En la lista UFOROUNDDUP (Internet) se divulgó una noticia elaborada por Thierre Garnier y el Cercle Ufologique de Haute Normandie in Gaillon, France. Según la misma el jueves 21 de noviembre a las 13.00 horas, una fuerte explosión sacudió la ciudad de Annecy así como el pueblo vecino de Thones en la región francesa de la Alta Savoya. Como resultado un pulso electromagnético (EMP) de gran intensidad interfirió con los radares del aeropuerto de Niza durante un par de segundos.
Las autoridades pusieron inmediatamente en marcha el procedimiento INCERFA. Un escuadrón de las Fuerzas Aéreas formado por Mirage III-C fueron desviados a la zona. Hacia las tres de la tarde en la zona se encontraban unos 200 policías y bomberos. Paralelamente se solicitó información sobre posibles naves desaparecidas sin éxito. A las 6 de la tarde fue cancelada la alerta INCERFA y las unidades de rescate desplazadas abandonaron el área.
Los vecinos de Thones y Annecy indicaron por su parte haber visto un "destello brillante" en el cielo, lo cual llevó a pensar que quizá se había estrellado una avioneta privada. Sin embargo no se logró localizar nada.
Por su parte el ABC, en su edición del día 22, con cifra de AFP, AP, EFE y REUTER, presentaba la información de forma notablemente diferente. Según el rotativo madrileño los equipos de rescate rastreaban «la pista de un avión que cayó en los Alpes franceses, según afirmaron varias personas que vieron el aparato en llamas». Siguiendo esta fuente, los testigos indicaron "que la aeronave explotó en el aire a las cinco de la mañana, a diez kilómetros de Annecy, y se precipitó luego sobre las montañas de Parmelán".
Al parecer la policía se había tomado en serio la historia puesto que «fueron varias las personas que aseguraron haber visto el avión, aunque nadie sabe de dónde partió, dónde debía aterrizar y si llevaba pasajeros». El primer informe de la Dirección de la Aviación Civil francesa señaló -siempre según ABC- que ninguna aeronave fue detectada en los aeropuertos de la región cuando se produjo el supuesto accidente.
En primer lugar indicar que el desvío de los Mirage III-C en ruta o misión no mentada en el documento de Internet, muestra que no se trata de un "Scramble" -en este contexto, salida para identificación del origen de interferencias electrónicas- puesto que en tal caso se hubiera usado las dotaciones más modernas para ello dispuestas formadas por Mirage 2000.
Por otra parte son evidentes las diferencias informativas entre las dos fuentes. Desgraciadamente los informes con los que el interesado cuenta no suelen ser demasiado fiables independientemente de su origen. Ignorancia y desidia a veces, manipulación en otros casos, cuando no ambas cosas, desvanecen en muchos casos la posibilidad de conclusiones claras.
Dejando de lado estas especulaciones, este caso, al menos en su versión del ABC, recuerda bastante otros ocurridos en diversas partes del orbe donde los testigos ven caer objetos que se interpretan como aviones de mayor o menor tamaño y que luego no aparecen.
En España podemos señalar en los últimos años el
del 9-VII-1992 investigado por el especialista canario Ricardo
Campo (Vicente Juan Ballester Olmos: Expedientes
Insólitos. Madrid: Temas de hoy, 1995, p.
64-71) o el acaecido el 1-XI- 1994 y seguido de cerca por el
ufólogo balear Maties Morey
("La avioneta fantasma de Soller " en Frontera
Científica, nº 5 (Julio-Agosto, 1995).
Contrastan estos episodios con otros en que la extrañeza para el testigo los torna enseguida en OVNIs como sinónimo de nave extraterrestre o fenómeno paranormal.
JORDI ARDANUY