UN OVNI PERSEGUIDO
POR EL INTERIOR DE GUIPÚZKOA
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«Hace 15 años veían
OVNIs. Hemos avanzado. Hace quince años la gente hubiera exclamado que había visto un
ovni en el cielo», asegura Félix Ares. El DIARIO VASCO |
En la noche del 10 al 11 de julio del año 1985, se dio un notorio caso de
sugestión colectiva en la provincia de Guipúzkoa.
Todo comenzó con una llamada telefónica anónima, a El Diario Vasco, realizada
sobre las diez y media de la noche:
«Aunque lo parezca, no le estoy tomando el pelo, tome nota: estoy viendo un OVNI
encima mío, sobre una gasolinera cerrada que se encuentra en la carretera de Urnieta, entre Hernani y Tolosa».
Tras recibir esta llamada, la Redacción del periódico se puso en contacto con la
central de la DYA (1) para que todas sus unidades móviles comprobaran la certeza
del fenómeno.
Tras unas horas de calma y con un cielo estrellado, hacia las doce de la noche
una ambulancia de la DYA, instalada en el barrio del Antiguo, en Antzuola, llama
con insistencia a la central de San Sebastián:
«aquí la unidad móvil de Antzuola, estamos perplejos, tenéis razón, hay aquí una cosa rara en el cielo,
una luz que se hace grande por momentos para volverse luego pequeña. ¿Qué
hacemos?».
Desde la central le contestan:
«Seguid a esa luz hasta donde os lleve»
(2).
La ambulancia inicia la persecución del OVNI subiendo el puerto de Descarga. Antonio, veintisiete años,
un joven sereno y decidido, apretó el acelerador con desgana:
«eso no puede ser un OVNI, será cualquier avión o aparato raro; en San Sebastián están locos».
Dentro de la ambulancia, Pello, Arantzi y Errarte se resignaban a perseguir "no
se sabe qué".
Durante la subida, los ocupantes miraban al cielo sin ver nada:
«Mientras duró la subida no vimos nada, fue cuando bajamos hacia Urretxu cuando
confirmamos la primera impresión.
Efectivamente, allí había algo raro, lo podíamos ver a la perfección. Era como
una bola, un círculo que crecía y bajaba, palpitaba, incluso cambiaba de forma.
En un momento dado, se alejó a velocidad vertiginosa».
La ambulancia siguió descendiendo el puerto intentando no perder al OVNI, como
comentaba Pello:
«estábamos un tanto asustados, o nerviosos, en fin, no sé.
Nunca habíamos visto algo parecido, y de golpe, tan claro frente a nosotros...».
En el cruce de Zumarraga con Legazpia volvieron a ver la extraña luz y la
procesión tras el OVNI engordaba, ya que a la ambulancia de la DYA se sumó la
del puesto de la Cruz Roja, ubicado en el citado cruce.
La comitiva siguió al OVNI hasta la localidad de Legazpia. Los legazpiarras
comenzaron a arremolinarse en la plaza del Ayuntamiento mirando al cielo y
observando al extraño objeto.
Mientras, DYA y Cruz Roja, y ahora también la Ertzainza y Policía Municipal,
deliberaban qué hacer:
«A nosotros -nos cuenta Antonio, de la DYA- se nos ocurrió encender las luces
rotativas de la ambulancia, por ver si los atraíamos. Y allí nos tienes a todos,
con la cabeza pegada a la nuca, la vista puesta en el cielo y la ambulancia
lanzando destellos a aquel objeto, sin que se dignara respondernos».
La comitiva, convertida en una procesión considerable al unirse nuevos efectivos, coches particulares de Zumarraga (desde donde también se divisó el OVNI), Legazpia e incluso de San Sebastián, se dirigió al pantano de Barrendiola, en Brinkola.

Recorrido de la comitiva perseguidora y azimut del planeta Júpiter
según iba
transcurriendo la madrugada.
Para entonces, la madrugada, la radio contaba en directo lo que estaba
sucediendo y se recibían llamadas desde todas partes de la provincia diciendo
que también «ellos» veían el OVNI.
Un experto en astronomía se acercó hasta el pantano y señalaba que lo que se
veía era el planeta Júpiter.
