UN OVNI PERSEGUIDO
POR EL INTERIOR DE GUIPÚZKOA

 

«Hace 15 años veían OVNIs. Hemos avanzado. Hace quince años la gente hubiera exclamado que había visto un ovni en el cielo», asegura Félix Ares.

La confusión, en muchos casos por pura sugestión, entre fenómenos naturales y «avistamientos» de naves extraterrestres ha sido recurrente.

En un trabajo publicado en Internet por Juan Carlos Victorio, se recuerda que el 12 de junio de 1974, un objeto brillante atravesó el cielo vasco, pero no era más que la estela de un misil balístico MSBS.

Los «avistamientos» de naves proliferaron durante los convulsos años de la transición al albur de la credulidad, la ignorancia o la deliberada mala fe; en agosto de 1976 una familia de Bilbao grabó el sonido de un ovni que luego resultó ser el canto de un sapo partero.

Las apariciones cayeron en picado durante la década de los 80, si bien hubo algún caso que levantó una gran polvareda, como el ocurrido durante la noche del 11 de julio de 1985, cuando entre Antzuola y Brinkola se avistó un objeto no identificado en cuya persecución se afanaron policías, vecinos y periodistas. Era el planeta Júpiter.
 

El DIARIO VASCO
 Martes, 6 de enero de 2004

 


En la noche del 10 al 11 de julio del año 1985, se dio un notorio caso de sugestión colectiva en la provincia de Guipúzkoa.

Todo comenzó con una llamada telefónica anónima, a El Diario Vasco, realizada sobre las diez y media de la noche:

«Aunque lo parezca, no le estoy tomando el pelo, tome nota: estoy viendo un OVNI encima mío, sobre una gasolinera cerrada que se encuentra en la carretera de Urnieta, entre Hernani y Tolosa».

Tras recibir esta llamada, la Redacción del periódico se puso en contacto con la central de la DYA (1) para que todas sus unidades móviles comprobaran la certeza del fenómeno.

Tras unas horas de calma y con un cielo estrellado, hacia las doce de la noche una ambulancia de la DYA, instalada en el barrio del Antiguo, en Antzuola, llama con insistencia a la central de San Sebastián:

«aquí la unidad móvil de Antzuola, estamos perplejos, tenéis razón, hay aquí una cosa rara en el cielo, una luz que se hace grande por momentos para volverse luego pequeña. ¿Qué hacemos?».

Desde la central le contestan:

«Seguid a esa luz hasta donde os lleve» (2).

La ambulancia inicia la persecución del OVNI subiendo el puerto de Descarga. Antonio, veintisiete años,
un joven sereno y decidido, apretó el acelerador con desgana:

«eso no puede ser un OVNI, será cualquier avión o aparato raro; en San Sebastián están locos».

Dentro de la ambulancia, Pello, Arantzi y Errarte se resignaban a perseguir "no se sabe qué".

Durante la subida, los ocupantes miraban al cielo sin ver nada:

«Mientras duró la subida no vimos nada, fue cuando bajamos hacia Urretxu cuando confirmamos la primera impresión. Efectivamente, allí había algo raro, lo podíamos ver a la perfección. Era como una bola, un círculo que crecía y bajaba, palpitaba, incluso cambiaba de forma. En un momento dado, se alejó a velocidad vertiginosa».

La ambulancia siguió descendiendo el puerto intentando no perder al OVNI, como comentaba Pello:

«estábamos un tanto asustados, o nerviosos, en fin, no sé. Nunca habíamos visto algo parecido, y de golpe, tan claro frente a nosotros...».

En el cruce de Zumarraga con Legazpia volvieron a ver la extraña luz y la procesión tras el OVNI engordaba, ya que a la ambulancia de la DYA se sumó la del puesto de la Cruz Roja, ubicado en el citado cruce.

La comitiva siguió al OVNI hasta la localidad de Legazpia. Los legazpiarras comenzaron a arremolinarse en la plaza del Ayuntamiento mirando al cielo y observando al extraño objeto.

Mientras, DYA y Cruz Roja, y ahora también la Ertzainza y Policía Municipal, deliberaban qué hacer:

«A nosotros -nos cuenta Antonio, de la DYA- se nos ocurrió encender las luces rotativas de la ambulancia, por ver si los atraíamos. Y allí nos tienes a todos, con la cabeza pegada a la nuca, la vista puesta en el cielo y la ambulancia lanzando destellos a aquel objeto, sin que se dignara respondernos».

La comitiva, convertida en una procesión considerable al unirse nuevos efectivos, coches particulares de Zumarraga (desde donde también se divisó el OVNI), Legazpia e incluso de San Sebastián, se dirigió al pantano de Barrendiola, en Brinkola.


