«2001: una odisea del espacio» y el CEI

 

Estamos a mediados del otrora mítico año 2001 y por ello no podemos dejar de mencionar, en el marco de la reconstrucción de la historia del CEI, un acontecimiento que en su momento fue muy sonado.

Gracias a la iniciativa de la junta que en 1968 gobernaba la asociación, pudimos patrocinar el estreno de una gran película, promocionando durante varios días y en toda la prensa barcelonesa al CEI y su Sección de Astronáutica. Seguidamente veremos como se logró.

En la primavera de 1968 el CEI tuvo conocimiento de que en el transcurso del siguiente otoño se iba a producir el estreno a nivel mundial de la película «2001: UNA ODISEA DEL ESPACIO».

 

Ampliación
«El Noticiero Universal», 14 de Octubre de 1968

 

La junta debatió este tema y posteriormente se propuso que de algún modo debíamos estar ligados a ese acontecimiento.

Recordemos que en aquella época el CEI mantenía en plena actividad su Sección de Astronáutica, que durante los meses transcurridos desde la refundación de la entidad y la apertura del nuevo local había organizado varias charlas y debates sobre esta temática.

Se pensó que lo más adecuado seria que la Sección de Astronáutica patrocinara el estreno de esa película.

Sabíamos por la publicidad que la productora estadounidense Metro Goldwyn Mayer venía publicando en relación con el rodaje, que se trataba de una superproducción en la que se estaban invirtiendo grandes recursos económicos y la más moderna tecnología cinematográfica.

Por otra parte, los nombres de Arthur C. Clarke (autor de la novela y guionista del film) y Stanley Kubrick (director), eran garantía de que lo que se estaba haciendo iba a tener una gran calidad.

Con estos argumentos y la firme decisión de no dejar pasar una ocasión semejante de unir el nombre del CEI a un acontecimiento de primera clase, la junta contactó con «la Metro» (que por cierto, tenía su sede en la calle Mallorca a dos manzanas escasas del CEI).

La primera entrevista tuvo lugar en julio de ese año 1968, y a través de ella supimos que el estreno se iba a producir en octubre, teniendo como marco el local de CINERAMA y pantalla panorámica del cine Florida (en la calle Floridablanca), ahora transformado en uno de los locales multisalas que han convertido las grandes pantallas en algo demasiado minúsculo para mostrar películas tan espectaculares como la que motiva este comentario.

 

Ampliación
«La Vanguardia», 16 de Octubre de 1968

 

A la productora-distribuidora no le pareció mal el unir su denominación comercial y su producto cinematográfico a una entidad como el Centro de Estudios Interplanetarios, que en aquella época estaba desarrollando su actividad tanto en su local como en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que en Barcelona tenía su sede principal en la calle Egipciacas (allí también hicimos un ciclo dedicado a la evolución humana, impartido por el Dr. Crusafont Pairó).

Las vacaciones estivales pospusieron la decisión final hasta el mes de septiembre, momento en que se reanudó el contacto con MGM.

El acuerdo final estableció que Metro Goldwyn Mayer nos proporcionaría documentación de archivo relacionada con la película (posters, fotografías, informes técnicos, etc.), así como la posibilidad de que un grupo de socios fueran invitados al preestreno que se estaba preparando (para gente del cine, críticos, medios de comunicación, personal de «la Metro», el mundillo científico local, etc.).

De todos modos, lo más importante para nosotros fue el que en la publicidad de la película el CEI apareciera como entidad patrocinadora del estreno, lo que sin duda nos dio notoriedad en aquella época de la refundación.

Han pasado los años y la película se ha convertido en un extraordinario film de culto que, además, no ha envejecido. El mensaje sigue siendo tan valido como lo fue en aquel momento, mientras que la calidad de las imágenes y los medios para lograrlas siguen tan espectaculares como nos lo parecieron entonces.

PERE REDON

 

SUMARIO BOLETÍN Nº24
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