CUANDO LA UNIVERSIDAD
SE OCUPA DE LA UFOLOGÍA


La universidad secreta

J. Allen Hynek designaba de esta forma a los investigadores profesionales, generalmente vinculados al mundo académico y universitario, que interesados por la temática ufológica hacían incursiones serias aportando trabajos de gran calidad.

Siempre se ha mantenido que estas contribuciones, desde el campo universitario, han sido escasas, argumentando que las obligaciones académicas y la necesidad de proteger su prestigio han jugado en contra de una mayor participación.

Ejemplo de esto, si acaso, estaría representado por el caso del psiquiatra John E. Mack, profesor en la Harvard Medical School, a quien en la primera mitad de 1995 se le inició un expediente informativo por el equipo rector, preocupado por la repercusión en la propia institución que podía tener la creciente celebridad de su educador en la defensa de la veracidad de los casos de abducción.

Mack trabajaba con la llamada terapia regresiva que mediante hipnosis conseguía "despertar" los recuerdos contactistas a sus preocupados pacientes. La polémica alcanzó fácilmente todos los medios de comunicación y otros científicos criticaron o defendieron vivamente la metodología y el proceso del psiquiatra de Harvard. Finalmente, en el verano del mismo año, se cerró el caso quedando todo en una simple encuesta de rutina (1).

A Michael A. Persinger se le debe la teoría de la influencia tectónica sobre el cerebro (TST o Tectonic Strain Theory, en inglés). Según el psicólogo de la Laurentian University of Sudbury (Ontario, Canadá), la actividad sísmica genera ondas electromagnéticas que no sólo tienen un efecto en el entorno físico sino también en la mente humana, especialmente en aquellos individuos de cierta sensibilidad que finalmente resultan ser los testigos de todo tipo de fenomenología extraña: avistamientos OVNI, fantasmas, percepción extrasensorial, fervor religioso, etc (2). Los estudios surgieron como variante de la hipótesis descrita por Paul Devereux sobre las luminiscencias provocadas por el movimiento tectónico terrestre.

Vista de la Universidad de Chicago, donde ejerció el astrofísico Allen Hynek

Nicholas P. Spanos (1942-1994) (3), así como otros psiquiatras internacionales, se ha distinguido por denunciar el llamado 'síndrome de la falsa memoria' y sus abusos por parte de psicólogos y terapeutas. Precisamente en contra de lo que póstula el Dr. Mack, Spanos señala que la hipnosis no debe ser tomada como una especie de suero de la verdad olvidada, y que en ese estado es muy fácil sugestionar al paciente en una u otra dirección de su relato.

Casos como el de los prolíficos neuropsicólogos canadienses Persinger y el ya fallecido Spanos, así cómo el defensor de las abducciones, John Mack, nos parecerían excepcionales si no ahondáramos debidamente en el mundo académico. Y es que, a menudo, las investigaciones llevadas a cabo tanto por los aficionados a la ufología como las incursiones hechas por los doctores, quedan aisladas cada una en su propio círculo, no sabiendo unos lo que hacen los otros.

Lejos queda aquella historia de la piedra entregada por un extraterrestre al enfermero Alberto Sanmartín, e igualmente lejos el interés de catedráticos como Pedro García Bayón-Campomanes y Joaquín María de Navascués por el tema. Desde entonces, las incursiones de la universidad española en el mundo de los OVNIs han sido realmente escasas, destacando esencialmente el seminario desarrollado en el Centro de Cálculo de la Universidad Complutense de Madrid a partir de abril de 1972, que encabezado por David G. López y Félix Ares pretendió establecer unas bases para la aplicación informática al estudio del fenómeno (4).

Pero los resultados obtenidos con la metodología desarrollada no dieron pie a que el proyecto tuviera continuidad en el tiempo. Por otra parte, los libros sobre OVNIs apenas mostraban una retahíla de opiniones de científicos y personajes notorios, sin precisar si sus conocimientos del tema procedían de los medios de comunicación o dedicaban parte de su trabajo y métodos a concluir las opiniones divulgadas.

Los artículos en revistas especializadas, por otra parte eran un constante interrogante de los ufólogos de por qué los científicos no se dedicaban al tema, especulando sobre su forma de proceder (pero sin comprobarla realmente) o sobre los motivos de su supuesto rechazo (5).

Habría que esperar a la edición de "Los OVNIs y la ciencia", de V.J. Ballester Olmos y Miguel Guasp (6) para ponernos al día sobre los estudios metodológicos llevados a cabo en todo el mundo, aunque sin dejar de lado esta actitud crítica.