Antonio y Pello, dos de los miembros de la ambulancia de la DYA que persiguió al
OVNI hasta las cinco de la madrugada, aseguran que el objeto:
«No era Júpiter, sino algo tripulado o por lo menos extraño a lo que conocemos
en la tierra.
No pudimos confundirlo con una estrella porque el cielo se
encontraba despejado y comparando con el resto de astros que se encontraban a su
alrededor no había ninguna semejanza.
Hay otro hecho fundamental a tener en cuenta, aquello se movía con rapidez,
mientras lo perseguimos cambió de posición en breves instantes, a velocidades no
reproducibles por ningún aparato terrestre.
Lo que vimos esa noche no tiene explicación.
Y que nadie piense que estamos
locos, hay cientos de personas en la provincia que lo pueden testificar».
El Diario Vasco se puso al habla con los observatorios de Monte Igueldo,
Aranzazu, los aeropuertos de Fuenterrabía, Sondica y ninguno observó anomalías
sobre el cielo en las horas indicadas (desde las 00:00 hasta las 5 horas).
Para más seguridad, el centro de observación por radar de Paracuellos del Jarama,
en Madrid, tampoco detectó nada extraño en toda la zona de cobertura de sus
instrumentos.
Esa noche había en el cielo un astro, más brillante de lo habitual y destacando
sobre todos los demás: Júpiter.
El orto del citado planeta se produjo, el día 10 de julio, a las 23:08 horas (HL)
y su ocaso, a las 9:02 horas del
día 11.
A las 00:00 horas del día 11 de julio (cuando se comenzó a ver el OVNI), jueves,
tenía una altura sobre el horizonte de 7.81°, un azimut de 302.35° (SE) y una
magnitud de -2.7.
En mi opinión, el OVNI, que levantó tanta expectación y fue perseguido durante
esa madrugada, era el planeta Júpiter (un servidor también estuvo observando el
cielo durante esa madrugada y la luz brillante, que se veía en el firmamento,
era el citado planeta).
Las unidades móviles de la DYA ya estaban alertadas de que un extraño aparato
merodeaba por los cielos guipuzcoanos y, por lo tanto, estarían prestando una
atención especial, no habitual en ellos, en el firmamento.
Cuando Júpiter, con un brillo muy superior al que suele mostrar generalmente,
por encontrase en esas fechas cerca de su oposición (3), empezó a asomar por el
horizonte SE, enseguida llamó la atención de la unidad móvil de Antzuola.
La ambulancia, al iniciar la persecución del OVNI, tomó la carretera que se
dirige hacia el puerto de Descarga, que como se puede apreciar en el mapa tiene
una orientación NO-SE aproximadamente. O lo que es lo mismo, tenían a Júpiter de
frente.
A partir de aquí se produjo el efecto "bola de nieve" y lo que al principio era
una luz que podía ser cualquier cosa, al final se convirtió en un aparato
tripulado, desconocido en la tierra y sin explicación.
Los astros se desplazan por la bóveda celeste, aparentemente, de este a oeste y
con el transcurso del tiempo, Júpiter se iba acercando al sur. Si miramos el
mapa adjunto, la carretera desde el cruce de Antzuola con la de Zumarraga-Legazpia
hasta el pantano de Barrendiola, la orientación es prácticamente sur.
Por esa razón la comitiva perseguidora tomó esa dirección, para no perder la
pista del planeta Júpiter. Los cambios de tamaño y forma del OVNI, cambios de
posición, movimientos y paradas son ilusiones, de sobra conocidas, provocadas
por pequeñas nubes, por las curvas de la carretera y porque los testigos estaban
en movimiento.
Cuando se movían, el OVNI se movía. Cuando se paraban, el OVNI se inmovilizaba,
etc.
Conclusión: Patente caso de sugestión colectiva, donde participaron asociaciones de ayuda en carretera, policías, radio, prensa y particulares inmersos en una increíble persecución del planeta Júpiter. Por otra parte, este caso resulta muy didáctico y ayuda a entender otras observaciones similares.
JUAN CARLOS VICTORIO URANGA
Notas
(1) - Asociación de ayuda en carretera.
(2) - Información obtenida del recorte de prensa:
«Un supuesto OVNI recorrió el
interior de Guipúzcoa»
El Diario Vasco, viernes 12 de julio de 1985, Pág. 9.
(3) - Distancia mínima del planeta a la Tierra.
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BOLETÍN Nº35
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