Mucho sobre el Tibet, ¿Pero como es posible que ignoremos la ocupación militar del  Sahara por el ejército criminal de Marruecos y el destierro en el que se encuentra el pueblo saharaui para escapar de una muerte segura?

 


Lola Guerrero Ceballos
Son numerosas las personalidades españolas que pueden considerarse amigas y admiradoras de Marruecos: políticos, empresarios, universitarios, periodistas… Donde más abundan es en las regiones cercanas a Marruecos, Andalucía y Canarias, pero también los hay en el poder nacional. En las campañas de imagen marroquíes (seminarios universitarios, conciertos, becas, viajes oficiales, declaraciones, fundaciones, etcétera) participan varios políticos del PSOE y de Coalición Canaria.

José Solís: Ministro del régimen franquista. Negoció en 1975 con Hasán II el abandono de la entonces provincia española. Fue abogado de la familia real marroquí en España.

Simeón de Sajonia-Coburgo: Ex rey de Bulgaria y actual primer ministro electo de su país natal. Ha sido administrador de las inversiones de Hasán II, cuya fortuna proviene de la explotación de su pueblo. Acogido por el general Franco, no le importó trabajar para el dictador que atacó varias veces a la nación donde se refugió. Su amistad con Franco era tal que éste le colocó en una tribuna especial en el desfile de los "XXV Años de Paz", en 1964. Sus hijos suelen viajar a Marruecos invitados por Mohamed VI y participan en fiestas de la dinastía alauita.

Felipe González: El ex presidente "socialista" participó en la delegación marroquí que trató de obtener de la FIFA la organización del Mundial de fútbol de 2010. También presentó a su patrón, el multimillonario mexicano Carlos Slim, al sultán Mohamed VI.

Jordi Pujol: La Generalidad catalana bajo su mandato abrió una delegación en Casablanca, el principal centro económico del reino. Hace unos años nombró director de ésta al ex dirigente de "Esquerra Republicana" de Cataluña (ERC) Angel Colom. Cuando la Generalidad de Pasqual Maragall ordenó el cierre de la delegación, la prensa marroquí se quejó (‘La Vanguardia’, 9-3- 2004). ‘Aujourd’hui le Maroc’, próximo entonces al Ministerio del Interior, calificó la clausura de la siguiente manera: “El nuevo equipo que dirige el Gobierno autónomo de Cataluña ha roto con 23 años de amistad y de excelentes relaciones con Marruecos”; es decir, todo el tiempo que Pujol presidió la Generalidad.

Juan Goytisolo: El escritor español vive en Marrakech. "Antifranquista" y crítico con el trato que reciben los inmigrantes marroquíes en España y en Europa, no dice nada sobre el carácter tiránico del régimen marroquí ni la invasión del Sáhara; tampoco ha condenado la persecución de los disidentes ni la represión de los rifeños por parte de Rabat.

José Miguel Zaldo Santamaría: Presidente del Comité empresarial hispano- marroquí de la patronal CEOE y miembro del comité Averroes. Sostiene que Marruecos se está modernizando y España debe apoyarlo. En 2002 criticó la “visión que algunos medios están dando de Marruecos” que, según él, “no se corresponde con la realidad”. “He hablado con el Rey y muchos miembros del Gobierno y como en todas partes hay gente irresponsable, pero desde luego hay muchos gobernantes en su Gobierno actual que son perfectamente homologables (sic) con los de cualquier país europeo”, indicó. Sus deseos de proteger el buen nombre de Marruecos llegan al punto de calificar de reacción “honesta, directa e inteligente” (‘Expansión’, 20-12-2002) el permiso del sultán concedido en diciembre de 2002 a la flota pesquera gallega para faenar en los caladeros atlánticos; Zato olvidó que esas aguas son de soberanía saharaui y que la ONU ha declarado que Maruecos no puede explotarlas.

Jerónimo Saavedra: Ex ministro "socialista", masón y "canario". Se ha pronunciado a favor de conceder el derecho a los inmigrantes marroquíes para facilitar así su integración en la sociedad española, sin contrapartida para los españoles residentes allí (aunque esto no importaría, pues todas las elecciones parlamentarias celebradas en Marruecos han sido fraudulentas).