Pero de nuevo no hubo continuidad en el enlace. Más recientemente hemos asistido a algunos debates organizados por particulares en el seno de la universidad española.

Ejemplos como la mesa redonda presentada en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en julio de 1994 entre Javier Armentia (presidente de Alternativa Racional a las Pseudociencias) y Juan José Benítez (escritor) o la Primera Jornada sobre la información paracientífica en torno a las empresas informativas, convocada en diciembre de 1995 en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid (7), nos indican una apertura a la temática que hay que entenderla en su contexto más general de incluir temas de interés social en los periódicos actos que se convocan.

Aun así, la universidad, especialmente la americana, no ha vivido ajena a las inquietudes sociales del momento y hoy por hoy podemos contar con una nada escasa bibliografía científica sobre el tema, especialmente sobre las abducciones y, aunque los autores de tales investigaciones no han sobrepasado la popularidad como los tres anteriormente citados (8), no por ello sus trabajos dejan de ser importantes en el avance del conocimiento dentro de este campo.

En Estados Unidos las disertaciones sobre el estado de la cuestión ufológica a nivel académico no han sido pocas. Ya en 1973 apareció para la National Science Foundation el trabajó Reception of anomalous phenomena by the scientific community: the UFO case study, cuyo autor no tardaria en presentar una tesis doctoral centrada en la filtración protagonizada por el decano de fisica atmosférica de la Universidad de Tucson, en Arizona, James McDonald (9). El científico, tras examinar en 1966 los archivos del Aerospace Technical Intelligence Center (ATIC), no dudó en manifestar públicamente que existía intencionalidad por parte del gobierno en las conclusiones vertidas en el proyecto Blue Book.

 

Tesis para "doctores en ufología"

Las aportaciones de la ciencia a la ufología tal vez no sean tan antiguas como ésta, pero si que empezaron a ser notorias al unísono con la popularización del fenómeno OVNI. No se trata aquí de hablar de las conversiones de científicos a ufólogos (notorio el casó del astrónomo Hynek antes citado), sino de las aportaciones desde el mundo académico e, intencionadamente, para el mundo académico.

En Estados Unidos, desde finales de los años sesenta, se han ido sucediendo en diversas universidades de toda su geografía diferentes tesis que han permitido a sus ponentes optar al grado de doctor en su particular especialidad.

Desde los trabajos de investigación genéricos, los cuales nos aproximan a la temática, algunos desde los mismos orígenes del fenómeno como Flying saucers: fact or fiction?, presentada en 1950 por De Wayne B. Johnson (University of California, Los Angeles), o también The Controversy over unidentified flying objects in America: 1896-1973 (tesis presentada por David Michael Jacobs en 1973 en la University of Wisconsin, de Madison), hasta los más especializados en los que incluso el tema ufológico pasa a ser un mero contexto de trabajo pero no la temática en sí, nos permiten cerciorarnos de las posibilidades de estudio que presenta la ufología.

 

Psicología

El propio Spanos dirigió una tesis que fue aprobada en 1992 bajo el titulo A Social psychological investigation of UFO sighters. Su autora, Patricia Ann Cross, presenta mediante una triple encuesta (49 personas con experiencias ufológicas, 53 pertenecientes a la misma comunidad pero sin tales experiencias, y 74 universitarios) algunas conclusiones sobre el papel que puede jugar una fantasía exagerada en experiencias de contactos extraordinarios.

Cross halló que el grupo de personas con experiencias de contacto alienígena reflejaban fantasías más complejas y de mayor correlación entre su grado de psicopatología y tendencia a la fantasía que el resto de encuestados, así como más alta intensidad de rareza del fenómeno explicado.

Asimismo, este grupo solía tener creencias previas sobre visitas extraterrestres y, por otro lado, tales visitas siempre se materializaban en condiciones sensoriales restringidas: de noche, en solitario, antes de dormirse, o en la vigilia, generando confusión entre imaginación y factores externos.

En esa misma línea se manifiestan otras tesis que abordan el tema de las abducciones: Personality characteristics and self-identified experiences of individuals reporting possible abduction by UFOs, de Jo Stone-Carmen (1992, United States International University) y The Divine container (post traumatic stress disorder, trauma, abduction) de Barbara Adina Vacarr (1993, The Unión Institute).

