12 de Agosto de 1995
Frontera, Islas Canarias

EL OVNI QUE ACABÓ
DESINCHÁNDOSE


 

Una de las observaciones OVNI más espectaculares de los últimos años tuvo lugar en la isla canaria de El Hierro, la isla del meridiano, ante unas 2.000 personas congregadas con motivo de una verbena que celebraba las fiestas patronales del municipio de Frontera.

Sin embargo, la repercusión en los medios de comunicación no especializados fue mínima, limitándose a algunas columnas especializadas y al inefable «Esta noche cruzamos el Mississippi».

Durante casi tres horas, a partir de las 23:30 del día 12 de agosto de 1995, la multitud congregada comenzó a observar una luz roja central y alrededor cuatro o cinco de color blanco, intermitentes.

El objeto parecía ser enorme, ya que las luces se observaban con nitidez a pesar de su lejanía. La altura y distancia no pudo ser determinada, aunque la gran mayoría de los testigos afirmaron que se encontraba sobre la cumbre de la cordillera que bordea el Valle del Golfo, a varios centenares de metros de altura, por tanto.

Algunos mencionaron un ligero desplazamiento de izquierda a derecha. A las 02:30 horas del día 13 comenzó a elevarse rápidamente hasta desaparecer. Supuestamente, un avión militar habría reconocido la zona en busca del sorprendente objeto, hecho desmentido por la Base Aérea de Gando.

Una televisión local de Tenerife, desplazada a la isla para filmar una carrera automovilística con motivo de las fiestas, pudo grabar alrededor de 10 minutos del espectáculo. Esta filmación de video se halla actualmente en proceso de estudio.

En julio de 1996 me desplacé a la isla herreña, donde circulaba el rumor de que lo observado aquella noche había sido una gran broma. Casualmente, localicé a un chico que subió en coche con unos amigos por la carretera que lleva a la cumbre, hasta que vio claramente el contorno de un globo del que colgaba un juego de luces intermitentes; mientras, el público alucinaba en la parte baja del pueblo.

Cuando el individuo o los individuos que manipulaban el globo se apercibieron de que había mirones cerca, cortaron el cable que lo sujetaba a tierra, momento que coincidió con la subida del «extraño aparato» observado desde tierra.

«La gente cree más en OVNIs que en globos», aseguró con gran sentido común el testigo.

Al salir dio la casualidad de que otro grupo de gente que salía de la verbena lo vio perfectamente contrastando con la Luna casi llena de aquella noche. La ausencia de referencias hizo creer a los verbeneros que aquello era gigantesco.

Se rumorea que los autores de la broma fueron unos alemanes (muy numerosos en la isla durante el verano) que estaban en un hotel en la parte alta del pueblo; así me lo confirmó recientemente el Presidente del Cabildo de El Hierro, Tomás Padrón Hernández, entre otros. En un futuro trabajo quedará reflejada la ambigüedad de los numerosos testigos y el porqué de la confusión.

RICARDO CAMPO