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1-0 Sociedad Deportiva Narcea - Candás C.F.
3-1 |

Y lo peor acabó por llegar. Si ya tenía
un equipo justito el año anterior el Candás para circular por
Preferente, en 2000-2001 sencillamente los nuestros no tenían
equipo. Durante el verano de 2000, y por los motivos que fuesen,
causaron baja jugadores fundamentales que terminaron siendo
sustituidos por hasta doce incorporaciones procedentes del filial
rojiblanco de Segunda Regional. Los malos augurios que sembró el
equipo en pretemporada quedaron confirmados a las claras con el
inicio de competición, encajándose de salida siete derrotas
consecutivas que hundieron al Candás en el fondo de la tabla. Tan
verde estaba aquel equipo, que incluso la primera victoria del año,
pese a que fue por 5-2, tuvo su miga. El Candás obtuvo sus primeros
tres puntos a finales de octubre, ante el Berrón. Los nuestros
llegaron a ganar por 4-0 a falta de 22 minutos para el final del
partido, logrando entonces dos goles seguidos el conjunto visitante
y disponiendo inmediatamente de un penalti que de haberlo
transformado hubiera colocado el 4-3 en el marcador a falta de diez
minutos para el término del encuentro. De ridículo en ridículo el
Candás acabó la primera vuelta con seis miserables puntos y una sola
victoria, tocando fondo con el cambio de año, al encajar doce goles
en una semana tras las humillaciones del San Lázaro en Candás y del
Condal en Noreña.[ver]
Tras aquellos dos
partidos, y de forma sorprendente, las cosas cambiaron. Con 14
derrotas en 18 jornadas, quizás los jugadores entendieron que ya no
había objetivo deportivo alguno por el que luchar, que la
permanencia era inalcanzable y que todo pasaba simplemente por
terminar la temporada asegurando la supervivencia del Club en un año
penoso. Sin presión, el equipo hizo sudar tinta al Europa y al
Narcea en las visitas que ambos rindieron a Candás con el cambio de
vuelta, y logró una victoria en Santa Cruz ante el líder Gijón
Industrial que, vista la clasificación de la jornada precedente,[ver]
todavía hoy sólo puede
explicarse eludiendo cualquier presupuesto científico. Con la única
táctica de destruir en lo posible el juego del rival, y con una
carga adicional de orgullo y de moral tras ganar al líder, el Candás
encadenó dos victorias más superando de penalti en La Mata al filial
del Universidad, y al Santiago en Moreda con un gol a falta de 15
minutos para el final del partido. Salas y Navarro enfriaron la
reacción rojiblanca, aunque en Valliniello los nuestros dieron muy
buena imagen, encajando el gol de la derrota prácticamente en el
último suspiro de partido. Las jornadas ante Ribadedeva, Berrón y
Langreo "B" -rivales directos los dos últimos- le dejaron 7 puntos
de 9 a un Candás que se colocó sorprendentemente a dos de la
salvación.[ver]
Los puntos en juego
volvieron a ser
importantes, y el incremento de responsabilidad generó de nuevo un
descenso en el acierto del Candás a la hora de lograrlos. Los
rojiblancos regresaron sin nada de Andés tras un encuentro muy
igualado, jugaron después un partido absurdo ante un Hispano que
ganó en Candás como quiso y liquidaron sus opciones de permanencia a
la semana siguiente al perder 4-0 en Gijón ante el Ceares, que marcó
ya en el primer minuto de juego. Corsino fue destituido tras aquella
derrota, tomando las riendas del equipo Mero, que aunque debutó con
victoria ante el Praviano llegó a Candás con la única intención de
ir ganando tiempo para el año siguiente en Primera Regional. Hasta
el final de Liga, el San Lázaro tuvo tiempo de volver a humillar a
los nuestros el día en que logró matemáticamente el ascenso a
Tercera, y otro que pretendía acompañar a los de Oviedo a categoría
nacional, el Condal, hubo de esperar una semana más para hacerlo,
tras subírsele a las barbas en La Mata un Candás al que le empataron
el partido los de Noreña en el descuento. El cierre de Liga se
produjo en Nava, de donde el Candás se trajo los tres últimos puntos
de la temporada remontando un 1-0 y un 2-1 con tres goles en los
diez minutos finales de partido. |