CAPRICHOS ingenieros
Jesús de la Peña Hernández


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INGENIEROS INNOVADORES

PREÁMBULO

Nada más adecuado que la conmemoración del primer centenario de la Ingeniería de España para poner al día (al día de mañana, queremos decir) la Ingeniería conectada a la Innovación tecnológica.

Naturalmente, la ingeniería siempre ha sido innovadora, puesto que en eso consiste precisamente el ingenio. Lo que ocurre es que ahora la innovación se reviste de unas características realmente novedosas, si se permite la redundancia, y a ellas hay que hacer frente.

Antes, todo era muy estable: la riqueza, la miseria, el empleo, los productos, los beneficios, los negocios ...

Hoy ya no es lo mismo. Hay mucha volatilidad, incertidumbre, inseguridad, riesgo ... Competencia siempre hubo, pero la de ahora es despiadada. Los mercados están saturados y los negocios recurren a estrategias que nunca antes se operaron con la agilidad actual. A un mercado que no absorbe productos se le ofrece servicios y si no, productos "innovados", circunstancia ésta que habrá que analizar más cuidadosamente. En último caso, agotados otros recursos, los negocios se absorben unos a otros en una carrera loca y puramente especulativa.

Inmediatamente salta a la vista la paradoja: mercados saturados y negocios en dificultades conviven en el reino de la excesividad, de lo superfluo. Simultáneamente, y a su lado, el reino de la carencia, de la miseria y del abandono. Que también es volátil, pues se puede cambiar la precariedad por la indigencia en lo que tarda en pasar una sequía, una inundación o el señor de la guerra con sus huestes.

A pesar de todo, la Ingeniería no renuncia a su papel. Por eso es preciso clarificar conceptos y describir bien los términos al uso, no sea que alguno de ellos, de tanto emplearse, haya perdido el significado que siempre tuvo para el no iniciado.

Nos queremos detener, pues, en términos como investigación, desarrollo, innovación y sus compuestos combinados, así como en sus asociados ciencia, técnica y tecnología.

Para empezar, vemos que investigación y desarrollo van siempre tan pegados uno a otro como los ilergetes Indíbil y Mandomio. Del desarrollo no se habla si no es adherido a la investigación con un signo +, y sin embargo tiene vida propia. Es hora de desligar ambos conceptos por más que el diccionario de la RAE asocie a la investigación actividades tanto intelectuales como experimentales.

Por otra parte, el interesado en la doctrina investigadora casi nunca está seguro de si la innovación incluye a la investigación o es algo sobrevenido a ella.

Por todo ello vamos a tratar de sistematizar la cuestión en el siguiente cuadro. Nos resultará útil cuando analicemos las actividades de los Ingenieros Innovadores (II) ya que éstas se pueden asentar en una gran variedad de campos.

    DA LUGAR A ENRIQUECE A
LA SOCIEDAD
INNOVACIÓNESPECULATIVA
(1)
*INVESTIGACIÓN TEÓRICA DE UNA CONJETURA.

*DESARROLLO: EXPERIMENTACIÓN CIENTÍFICA O DE LABORATORIO.

UN CONOCIMIENTO
CIENTÍFICO
CIENTÍFICA
TECNOLÓGICA *INVESTIGACIÓN PARA AUMENTAR EL CONOCIMIENTO SOBRE ALGO.

*DESARROLLO TECNOLÓGICO, MEDIANTE TRANSFERENCIA TECNOLÓGICA DESDE UN CONOCIMIENTO HASTA EL PRODUCTO.

UN PRODUCTO O SERVICIO CONSUMIDORA

(1) Especular: Desarrollar ideas o teorías mediante reconsideración de un tema o de una materia, generalmente sin apelar a la experimentación o a la introducción de nuevos datos (Webster).
Como puede deducirse, el desarrollo es una actividad de validación del resultado de actuar, tanto sobre una conjetura como sobre un conocimiento.

Distinto es que las actividades de investigación y desarrollo se lleven a efecto, si se dan en coincidencia, a modo de vaivén y no siempre de forma lineal.

