El matrimonio.
 
     
 

Vosotros nacisteis juntos, y juntos permaneceréis incluso cuando las alas blancas de la muerte terminen con vuestros días - porque continuaréis unidos en la memoria silenciosa de Dios.
     Pero que haya espacio entre los dos. Que el viento de los cielos pueda pasar entre vuestros cuerpos.
     Amad, pero no transforméis vuestro amor en atadura.
     Que uno llene el vaso del otro, pero que jamás beban del mismo vaso.
     Cantad y danzad, estad alegres, pero que cada uno mantenga su independencia; las cuerdas de un laúd están solas, aun cuando vibren con la misma música.
     Entregad vuestro corazón, pero no para que vuestro compañero lo posea - porque sólo la mano de la Vida puede contener corazones enteros.
     Estad juntos, pero no demasiado juntos...

Khalil Gibran

 
 

Página principal