LA GUERRA QUE VIENE


G. Arturo Limón D.*


Fue necesario ver  el rostro enfurecido de los jóvenes hijos de  inmigrantes africanos y musulmanes, por la exclusión de que son objeto y advertir la  mirada perdida de la desesperanza  de quienes incendian hoy Francia,  para advertir los más amargos frutos que ese nefasto árbol del neoliberalismo,  el cual ha sido abonado con dolor de sus padres sometidos al abuso laboral,   y  ha sido regado con sudor y lagrimas de generaciones, así todo el eficientismo la avaricia y el utilitarismo   nos ha devuelto como el boomerang de   equilibrio, la revuelta de revancha  de quienes con su actuar están  enviando un mensaje claro,  no sólo a Francia, no sólo a Europa,  sino al Mundo,  de que ya BASTA.


¿Cómo empezó todo?


 La versión oficial dice así:


 La violencia se inició el pasado 27 de octubre, cuando dos adolescentes de origen africano Bouna Traore, de 15 años y Zyed Benna, de 17, murieron electrocutados cuando, al parecer, escapaban de la policía   que los perseguía para arrestarlos, luego de algunos desórdenes.


El hecho provocó un estallido entre las empobrecidas comunidades de origen extranjero en París y se ha extendido por el resto del país.


El factor humano:


Bien a bien los sicólogos sociales no sabrán si el detonador de los disturbios que hoy sacuden a Francia  se originaron de las torpes  declaraciones a la prensa, del ministro del Interior (Gobernación), Nicolas Sarkozy, quien al inicio de la revuelta  llamo a los jóvenes escoria", o del detonador  social "fue efectivamente la muerte de los dos muchachos antes referida


Lo cierto es que se ha dado en el lugar un coctel mas que peligroso que no es diferente al de otras partes del mundo en donde la acumulación de unos cuantos ha sumido en la miseria a muchos.


¿Qué hay hasta hoy?


Lo que sucede en Francia rebasa cualquier expectativa de revuelta aislada y se estructura en un movimiento que da que pensar, la razón es que si es espontáneo es sintomático de que hay algo que no ha funcionado en la sociedad  francesa para integrar a quienes son miembros de su comunidad por nacionalidad ganada por  nacimiento o  adopción y si es orquestado peor algunas sugerencias oficiales  consideran  que líderes religiosos islámicos podrían estar detrás de los disturbios, una de las mayores organizaciones de esa confesión en Francia, la Unión de Organizaciones Islámicas, emitió un decreto (fatwa) en el que llama a los jóvenes a "apaciguar su cólera".


La persistencia de los motines y la imposibilidad de controlar la situación llevó a la prensa europea -y a la misma Agencia Francesa de Prensa, AFP- a comparar la crisis de los suburbios con el movimiento estudiantil de mayo de 1968 y con una intifada (levantamiento) como las ocurridas en Palestina.


Pero todavía más que eso, uno de los sindicatos policiales de Francia, Action Police, señaló que "los hechos por los que pasamos ahora no tienen precedente desde el fin de la Segunda Guerra Mundial".


¿Qué esta por venir?


Si creemos reconocer este cuadro podremos suponerlo...Jóvenes desempleados sin oportunidades de estudio, hacinados en lugares en donde lo único que les acompaña  es la desesperanza, traicionados por el país que les margina y les cancela la posibilidad de vivir una vida digna,  han sentido que pueden tener el control de algo, de la noche en este caso y le infringen a sus propios vecinos el daño de privarles de su vehículo quemándolo,  solo para protestar y dejar oír así su voz a la autoridad que  no atiende, la voz que acalla una realidad de dolor y desesperanza que les impone una policía de mano dura,  que se alejó de ellos  dejando de ser la policía del barrio y regresa a reprimir.


Sume a eso las drogas y las aspiraciones de una sociedad de consumo a la que no pueden acceder por el bloqueo de las dos llaves maestras, el estudio y el trabajo y tendrá solo una cosa FRUSTRACION,  estimo que es este combustible y no la gasolina lo que incendia a Francia  y esta propagándose a Alemania y Bélgica de momento, sigo creyendo que esta realidad aun a distancia,  puede enseñarnos que no es cerrándole a la juventud los caminos de esperanza y de progreso,   como el eficientismo neoliberal ha pregonado,  que se lograra la vida en armonía, porque el futuro o es de todos o no será de nadie esto ya no son palabras solamente porque si Paris ha sido llamada en el pasado La Ciudad Luz  hoy  cuando arde  Paris, debemos estar atentos a la lección antes de padecerla.




*G Arturo Limón D. es doctor en psicología de la UNAM profesor investigador de la UPN en Chihuahua y miembro de la Comisión de Educación y Comunicación de la Unión Mundial de Conservación de la Naturaleza en  Meso América. galimon@prodigy.net.mx.