída. Nadie habla de aumentar la producción en el futuro".
En ese panorama, es sorprendente que la industria viva un auge. La aparente
dicotomía se explica por la falta de inversión en los noventa, cuando el
petróleo cotizó en 15 dólares, que ha dejado a la industria falta de recursos,
desde materiales a humanos.
Con los precios ahora al alza, las compañías se han apresurado a invertir. Y el
resultado es que hoy es imposible encontrar un ingeniero, un geólogo o un
capataz en paro en Aberdeen -la tasa de desempleo en la ciudad es inferior al
2%-, o que contratar un pozo de perforación cueste ahora mismo seis veces más
que hace tres años.
Pese a la inflación de costes y a que se extrae menos crudo, las petroleras
están compensando el impacto gracias a los altos precios, y eso mantiene viva la
industria.
Pero el máximo responsable de la política energética en Reino Unido, Malcolm
Wicks, reconoció que el mar del Norte se enfrenta a un enorme "desafío" pese a
las sonrientes caras que le escuchaban en la reciente la conferencia anual de
petróleo de Aberdeen.
Entre estos, Wicks citó "el envejecimiento de las infraestructuras" tras más de
30 años de explotación, "la tasa de agotamiento de los pozos", y "el incremento
de los costes".
Aún así, rechazó que la región se enfrente a su ocaso. Otros no son tan
optimistas. "Nuestra dependencia de la OPEP aumentará", dice Kemp. "El centro de
gravedad" del petróleo está en Oriente Medio, añade, pese a que el mar del
Norte, logró entre 1975 y 1985, desplazarlo un poco hacia Europea. "Eso ya es
historia pasada", concluye.
Ahora sólo falta que el mundo y la humanidad se adapte a la situación, acomodándonos a un menor consumo de petróleo año a año.
Y reiteramos que: Mucho nos tememos que las medidas que se tomen sean las que ya predecimos
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