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La fig. 2 representa el plano croquizado de un complicado tubo de 12 tramos. Como se ve, la técnica de representación es la misma que puede emplearse para dibujar la carcasa fundida de una caja de cambios o una palanca estampada: alzados, plantas, abatimientos, secciones, cambios de plano, etc. Todo menos los cinco parámetros característicos de un tubo acodado en el espacio. Estos, en cambio, debidamente alojados en la forma de un tabulado, ocupan menos espacio que el sello de la fig. 2.

Fig 2.

Y todo como consecuencia de la rutina y las normas, que sirven para perpetuar aquella si no se mantienen adecuadamente vigiladas. Algo parecido ocurre con las leyes y los delitos que van por delante de ellas.

Manos a la obra

Los hombres del taller de prototipos siguieron confeccionando los tubos como antes, pero en vez de dárselos a los delineantes para que los croquizaran, fueron enseñados por los proyectistas a obtener sus 5 parámetros básicos y a disponerlos en forma tabulada. Ver Figs. 3, 4, 5, 6, 7 y 8.

Fig. 3 Marcado de tangencias Fig. 4 Medición de tramos rectos
               
Fig. 5 Medición de los ángulos de quiebro α Fig. 6 La diagonal entre extremos
               
Fig. 7 Verificación de los ángulos β. Fig. 8 La doble roldana puede producir ángulos α en el sentido + o en el -

La oficina técnica lanza esos tabulados como documentación oficial para que procesos y producción actúen.

De esta manera ya estábamos en condiciones de pararle el golpe a la prisa. Sin embargo en la oficina técnica habríamos de seguir trabajando para que en ella se produjera la información tubularia completa sin supeditación al taller de prototipos. Pero esto, que era más complejo, podría hacerse con cierta tranquilidad. Se trataba en definitiva de explotar aquella circunstancia desaprovechada: la de las coordenadas de los vértices.

TABULACIÓN

Fig.9 Tabulado de un tubo de 10 tramos.

La columna no 1 registra el número de orden n de los tramos rectos L0 (columna no 7 que indica esas longitudes rectas). Asimismo sirve para numerar por orden los ángulos de plano β: Si existen n tramos rectos en el tubo, no habrá más que n-2 ángulos de plano β. Estos ángulos β se alojan en las columnas 5 ó 6.

Por ejemplo, convenimos en llamar β3 al ángulo que hay que girar el tubo completo en torno del tramo 3 para deducir el ángulo que forman los planos de los tramos 2-3 y 3-4.

Los ángulos de quiebro α se insertan en las columnas no 3 ó 4. Existen n-1 ángulos α. Convenimos en llamar α1 al primer ángulo α, es decir, al situado entre los tramos 1 y 2, y así sucesivamente.

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