La mano que nos salva de la muerte,
si hacia el abismo la fatiga empuja,
es pura vida que el deseo estruja
cual si fuera valiente sin ser fuerte.Ya no escucho tu voz del rostro inerte
en toda la extensión de esta cartuja.
Tan sólo aquella noche una burbuja
que Dios llevó consigo a mejor suerte.Así como el sarmiento viejo y tosco,
precisabas de un gesto a veces hosco
para engendrar el zumo de la fiesta.Si arrancas la cosecha de tus días,
déjanos la esperanza que tenías
como cayado en la empinada cuesta.
Los huesos asomados a tu cara
denuncian que tenemos calavera,
descubierta al llegar a la frontera
pero objeto de amor de quien amara.Los devaneos de tu mente clara
descubren el no ser y el ser que espera
en la presencia de esta luz postrera
que oscilante, vacila y nos ampara.¡Morir ..., dormir! ¡Dormir! ... ¡Tal vez soñar!
rondándonos está siempre el problema,
tejiendo y destejiendo en el telarsólo por demostrar un teorema
acuciante y difícil tan sin par,
... que de nada aprovecha estratagema.
Sentencia popular que dictamina
tener la cualidad de agradecido
aquel que previamente es bien nacido,
no declara con ello qué imagina.Si es mal nacido quien engendra ruina
y hace memoria con el mal vivido,
será que en corazón de bien nacido,
el agradecimiento sí germina.Quien es agradecido el bien dispensa
sin calibrar el bien que recibió,
que obrar así será su recompensa.Nuestro entorno se alegra, pues nació
quien nada tuvo nunca por ofensa
y daba gratitud mientras vivió.
Sobre el cielo sustentas tu belleza
con alas de zancadas ondulantes
que dibujan piruetas elegantes
exhibiendo con gracia tu destreza.Fuerte pico amarillo es tu rareza,
junto con negras plumas gobernantes
que el vuelo reorientan, dominantes:
así el blanco del cuerpo se adereza.Un blanco que no manchas con tu oficio
pues del aire una fiesta tan brillante
es sólo pasatiempo en beneficiode la cara armonía circundante:
que belleza va unida al sacrificio
de limpiar la bahía en mar menguante.
De fantasmas poblose el bosque entero.
Con brazos extendidos en hilera,
moteados de blanco por afuera,
festejaban febriles por enero.Un águila de altura y mirar fiero
vigila demostrando que quisiera
con ello, se abreviase aquella espera
de la presa que aguarda en el sendero.Tranquilos se quedaron los de blanco
cuando uno se enteró que el negro pino
era sombra de un águila en el tranco,y el negro de la sombra en el camino,
vio que un tronco de plátano era manco.
Fantasía del bosque: Ese es tu sino!
Cualquier hombre es un ser esperanzado
cuyos días transcurren deseando,
temores y esperanzas conjugando
por no encontrarse su reloj ... parado.Los surcos en el cielo de un arado
son huella que se ve de cuando en cuando
si todo lo que estamos esperando
fuera don concedido por el hado.Toda fe es alimento de esperanza,
y pues que sin creer no hay vida mía
yo las tengo a las dos en semejanza.Así, con la ilusión que en mí latía
construyo mi futuro en confianza
que espera es recompensa, cada día.
La chispa de tu vida me estremece
y expresa tu silencio que silencia
las alboradas de tu eterna ausencia
en mi desasosiego que ya crece.Te espero en el temor que se adormece
transcurriendo minutos de paciencia
envueltos en tu imagen de excelencia
que me hago cada día que anochece.Excelencias que pinto a mi manera
sin contar con tu genio ni tus genes
que marcarán tal vez tu vida entera.En cualquier caso, Clara, pues que vienes,
sea cual sea el hado que te espera,
nuestro cariño ceñirá tus sienes.
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