Otra cosa que se pone de manifiesto en el cuadro es el abuso que supone hablar de "productos innovados" o de innovaciones tecnológicas cuando en su raíz no existe casi nunca ningún conocimiento científico nuevo y sí, en cambio, un aligeramiento de prestaciones básicas (con frecuencia fiabilidades referidas a misiones menos exigentes), o un aumento de prestaciones superfluas que ya estaban "retenidas" en el diseño "anticuado". Todo ello para conseguir mayor rotación del inmovilizado y consiguiente aumento del beneficio.

El cuadro describe la innovación tecnológica abierta a distintos tipos de conocimiento. Si se trata de un conocimiento científico tendremos una innovación radical, pero eso no será lo habitual. Lo corriente será encontrarnos con innovaciones que vienen determinadas por la prisa para reducir inventarios, rotar productos de almacén, y en definitiva rotar el capital. La prisa no nos da tregua, no nos permite esperar hasta tener consolidado el próximo conocimiento científico.

Y como hay que guardar las formas, se sigue diciendo que la innovación tecnológica parte de un conocimiento. Pero de un conocimiento que no es científico casi nunca. Puede tratarse de conocimiento del mercado o conocimiento de las nuevas formas de organizarse. Son las que se llaman innovaciones incrementales.

Hay que temer que en esas estamos cuando hablamos de "la Sociedad del Conocimiento". Porque la sociedad consumidora que se beneficia de esas innovaciones, tampoco necesita mucho conocimiento: lo que sí necesita es mucho "procedimiento", es decir debe acordarse de qué botón ha de pulsar antes de tal otro para acceder a la rutina deseada.

Y menos mal si la innovación incremental incorpora algo de tecnología, porque en muchos casos, lo único aparentemente novedoso es su publicidad.

Hemos de ser realistas. Cuando en los años 60 del siglo XX los informáticos eran dominantes, ellos mismos hablaban de "pantallas inteligentes" y "pantallas tontas". Las primeras usaban Cobol y Fortran para sus programas y en las otras se seguían procesos rutinarios.

Que hoy nuestra sociedad esté inundada de pantallas no quiere decir que rebose conocimiento. Sería bueno conocer la proporción de pantallas que tenemos hoy. Porque es evidente que ab initio, es decir, en el límite inicial, la razón tendía a infinito a favor de las pantallas inteligentes.

Estas consideraciones, que no son gratuitas, nos llevan de la mano a acercarnos a las definiciones de ciencia, técnica, etc. que antes quedaron pendientes.

La literatura al uso dice de la Innovación tecnológica que surge tras la utilización de la tecnología como medio para introducir un cambio en la empresa.

Pero, qué es la tecnología? Resumiendo mucho diríamos que es un conjunto de técnicas. Y la técnica? Aquí no hay mucho que resumir porque su propia definición ya es resumen: conjunto de procedimientos y recursos de que se sirve una ciencia o un arte.

Avanzando más nos encontramos con nuevos eslabones de la cadena: Ciencia es el conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento. Y, por fin, conocimiento es el resultado de averiguar.

Con todo esto no se quiere negar el hecho de que existe un avance tecnológico real que es el motor de la globalización y de las nuevas apetencias de los clientes. Lo que sí parece excesivo es pensar que son estos, es decir la sociedad que los sustenta, los poseedores de la ciencia, de la técnica y de la tecnología.

Esta sociedad es, a lo sumo, una sociedad procedimental y, por tanto, cada vez más ajena a la existencia de los eslabones primeros de la cadena intelectual, pero interesa halagarla para así poder seguir vendiéndole cosas.

Sin embargo, la sabia combinación de innovaciones radicales e incrementales hace que no haya nada que oponer a la mejora continua de productos y de empresas, esté esa mejora enfocada hacia la calidad (tomada en el sentido más amplio, es decir, incluyendo la calidad del diseño) o la productividad. Todo lo contrario. Las innovaciones incrementales y radicales deben sucederse siguiendo la razonable y benéfica filosofía del Kaizen y entonces darán frutos a las empresas y suscitarán el reconocimiento de los consumidores. Ello ocurrirá cuando el usuario aprecie la innovación por el valor que tiene y no por lo que una publicidad frívola pueda sugerir.

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