LOS OVNIS SEGÚN...

JOAN PLANA

Joan Plana, vicepresidente del CEI, es colaborador habitual de estas páginas. En la investigación OVNI se ha distinguido sobre todo por sus aportaciones en casos con implicaciones oficiales o plausible origen aeronáutico. Sus escritos en revistas paracientíficas y especializadas, como Cuadernos de Ufología, le han supuesto estar en el ojo del huracán.



A la edad de 12 años comencé a interesarme por el fenómeno OVNI a raíz de una interesante observación que tuvo un familiar.

Consideré a los OVNIs como un fenómeno intrigante y enigmático que llamó poderosamente mi atención, y que merecía ser estudiado con el máximo interés.

Con el paso de los años ese interés, más o menos superficial que se materializaba en recopilar noticias de prensa y leer obras especializadas, derivó en una atracción más fuerte y profunda por el tema.

Como es habitual en el inicio de casi todos los estudiosos del fenómeno, en esa época mi opinión sobre la naturaleza de los no identificados se decantaba por la hipótesis extraterrestre.

Tras varios años de «iniciación» en solitario, en 1982 entré a formar parte del CEI de Barcelona. Eso supuso una transformación tanto en mi forma de ver el fenómeno como en la de tratarlo e investigarlo. Personas como Pere Redón y V. J. Ballester Olmos, así como la línea de actuación seria y objetiva del CEI, influyeron decisiva y positivamente en mi nuevo enfoque del fenómeno. Paralelamente, establecí contacto con diversos investigadores españoles con cuyas aportaciones obtuve una visión aún más amplia sobre la ufología.

Al abrirse ante mi el extenso archivo del CEI, pude apreciar claramente que «no es OVNI todo lo que reluce» y paulatinamente, en base a la adquisición de nuevos conocimientos en la materia, fui arrinconando la mítica hipótesis ET, ya que existían múltiples posibilidades explicativas para tan complejo fenómeno.

En la actualidad y tras más de veinte años de dedicarle muchas horas, debo reconocer honestamente que no me interesa ni me preocupa en demasía el origen último del fenómeno OVNI.

Me limito al estudio e investigación de casos, especialmente los que tengan implicación oficial o carácter aeronáutico, con el fin de hallar en los casos que ello es posible una explicación a los mismos.

Que nadie entienda con esto que mi labor ufológica se circunscribe solamente a encontrar explicaciones naturales o convencionales a los avistamientos OVNI. Mi interés radica en la búsqueda de casos inexplicados, pero no en especular indefinidamente sobre su posible causa o procedencia.

Creo que me explico. ¿Soy un escéptico en materia OVNI?. No, en absoluto. El fenómeno indudablemente existe, pero en el sentido estricto del significado de las siglas OVNI. Sí soy escéptico en cuanto a asimilar OVNI con naves o seres extraterrestres.

Por otro lado, uno de mis objetivos ufológicos de los primeros años ochenta se alcanzó en 1992: la desclasificación de la documentación oficial OVNI. Y por qué no decirlo, me siento orgulloso de haber participado en su consecución con mi ayuda a V. J. Ballester, su principal e incansable impulsor.

Para terminar unos breves apuntes.

Personalmente cada día estoy más harto en cuanto al tratamiento sensacionalista que con carácter general se da al tema OVNI en los medios de comunicación.

La mayoría de informaciones que se publican en las revistas comerciales especializadas son de pésima calidad y en muchas ocasiones manipuladas a conveniencia de sus autores, de los cuales se puede decir que sólo les mueve la obtención de popularidad y el beneficio económico. Desconocen absolutamente lo que es la investigación rigurosa, el sentido crítico y la ética.

Por contra, debemos felicitarnos por la existencia de un colectivo ufológico serio y responsable en torno a organizaciones como la Fundación Anomalía/CdU y el propio CEI.