Romance y poemas para el
Cte. Raúl
Reyes
En una zona selvática del oriente ecuatoriano, en la provincia amazónica de
Sucumbíos, un grupo de luchadores pernoctaba, en aquel 29 de febrero del 2008,
todos reunidos y acompañados por un sentir de fondo, sobre la base de lograr
proyectar al mundo los criterios de justicia social, dentro de los parámetros de
la igualdad, fraternidad y por ende de la libertad.
Aquel día, dentro de ese grupo de luchadores, en medio de esa zona selvática, se
escuchaba el gemir intenso y profundo como si fuese una mujer dentro del proceso
de parto, se entonaba aquella canción angelical, que se siente a todo aquel que
va a ser padre y la emoción intrínseca de vivir el nacimiento de un nuevo ser.
Afuera de ellos, un complot dirigido por una serpiente llamada “santo”,
encaminaba su espíritu satánico, sobre aquel grupo de luchadores, enviando a su
escuadrón A.P. (ASESINOS DE LA PATRIA), para intentar cercenar las esperanzas de
lucha de un pueblo oprimido por el sadismo del Uribe y de su “santo”.
Aquella noche, 29 de febrero, en aquel lugar, se daba un encuentro fraternal entre
Aztecas e Incas, encuentro que
desterraba la soledad, llenando de emoción tanto a visitantes como a anfitriones, y siendo ya la media noche y despuntando
el inicio del 1 de marzo, se escucho un grito desgarrador y emotivo, que fue
oído por los cofanes, secoyas y sionas y en todo el cuyabeno, hasta Nueva Loja,
se estremeció Orellana, Napo, Pastaza, Morona Santiago, Zamora Chinchipe y todo
el oriente ecuatoriano hasta el putumayo colombiano.
Ese grito emotivo, como un rugido de la madre tierra, fue absorbido por la selva
y ella se convirtió, como siempre fue en su principal amiga y aliada, allí ese
nacimiento que provino del grupo de luchadores que estaban cerca de allí, reposo
y anduvo con su amiga hasta sentirse protegido y tranquilo.
La selva con agilidad y rapidez lo condujo y se lo llevo, de pronto, todo quedo
en silencio, como un preludio de lo que se sobrevenía tejido por el “santo” de
Uribe y sus A.P.
Ellos llegaron tarde, casi al amanecer y con sus bombas y gatillos, quisieron
terminar con el grupo de luchadores y el gemido, pero al bajar, encontraron solo
destrucción y muerte, pero faltaba algo allí, que no pudieron hallar, el (el
gemido) ya estaba en la selva, como su aliada por siempre.
Los A.P. se llevaron todo lo que había, cuerpos, equipos, menos ese algo, que
estaba ya adentro de la selva.
Y TODO QUEDO ASÍ...
Hoy miro mi celular, veo un mensaje de texto... HOLA SOY RAUL
Hoy miro mis correos electrónicos... HOLA SOY RAUL
Hoy miro mi MSN... y veo HOLA SOY RAUL
Y veo en todas partes del mundo que me escriben... HOLA SOY RAUL.
RAUL VIVE. Y MIRA CUANTOS RAUL VIVEN YA EN EL MUNDO Y ENTIENDO QUE EN ESE LUGAR
SE DIO A LUZ GRACIAS A LA SELVA, EL NACIMIENTO Y PERPETUIDAD DE RAUL.
RAUL REYES VIVE..... VIVE..... VIVE...
Ultima estrofa e himno de la provincia amazónica de Sucumbíos:
" Tus entrañas entrega el tesoro, que a la patria redime y levanta, la grandeza
del pueblo agiganta, la nación de tu suelo feraz "
Luís Báez
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