Recorrido de la comitiva perseguidora y azimut del planeta Júpiter
según iba transcurriendo la madrugada.


Para entonces, la madrugada, la radio contaba en directo lo que estaba sucediendo y se recibían llamadas desde todas partes de la provincia diciendo que también «ellos» veían el OVNI.

Un experto en astronomía se acercó hasta el pantano y señalaba que lo que se veía era el planeta Júpiter.

Antonio y Pello, dos de los miembros de la ambulancia de la DYA que persiguió al OVNI hasta las cinco de la madrugada, aseguran que el objeto:

«No era Júpiter, sino algo tripulado o por lo menos extraño a lo que conocemos en la tierra.
No pudimos confundirlo con una estrella porque el cielo se encontraba despejado y comparando con el resto de astros que se encontraban a su alrededor no había ninguna semejanza.
Hay otro hecho fundamental a tener en cuenta, aquello se movía con rapidez, mientras lo perseguimos cambió de posición en breves instantes, a velocidades no reproducibles por ningún aparato terrestre.
Lo que vimos esa noche no tiene explicación.
Y que nadie piense que estamos locos, hay cientos de personas en la provincia que lo pueden testificar».

El Diario Vasco se puso al habla con los observatorios de Monte Igueldo, Aranzazu, los aeropuertos de Fuenterrabía, Sondica y ninguno observó anomalías sobre el cielo en las horas indicadas (desde las 00:00 hasta las 5 horas).

Para más seguridad, el centro de observación por radar de Paracuellos del Jarama, en Madrid, tampoco detectó nada extraño en toda la zona de cobertura de sus instrumentos.

Esa noche había en el cielo un astro, más brillante de lo habitual y destacando sobre todos los demás: Júpiter.

El orto del citado planeta se produjo, el día 10 de julio, a las 23:08 horas (HL) y su ocaso, a las 9:02 horas del día 11.

A las 00:00 horas del día 11 de julio (cuando se comenzó a ver el OVNI), jueves, tenía una altura sobre el horizonte de 7.81°, un azimut de 302.35° (SE) y una magnitud de -2.7.

En mi opinión, el OVNI, que levantó tanta expectación y fue perseguido durante esa madrugada, era el planeta Júpiter (un servidor también estuvo observando el cielo durante esa madrugada y la luz brillante, que se veía en el firmamento, era el citado planeta).

Las unidades móviles de la DYA ya estaban alertadas de que un extraño aparato merodeaba por los cielos guipuzcoanos y, por lo tanto, estarían prestando una atención especial, no habitual en ellos, en el firmamento.

Cuando Júpiter, con un brillo muy superior al que suele mostrar generalmente, por encontrase en esas fechas cerca de su oposición (3), empezó a asomar por el horizonte SE, enseguida llamó la atención de la unidad móvil de Antzuola.

La ambulancia, al iniciar la persecución del OVNI, tomó la carretera que se dirige hacia el puerto de Descarga, que como se puede apreciar en el mapa tiene una orientación NO-SE aproximadamente. O lo que es lo mismo, tenían a Júpiter de frente.

A partir de aquí se produjo el efecto "bola de nieve" y lo que al principio era una luz que podía ser cualquier cosa, al final se convirtió en un aparato tripulado, desconocido en la tierra y sin explicación.

Los astros se desplazan por la bóveda celeste, aparentemente, de este a oeste y con el transcurso del tiempo, Júpiter se iba acercando al sur. Si miramos el mapa adjunto, la carretera desde el cruce de Antzuola con la de Zumarraga-Legazpia hasta el pantano de Barrendiola, la orientación es prácticamente sur.

Por esa razón la comitiva perseguidora tomó esa dirección, para no perder la pista del planeta Júpiter. Los cambios de tamaño y forma del OVNI, cambios de posición, movimientos y paradas son ilusiones, de sobra conocidas, provocadas por pequeñas nubes, por las curvas de la carretera y porque los testigos estaban en movimiento.

Cuando se movían, el OVNI se movía. Cuando se paraban, el OVNI se inmovilizaba, etc.

Conclusión: Patente caso de sugestión colectiva, donde participaron asociaciones de ayuda en carretera, policías, radio, prensa y particulares inmersos en una increíble persecución del planeta Júpiter. Por otra parte, este caso resulta muy didáctico y ayuda a entender otras observaciones similares.

JUAN CARLOS VICTORIO URANGA

Notas
(1)
- Asociación de ayuda en carretera.
(2) - Información obtenida del recorte de prensa: «Un supuesto OVNI recorrió el interior de Guipúzcoa»
       El Diario Vasco, viernes 12 de julio de 1985, Pág. 9.
(3) - Distancia mínima del planeta a la Tierra.

 

SUMARIO BOLETÍN Nº35
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