En ambos trabajos la tesis gira en torno al ambiente psicosocial negativo que sufren las supuestas victimas de abducciones. Stone-Carmen estableció dos grupos de encuestados, aquellos que no poseían recuerdo consciente de haber sido abducidos y aquellos que sí.

Aplicando test de personalidad referidos a escalas clínicas estándar e hipnosis regresiva para establecer los pormenores de las experiencias vividas, se llegó a los siguientes resultados: auto represión emocional o trastornos somáticos, respectivamente, o sea, aquellos que no eran conscientes de su experiencia solían provenir de familias desestructuradas, con conductas adictivas (comer, beber y fumar) y a pesar de tener menos pensamientos suicidas la tasa de intentos era mucho más alta que en el segundo grupo (los conscientes de sus experiencias), que, además, sus familias habían sufrido experiencias similares. En la tesis se menciona explícitamente la idea del suicidio de ambos grupos puesto que el estudió arrojó un 50 % más que la media nacional.

La hipnosis casi siempre reveló más de una abducción por individuo, la cual se había hecho consciente o no en función de las influencias familiares. El trabajo de Barbara Adina Vacarr se aleja de la discusión causal de este fenómeno, ella hace una aproximación centrada en una terapia que resulte beneficiosa para un supuesto paciente de abducción.

La experiencia es definida como un desorden post-traumático debido al estrés. El énfasis lo pone la autora en el método de tratamiento transpersonal que facilite la recuperación de la memoria en casos de represión debidos al PTSD (10).

El término 'transpersonal' en este contexto se refiere a una aproximación clínica que íntegra la autoconcepción mística que posea el propio paciente y los conceptos psicológicos occidentales sobre el 'yo' aceptados comúnmente.

Esta investigación sugiere que el tratamiento del trauma ha de ir más allá de las concepciones teóricas incorporando las concepciones personales que tenga el propio paciente. El estudio remarca la importancia del tratamiento que define la recuperación como el reconocimiento de los propios mecanismos de autodefensa.

Mediante un caso de estudio (del que se hace una breve introducción sobre sus antecedentes clínicos, una discusión sobre el tratamiento y un análisis detallado de la experiencia del paciente mediante el uso de medios audiovisuales) esta investigación viene a demostrar que el video preparado para la terapia (titulado Self Encounter) añade una nueva dimensión en el tratamiento de la memoria reprimida y del PTSD y facilita la integración del paciente en los niveles personales y transpersonales del ser.

El campo de la psicología ha sido el más fructífero y podríamos añadir otros trabajos como el de J.O. Parnell con su tesis Personality characteristics on the MMPI, 16PF and ACL of persons who claim UFO experiences, presentado en 1986 en la University of Wyoming. O también otras tesis en el mismo campo: The UFO experience and its effect upon human conciousness, de Bradley Earl Ayers (Heed University, 1980); y A Review of the psychoanalytic and developmental paradigms of interestellar radio communications, 1959-1978, de Michael Alois Baechle (Northwestern University, 1980).

En esta universidad se graduó Andrija Puharich, valedor de los presuntos contactos de Uri Geller y autor de El misterio de Uri Geller

Este estudio, dividido en tres partes, analiza la interpretación que hace el hombre de la posibilidad de señales de radio procedentes de civilizaciones extraterrestres. La revisión de la tecnología utilizada para estos rastreos y los esfuerzos en reservar ciertos canales de radio para detectarlos, son los otros dos aspectos de la tesis.

Baechle parte de los arquetipos postulados por Carl Jung para determinar los especímenes apuntados sobre posibles formas de vida extraterrestre: sobrenaturales, fuera del alcance de las leyes de la naturaleza o, incluso, organismos artificiales.

Analizando el programa SETI de la NASA, el autor se acerca al impacto que producen tales descubrimientos en los hábitos de comunicación de los seres humanos y el soporte que se recibe no sólo a nivel político sino también popular para seguir desarrollándolo.

 

Antropología y folklore

Bruce Lionel Mason accedió a su doctorado en la Memorial University of Newfoundland (Canadá) en 1991 gracias a un estudio pormenorizado de los círculos en los campos de trigo del sur de Inglaterra (11).

La tesis presenta un análisis de varias creencias que han surgido a partir de dicho fenómeno, describiendo diferentes explicaciones que se han propuesto para clarificar su origen. La naturaleza anómala de las formas (circulares, geométricas y simétricas), su realidad objetiva y la sorprendente belleza de las formaciones, ha llevado a un debate intenso sobre la causa de dichas formas y el porqué de su existencia.

