Pues bien, Encarnación Huerta comienza y termina su libro Des-concierto con varios caligramas de este tipo. Veamos un par de ellos:
EN EL RINCÓN DE LUZ QUE EL SUEÑO DEJALos versos, que nos conducen al vértice Dios, producen además al lector, que naturalmente está viendo la imagen, la sensación de estarse cayendo por la pendiente. En este otro:
se arropa la memoria-paloma
y, cuando inicia el pie su baile
sobre los secos asfaltos,
trizas se hacen las alas
con largo crujido.
Por la pendiente
de la sombra
desnuda
llora
Dios.
YO: hueco,también se aprecia una progresión desde el Yo al bosque celeste. Asimismo se presenta un camino-rail posible que nos hace progresar por los versos según consumimos hipotenusa. Es en El atrio de la mariposa, también, donde encontramos a Encarnación Huerta haciendo frecuentes ejercicios de paranomasia. Esta técnica es muy apreciada por los creativos que extraen de ella una sustancia muy útil, especialmente para la creación en grupo. Recuerdo ahora a un buen amigo mío y excelente inductor creativo que en sus sesiones de brain-storming solía animar al grupo con este motto: "pala, ala, ¡hala!" que sugieren el trabajo, el vuelo de la imaginación y el aliento del entusiasmo.
condena,
soledumbre.
Yo sin ti-tú.
Fonaciones rojas
cuando la mitad llama
y logra el milagro pleno:
la comunión. Raíl posible
hacia el bosque celeste, dotado
con nuestras primigenias transparencias.
Encarnación Huerta aprovecha la ocasión del hallazgo creativo para introducir una rima interna en medio de un poema que no la tiene externa. Algunos ejemplos:
Todas las voces
y en ninguno de nuestros laberintos
falta la referencia
del fluido florido querido.
No te extrañe, hermano mío,Estos últimos versos me llevan a una última consideración formal: ese exclavo no es el esclavo corriente medio desnudo, con grilletes, y herramientas de trabajo duro en sus manos. La s ha sido sustituida por una equis que, llevada a formar la preposición latina nos conduce a la idea de libertad. Encarnación Huerta se refiere en esos versos precisamente a la estructura de las palabras. No las quiere ver clavadas en régimen inmanente; quiere su libertad, y de ello da fe su propio ejemplo.
que el lenguaje dispar se me dispare. Medita su estructura
antes de convertirse
en clavo exclavo
...........................
También muy en la línea de la mejor práctica creativa (aumentar, disminuir, invertir, trasponer, eliminar, añadir, girar, anteponer, etc. etc.), a Encarnación Huerta le gusta jugar con las palabras: destrozarlas, recomponerlas, adjuntarlas, cortarlas, etc. Con ello logra efectos vistosos, originales o profundamente creativos.
Así, en la entradilla que pone a la primera parte de El atrio de la mariposa y que titula Hacia el segundo espacio, nos dice:
recibí la noticia:Aquí Encarnación Huerta juega con la predestinación, el destino final al que guía el pastor.
el pre-destino,
y lo acepté con fe.
En este otro ejemplo que recoge los últimos versos del poema Hoy que la primavera es invencible nos dice Encarnación Huerta:
Mis palabras suscitanCon este a-hora consigue expresar de una vez ahora y siempre jugando con el prefijo privativo a.
aros y auras concéntricas
en mapas sin espejos
del a-hora.
Pero todo esto no es una improvisación. Encarnación Huerta ha estudiado la filosofía del lenguaje de Wittgenstein y deja constancia de ello en su poema Te escuchamos, Wittgenstein, también de El atrio de la mariposa.
Antes hablaba yo de la adhesión de Encarnación Huerta en su obra, a la cábala. Sabido es que ésta es de origen judío y que está asociada a la interpretación que los iniciados pueden hacer a los Libros Sagrados.
Los tres últimos versos de la primera estrofa nos dicen:
El futuro del hombreY la última estrofa:
está condicionado
por proceso numérico verbal.
Wittgenstein ¿intuyeron
tus antepasados judíos
que en Viena iniciarías
un proyecto iniciático?
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