¡Tirajaneros!,… ¡Canarios!,… ¡Canarios de todas
las Islas!
También a los que viven en el exterior les pedimos ayuda
Si se preguntan por qué un Colectivo Vecinal está haciendo el trabajo que
corresponde a nuestros representantes políticos, la respuesta es sencilla:
porque nuestro grado de indefensión es escandaloso. Aunque seguimos confiando
que en el futuro obtendremos apoyo institucional, ya no esperamos por ellos
para resolver nuestros problemas.
Esta lucha está motivada en su mayor parte por el abandono a nuestra suerte de
una Corporación Municipal que "dicen
apoyar nuestra causa" y no mueve un dedo, de un Cabildo lacayo de Madrid
que muerde la mano que da de comer a casi todos, de un Gobierno Autónomo que con
una mano "nos defiende" y con la
otra nos vende, y de un Estado ciego y prepotente, del que estamos recibiendo el
mismo trato que una colonia bananera.
El porqué de esta lucha todos lo sabemos. Debemos detener este despropósito.
Nuestros hijos y nietos nos preguntarán en el futuro si hicimos todo lo posible
por evitarlo, y habrá que responder que sí. Nuestro poder es la Unión, y
nuestras armas son la imaginación y el respeto por las Leyes.
A bastante gente le cuesta admitir que "sus
servidores públicos" estén tomando decisiones irresponsables, y esto les
inclina a pensar que todo se reduce a que un puñado de vecinos quiere trasladar
su problema a otro sitio. Sabemos que este argumento lo utilizan los promotores
del proyecto para desviar nuestro mensaje, y como disponen de todos los medios
para hacerlo, tenemos grandes dificultades para que la opinión pública nos
escuche.
La Macrocárcel:
Almacén de 5.000 seres humanos con políticas de reinserción obsoletas e inútiles
que agravan la marginalidad de los reclusos. Se pretende construir demasiado
cerca de la principal fuente de ingresos de la isla, cuando existe un riesgo
cierto de incidencia en el turismo. Hemos requerido informes de impacto en la
actividad turística, y éstos no aparecen
por ninguna parte. Los responsables del proyecto se limitan a compararse
con la isla de Mallorca, cuando la realidad de Canarias y Baleares tienen
poco que ver.
Y si lo anterior no fuese lo suficientemente grave para paralizar inmediatamente
el proyecto, junto a la prisión se pretenden realizar otras construcciones
complementarias, como un centro de menores "inmigrantes",
depuradora de aguas fecales, emisario submarino, hospital penitenciario,
comisaría, etc., todas prácticamente unidas a Juan Grande y Castillo del
Romeral, poblaciones tradicionales y cercanas a zonas de especial protección
medioambiental, infringiendo las leyes que crearon las mismas instituciones que
ahora la imponen.
Las obras han empezado ilegalmente. El plan territorial, aún no está aprobado
debido a que fue manipulado para decidir la ubicación en Juan Grande. Nosotros
hemos sacado a la luz 9 irregularidades por las cuales debería ser
revisado. Además, no son propietarios del terreno, no tienen permiso de obra, no
tienen declaración de “interés general” por el consejo de ministros y lo mas
grave carecen de informe de impacto ambiental, lo que ha ocasionado un atentado
ecológico, perdidas a los cultivadores y mas de 350 denuncias de los vecinos,
por la afección del polvo a su salud.
Las obras se realizan en una de las
mejores tierras de cultivo de la isla, donde se plantaba el millo, que producía
el gofio que salvo del hambre a muchos canarios en otras épocas y que
están declaradas Reserva Agraria Estratégica por si ocurre una crisis
alimenticia mundial.
Nos acusan, al oponernos a la macro cárcel, de ser insolidarios con los presos,
no es cuestión de insolidaridad, es que no necesitamos se campo de concentración
ni los queremos en canarias, por que es un insulto a este pueblo.
El centro de desintoxicación proyectado por la unidad de
madres en Jinamar, si que es necesario y no hay la misma prisa en construirlo.
Le queremos comunicar a los familiares de los presos de Salto del Negro que una
macro prisión, como la que se quiere construir aquí, de las mas grandes de
Europa, no cumple las funciones de rehabilitación y reinsersión. El trato con
los reclusos se producirá de forma deshumanizada, disminuyéndose el ratio de
funcionarios por presos, procediéndose a la vigilancia con medios electrónicos,
por lo que allí lo que regirá será la ley del mas fuerte.