La naturaleza del fenómeno tiene consecuencias en primer término sobre las creencias populares y el cómo los individuos construyen explicaciones sobre las evidencias que observan. Mason propone utilizar lo que él considera oportunidad única para demostrar la naturaleza popular de la explicación.

Se basa en los conceptos de tradición, de creencia y de escepticismo, revoluciones paradigmáticas en sistemas de pensamiento y el concepto de creencias populares con base racional, para demostrar los métodos por los que se han generado, mantenido y diseminado las diferentes explicaciones sobre los círculos en los campos de cereales.

Scott Richard Mandelker es autor de From elsewhere: an examination of extraterrestrial identity (1992, California Institute of Integral Studies) donde examina la fenomenología de las identidades ET utilizando métodos etnográficos.

Basándose en 25 entrevistas a testigos americanos, explora la evolución cronológica de dichas identidades, así como sus ramificaciones en procesos psicológicos, adecuación social, intimidad, carrera y propósito en la vida del informador; así como dinámica histórica de la época actual.

Los resultados de la investigación dieron dos tipos diferenciados de identidades ET: el nómada y el denominado por el autor 'walk-in', ambos relacionados con afirmaciones hechas ya en la literatura especializada.

Los informadores presentaban una comprensión del fenómeno que va desde la certeza hasta la confusión en relación con la identidad y la dinámica psicoespiritual responsables de los cambios en la consciencia. En las consecuencias más importantes del reconocimiento de la identidad ET se incluye: autoestima demostrada, funcionamiento intrapsíquico y readecuación social importante y a menudo abrupta, complejidad creciente para iniciar una relación íntima, desarrollo de una necesidad imperiosa de servir a los demás y al planeta en general, etc.

Los informadores resultaron ser observadores críticos de la presentación en público de creencias por parte de otros miembros del grupo y se sostuvo una metafísica compleja y apocalíptica de proporciones galácticas.

Otra tesis en este mismo contexto folklorista lo representa el trabajo presentado por Linda Jean Milligan en la Ohio State University (1988): The UFO debate: a study of a contemporary legend. La autora entiende que la comunicación de masas, así como la tecnología que evoluciona constantemente y la movilidad de la población, han provocado cambios en el contexto donde las leyendas se desarrollan y se transmiten.

El estudio está basado en una investigación llevada a cabo entre 1975 y 1987, investigación que dio pie a establecer dos grupos de personas vinculadas al tema OVNI:

- El primero, se correspondería a aquella gente que se vincula de forma íntima en torno a un núcleo común, que opina de forma parecida e investiga y discute sobre el fenómeno de forma conjunta.
- El segundo grupo destacaría por su impersonalidad, con distintos puntos de vista tan dispares como la creencia y el escepticismo.

Los dos grupos tienen una relación simbiótica, el primero intenta responder a una serie de cuestiones complejas sobre los OVNIs, comparten experiencias, especulan, etc. y finalmente construyen una teoría, teoría que transciende y es divulgada por los medios.

El segundo grupo incluye gente que no se engloba dentro de ningún grupo constituido de investigación o afición, gente que cree porque ha avistado un OVNI, o cree sin haberlo visto, científicos e investigadores que estudian el tema o la vida extraterrestre, escépticos y desacreditadores que pretenden convencer de la inexistencia de visitas extraterrestres, etc.

Dado que el espectro de posiciones de este segundo grupo es tan amplio, su dinámica suele circunscribirse al debate, siendo la materia objeto de dicho debate la existencia o inexistencia de los OVNIs, debate marcado por las respuestas más consensuadas de los miembros del primer grupo y respuestas que llevan a especulaciones creativas.

La autora no duda en englobar esta dinámica en lo que se viene en llamar 'mito de creación', donde confluyen OVNIs, ciencia y temas cristianos.

Flying saucers and the new angeology: mythic projection of the cold war and the convergence of opposites, de Robert Pearson Flaherty (1990, University of California, Los Angeles), parte de postulados tan clásicos y conocidos como que la identidad se genera mediante la oposición con el contrario.

El otro amenazador nos conduce a un compromiso con el grupo: mientras que la unión mediante exclusión parecería intrínseca a la condición humana, ha conducido a conflictos dentro del grupo y nos ha llevado a la destrucción mundial. A menudo, el otro es considerado una amenaza, pero esto no es siempre de esta forma. Otra identidad constituye una fantasía por la cual se critican las condiciones sociales existentes.

