| |
Yo aprendí
- que no puedo exigir el amor de nadie.
Apenas puedo dar buenas razones para que gusten de mí, y tener
paciencia para que la vida haga el resto;
- que a pesar de que ciertas cosas
puedan ser importantes para mí, hay personas a quienes no interesan,
y jamás conseguiré convencerlas;
- que puedo pasar años construyendo una
verdad, y destruirla en apenas unos segundos.
Yo aprendí
- que puedo usar mi seducción durante
unos quince minutos, pasados los cuales tengo que saber de qué estoy
hablando;
- que puedo hacer algo en un minuto y
tener que responder por ello el resto de mi vida;
- que así como por más que un pan se
corte en rebanadas, este pan continúa teniendo dos caras, lo mismo se
aplica para todo lo que cortamos de nuestro camino.
Yo aprendí
- que tardaré mucho en transformarme en
la persona que quiero ser, y debo tener paciencia;
- que puedo ultrapasar los límites que
yo mismo me coloqué;
- que tengo que escoger entre controlar
mi pensamiento o ser controlado por él.
Yo aprendí
- que los héroes son personas que hacen
lo que creen que deben hacer en un determinado momento,
independientemente del miedo que sientan;
- que perdonar exige mucha práctica;
- que hay mucha gente que me aprecia
pero que no consigue expresarlo.
Yo aprendí
- que en los momentos más difíciles, la
ayuda vino justamente de aquella persona que yo pensaba que iba a
intentar perjudicarme;
- que puedo estar furioso, pues tengo el
derecho de irritarme, pero no tengo el derecho a ser cruel;
- que jamás puedo decir a un niño que
sus sueños son imposibles. Será una tragedia para el mundo si consigo
convencerlo de eso.
Yo aprendí
- que mi mejor amigo me hará daño de vez
en cuando, y tengo que acostumbrarme a ello;
- que no es suficiente ser perdonado por
los otros; tengo que perdonarme yo primero;
- que no importa cuánto esté sufriendo
mi corazón, el mundo no se detendrá por causa de eso.
Yo aprendí
- que las circunstancias de mi infancia
son responsables por lo que soy, pero no por los caminos que elegí
siendo adulto;
- que en una pelea, tengo que decidir de
qué lado estoy, aun cuando no quiera verme envuelto en ella;
- que cuando dos personas discuten no
quiere decir que se odien. Y cuando dos personas no discuten no
significa que se amen.
Yo aprendí
- que por más que quiera proteger a mis
hijos ellos sufrirán y yo también sufriré, pues eso forma parte de la
vida;
- que mi existencia puede cambiar para
siempre en pocas horas por causa de personas desconocidas;
- que los diplomas en la pared no me
hacen ni más respetable ni más sabio.
Yo aprendí
- que la palabra “amor” pierde su
sentido cuando es usada sin criterio;
- que ciertas personas se van para
siempre pase lo que pase;
- que es difícil trazar una línea entre
ser amable, no herir a las personas, y saber luchar por las cosas en
las que creo.
Anónimo
|
|
|
|