|
|
-
Me concedo a mí mismo el
permiso de estar y de ser quien soy, en lugar de
creer que debo esperar que otro determine dónde yo
debería estar o cómo debería ser.
-
Me concedo a mí mismo el
permiso de sentir lo que siento, en vez de sentir lo
que otros sentirían en mi lugar.
-
Me concedo a mí mismo el
permiso de pensar lo que pienso y también el derecho
de decirlo, si quiero, o de callármelo, si es que así
me conviene.
-
Me concedo a mí mismo el
permiso de correr los riesgos que yo decida correr,
con la única condición de aceptar pagar yo misma los
precios de esos riesgos.
-
Me concedo a mí mismo el
permiso de buscar lo que yo creo que necesito del
mundo, en lugar de esperar que alguien más me dé el
permiso para obtenerlo.
ESTOS CINCO PERMISOS
ESENCIALES CONDICIONAN NUESTRO "SER PERSONA"
|
|
|
|
|