Así, el platillo volante se ha convertido en el respaldo de un panteón teosófico hecho a partir de las más simples y más complejas mitologías de todas las religiones, configurando un orden social global más allá de la nación-estado.

El mito del platillo volador representa la expresión de los mitos tradicionales de la destrucción y la salvación del mundo, así como las escatologías individuales pertenecientes a la muerte iniciática, la transformación y resurrección facilitadas por otras entidades no terrenales. A pesar de todo, esto se explica mediante dominantes psicosociales.

Desde la explosión de la bomba atómica en 1945, la humanidad ha vivido con la permanente amenaza de la destrucción global. En vista de la incapacidad o la poca predisposición de las autoridades políticas por detener la proliferación de las armas nucleares, ha surgido el mito de los ET's preparados para detener la destrucción nuclear; evacuar a los escogidos antes de la explosión o para ayudar a los supervivientes.

Un mito como este constituye una proyección compensatoria de la situación de guerra nuclear como algo inevitable y que se escapa de las manos de los humanos. El mito de la hibridación (ET humano) supone una coincidencia opuesta, con lo cual las tensiones entre los USA y la URSS, en particular, y el individuo y la sociedad, en general, están simbioticamente representadas.

En la misma línea de estudio del folklore generado por la ufología en general o por aspectos concretos de ésta, también tenemos las tesis de Thomas Eddie Bullard, Mysteries in the eye of the beholder: UFOs and their correlates as a folkloric theme past and present (1982, Indiana University); y de Peter M. Rojcewicz, The Boundaries of orthodoxy: a folkloric look at the 'UFO phenomenon' (1984, University of Pennsylvania).

 

Sociología

De cariz más sociológico tenemos tesis como Organizational goals and support-seeking behavior: a comparative study of social movement organizations in the UFO (flying saucer) field, de Michael Kelly Schutz (Northwestern University, 1973); The Relationship of anomie and externality to strength of belief in unidentified flying objects, de Stephen P. Resta (Loyola College, Baltimore, 1975); The Study of unidentified flying objects and its adoption within the community college curriculum, de Everett Richard Walter (1977, Nova University).

The Scientific search for extraterrestrial intelligence: a sociological analysis, de Daniel Ray Romesberg (1992, University of Pittsburgh), reúne historia de la ciencia, astrofísica y sociología en un interesante trabajo. Partiendo de las investigaciones llevadas en el siglo pasado, se estudian las siguientes cuestiones: cuáles son las pautas históricas de interés sobre la inteligencia extraterrestre en la actualidad, los científicos implicados y los procesos por los que dicha idea, que podría ser considerada totalmente exótica, haya arraigado en la respetable ciencia moderna.

Analizando la frecuencia de artículos relevantes publicados en las revistas científicas americanas desde los inicios del programa SETI, para poder medir las fluctuaciones históricas que ha sufrido el interés científico por la inteligencia extraterrestre, el factor de impacto de la literatura científica revela un conjunto de tácticas de legitimación y deslegitimación utilizadas por los defensores y detractores de dicho programa SETI.

Romesberg llega a la conclusión de que históricamente ha habido tres factores que tienden a estimular el interés científico por la búsqueda de inteligencia extraterrestre: la demostración de la posibilidad de vida extraterrestre, especialmente de forma tangible y, por ello, investigable; la actividad política organizada de los científicos pro SETI; y la disponibilidad del gobierno por avalar dicha investigación.

Estadísticamente, los estudiosos líderes del SETI suelen ser mayoritariamente astrónomos y físicos, destacando nombres como Sagan, Drake y Morrison. Pero dado que no existen datos tangibles sobre la actividad y los resultados del SETI, los científicos vinculados se ven en la obligación de promover intensas campañas de legitimización y, lo que es más importante, ellos mismos han de esforzarse en parecer verdaderos hombres de ciencia, comprometidos en actividades científicas 'normales' y específicas.

Este estudio sociológico de la historia del SETI demuestra los esfuerzos y limitaciones de aproximaciones constructivas y realistas por la sociología de la ciencia y además sugiere que los análisis sociológicos de la ciencia han de intentar incorporar las perspectivas analíticas.

Centradas en los aspectos periodísticos y de comunicación de masas tenemos las tesis de David J. Shea, The UFO phenomenon: a study in public relations (1972, University of Denver) y de Herbert J. Strentz A Survey of press couverage of unidentified fliying objects, 1947-1966 (1970, Northtwestern University, Evanston).

