Dice el maestro:
Si recorres el camino de tus sueños, comprométete
con él. No dejes la puerta de salida abierta, con la disculpa de: "Esto no es lo
que quería".
Esta frase guarda en si misma la semilla de la
derrota.
Asume tu camino. Aunque tengas que dar
pasos inciertos, aunque sepas que puedes hacer mejor lo que estás haciendo. Si
aceptas tus posibilidades en el presente, con toda certeza, mejorarás en el
futuro. pero si niegas tus limitaciones jamás te librarás de ellas.
Afronta tu camino con coraje, no tengas miedo de
las criticas de los demás. Y ,sobretodo. no te dejes paralizar por tus propias
criticas.
Dios estará contigo en las noches de insomnio, y
enjuagará las lágrimas ocultas con Su amor.
Dios es el Dios de los valientes.