Sólo el tiempo es bien nuestro.

 

 

 

Todas las cosas, Lucilio, en realidad nos son extrañas sólo el tiempo es bien nuestro: la Naturaleza nos puso en posesión de ésta única cosa, fugaz, resbaladiza, de la cual  todo aquel que se lo propone puede desposeernos. Y es tanta la estulticia de los mortales, que todos nos creemos obligados al agradecimiento por aquellas cosas pequeñas y despreciables, de cuya pérdida nos podemos recuperar, pero no nos creemos en deuda por haber recibido el tiempo, que es la única que, ni agradeciéndola, podríamos ganar de nuevo
 

Séneca

 
 
 
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