 

Religión

A Heuristic study of the experience of the breakthrough of the sacred (mysticism, near death experience), esta es la tesis presentada en 1995 por Barbara L. Owen en el Saybrook Institute y dirigida por Stanley Krippner.

Stanley Krippner siempre involucrado en cuestiones transcendentes.
Imagen: Jordi Ardanuy

¿Cuál es la experiencia del descubrimiento de lo sagrado?. A partir de dicha cuestión las investigaciones se conducen utilizando un diseño cualitativo, siguiendo un modelo heurístico. Trece personas (4 hombres y 9 mujeres) fueron entrevistadas, recogiéndose un total de 50 experiencias al respecto.

A partir de estos datos se pudieron diferenciar los siguientes tipos de experiencias: místicas, de presencias diversas (visibles e invisibles), de rezo, psíquicas y experiencias próximas a la muerte. Los cuestionarios utilizados en el estudio sobre experiencias próximas a la muerte y abducciones por OVNIs fueron completados por colaboradores de la autora del estudio.

Las puntuaciones del test del grupo estudiado fueron parecidas al grupo control (personas que no habían experimentado experiencia alguna, pero que estaban interesadas por las abducciones y las experiencias próximas a la muerte). Los datos mostraban que los 13 sujetos daban puntuaciones bajas en los test de ser propensos a tener fantasías o sensibilidad infantiles hacia realidades alternativas; también en posibles traumas, abusos en la infancia o disociación.

El mayor descubrimiento fue que las experiencias del 'descubrimiento de lo sagrado' englobaban experiencias de interconexión profunda que incluían sentido de conexión con la naturaleza, la gente, animales y objetos. La gente reaccionaba de manera feliz, aburrida o desasosegada en distintas circunstancias, en el momento de sufrir experiencias inesperadas.

La autora sugiere una progresión de experiencias en relación a contactos con otras realidades que son diferentes a la percibida habitualmente. Las experiencias psíquicas y de rezo las describe como filtraciones desde o miradas hacia otra realidad. Las experiencias de presencias las presenta como visitas desde otra realidad. Las experiencias místicas y próximas a la muerte sugiere que son un estado momentáneo en el que hay otra realidad en conexión.

Owen cree que estos descubrimientos son de importancia para la psicología, porque añaden detalle a los informes de más personas que buscaban ser comprendidas cuando describían las experiencias más reales de sus vidas.

David W. Stupple A Functional approach to social movements with an analysis of the I am religious sect and the congress of racial equality (1965, University of Missoury, Kansas).

 

Bellas artes y literatura

No podían faltar los estudios sobre la influencia que han generado los platillos volantes sobre el arte:

Angels and extraterrestrials in contemporary dramatic and filmic literature, fue presentada por Derek Michael Donovan en 1995 en la Stephen F. Austin State University.

En ella se examinan las representaciones de ángeles y alienígenas dentro del ámbito de las diversiones populares, tales como el teatro y el cine.

Se centra principalmente en producciones posteriores a 1947, año del avistamiento de Kenneth Arnold y de la consecuente introducción de la temática OVNI en la cultura popular; remarcando las similitudes temáticas tanto en películas como en obras dramáticas, muchas de las cuales presentan a los extraterrestres como criaturas superiores y sabias que advierten o ayudan a la humanidad en las tribulaciones de la vida moderna, incluyendo el fin de la era atómica y el resultado de la guerra fría entre los USA y la URSS.

También se tratan aspectos más personales y espirituales que igualmente estas representaciones han mostrado en los últimos 20 años, tal vez reflejando deseos del hombre moderno ante su espiritualidad perdida.

 

Militar

Ronald Dutton, John R. King, Darrell L. Stanley y Jerry D. Stroh representan un caso aparte: sus tesis de doctorado fueron presentadas nada más y nada menos que en el Air Command and Staff College, perteneciente a la universidad del aire radicada en la Maxwell Air Force Base, en Montgomery, Alabama.

Escudo de la Maxwell Air University

Aunque sus trabajos se reducen a un simple análisis de la temática OVNI y su posible procedencia extraterrestre, sin aportar datos verdaderamente relevantes, es interesante saber que existe un precedente de este tipo dentro de las fuerzas armadas de los Estados Unidos: los títulos respectivos son: An Analysis of unidentified flying objects (1967), The UFO problem: time for a reassessment (1968), UFOs and extraterrestrial life (también de 1968), y The UFO debate in still alive (1971).