Máximo Cajal: Diplomático de "izquierdas"; intérprete de Franco cuando recibió a Charles de Gaulle. Ha sido asesor de Rodríguez Zapatero para las relaciones internacionales. En su libro ‘Ceuta, Melilla, Olivenza y Gibraltar. ¿Dónde acaba España?’ (Siglo Veintiuno), editado en 2003 con una subvención concedida por el Gobierno del PP, el funcionario proponía la entrega a Marruecos de Ceuta y Melilla.

Musulmanes españoles: Los dirigentes de la Federación de Entidades Religiosas Islámicas de España se han entrevistado con el ministro de Asuntos Islámicos de aquel país (éste es uno de los ministros cuyo nombramiento está reservado al rey, que es además un jefe espiritual), Ahmed Tawfik . Según publicó ‘El País’ (8-4-2004), ambas partes acordaron la creación de una llamada Comisión Mixta de Cooperación y Asesoramiento en Asuntos Islámicos, cuyos estatutos ya están en borrador y se firmarán antes del verano. Los tres españoles que viajaron a Rabat son Abdelkarin Carrasco, presidente de la Federación; Mehdi Flores, secretario general, y Mansur Escudero, su representante en la Comisión Islámica de España. Carrasco es asesor del Gobierno "socialista" en una comisión para la libertad religiosa.



Si conoces, transformas. Si conoces, protestas. Si no conoces te manipulan.


La falta de información que nos aqueja en este sistema capitalista está causando una ausencia total de conciencia. También la imposibilidad de alzar la voz ante las injusticias. Los instrumentos maquiavélicos del capitalismo acallan nuestra sed de datos con fragmentos manipulados y remanipulados de sucesos y “democracia”.

Charlemos ahora, pues, sobre el largo conflicto del Sahara Occidental. ¿Qué sabemos?

No está de moda hablar sobre las continuas y sistemáticas violaciones que comete el Reino de Marruecos, junto con sus aliados europeos y estadounidenses, contra este pueblo. Tampoco conviene apuntar la sordera de las Naciones Unidas ante sus propios tratados, cartas y resoluciones que recogen solemnemente el derecho de todos los pueblos a la autodeterminación.

Si muere un policía marroquí apedreado por un joven “separatista “se le llama terrorismo prosaharaui, si se mata y se maltrata día tras día a miles de personas en los territorios ocupados son medidas de orden. Pues bien, esto y tener a trescientas mil personas abandonadas en uno de los desiertos más duros del mundo sin libertad, sin recursos y sin tierra es, a mi parecer, Terrorismo de Estado en su más fehaciente manifestación.

Después de estos años de intifada pacifica, al frente Polisario empieza a acabársele la paciencia. La vuelta a las armas está cerca. La impasibilidad de la llamada Comunidad Internacional, los interese económicos de muchos países desarrollados en el territorio ocupado y la monarquía alauita, dictatorial y genocida hacen que el derramamiento de sangre sea la única vía ya posible para un pueblo que no se resigna a la ocupación ni tampoco al exilio. Un pueblo que resiste con voluntad de hierro, un pueblo que no calla, un pueblo que aguarda con esperanzas renovadas cada día durante 32 años, un pueblo que sólo pide libertad.

Mucho se habla de la violación de los derechos humanos en Cuba, cuna de la libertad de los hombres y mujeres socialistas y revolucionarios; pediría a todas las personas que consumen el espacio de los medios en esa sucia tarea, que se replantearan cuanto bien harían si lo emplearan en hablar del Muro de la Vergüenza, ese muro de 2.000 Km. que separa familias y que representa la violación de derechos humanos por antonomasia. Por cierto que Cuba, país aquejado por un brutal bloqueo económico e ideológico, financia los estudios de los refugiados saharauis en las universidades cubanas sin ningún tipo de interés ni coste, práctica poco habitual en los países “desarrollados”.

La voz del pueblo saharaui corea Marruecos, culpable. España, responsable. Tras la salida de Franco del Sahara Occidental todos y cada uno de los partidos que han pasado por el gobierno han prometido, han incumplido, han expoliado y están expoliando los recursos naturales de este territorio incumpliendo, una vez más, la legalidad internacional. España responsable política, histórica y moralmente. Aunque aquí no se hace política, no hay memoria y mucho menos, moral.
 

La venta española de 1200 blindados a Marruecos agrava la situación en el Magreb
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=46302