DE OTRAS FUENTES
OBJETOS
EXTRAÑOS
Por su
evidente interés, reproducimos a continuación el texto
«OBJETOS EXTRAÑOS»,
original de Eduardo Cuadrado, aparecido en el número 147 de
Avión Revue, dentro del artículo:
«DEFENSOR DE LA SOBERANÍA. GRUPO CENTRAL
DE MANDO Y CONTROL AÉREO»
No siempre que un avión despega en scramble (de inmediato) consigue la identificación del posible enemigo.
Aquí narramos tres casos de los denominados OVNI que el Ejército del Aire acaba de desclasificar como secretos.
Uno es más que conocido, los otros no tanto. Se trata de los pocos casos a los que no se ha conseguido encontrar explicación razonable.
El día 11 de noviembre de 1979, un avión Caravelle de la compañía española TAE, en vuelo desde Palma de Mallorca a Tenerife, aterrizó en el aeropuerto de Valencia a las 23.45.
El comandante de la aeronave tomó esta decisión ante la presencia de unas luces rojas que manteniéndose siempre a su lado izquierdo, le acompañaron durante varios minutos.
Estas luces fueron observadas a su vez por diferentes testigos desde tierra, muchos de ellos personal que trabajaba en la base aérea de Manises (controladores, pilotos, especialistas, etc.).
Pocos minutos antes del aterrizaje del Caravelle, un avión Mirage F-1 despegaba de la base aérea de Albacete, controlado por Pegaso (indicativo de control de tierra). El avión se dirigió a la zona de Valencia.
El piloto observó a su vez distintas luces, pero no pudo acercarse a ellas lo suficiente como para poder determinar su naturaleza. Al mismo tiempo pudo apreciar numerosas interferencias en su radio, así como señales en el sistema de alerta de su avión (este sistema indica al piloto si existe algún radar que está iluminando su propio avión).
Fue casi una hora y media de vuelo nocturno, persiguiendo luces que nunca se alcanzaban, sin ningún eco en las pantallas de radar, con incómodas interferencias en las comunicaciones de radio y continuas señales en el sistema de alerta. Una situación realmente fuera de lo normal y que pudo superarse gracias al entrenamiento y a la sangre fría de los que en ella participaron.
El día 17 del mismo mes (noviembre 1979), debido a la aparición en la pantalla del controlador de Pegaso de un eco desconocido, se dio scramble (despegue inmediato) al avión de alarma de la base de Albacete. El Mirage F-1 despegó a las 17.55 dirigiéndose a continuación a la zona por la que presumiblemente entraría el objeto desconocido.
Mientras tanto el eco desaparecía intermitentemente de la pantalla hasta que repentinamente desapareció por completo. El avión realizó varias órbitas tratando de descubrir el objeto sin resultado positivo.
De regreso a Albacete el piloto observó tres luces que formaban un triángulo isósceles. Puso rumbo hacia el centro del triángulo con intención de identificarlas, pero después de haber recorrido más de 150 km y viendo que la distancia no disminuía, decidió regresar a la base.
Mientras volaba tratando de alcanzar su destino, unas voces infantiles que reían se dejaron oír en sus auriculares, diciendo: Hola, ¿cómo estás?. Hola.Hola.. Estas voces se oyeron durante treinta segundos en la frecuencia en la que en esos momentos utilizaba el avión. Sin lugar a dudas fue una experiencia inolvidable para el piloto.
Y finalmente, once días después, el 28 (de noviembre 1979), a las 03.30, el control civil de Madrid comunicó al SOC (Centro de Operaciones de Sector) de Torrejón que varios testigos estaban observando dos objetos extraños encima de Madrid.
La noticia estaba siendo transmitida por Radio Nacional. Después de confirmar por medio de los distintos EVA (Escuadrones de Vigilancia Aérea) la existencia de los citados objetos, se dio scramble (despegue inmediato) al avión de alarma de Torrejón.
El F-4 despegó poco más tarde, a las 04.35, para hacer un reconocimiento de la zona. Durante el vuelo el piloto pudo observar la aparición de distintos ecos en su pantalla de radar, así como diversas señales en el sistema de alerta de su avión. Pero nada le permitió identificar el o los posibles objetos.
Los dos primeros casos fueron, en su día y con posterioridad, extensamente comentados por la prensa y por varios autores del tema.
Es menos conocido el suceso del 28 de Noviembre (a las 03.30 horas), aunque el autor del artículo de Avión Revue sólo se refiere a lo protagonizado por el avión F-4.
Por nuestra parte debemos añadir que durante todo ese día hubo una extraña actividad en los cielos españoles.
En el archivo del CEI disponemos de información procedente de diversas fuentes periodísticas referida a OVNIS vistos en Cádiz, Castro Caldelas (Orense), Granada y en las poblaciones circundantes, y finalmente sobre la Sierra de Ricote (Murcia).
En esos lugares un buen número de personas atestiguaron la presencia repetida de luces y objetos en esos cielos a lo largo de varias horas.
En lo referente a la conversación infantil captada por el piloto, es de suponer que se trató de alguna interferencia con una línea telefónica.
PERE REDON
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