 

Historia de las ideas y de las ciencias

Y uno se preguntaría que si finalmente se ha abandonado la HET qué puede tener que ver la exobiología con la ufología. Pero el enfoque correcto sería lo contrarío:

La historia de la ufología tiene mucho que ver con la evolución de las ideas sobre otros mundos habitados. De esta forma no sería difícil incluir dicho tema en tesis como las de Ivan Lee Zabilka o Steven James Dick, que trataron las actitudes científicas y cristianas en torno a la idea de pluralidad de mundos habitados a lo largo del siglo XIX en el mundo anglosajón; o la evolución de dicha idea desde los orígenes (léase desde la Grecia clásica) hasta nuestros días (12).

Zabilka nos zambulle en la evolución de la actitud científica que prevaleció ante la existencia de vida extraterrestre. Ideas que culminaron cuando se completó la teoría de la evolución, la teoría de la probabilidad y las ideas sobre objetivos en el universo se aplicaron a la información astronómica.

La longevidad y la estabilidad del concepto de vida en otros planetas responde a la utilidad que tiene dicho concepto en alimentar el interés del público por la astronomía. La alianza de Aristóteles con la cristiandad previno a la investigación de ideas así, al menos hasta el renacimiento.

Después del 1600, la pluralidad sirvió de medio para impartir información sobre la astronomía de Copérnico, Galileo y Kepler a un público lector fascinado. Al final de los siglos XVII y XVIII esa idea de pluralidad sirvió como vehículo para el comentario social y político. En el cristianismo, la pluralidad sirvió de ejemplo de la capacidad de dicha comunidad para aceptar las nuevas ideas científicas.

Los atributos de Dios y el objetivo de la creación lo permitían, salvo en el dilema de si el pecado era común a todo el universo. Thomas Paine centró el debate en este punto hasta recién entrada la segunda mitad del siglo pasado. Luego llegaría William Whewell con sus evidencias científicas que disminuían la probabilidad de otros mundos habitados.

La controversia religiosa, sin embargo, produjo que en dos décadas se separase los conceptos de pluralidad de las cuestiones teológicas. Percival Lowell contribuyó con sus especulaciones de los canales de Marte a la mala fama del tema e incluso de los estudios planetarios. La pluralidad no se recuperó en unos 20 años y hasta los años 50 no se convirtió en algo importante.

Steven James Dick ha proseguido sus investigaciones desde que presentara su tesis doctoral en 1977. En 1982 publicaba Plurality of worlds: the origins of the extraterrestrial life debate from Democritus to Kant (13), y ahora acaba de publicar The Biological universe: the Twentieth-Century extraterrestrial life debate an the limits of science (14), que junto a la obra de Michael J. Crowe, The Extraterrestrial life debate, 1750-1900: the idea of plurality of worlds from Kant to Lowell (15), completan una trilogía que cubre toda la historia y evolución sobre esta idea de otros mundos habitados.

 

Algunas conclusiones

Pero el caso de Dick, prosiguiendo sus investigaciones más allá de la tesis presentada, no es único. Otra cuestión es que se haya mantenido al otro lado de la línea divisoria en lo que podríamos suponer los científicos que se mantienen y los que tienden a emigrar hacia las posiciones ufológicas (incluso vinculandose con asociaciones como el MUFON u otras parecidas).

Aquí también es posible hablar de generaciones: a aquellos Menzel, Hynek, Saunders, Kenyhoe, Haines o Friedman se les han unido (o relevado, según el caso) los nuevos Rojcewicz, Stone-Carmen, Parnell y Bullard, aún poco conocidos, especialmente en aquellos casos más recientes (años noventa), pero con muchas más facilidades para entrar por la puerta de los best sellers con sólo hacer más asequible al gran público lo que ya dijeron en sus trabajos de doctorado.

Destacable el congreso sobre abducciones convocado por el Fund for UFO Research en 1992 en el Mount Rainier, donde expusieron, junto al ya inevitable Dr. Mack, los recién doctorados (o, incluso en proceso) ya citados. A David M. Jacobs, sin embargo, se le podría considerar no sólo un veterano sino todo un iniciador de esa migración hacia el mundo de la ufología: tras reeditar su propia tesis en versión libro (16), ha seguido una carrera meteórica coronada no hace mucho con una obra del calibre de las de Hopkins, Strieber o parecidos: Vida secreta (17).

Pero a primera vista llama la atención la dirección casi exclusiva que han tomado todas estas tesis: el ser humano, sea en su condición de testigo o en la de aficionado/investigador.

