DILWALE DULHANIA LE JAYENGE - OPINIÓN

 

Con una banda sonora pegadiza y memorable, con una historia clásica, y con unos actores que clavan sus papeles, esta película se convierte en un maravilloso entretenimiento para cualquier ocasión. La primera parte, como siempre, es la más entretenida, contienen escenas divertidísimas en las que Sharukh Khan se luce con sus muecas, su vitalidad y sus bailes, y en la que Kajol, blanco de casi todas sus bromas, hace de contrapunto ideal, formando una pareja con una química increíble, que aprovecharán más tarde en películas posteriores. Los números musicales aquí son cuatro: Mere Khwabon Mein ("Aquel que aparece en mis sueños"), interpretados por Simran al principio de la película, mientras vemos a Raj siendo un as en todo lo que hace. Ruk ja o dil deewane ("Detente, corazón salvaje"), cantado por Raj en un restaurante parisino, es un número muy divertido y con un ritmo pegadizo; Zara Sa Jhoom Loon Main ("¿Puedo tambalearme un poquito?") es un momento cómico a más no poder, con Simran correteando borracha por una ciudad suiza, mientras Raj va detrás de ella hasta que acaban los dos borrachos; y por último, Ho Gaya Hai Tujhko To Pyar Sajna ("Es amor lo que te ha pasado, cariño"), canción con la que ambos se van a sus respectivas casas mientras se dan cuenta que están enamorados.

En la segunda parte de la película se nota cómo cae el ritmo de la misma, pero aun así tiene sus momentos divertidos, y entrañables, como los encuentros en secreto de los dos protagonistas, las escenas entre Raj y Baldev, o los dos números musicales, vamos en cada escena en que salga Sharukh Khan. La canción Tujhe Dekha To ("Cuando te vi..."), leif-motiv durante toda la película, cobra vida con letra y voz y la escena en los campos de mostaza es una de las más hermosas de la película; Mehndi Laga Ke Rakhna ("No olvides pintarte con henna"), la canción de la fiesta de compromiso está muy bien coreografiada, en ella parece que sea Raj el novio, y Kajol con solo miradas (porque en el número no baila casi nada) consigue transmitir las emociones del personaje de forma maravillosa.

Si hay algo que no me acabó de gustar de la película fue el exceso de confianza de Raj al pensar que el padre de Simran la dejaría marchar con él, porque si no llega a ocurrir así, la pobre habría tenido que acatar las órdenes de su padre, todo por culpa de los valores de Raj y el convencimiento de que los padres saben qué es lo mejor para sus hijos aunque estos no estén conformes.

Ah y la pelea final en mi opinión sobraba, sin contar que está fatal hecha, con unos efectos sonoros que son la risa, y con unos planos tomados erróneamente pues se aprecia perfectamente cómo no se llegan a pegar y cómo reaccionan de forma fingida a los falsos golpes.

Pero por lo demás, es todo un clásico, una de mis películas favoritas.

 

Lalita - 31 de enero de 2005