Sepan el futuro negro que nos espera: Esta semana la Federación de
Touroperadores Europeos pidió a la Consejera de Turismo del Gobierno de Canarias
que hiciera lo posible por parar las obras de la Macro Cárcel. La Federación
está muy preocupada por el enorme impacto visual y medioambiental de esta
infraestructura, junto con las que ya se han construido y teme por el aumento
del nivel de delincuencia debido a los presos en régimen abierto. Creen que
cuando los turistas se enteren de la instalación de la Prisión al lado de los
complejos, donde van a pasar sus vacaciones, quieran dejar de visitar
Canarias.
La Regasificadora: Expertos independientes, o sea, que no cobran de los
promotores, descartan las fuentes de energía procedentes del gas como
alternativa responsable. Además, recomiendan alejar estas instalaciones como
mínimo 15 Km. de cualquier núcleo urbano. Pues bien, se pretende construir
una planta a una décima parte de esta distancia, quedando dentro del área de
peligro una población de alrededor de 80.000 personas. Y como no, la
quieren construir de nuevo en nuestra comarca. No la queremos en San Bartolomé,
ni en ningún otro lugar de la Canarias.
El Vertedero: Durante los 20 años desde la instalación de dicho complejo
se ha incumplido sistemáticamente todas las normas que regulan el tratamiento de
residuos. Los contribuyentes han estado pagando por un reciclaje inexistente. El
porcentaje de enfermos de cáncer entre la población cercana, principalmente Juan
Grande, son anormales, y su prometido cierre está cada vez más lejos. Ahora, en
vez de cumplir tal promesa, se le quiere añadir una incineradora de residuos.
Dicha infraestructura, descartada como las anteriores en muchos países de la
Unión Europea, estará gestionada por los mismos adjudicatarios del vertedero.
Dudamos seriamente de su preocupación por las emisiones tóxicas.
La Central eléctrica: Media isla recibe sus servicios, pero nosotros no
sabemos ni qué aire estamos respirando. No nos llegan los resultados del control
de sus emisiones, si es que los están haciendo.
La Cantera de piedras: Cuando cambia el viento y no respiramos el humo de
la Central, aún nos queda el polvo de este destrozo paisajístico. Que impacta
negativamente en el paisaje y que todos los visitantes ven antes de llegar a
Maspalomas. Además sirve de escombrera y deposito de materiales de construcción.
Aquí nadie informa, ni se nos explica nada, y presagiamos que seguirán llegando
a la zona todos los equipamientos negativos que rechacen los demás municipios
hasta convertirse en la comarca trastero de la isla, a la entrada de Maspalomas,
gracias a la nula capacidad demostrada por nuestros representante locales. ¿A
alguien se le ocurre poner el retrete a la entrada de su casa?
Es patético que nos vengan hablando de beneficios, y puestos de trabajo, todavía
estamos esperando por los que nos prometieron por el vertedero y la central
térmica. Se benefician de la falta de información, y
de tener a muchos medios de prensa de
su lado que nos censuran
la difusión de nuestras acciones. Pero los habitantes del Sur estamos
informados y no nos van a engañar. Ahora queremos que se conciencie el resto de
los canarios.
Tomen nota del nombre de los responsables. De los que se declaran a favor y de
los que se callan. Graben lo que dicen, guarden lo que escriben. Identifíquenlos
ahora, porque después irán a esconderse. Ténganlo en cuenta dentro de 3 años
en las elecciones.
De todo esto ha surgido una cosa buena y es que cada vez hay más personas unidas
a nuestra lucha. Lo que tenemos claro es que un pueblo unido luchando contra una
injusticia, no puede ser vencido.
Gracias por venir y sepan que el Consejo Abierto de Vecinos de Castillo del
Romeral tiene memoria y no olvidará a quienes hoy han apoyado esta lucha. Allí
tienen unos vecinos, unos amigos, unos hermanos para cualquier lucha que
defienda una Canarias donde el eco de los que sufren y luchan resuenen en
sus barrancos y playas con la fuerza de un volcán.
Que cada pueblo, cada barrio, se active y erupcione en un río de lava vecinal
que marque el camino de su crecimiento y desarrollo, que fiscalice sus
instituciones, que supervise sus recursos y que motive la participación de los
ciudadanos.
¡ Ven, quiero oir tu voz!
Y si aún nos queda amor
Impidamos que esto muera.