Todos los trabajos giran en torno a aspectos psicológicos y sociales, nos hablan del entorno social y familiar del individuo que asegura haber experimentado el fenómeno (sea como simple testigo o como sufrido abducido), de su cuadro psicológico referente a su estabilidad psicosocial y familiar y de su grado de fantasía; también nos hablan de la capacidad de proyectar nuestras inquietudes inconfesables y darles formas inverosímiles; de las corrientes interpretativas que dominan el estudio del fenómeno, de los procesos de interpretación y la sociología de los grupos estudiosos que generan dichas interpretaciones y, por fin, de la influencia de todo ello en la vida social y cotidiana.

Es un círculo que empieza en el propio individuo y termina en él mismo. ¿Acaso se trata de un fracaso?. En verdad, el fenómeno ufológico en sí (el fenómeno visual, sea de la naturaleza que sea) no es nunca objeto directo de estudio. Pero en esta ocasión deberíamos de evitar el rechazo por la falta de respuesta. Precisamente esa carestía nos debería de indicar la realidad de la ufología...

MARTÍ FLÒ
ELISA FERRER

 

Notas:

1. Puede seguirse un detallado relato de los acontecimientos a este respecto en Nadis, Steve (1995). Harvard 'stars inquiry' into UFO researcher, en: Nature, vol. 375, issue 6526 (4 may); y Nadis, Steve (1995). Panel clears professor involved in studies of 'close encounters', en: Nature, vol. 376, issue 6540 (10 august).

2. Desarrollados a partir de la segunda mitad de los años setenta, casi una veintena de trabajos han sido publicados en la revista Perceptual and motor skills entre 1980 y 1993. Cuadernos de Ufología publicó en español uno de ellos (cf.: CdU nº 5 (1989), p. 68-72).

3. De la Carleton Universiy, Ottawa, Canadá.

4. López, David G. (1972). Seminario sobre aplicación de la informática al estudio del fenómeno OVNI. En: Boletín del Centro de Cálculo de la Universidad de Madrid, nº 20 (septiembre), p. 10-17.

5. En realidad el rechazo era de los ufólogos: siempre se apresuraban a argumentar que tal o cual tesis mantenida por algún científico sobre los OVNIs adolecía de incompletitud puesto que nunca era capaz de explicar el fenómeno como un todo. Especial mención merece el trabajo:
Manglano, Vicente (1971). Ciencia y OVNIs. En: Boletín del Círculo de Estudios sobre Objetos No Identificados (CEONI), enero (reeditado en Stendek nº 40 Junio 1980) p. 33-35,43; impecable en la exposición y ejemplo claro de la actitud victimista del sector.

6. Barcelona: Plaza & Janés, 1981 (2ª ed. de 1989). Cf. especialmente la primera parte del capítulo: ¿Qué pueden ser los OVNIs?, p. 314-336, donde se hace un recorrido pormenorizado de las distintas aportaciones científicas al tema hasta la época, así como también el apartado: Los OVNIs como proyecciones, p. 115-119.

7. Y cuyos representantes se redujeron a los profesores José Augusto Ventín, Fernando Ripoll y Femando Peinado, viéndose copados por la plana mayor de la ufología comercial española.

8. Nombres como los de Berthold E. Schwarz, l. Scott o Troy A. Zimmer son sólo una pequeñísima representación de los muchos investigadores que se han ocupado de la temática.

9. Politicking and paradigm shiffting: James E. McDonald and the UFO case study, de Paul Edward McCarthy (University of Hawaii, 1975).

10. Post traumatic stress disorder, en inglés. El mismo diagnóstico es aplicado indistintamente en casos de violación, abusos de menores, victimas de desastres, y un largo etcétera.

11. Belief, explanation and rhetoric in the crop circle phenomenon of Southern England.

12. Zabilka, Ivan Lee (1980). Nineteenth century Bristish and American perspectives on the plurality of worlds: a consideration of scientific and christian attitudes. University of Kentucky.
Dick, Steven James (1977). Plurality of worlds and natural philosophy: an historical study of the origins of belief in other worlds and extraterrestrial life. Indiana University.

13. Cambridge University Press, 1982. Existe otra edición de 1984.

14. Cambridge University Press, 1996.

15. 1986.

16. The UFO controversy in America. Bloomington: Indiana University Press, 1975, con prólogo del propio Allen Hynek.

17. La edición española es de Ediciones B, 1993.