Canarias mercado de esclavos
Néstor Martínez

Pero qué bien nos viene para nuestra economía la
inmigración. Sobre todo para la de los empresarios
depredadores, que reducen sus costes y amplían sus beneficios.
Ahora para los asalariados sin preparación que han visto como el mercado laboral
se les cerraba ante la competencia de los inmigrantes y encima tienen que
aguantar que les digan que los inmigrantes hacen el trabajo que ellos no quieren
desempeñar, sin reparar que lo que no
quieren es desempeñarlo por un salario por debajo del mercado, o para los
sufridos paganos de impuestos que sufragamos el gasto social de la inmigración,
la cosa no está tan clara.
Los
primeros cálculos que se van haciendo a trancas y barrancas, ante el total
mutismo de las administraciones, la mirada hacia otro lado de las Universidades
y el más completo oscurantismo de las instituciones económicas privadas, vienen
de la mano del gasto que las autonomías dedican a atender a los extranjeros que
masivamente han pasado a residir en España. Se calcula que cada uno de los
inmigrantes que han llegado genera un gasto social medio mensual de 665 euros,
(lo que no cobran miles de pensionistas
canarios
después de pasar una vida explotados hasta la medula, muchas de las veces
forzados a trabajar
sin asegurar).
Abría que añadir el gasto de la administración central, Seguridad Social y de
municipios, teniendo en cuenta el galimatías de ayudas sociales que existe en
España, llegar a conclusiones exactas es tarea ardua que debería ser objeto de
un estudio en profundidad. Tarea que las administraciones, instaladas en la
demagogia multicultural, no van a abordar, que a las grandes instituciones
empresariales no interesa concretar y que las Universidades, más pendientes de
lo políticamente correcto, tampoco calcularan.
Pero si sabemos que hay aproximadamente cinco millones de inmigrantes en España,
la cifra mínima del gasto social que generan, en atención sólo al gasto
autonómico se situaría en torno a los 3.000 millones de euros, si añadimos las
otras partidas sobre las que no existen datos, no sería muy atrevido afirmar que
atender a la inmigración nos cuesta en torno a los 7.000 millones de euros todos
los años. Recordemos que en los últimos presupuestos se dedicaban 15.777,08
millones de euros para atender a los desempleados.
La pregunta que de nuevo nos hacemos es ¿a quién beneficia realmente la
inmigración? ¿Y donde esta esa “izquierda revolucionaria” que tanto gusta
hablar de la alienación del proletariado para denunciar la manipulación de los
trabajadores por el sistema, para que acepten de buen grado esa inmigración
masiva que desestabiliza el mercado laboral y sólo genera beneficios para el
capital?
*Las mafias ligadas al gobierno canario han organizado una oleada bien planificada de emigrantes, desde todos los puntos del planeta así a canarias, y es algo que está tan claro, que nadie se cree eso de venir de Senegal a canarias en cayuko, un cayuko viene de Senegal a Canarias, bordea las costas de Tamarant ("Gran" Canaria para los chovinistas) presumiblemente por el Oeste y desembarcan en el Pt. de las Nieves, para completar la parodia, solo faltó la banda música de Agaete, pues fueron recibidos por el delegado del gobierno.
Pero no sólo hay que ver los que traen de Africa, que a la misma vez la derecha fascista los utiliza para azuzar el racismo, de lo que no nos hablan es de las decenas de miles que traen de Europa, ¡Claro, estos son blancos!
Lo macabro es que tratan de encubrir este mercado de esclavos, diciéndonos que un día los canarios también fuimos emigrantes. En 1920 mi abuelo emigró a Cuba; muchos canarios emigraron donde había grandes extensiones de terreno, cuando en canarias apenas había 500.000 habitantes huyendo de la miseria, que los terratenientes criollos por supuesto no padecían, hoy que somos 2.000.000 de habitantes con la agricultura por los suelos, tenemos que aceptar como algo lógico y razonable, que nos metan el planeta en una cagada de moscas.
Paralelamente los mercenarios de la desinformación ocultan muy bien y nunca denuncian, que eso miles de emigrantes que nos llegan son victimas de la política de rapiña que los poderosos ejercen en los países atrasados.
Esta oligarquía rapaz se apoya en unos medios de comunicación parcializados y embrutecidos, que mediante la mentira y el chisme hacen que los pobres voten por los ricos, la mayoría por la minoría, los oprimidos votan ciegamente por el opresor, y en cuanto haya canarios que denuncien estas mafias, inmediatamente son tachados de terroristas y de ser agentes de Al Kerriza. ¡ es la moda !
Tamarant